Yo También me Llamo Perú
Comentarios (40)

¡Cómo cambian los tiempos!

Feb
04
2008


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El título de esa vieja guaracha, que habla divertida de los avances de la ciencia y la tecnología, me viene a la mente cuando paso delante de alguno de los muchos locutorios que hay en Madrid. Allí puede verse a los jóvenes latinoamericanos pegados a la computadora, hablando con sus familiares y amigos por videoconferencia, viéndose las caras, riendo o emocionándose, en vivo y en directo. Y todo por unos céntimos de euro.

Cuando llegué a Madrid -allá por 1992- las cosas eran bien distintas. La Telefónica de España era un monopolio del Estado, las llamadas a larga distancia costaban un ojo de la cara, existían locutorios clandestinos, los celulares e Internet estaban en pañales y la forma más frecuente de comunicarse extensamente con familiares y amigos era la de toda la vida: escribir cartas, llevarlas a la oficina de correos y esperar pacientemente una respuesta que tardaba días, semanas y hasta meses.

Un despiste de los que duelen me enseñó muy pronto a prescindir del teléfono y a optar por las cartas. Eran mis últimos días en Lima poco antes de dejar el Perú, y a mi novia de aquel entonces le entró un arrebato de nostalgia chalaca y me llamó desde Madrid. Entre tanto ‘te extraño cariño’ y ‘ya voy pronto para allá, amorcito’ la llamada se prolongó más de lo imaginado. El caso es que cuando aterricé en Madrid me encontré una bonita factura de la Telefónica que teníamos que pagar los dos: unas 46.000 de las antiguas pesetas. Una fortuna para mi exiguo presupuesto de estudiante de Derecho recién llegado a España. (Para los que quieran echar pluma: 166,386 pesetas se convirtieron en 1 Euro, pero entonces con 1000 pesetas hacías el mercado y hoy en día con los 6 Euros equivalentes no te llega ni para la verdura)

Una vez instalado en Madrid, vivía entre la euforia por mis nuevas experiencias en la capital de España y la terrible nostalgia de haber dejado atrás a la familia y a los amigos. Lo peor era no poder compartir con ellos tantas cosas que quería contarles. Mi presupuesto no andaba para fiestas, así que llamaba muy poco a mi familia y las conversaciones iban siempre en plan telegrama. Desde el Perú sólo la familia me llamaba en ocasiones señaladas. Hablar con los amigos era todo un privilegio.

Así que cuando quería contar cosas más largamente lo hacía por carta. ¡Qué lejos quedan esos tiempos! Entre clase y clase, en los fríos bancos de piedra de la Avenida Complutense llenaba hojas bond, luego iba al Estanco de Tabacos de al lado de casa a comprar las estampillas. Allí siempre había una cola interminable por que la estanquera no utilizaba calculadora y hacía la cuenta con lápiz y papel. Finalmente echaba las cartas en el buzón y si quería que llegasen pronto iba a la central de correos en la Plaza de Cibeles, donde unos leones de bronce engullían las cartas.

El altísimo costo de las llamadas internacionales llevaba a los más sinvergüenzas a pedir prestado el teléfono cuando visitaban alguna oficina y dejarles el cuentón de una llamada clandestina al extranjero. Otros pasaban de la picardía al delito montando locutorios clandestinos. Los facinerosos se dedicaban a alquilar departamentos con papeles falsos. Una vez dentro de la vivienda, arrendaban el teléfono a todos los extranjeros que pagaban una cantidad fija por el tiempo de utilización del aparato, sin importar a dónde llamaban. Allí se llegaba con contraseña y referencias. Los falsos inquilinos se esfumaban siempre, poco antes de que la factura del teléfono llegara al propietario de la vivienda, quien contraía una fuerte deuda con la Telefónica. Varios peruanos me hablaron de estos locutorios clandestinos, harto reprobables por varias razones. Los platos rotos de las altas tarifas los pagaba el incauto arrendador. Entonces había pocos extranjeros en España y había arrendadores confiados que alquilaban las viviendas hasta de palabra. Por sucesos como estos, los arrendadores españoles son hoy en día tremendamente desconfiados y exigen todo tipo de garantías para alquilar viviendas a extranjeros.

Tras la ruptura con la novia de la factura de 46.000 pesetas, me instalé solo en el centro de Madrid. El gasto extra que suponía alquilar yo solito una buhardilla dejaba el teléfono fuera del presupuesto. Así que las llamadas las hacía con las dichosas tarjetas prepago, que eran mudas y no daban ningún aviso para recordarte que las retiraras al finalizar la llamada. Más de una vez me dejé olvidada en el teléfono público una tarjeta recién comprada. ¡Ayayay qué dolor! En contraparte, yo también encontré tarjetas olvidadas, las cuales reservaba para las llamadas al Perú, que seguían siendo carísimas. En la sede de Telefónica, en la Gran Vía madrileña, había un amplio locutorio (este sí que era con todas las de la ley), un lugar a donde acudíamos a hablar tranquilamente los que no disponíamos de teléfono fijo en casa.

Mi pequeña venganza contra las altísimas tarifas llegó una noche. Estaba en una casa de Lavapiés tomando vinos con los amigos del barrio -en ese grupo había de todo: madrileños, andaluces, argentinos y por supuesto, peruanos- cuando llamó al intercomunicador un amigo chileno. Nos dijo con su marcado acento: “bajaí a la calle al tiro puh” Una vez fuera, al lado de la cabina del teléfono público, nos dijo: “me han prestado sólo esta noche esta huevá super encachá puh. Una tarjieta para las cabinas que no se acaba nunca puhuón”. Efectivamente, la tarjeta tenía un chip y cuando se metía en el teléfono te daba 2.000 pesetas de crédito, lo máximo en las cabinas de aquel entonces. Te ponías a hablar y cuando la pantalla del teléfono indicaba que se agotaba el crédito, como por arte de magia, el crédito se volvía a poner en 2.000 pesetas. Esa noche fuimos felices llamando a la familia y a los amigos con una tarjeta interminable.

¡Cómo cambian los tiempos, Venancio! ¿Qué te parece?
¿Qué te parece, Venancio cómo cambian los tiempos?

Llegaron los nuevos inventos y los tiempos cambiaron. La Telefónica dejó de ser un monopolio estatal y las llamadas se pusieron a precio de chauchilla. Internet cambió la forma de ver el mundo y las videoconferencias que solo conocíamos por las películas de marcianos llegaron a nuestras vidas. Hoy todos los locutorios son legales y sus propietarios obtienen subvenciones públicas. El correo electrónico jubiló a las cartas y el buzón de casa se volvió rutinario: allí sólo llegan facturas o extractos bancarios.

Quizá esto último sea lo único que extraño de esos viejos tiempos pre Internet: la emoción de llegar al portal de casa y ver las cartas en el buzón. Las nuevas generaciones no sabrán de lo que va eso. ¡Qué emocionante era encontrar las cartas ensobradas de las personas más queridas de uno! O la tarjeta postal de aquella chica, con la que uno tuvo un breve romance, ella, que en un viaje recordó malamente la dirección de uno y garabateó unas líneas cargadas de cariño, que diligentemente trajo hasta el buzón de casa el señor cartero.

Javier Távara, Madrid

* Todos los interesados en publicar una historia en "Yo también me llamo Perú" pueden enviar sus artículos y fotos a los siguientes correos: editorweb@comercio.com.pe y jortiz@comercio.com.pe

40 Comentarios

Feb
05
2008


Buen post !!!!
tienes razon como cambian los tiempos, cartas aqui y alla, ahora simplemente un e-mail o programar hora y dia para chatear con la familia y/o amigos.

Lo cierto es que cada vez se utiliza muy poco el servicio postal, pero bueno quien no aprovechalas cosas, eh!!!!

Saludotes y pasala bien,

Publicado por: Charlotte
Feb
05
2008

Querido Javier:
¡Cómo cambian los tiempos! y nosotros con ellos. Pero hay algunos para los que no cambián, aquellos que no quieren saber de teléfonos, ni móviles, ni menos internet, aquellos que crecieron con el tranvía, y que escriben aún con esa letra tan bonita, digna de un maestro, no cambian ni en sus formas "Mi recordada nieta:"... ése es el caso de mi abuelita que me escribe una carta cada mes desde Puno! Ella era maestra, aún lo sigue siendo y en sus líneas sigo aprendiendo.
La distancia me hace temer que llegue el día que no mas líneas, supongo es el precio que nos cuesta esta distancia.

Un abrazo desde Córdoba (España).

Canela.

Publicado por: Canela
Feb
05
2008

Estupendo tu relato, me ha hecho recordar mis dias en Andalucia, la hermosa Andalucia. Y si, claro, las comunicaciones han avanzando muchisimo, y aunque el e-mail nos da inmediatez, nada como enviar o recibir una carta de puño y letra de algun ser querido.

¡Buen dia!

Publicado por: Daniel
Feb
05
2008

Javier, qué hermosa historia has escrito. En verdad la gente se las ingeniaba de las formas más increíbles para comunicarse con su familia. Gracias a Dios ahora existe el internet, pero yo creo que el encanto de las cartas no se pierde.

Publicado por: Winnie
Feb
05
2008

Javier,
Muy buena historia, gracias por compartirla. Me encantó tu nostalgico recuento del afecto a puño y letra.
Un abrazo,
HT - el justo

Publicado por: HT
Feb
05
2008

Javier que relato tan bueno!!! felicitaciones!! Por uno segundos lograste transportarme a esa madrid que conociste.
Te felicito tambien por escribir sin modismos espagnoles, es normal que se escapen cuando uno habla, pero escribir usandolos llega casi al mal gusto.
Para Canela: tu comentario me produjo mucha ternura y algo de envidia de la buena. Ojala que tu abuela te dure 100 agnos mas.
Saludos,

Publicado por: Paola V.
Feb
05
2008

Hola Javier,

Muy lindo tu post, y te felicito por la manera tan sencilla y tierna de narrarlo. Los tiempos han cambiado mucho, recuerdo que las tarjeta de telefono eran tan caras que un AT& T en el aeropuerto podia costarte 10 dolares por 5 minutos. Ahora con 10 dolares puedo hablar por mas de 10 horas con toda mi familia y mis amigos en Peru.

Todos estos adelantas traen ventajas pero nada se igualara a leer los mensajes de puño y letra. El comentario de Canela me lleno de ternura pues su abuelita le envia cartas cada mes desde Puno, me imagino cuanta emocion y nostalgia leer esas lineas. Yo vivo en Canada y cada vez que llamo a mi abuelita de 91 años ella me llena de bendiciones y me dice que espera mi visita, para mi verla ya es una bendición.
Saludos,
Vanessa

Publicado por: Vanessa Prentice
Feb
05
2008

Me gustó mucho el relato,tiene de todo lo básico de este blog...Mucha suerte,y siga mandando cartas,bye.

Publicado por: Luis Andrés Miranda Mendoza
Feb
05
2008

Excelente!

Publicado por: Charlotte
Feb
05
2008

Hola Javier, que bonito recuento de como eran las cosas. La verdad yo no podria vivir ahora sin el internet y mucho menos sin la modernidad de la telefonía porque aunque ahora sigue siendo algo cara, al menos puedes comunicarte con la familia y amigos con una tarjeta de llamada o puedes acceder a planes economicos.

Sin embargo es bonito recibir tarjetas de navidad o de cumpleaños y eso aun existe.

Mi familia particularmente en Lima no le entra al internet asi que yo llamo todos los dias y asi me siento mas tranquila. En fin, igual hasta ahora uno se las debe arreglar, no creen?

Un abrazo para todos los que estan en España, pues es uno de los paises que me ha gustado mucho conocer, sobretodo por los paisajes y la comida.

Carmen

Publicado por: Carmen
Feb
05
2008

Qué post más "bonito" por nostálgico...me ha emocionado y también me ha llevado a recordar esos "viejos" tiempos,ja,ja...por fortuna, las comunicaciones se han "democratizado" y hoy en día cualquier persona que pueda y quiera se comunica en tiempo real con su familia, amistades, etc allá donde esten!...
También me ha emocionado, lo que cuenta Canela de su abuela, maestra y que aún conserva la costumbre de escribir cartas de su "puño y letra"...poquísimas quedaran como ellas.
Cuando salgo de viaje ha algun sitio que no conozco, compro postales y envio a mi familia, también suelo recibir postales de familiares y amistades de sus viajes, quizás esas sean de las pocas ocasiones que tenemos de escribir a mano, espero No se pierda!...un saludo,

Publicado por: Sophie
Feb
05
2008

Buen post, me he divertido leyéndolo, sobretodo la imitación a tu amigo chileno. Es cierto que los tiempos cambian y la tecnología avanza, sin embargo hay quienes no desean aprovecharla por el cariño que le tienen a lo convencional…por ejemplo, mi jefe de 67 años, a quien no le da la gana de tener un teléfono celular, no sabe encender una computadora y es el único que escribe a puño y letra en las fichas clínicas.
Espero sigas escribiendo y haciendo comentarios que lo haces muy bien.
Saludos desde Barcelona.

Publicado por: Zack
Feb
05
2008

Muy buen post Javier! Siempre es grato enviar o recibir una postal, una tarjeta de navidad...pero, tambien es verdad que la tecnología hoy, hace más llevadera la distancia a los que estamos fuera.Gracias por compartir... en esa manera sencilla y tierna que ya han mencionado otros.

Publicado por: Maria Eugenia
Feb
05
2008

Simplemente perfecto el post, me encantó, y solo para recordarles hace mucho tiempo, no recuerdo en que país vi un spot comercial en el que un muchacho enviaba a su novia el foco que tenia en su habitación por correo, y la carta adjunta decía, para que no te sientas sola, para que la misma luz que me despierta, te despierte a tí.
En lo personal me gusta mucho recibir una postal o una carta de puño y letra de una persona especial, con sentimientos y mucho más personal que el práctico internet.
Saludos de Barcelona.
Oscar

Publicado por: oscar medina
Feb
06
2008

q aburrido, nadie pelea...

Bueno me animo a empezar:

Espanha es un pais tercermundista que tiene la suerte de pertenecer a la Union Europea, asi que no apunten a ese pais...

Publicado por: Anonymous
Feb
06
2008

Te quedo muy bien este post, fue un gusto leerlo y recordar esas epocas.. Justo conversaba sobre eso con una amiga canadiense ayer.. curiosa la manera como estos blogs pueden ligarse a nuestras vidas.

Saludos
Claudia

Publicado por: Claudia
Feb
06
2008

Te felicito por el blog. Muy bueno.
Mis padres de 85 y 80 han aprendido a usar el internet, el chat, la web cam y todo lo demás por amor a sus hijos y nietos que viven en España. Ahora entran al Google, leen El Comercio, y ven a su nieto en el YouTube!!
Los admiro por eso, se han sabido adaptar a las nuevas tecnologías por no perder el contacto familiar. Desde aquí les envío un beso a los "papapas cibernáutas".

Publicado por: Joana
Feb
06
2008

Excelente relato. ¿Fuiste parte de la última oleada de peruanos que pudo viajar a España sin visa? Creo que en 1992 fue cuando implantó este simpático trámite.
En fin, que me encantó tu post.
Un saludo desde Valencia.
Rafa
http://allavoysinomecaigo.blogspot.com

Publicado por: Rafa
Feb
06
2008

Hola Javier,

Me gustó mucho tu post, de verdad que yo también recuerdo de manera un poco melancólica la Europa de los 90s. Mi primera parada fue en Alemania y en el avión me dieron una tarjeta telefónica prepagada de cortesía con la que llamé a mi mamá y a mi mejor amigo ... qué tiempos aquellos!!

Me dió mucha ternura el comentario de Canela, debe ser súper emocionante recibir cartas de tu abuelita desde Puno, pero también el simple hecho de llamar, chatear o mandar mails a la familia debe ser motivo de alegría. Los que estamos sólos en este mundo y que no tenemos nadie que nos escriba o llame sabemos el incalculabe valor de una palabra de cariño de tu familia sin importar el canal que usen para hacerla llegar.

Pronto regresaré a Lima y espero poder re-encontrarme con alguien que se acuerde que existo!!

Publicado por: Patricio Skjensvold A-S
Feb
06
2008

Joana,

cibernautas no lleva tilde.

peruana superculta guay en Valencia.

legal

Publicado por: Anonymous
Feb
06
2008

Ese telefono de tu blog me hizo recordar al telefono de la esquina de mi casa, al que le llamamos el “maldito/bandito fono?. No me tomes a mal por la expression que tiene su significado. “Maldito? porque cuando mas lo necesitabas se tragaba las monedas y no funcionaba y tenias que ir a varias cuadras a buscar otro. “Bendito? porque como era obligatorio pasar por el telefono todos los dias religiosamente. Todos se paraban a chequear si tenia linea gratis, pero lo mejor de todo era que hasta plata daba, por eso te digo que aveces era “bendito?. Aveces cuando no tenia linea gratis me daba colera que colgaba fuertemente y el impacto movia algo que comenzaban a salir las monedas sin pasar, mismo Las Vegas. Logico que siempre “rezaba? que no hubiera nadie cerca para no compartir mis monedas, jajajaja, porque si la gente te veian como moscas te caian encima, mismo “padrino cebo? de bautizmo. Oh que tiempos! Ese telefono tiene su historia de las palizas que me daban en mi casa por ir hablar “afuera? teniendo telefono en la casa. Pero yo no pierdo la costumbre prefiero seguir hablando por telefono a pesar del e-mail, ahora con mi tarjeta que me cuesta cinco dolares y me da mas de 12 horas para hablar a Peru hablo peor que loro y me divierto como no se imaginan de escuchar nuestra manera peruana tan peculiar de hablar y logicamente siempre nos acordamos del telefono maldito y todas las travesuras que haciamos con el telefono cuando se cruzaban las llamadas. Nos matamos de risa como no te imaginas. Recordar es vivir!

Publicado por: Yazmin
Feb
06
2008

Cuando deje el Perú, recien se empezaba a utilizar el email y las cámaras web. Recuerdo que me mantenía en contacto con mi amigos por messenger e emails pero mi mamá, como decía ella "chapada a la antigua", siempre me escribia cartas a puño y letra. Debo reconocer que sí era lindo recibir una carta de ella y leerla a la vez que pensaba como la escribía mi madre. Han pasado más de cinco años desde entonces y ahora cada vez que me quiere decir algo, me llama por telefono o me escribe un email.
www.frutacondensada.com

Publicado por: Bruno
Feb
06
2008

Que lindo relato!!
Te felicito Javier,tienes un toque para escribir.
Un abrazo desde Calgary,Canada.
L

Publicado por: Luciana
Feb
07
2008

Para Patricio:
Aunque las cartas tengan más encanto es cierto que las llamadas o los mails con cariño te llenan también de alegrías.
Y aunque no te conosco, este es un mensaje que alguien se ha acordado de tí.
Canela.

Publicado por: Canela
Feb
07
2008

¡Esto no me lo esperaba! Vistos los últimos debates de ‘Yo también me llamo Perú’ me entró un pequeño ataque de pánico cuando vi aparecer mi relato en el blog. Me temí unos cuantos tomatazos en forma de comentarios. Muchas gracias a todos los que se han tomado la molestia de escribir para decirme que les gustó el relato. Gracias de veras a Charlotte y a Canela ¡Qué gran suerte seguir recibiendo cartas manuscritas de tu abuela! Yo echo muchísimo de menos las cartas de mis padres. Un abrazo para tu abuela y que viva muchos años. Gracias también a Daniel, a Winnie, a HT, a Paola -me alegra que el relato no haya delatado mi acento de ninguna parte, transformado por quince años de habla madrileña- a Vanesa, a Luis Andrés, a Charlotte 2 y a Carmen (Creo que con el tiempo tu familia terminará entrando en internet, de todas maneras)

Mi gratitud también para Sophie, Zack –molt gracies i sort en Barcelona- María Eugenia, Oscar, Claudia y a Joana (Como se dice por aquí, ole por tus padres octogenarios y cibenautas, un abrazo para ellos) Y gracias también a Rafa. Te cuento que fui de los que estrenaron la visa a España, de cómo la conseguí y de cómo pasé de estudiante a currante, podría escribir un largo post sobre la kafkiana administración española. Finalmente, mi agradecimiento también para Patricio y espero que tengas felices encuentros fortuitos en Lima con gente que te recuerda.

¡Gracias a todos por los saludos de todas partes! Besos o abrazos según corresponda, desde Madrid.

Javier Távara
Autor de la entrada original.

Publicado por: Javier Távara
Feb
07
2008

Simpatico relato que ha hecho que me afloren las nostalgias de un pasado que me deparo alegrias, tristezas y tambien, por que no, desilusiones.
Sali del Peru en 1990, a los tres dias de efectuada la segunda vuelta electoral entre los candidatos Mario Vargas Llosa y Alberto Fujimori.
Coincidentemente, en el mismo avion viajaba el derrotado escritor con destino a Paris.
Yo arrive a Holanda donde residi por 10 años y puedo decirte que al comienzo de mi aventura he vivido todas las experiencias que cuentas en tu relato. Pero la emocion que mas recuerdo de aquellos primeros años es la forma en que esperaba la llegada del cartero para ver si habia algo para mi. Si encontraba una carta, me convertia en la persona mas feliz del mundo. En cambio si no habia nada, tenia que agachar la cabeza y decirme a mi mismo: ya llegara algo.
Ahora la tecnologia ha derrotado al cartero, pero de vez en cuando me doy el gusto de escribir una carta, aunque espere una respuesta en vano.

Publicado por: Luis Alberto
Feb
07
2008

jejeje tienes razon tio como han cambiado las cosas yo soy digamos de la nueva generacion q llego a madrid y como q ya se la encuentra un poco mas globalizada, no sabe lo q no es encontrar un lugar donde comprar limon, o lo que era esperar un mes para recibir una carta, lo cierto es q en la misma o diferente proporcion siempre se siente la pegada de dejar la patria pero bueno venimos en busca de un futuro mejor que gracias a dios pude encontrar y deseo todos aquellos aventureros de la vida puedan lograr.


Saludos desde Madrid


Carlitos

Publicado por: Che carlitos
Feb
07
2008

ja,jaaaaa...Javier Távara, me has hecho reir, pues sí efectivamente no has recibido ningún "tomataso" tipo el recien malogrado programa televiso de linchamiento de las tardes españolas,Aquí hay Tomate...no hay nada que agradecer, al contrario de parte de quienes te leemos, bueno´de mi parte, recibe las Gracias por tu forma amena, sencilla y entretenida de contar y tu deseo de querer compartirla con los "otros" peruanos que estamos aún lejos de la tierra...un saludo,

Publicado por: Sophie
Feb
07
2008

Hasta ahora me pregunto ke vendrá después del internet, celulares, cable,ahora ke todo esto para nosotros es super moderno, para njestros nietos cuando tengan nuestra edad estas vainas seran obsoletas.

Publicado por: Javier g.
Feb
07
2008

Buen post,primero felicitarte lo has echo muy bien, es el avance de la tecnologia antes tambien existia los telegramas, y antes del cd existia los cassetes, y asi muchas otras cosas que aunque con el correr de los tiempos van cambiando, siempre se mantendra, como dicen :"no es los mismo". Tambien me has ech recordar cuando estudiaba en la San Marcos y mis amigos le haciamos un huequito al rin y lo amarrabamos con una pitita y hablamos horas y horas (jajajjaja). Ahora creo que en el mundo entero excepto en Peru las llamadas telefonicas se mantienen economicas, ojala cambie alla.

Publicado por: Gabriel
Feb
08
2008

Los locutorios: una ventana a los nuestros en estas calles aún ajenas.

Publicado por: NN
Feb
08
2008

muy buen relato. distancia y nostalgia despertaste, Javier.
gracias

Publicado por: Anonymous
Feb
08
2008

De res Javier...i molta sort per tu també alla a Madrid
Una abraçada

Publicado por: Zack
Feb
09
2008

Para Canela,

Gracias, mucha gracias!

Hoy Dios me bendijo enormente, mientras comía solo como siempre vino un chico inglés y me preguntó si se podía sentar conmigo, a lo que respondí afirmativamente y de la nada se puso a hacer trucos con un maso de cartas y aunque no lo creas eso fue suficiente para sentirme de mejor ánimo y ahora recibo un mensaje de alguien que se acordó de mi .... creo que hoy no podré dormir de la emoción.

La peor soledad es la que se siente cuando uno está rodeado de gente y esa es la que me toca vivir a mi. Espero que esto termine pronto.

Un fuerte abrazo a la distancia.

Patricio

Publicado por: Patricio Skjensvold A-S
Feb
09
2008

Muy bonito tu post, yo vivo en Australia i en mi primer an~o, el recibir una corresponcia de Peru era un dia muy especial que alegraba mi dia i mas todavia si incluia una foto de la familia, era muy emocionante... ahora compre credito para mi tarjeta i con diez dolares Australianos puedo hablar por mas de de 300 minutos directamente desde mi casa.. Saludos

Publicado por: Jorge M.
Feb
11
2008

Acabo de ver la entrevista en la que hablas de tu libro en Youtube... Tienes una voz preciosa

http://uk.youtube.com/watch?v=iPGQVCQtc2Y

Como puedo conseguir el libro desde Inglaterra? Lo venden online?

Publicado por: Claudia
Feb
12
2008

suerte!!!

Publicado por: MALICE
Feb
13
2008

También quería agradecer a Luis Alberto, a Che Carlitos, a Gabriel y a Jorge por tomarse la molestia de escribir para comentar que les gustó mi relato y aportar sus historias. Sophie, felizmente el Tomate ya es cosa del pasado televisivo. Aunque hay quien dice que volverá en forma de gazpacho. Saludos a todos desde Madrid.

Javier Távara
Autor de la entrada original.

Publicado por: Javier Távara
Feb
15
2008

Patricio: me alegro de tus vivencias y que creas que Dios te habia bendecido...
A mí me ha pasado algo curiosísimo, hace dos meses me sentía muy triste, me ahogaba en el deseo de estar con una mano amiga, extrañaba mi Perú, mi familia... y derrepente apareció alguién que me dio conversación, me animó, no sé, fue.. asi.. espectacular.... lo curiosísimo es que pensé: Dios me ha bendecido mandándome a esta persona para sacarme de mi pena... no sabes cómo lo agradecí... lo incríble, fue que hace una semana me sentía fatal... y derrepente apareció la misma persona y me habló!... no lo puedo creer! ... es Dios verdad?.. uf!!!
Bueno, sólo queria compartirlo contigo. Te mando un abrazo y deseo que te vaya bien. Ah! Me muero de envidia que pronto volverás a Perú..je je je.
Canela

Publicado por: Canela
Abr
15
2008

Hola Javier,
Los tiempos pasados por más que feos siempre fueron lindos... Madrid ha cambiado mucho, creo yo para bien... lavapies ahora es la LOCULAND...

Publicado por: Gean Pool

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