Las dos Islay
10
2008
Ex Alcalde de Islay (Arequipa) visitando Islay (Escocia)
Alguna vez divagué sobre esta coincidencia toponímica: Islay en Arequipa y otra Islay en Escocia. Pero la noticia que leí en el 2006 en Decanter, debo aceptar, me arrancó una sonrisa. Estudios geológicos explican que la isla de Islay (Escocia), famosa por sus Single Malt Whiskies estuvo unida a la costa de Islay (Arequipa) hace 750 millones de años cuando existía un supercontinente llamado Rodinia. Éste se fue dividiendo en: Laurentia, Gondwana (de la que era parte Sudamérica), Baltica y Avalonia y en algún momento del desarrollo geológico la porción que hoy es la isla de Islay se desplazó hasta Escocia.
Abona a la teoría el hecho que en ambas costas se encuentra el mismo tipo de Gneis, una roca parecida al granito. Mark Reynier, director de la destilería Bruichladdich ubicada en la isla escocesa señala más similitudes : "Compartimos otras semejanzas: ambas son comunidades aisladas, tienen playas hermosas, tienen problemas con el abastecimiento de agua, están construyendo embarcaderos nuevos, tienen festivales de los mariscos y producen destilados. Creo que debemos celebrar este acoplamiento feliz del destino asociando su Islay a nuestro Islay en amistad cívica".
Para celebrar este descubrimiento el alcalde del arequipeño Islay fue invitado al Islay de faldas por la destilería Bruichladdich que aprovechó la ocasión para lanzar una partida limitada del whisky “Mayor of Islay” que podrán disfrutar las ciudades hermanas.
Las declaraciones del alcalde del Islay peruano, Miguel Román Valdivia, revelan un tierno oportunismo: “Me siento como en casa”, dijo emocionado. “Podemos haber estado separados por 750 millones de años, pero siento que hemos vuelto a ser uno nuevamente".
El nombre de la Islay peruana se dice que era tradicionalmente Risla, hasta que un británico que llegó a sus costas sugirió un cambio ante la similitud que encontró con la hoy media naranja escocesa.
Blando mi escepticismo. Lo del desarrollo de los continentes es fascinante pero la historia de las coincidencias es difícil de digerir. Es fantástica, lisérgica, imposible.



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