Unicornios & Dragones
Comentarios (19)

El amor incondicional por la selva: con los emberá panameños y los huitotos peruanos

Jul
16
2008

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Siempre he sentido que la selva es la metáfora de mi alma. La amo con desafuero; porque es un lugar mítico, místico y mirífico por excelencia; y animal, sensual y temerario por naturaleza. Y porque las culturas y los mitos que se han desarrollado allí me maravillan de modo insondable. Por eso, cuando se me presentó la oportunidad de viajar a la jungla panameña acompañando la Ruta Quetzal hace dos semanas sentí una alegría indecorosa: reuní mis cuadernos de apuntes, mis libros sobre los matsiguengas, shipibos, asháninkas y boras , que también he visitado, para comparar sus tradiciones con los emberá y kunas panameños que iba a conocer.

He viajado mucho por la selva peruana y una vez salí de la zona amazónica más alejada de Ecuador (conocí a los quichuas) para llegar hasta el Amazonas brasileño. La naturaleza de San Juan de Pequení, en Panamá, era apacible hasta que aparecían las serpientes triple X (como les dicen a las más venenosas), los sonámbulos cocodrilos del río Chagres o hay que bajarse a empujar la piragua con el agua llegando a la cintura y ahogando la calma por horas. Aunque duro, esto fue algo feliz; lo que me causaría angustia sería un síndrome de abstinencia por los mitos.

Los emberá son una de las siete etnías de Panamá. Tenemos la idea de que la mayoría de indígenas se encuentra en Brasil, pero ahí solo están los más organizadas. En el gigante brasileño –8.514.877 kilómetros cuadrados- viven 300 mil, mientras en el diminuto Panamá –78.200 kilómetros cuadrados- hay 250 mil.

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El primer emberá que conocí se llamaba Chema Mepaquito, tenía 39 años y el diseño espiral de una serpiente naciendo de su ombligo a sus hombros. Él desciende de los emberá que emigraron al Darién y a Colombia cuando los invadieron los primeros españoles.

En esta comunidad donde se cultiva arroz, plátano y yuca y muchos viven de buscar oro en los ríos sucede un mestizaje pacífico, que para algunos podría ser el ideal de la multiculturalidad y para otros, algo artificial y turístico.

Las telas de sus ropas coloridas con dibujos pop de aborígenes las compran en la ciudad, pero su idioma es auténtico (“Te amo” en emberá se dice: “Ma’ bura quiria bua”). Los instrumentos y su música la ejecutan sobre la base de flautas, cajas, requintos, maracas y guiros como si formaran orquestas de rumba urbana, pero sus bailes imitan los movimientos de los animales de la región. Uno de sus platos “tradicionales” es el arroz con pollo (muy “criollo” y parecido al de aquí) y sus artesanías pequeñas pueden costar 20 dólares, pero como gesto de amor sin dinero estos emberá te pintan serpientes en el cuerpo.

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Es decir, han desarrollado una simbiosis entre gesto y ganancia. Mi decepción vino cuando les preguntaba qué significaban las serpientes que dibujaban en los cuerpos y no tenían historias de sus antepasados ni de sus orígenes. “En el Perú, cuando un huitoto recurre a la pintura corporal no está pintando o dibujando algo solo decorativo”, les dije a los más occidentalizados, “está recreando un mito”. Un mito con códigos que muchos gozamos decodificar.

Me molesté y mi actitud fue torpe (estoy contra todo nacionalismo), porque en el Perú también tenemos esas comunidades que solo conservan sus lazos exteriores típicos y únicamente se visten y bailan cada vez que vienen los turistas. En Iquitos recuerdo muchas. Y además una cultura no es un ente fosilizado, sino un sistema en evolución, intercambio, diálogo y mestizaje permanente. Solo así puede sobrevivir con una identidad en permanente flexibilidad. Y al menos estos emberá conservan sus modelos de vida.

Pero igual, mientras volvía a la capital de la patria de Rubén Blades, insatisfecho de no haber sentido el alma de esa cultura, me acordé de la vez en que me fugué a las afueras de las localidades de Pevas y Pucaurquillo, en Loreto. Fui con mi amigo Rember Yahuarcani, un talentosísimo pintor que hoy expone una muestra en Barranco. Él me llevó a conocer a Martha López, su abuela, la matriarca del clan aymenu –el más guerrero- de la etnia huitoto. Aquí está él:

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Recuerdo que los cantos de Martha apagaban la oscuridad. En un pueblo donde convivían huitotos, yaguas, ocainas y boras, a diez horas navegando fuera de Iquitos, Martha López Pinedo, de 66 años, oficiaba la ceremonia del ampiri y convocaba a los espíritus, roces y rosas de los vientos.

El ampiri es una planta mágico-religiosa, que se lame como un manjar negro, es preparada con esencia de tabaco y sal de monte, con un efecto más inmediato y onírico que el ayahuasca, y que conectaba a la oracular Martha con su padre muerto –su protector ancestral- y, sobre todo, con las historias de la creación y misterios de los aymenu (que significa: “los hombres del cielo”). Y, a punto de desaparecer en el Perú: solo quedan siete adultos.

Rember Yahuarcani es un pintor autodidacta, quien a sus 22 años expone en Lima una obra iluminada por seres y sucesos mitológicos con la que causa una sugestión tan singular que sus cuadros se han expuesto en Polonia, Suiza y Brasil y, precozmente, están en colecciones privadas de Estados Unidos, Dinamarca y España. Es que personajes como Llojero, el dueño del viento, y Reicúcuri, el padre del fuego, tienen una épica y estética tan expectantes como las de los héroes y dioses griegos y nórdicos. El jovencito solo respondía, ante quienes nos sorprendimos mirándolo como un pictórico Tolkien del monte, que esas pinturas narrativas se las debía a las historias ‘melo-diosas’ que le contaba su abuela.

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El ampiri que lamimos aquella vez era viscoso y picante al probarse en intervalos, su líquido llegaba como una tromba rijosa al estómago, que se sentía vacío y vacuo, hasta que subía a la cabeza. Al pie de la noche oscura de la selva, Martha ingresaba, con canciones buenas, en un mundo regido por Fuyruco, el dios Luna, Ayma, el divino curandero, y Buiñaiño, la esposa del creador. Antes había prendido la resina del árbol copal para espantar a los zancudos y a los malos espíritus. El copal es sagrado porque, quemados vivos con este, murieron los héroes aymenus engañados por los conquistadores.


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El efecto del ampiri –llamado ambil en Colombia- pasa de tirón. Y luego debe venir la segunda parte de la sesión: soñar. Es en sueños que se obtienen las sanaciones, respuestas y revelaciones. El ampiri es la planta de los seres de los sueños. Así curaba Martha a sus hijos: los espíritus y duendes de esta planta maestra le decían qué otros vegetales o animales debían comer para sanarse.

Yo recuerdo haberle preguntado al genio del ampiri sobre algo que necesitaba escuchar. Y un onírico hombre-caballo con cuerno rojo y alas de garza blanca me condujo a una laberinto gigante de símbolos y armonías cantadas, que recién entendí cuando conocí a la maga Herlinda Agustín y comprendí que, por ejemplo, las telas shipibas eran en realidad partituras y pentagramas de melodías de mitos y curaciones:

Estoy seguro de que existen emberás en zonas más alejadas de San Juan de Pequení que conservan su mitología. Porque solo un pueblo con mitos está vivo y saludable y puede mirar sus raíces como quien observa las estrellas. Como lo demuestra mi amigo, el aymenu Rember Yahuarcani en su última exposición en Barranco llamada Llanchama: solo pieles.
¿Y ustedes le tienen un miedo paralizante a la selva o han entendido que estamos en esta vida para iluminar todos nuestros temores y, por esto, les gustaría zarpar en pos de sus misterios?

19 Comentarios

Jul
23
2008

Hace poco la organización Survival International divulgo unas fotos, tomadas desde un avion, de indigenas no contactados en las selvas de Brasil. En las fotos se veia a varios indigenas pintados de rojo apuntando sus arcos y flechas en dirección al avion. Se sabe muy poco de las personas que aparecen en estas fotografías, a excepción de que pertenecen a un pueblo indígena no contactado, que vive en lo más profundo y aislado de la remota selva del estado de Acre, en Brasil, cerca de la frontera con Perú. Estas comunidades están en peligro por la explotación de madera en Perú y estan siendo diezmadas por lo que buscan refugio en el lado brasileño. Estos pueblos amazonicos tienen el derecho a no contactarse con la civilizacion porque son muy vulnerables al contacto con la gente occidentalizada. Se deberia lanzar una campaña urgente, para pedir a los gobiernos que reconozcan y protejan las tierras de estos pueblos indígenas aislados. De no hacerlo, esta gente y su cultura desaparecera por la violencia y las enfermedades contra las cuales no tienen inmunidad. Asi como se protege la diversidad biologia, tambien debemos defender la diversidad humana de nuestra amazonia.

Publicado por: richardqt
Jul
23
2008

Recuerdo que fui a San Ramón (Selva Central) con mi familia y decidimos visitar la catarata de Bayoz.Fue una experiencia maravillosa porque luego de una ardua caminata y de estar tan cerca en contacto con la selva , sus sonidos, el olor a tierra mojada llegamos a la catarata y en el pocito que se forma me puse a flotar boca arriba y en verdad fue lo màs maravilloso que sentí , era como si estuviese flotando sobre el aire y q una sàbana de colores rodeaban mi cuerpo..Estuve totalmente conectada con " no se què" que ni cuenta me di q mis papàs me estaban llamando para regresar . Había pasado màs de media hora ..pero en ese momento yo había perdido la noción del tiempo .

Publicado por: Sheyla
Jul
24
2008

Yo tambièn amo la selva, sobre todo desde que hice el amor en selva virgen con un hombre de ensueño, en Madre de Dios, que se parecìa mucho a ti.
Natty

Publicado por: Natalia
Jul
24
2008

Rember es un gran artista!!!

Publicado por: David
Jul
25
2008

Rember gracias por compartir tus historias en llanchama: solo pieles

Publicado por: Victoria
Jul
25
2008

Yo amo la selva de Pucallpa, mi familia es de allà y la conocì a los 5 años. me gusta mucho la pintura inspirada en la ayahuasca, te recomiendo entrevistar a Amaringo, el precursor de todos. Una vez te leì en El Comercio una crònica sobre otro pintor, Vìctor Churay. Por cierto, acaban de nombrar al ayahuasca patrimonio cultural de la naciòn. cuàndo escribes sobre esta planta?????

Publicado por: Francisca
Jul
25
2008

Veo que la gente ya no escribe mucho a tu blog, es que te has desviado y vuelto muy intelectual hablando de còmics y robots. Mejor vuelve a la magia. Hummmm, por què no escribes sobre unicornios y àngeles.
fielmente
Roxy

Publicado por: Roxalìa
Jul
25
2008

Conocí a Miguel Angel el año pasado cuando realizaba una expo, queria hacerme una entrevista pero una compañera le habia ganado, pero no dudó en aceptar mi invitación casi forzada para que visitara la sala con la condición de explicarle mis obras. El día pactado llegó a la hora exacta (siempre llega a la hora). Comencé contando la historia de la obra grande (La Creación del Mundo), que la mayoria lo conoce; pasados los minutos se podia leer en su sonrisa que estaba disfrutando escuchar las historias de las 16 obras expuestas.
Aceptó mi invitación de ir a mi casa, pués le comenté que preparabamos una publicación de mis trabajos; (eso fue hace un año). Al final de todo ese viaje escribió un gran articulo sobre el pueblo Aymenu. Hace una semana que lo vi por última vez y reiamos junto a Giancarlo (el fotografo que nos acompaño), de las picaduras de zancudos, los mosquitos y los pasos y ruidos de los espiritus y fantasmas de la casa de Grippa; pués ellos fueron los más afectados (no durmieron en casi toda la noche).
Al final toda mi familia quedó contenta, en especial mi abuela; estaba contenta que gente de "tan lejos" le hayan ido a ver, (aún los ve en sus sesiones y visiones de Ampiri).

GRACIAS MIGUEL Y EL COMERCIO POR ESTA EXPERIENCIA ....QUE DIOS NOS DÉ FUERZA PARA SEGUIR HACIENDO LAS COSAS BIEN.
UN FUERTE ABRAZO.

Publicado por: Rember
Jul
26
2008

Sì, por favor, opino lo mismo que Roxy; no seas tan intelectual, mejor saca ese lado tuyo tan sensible, intuitivo y màgico. Una vez te pidieron hablar de ìncubos y sùcubos. Sabes, mi experiencia en la selva tuvo con ver con eso. Estaba en Nauta y en las noches sentì que hacìa el amor con una presencia, fue delicioso, pero a la mañana siguiente estaba hecha un cadàver, sin energìa. Y cuando estuve con los shipibos, y en otras localidades de Loreto, me contaban que para ellos eso era normal.
con mucho afecto
Norma

Publicado por: Nuti
Jul
26
2008

Sì, hay que vencer los miedos. Te leo desde siempre, y me gustarìa ir por primera vez a la selva de tu mano. Ojalà te pueda conocer algùn dìa. Tu columna de "corazòn animal" en El Comercio me encanta.
M.

Publicado por: Martha
Jul
26
2008

Fui a ver la exposiciòn de Rember y es extraordinaria. Còmo cuànto costarà un cuadro suyo? Gracias por la recomendaciòn!!

Publicado por: Madrid
Jul
27
2008

Te recomiendo que sigas viajando y hagas crònicas comparativas con los indìgenas de Brasil, los tupi guaranìes y, en lo que tiene que ver con plantas màgicas, que vayas con los tarahumaras y pruebes peyote.
un cordial saludo
Ra.

Publicado por: Raquel
Jul
27
2008

Me hiciste recordar un viaje que tuve hace unos meses, no fue a la Selva, pero la experiencia fue parecida. Es la primera vez que leo tu blog y me he quedado sorprendida de lo bien que escribes, un beso desde buenos aires.

Publicado por: Anonymous
Jul
29
2008

Cada vez que me detengo a leer tu blog, debo aceptar que no he sido una lectora fiel en los últimos post, pero cuando lo hago me quedo maravillada de las experiencias que vas contando y las siento tan mías, a pesar de solo haber estado en la selva alta. Crónicas como esta me hacen pensar si debo emprender ese viaje que tanto anhelo o internarme en nuestra hermosa selva; es un disyuntiva que hoy más que nunca inundo mi pensar. En fin buen amigo poeta y cronista ha sido una delicia poder disfrutar de su fina pluma, espero con ansias leer ese punto final que sellará uno de géneros más hermosos del periodismo...

Publicado por: Giu D
Jul
29
2008

La cultura emberá es una cultura viva.Si buscas en internet la Biblioteca de Luis Angel Arango..... encontrarás un trabajo de Astrid Ulloa sobre: "prácticas estéticas de los emberás".Además hay montones de trabajos antropológicos sobre sus mitos.
Según Astrid Ulloa: la pintura facial y corporal se usa en lo cotidiano.... también en lo esencial (esta requiere un aprendizaje).Será por eso que cuando preguntaste no supieron responder.En lo cotidiano la serpiente indica la pertenencia a un territorio o parentela y en el plano espiritual está ligada al conocimiento.

Publicado por: E
Jul
29
2008

Hola!
La cultura emberá está viva, claro que sí. No me malentiendas, por favor, solo quise expresar específicamente que la comunidad muy simpática que visité no representaba mucho a la cultura emberá en su totalidad, por su -por demás, muy comprensible- orientación al turismo. Lo que a veces hace que las prácticas antiguas sean solo externas y decorativas, como también sucede aquí en el Perú. En Panamá averigué mucho sobre sus tradiciones originales y las de los kunas, aunque por libros y relatos de dirigentes indígenas. Me queda la deuda de volver y llegar algún día hasta donde están los emberás más genuinos y míticos. Gracias por tus recomendaciones!!! Leeré esa biblioteca virtual.

Publicado por: Miguel ?ngel Cárdenas Author Profile Page
Ago
01
2008

Hola, Miguel angel tal vez te interese este link

http://tuscriaturas.blogia.com/2006/agosto.php

saludos,

Publicado por: César B.
Ago
12
2008

Miguel Angel, este es uno de los posts más lindos que he visto hasta ahora (y eso que me paseo por varios blogs). Me ha encantado y me han dado muchas ganas de saber más sobre la selva, sobre los mantos-partituras, sobre Rember (qué cuadros mágníficos!). Un abrazo de alguien que te lee aunque no comente.

Publicado por: mocagua
Sep
05
2008

estan muy lindos y preciosos jjejej chebere

Publicado por: esther sosa

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