Vida & Futuro
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Al mejor cirujano del mundo no le tiembla la mano

Oct
15
2008

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¿Recuerdan al robot Da Vinci? Este sigue siendo considerado el meror cirujano del mundo. ¿La razón? No suda, no respira y su corazón no late. Por ello no le tiembla la mano al momento de realizar incisiones sobre el cuerpo de un paciente. Da Vinci es un robot que se emplea en los hospitales más importantes del mundo.Opera con la ayuda de una computadora y suelen emplearlo los cirujanos para intervenir en áreas muy pequeñas del cuerpo por medio de incisiones milimétricas.El sistema se creó para eliminar los temblores asociados con la respiración y los latidos cardíacos del médico. La intervención se realizó esta tarde 3 p.m. (hora del Perú), Si no pudo verla, no se preocupe. Vea la repetición aquí.

Juan Carlos Luján

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Los doctores Ricardo Estape y Nicholas Lambrau utilizaron la tecnología del robot Da Vinci para extraer el útero de una mujer. Esta solía hacerse antes con una larga incisión en la parte baja del abdomen. Ahora Da Vinci lo hace con cinco pequeñas incisiones.

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Salud, Tecnología

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Oct
15
2008

De hecho, mientras que la investigación robótica de Estados Unidos ha estado muy centrada en las aplicaciones militares, en Japón llevan años invirtiendo en robots destinados a mejorar la vida cotidiana y a cubrir las necesidades sociales de su población. Faith D´Aluiso y Peter Menzel, tras documentarse a fondo sobre el estado de la robótica en el mundo para su libro Robo sapiens: Evolution of a new species (MIT Press, 2001), concluyeron que en Japón la investigación se orienta a la creación de robots con aspecto y movimiento más humano, y en Estados Unidos se enfocan más hacia la recreación de la mente humana.

Una diferencia de planteamiento que algunos ven reflejada incluso en el cine: el agresivo Terminator de las películas estadounidenses, frente a la imagen infantil de Astroboy,un robot con cuerpo de niño y sentimientos humanos que protagonizó una serie de dibujos animados japonesa en los años sesenta. Pero las cosas pueden estar cambiando. Las dos últimas grandes producciones estadounidenses sobre robots dirigidas al público infantil -Wall-e y Robots-no pueden presentarnos unas máquinas más sociales y seductoras.

También muchos robots de juguete han dulcifi cado su imagen para asemejarse más a una mascota que a una fría máquina. Son muchos los que piensan que si la actual generación de chavales crece jugando con robots, podrán aceptar mejor, al llegar a adultos, que haya un robot como asistente en su casa o como compañero de trabajo en la oficina.

Para facilitar esta interacción hay muchos investigadores centrados en que los robots reconozcan y reaccionen a las expresiones faciales. Pero lo cierto es que las personas queremos que los robots se parezcan a los humanos hasta un cierto punto. Pasada esa barrera, la humanidad de un robot resulta inquietante para muchos. Los expertos lo resumen en la teoría de el Valle inexplicable, un principio de robótica según el cual la respuesta emocional de una persona hacia un robot con apariencia y comportamiento muy similar al humano se incrementa de forma empática hasta alcanzar un punto en el que se vuelve de repente fuertemente repulsiva. Luego, cuando la apariencia y el comportamiento del robot ya casi no se distingue del de los humanos, la aceptación vuelve a crecer hasta los niveles de empatía que tendríamos con una persona.

De ahí que la tecnología de los robots sociales no sea una tecnología neutra, sino con fuertes implicaciones éticas. Sherry Turkle, profesora del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), se mostraba preocupada en una entrevista porque los robots sean más fáciles de tratar que las personas y acabemos por preferirlos en nuestras relaciones. Después de tratar a alguno de los que desarrollan en el MIT, Turkle se mostraba horrorizada por lo seductores que pueden ser los robots: "Te entran deseos de cuidarlo y crees que te cuidará".

También se elevan voces que cuestionan que se trabaje para que estas máquinas piensen y, en el futuro, tomen decisiones sobre los cuidados o la salud de las personas. Por ahora, la ética de los robots se aplica y reivindica a las personas que los diseñan y construyen.

Publicado por: Anonymous

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