30
2008
Antes de volver con nuestros mundos y seres mágicos, quisiera terminar con los superhéroes de la infancia, que le dieron un giro moderno y tecnológico a la magia. Muchos crecimos en la década del 80 con esta canción del “Festival de robots”, que compuso el Capitán Memo: el nombre de combate del músico chileno Juan Guillermo Aguirre, autor de la mayoría de letras de nuestras series de héroes más entrañables.
Me veo corriendo por las calles de Pueblo Libre con Omar, mi hermano menor, después de haber visto “Los Cuatro Fantásticos” (con la canción que también compuso Memo). Éramos tan diferentes: él de la ‘U’, yo del Alianza; él gordo, yo flaco; él pragmático, yo evanescente. Pero los dos sabíamos que queríamos estar en el lado del Bien y buscábamos a algún primo, vecino o compañero de colegio que hiciera de villano en nuestros juegos. Y ambos nos prendimos de la mitología de los robots, que ahondarían "Los Transformers".
19
2008

Del ultrapoderoso griego Hércules a Superman, el hombre de acero. De la maga Medea, que podía subvertir los elementos, a la sensual Storm de los X-Men. De las serpientes femeninas de la cabeza de Medusa a las tenazas serpentiformes de Octopus, el enemigo de Spiderman. Los héroes y monstruos míticos renacen en el cine de superhéroes, inspirado en el cómic.
Obviamente este no es un post para los hepáticos que vieron solo imperialismo en el Pato Donald y que podrían encontrar judaísmo conspiracionista hasta en Bambi. Supermán podrá ser un hegemónico adalid cultural gringo, pero también motivar estudios de Umberto Eco o que Mircea Eliade, el gran historiador de las religiones, diga: Los personajes de los comics strips (historietas ilustradas) presentan la versión moderna de los héroes mitológicos o folklóricos… Un personaje fantástico, Superman, se ha hecho extraordinariamente popular gracias, sobre todo, a su doble identidad… el mito de Superman satisface las nostalgias secretas del hombre moderno que, sabiéndose frustrado y limitado, sueña con revelarse un día como un ‘personaje excepcional’, como un ‘héroe’.
Me pasa ir al cine y apuntar arquetipos del inconsciente colectivo en las películas de superhéroes, estos sucesores de los grandes héroes épicos, pese a los bodrios comerciales. Sobre todo en the amazing Spiderman.
10
2008

Hoy es común escuchar a un niño decir: “No te acerques a él, porque está con su lado oscuro”. Quería pedirles disculpas por retrasarme en los ‘post’, extrañamente me dio un impenitente ataque de migraña –que jamás había tenido- que despertó mis melancolías más antiguas –esas que se esconden, camuflan y reciclan- y mi lado oscuro...
¿Qué es el lado oscuro? No hay nada ni nadie que lo haya expresado mejor que la saga de películas de “Star Wars”, que marcó con cimitarra mi infancia. Y todo el cine se ha visto influido con este eminente concepto mítico –que aparece desde la noche de los tiempos-, sobre todo el cine de héroes: recuerden la última entrega de “Spiderman” y la que viene de “Batman”.
Estaba escribiendo sobre las enseñanzas psicológicas de los cuentos de hadas (les recomiendo un gran libro: “Psicoanálisis de los cuentos de hadas” de Bruno Bettelheim) y también de sus significados iniciáticos (hay otro estupendo: “Una historia mágica de los cuentos” de Enrique Balasch). Pero prefiero hablar de “Star Wars”, porque como saben quienes ahondan en el conocimiento de otros seres, planetas y dimensiones de espacios y tiempos: Ahí está todo.
20
2008

Este ‘post’ parte de una base: de la psicología profunda que llama a conocer y sanar al “niño interior”. Y empieza con una premisa experimental: ese niño que vive en nosotros es un gran sabio. Para demostrar esto quiero empezar una serie de entregas sobre un tema que los adultos miran por sobre los escombros de sus hombros: los cuentos de hadas. Yo estoy seguro de que ustedes intuyen cuánto conocimiento de vida, cotidiano, psicológico, cultural, religioso y, sobre todo, iniciático se mantiene latente en estos...
06
2008

Las nubes y las rocas tenían un efecto multiplicador en el silencio, que podía atra… besar mi corazón. Estuve cumpliendo una comisión periodística formidable en los bosques de piedras de Macusani y Corani en Puno, a 4.800 m.s.n.m y a menos 10 bajo cero. Se han registrado allí 200 sitios de pinturas rupestres con una antigüedad de 10 mil años antes de Cristo, con técnicas de grabado y color efectuadas también en la época de los collas e incas hasta la colonia. Ya habían llegado expedicionarios e investigadores hace muchos años, pero era la primera vez que un grupo liderado por la arqueóloga Patricia Vega Centeno recorría cueva por cueva y hacía un catálogo riguroso en, nada menos que, 70 mil hectáreas. La verdad, más que interpretaciones quiero empezar solo mostrándoles imágenes que me convocaron un silencio purificador.
15
2008

No me atrevo a seguir hablando de la energía sin recurrir a fuentes primeras, a enseñanzas y tradiciones más antiguas que el cristianismo (hoy que existe un revoltijo consumista de lo que llaman ‘nueva era’). El budismo tiene más de 2,500 años de existencia y considero -como dice el gran profesor Juan José Bustamante en la PUCP- que uno llega a esa magia (palabra que viene de maestría y magisterio), no porque sea un elegido ni un santo. Sino, por todo lo contrario: porque tiene demasiadas pasiones, iras y oscuridades profundas y, por esto, necesita la tecnología espiritual más antibiótica, absoluta y poderosa. Mi unicornio quiere al Dios del cristianismo místico y, últimamente, a las fuentes védicas más antiguas de los krishnas. Pero mi dragón –el que carga el karma de enamorarse siempre con revolución y erotismo- sabe en carne viva, como decía el Buda, que si te cae una flecha y te vas a morir: necesitas saber cómo quitártela con urgencia y no pensar en quién te la tiró, por qué, cómo, de dónde viene, cuándo empezó, quién lo creó… Le dejo la voz al dragón:
07
2008

Se han convertido en frases coloquiales y populares: hablar de buena o mala energía, de mala o buena ‘vibra’ para referirse a lugares, personas, intenciones… Pero, ¿qué es esencialmente “la energía”, que hoy se ha vuelto una explicación para entender desde las envidias cotidianas hasta a Dios? Se puede estudiar el tema a partir de las culturas ancestrales, lo que ha descubierto la ciencia partiendo de Einstein hasta la física cuántica, el entrevero del new age y desde las grandes religiones reveladas y orientales. Pero prefiero, para empezar, solo contarles dos historias y pedirles su opinión (prometo harto feedback y perdonen por no responder anteriores correos, es que me he obsesionado investigando sobre simbología ancestral luego de mi viaje y he conocido inesperadamente a muchos sabios, ya les contaré…). La primera y calofría historia es justamente de mi reciente expedición a El Gran Saposoa y la segunda, de cuando me inicié en reiki; solamente para entender y experimentar “energía”.
21
2008

Todos los expedicionarios teníamos el alma en las venas por lo turbulento del camino, tras tres días en auto por trochas y tres días caminando y en mula para pasar de la puna más helada del nevado Cajamarquilla (a 5.200 m.s.n.m) hasta la ceja de selva virgen y el bosque nuboso de la cuenca del río Huabayacu, en San Martín: donde las gotas de lluvia eran dientes de pumas sin saciar y el calor, el mejor aliento de un oso acosado. Pero cuando coronamos el Cerro Las Cruces y encontramos la capital de El Gran Saposoa -con su plaza central de 30 por 40 metros- nos olvidamos del realista miedo a los pumas y los osos. En la cumbre, entre el lodo y la maleza, había construcciones que rendían un culto arquitectónico, ritual y astronómico al símbolo de la cruz. Nunca se había encontrado un templo prehispánico con esta simbología ceremonial, que subconscientemente solo asociamos al cristianismo.
10
2008

En el momento en que lean este ‘post’ ya estaré en la selva virgen de San Martín acompañando una expedición a las ruinas del Gran Saposoa, de la cultura chachapoyas. Yo creo que esa zona en el futuro va a ser tan impresionante como el Cusco. Ya les contaré… Por eso, interrumpo un rato las entregas de sueños, para pedirles un comentario sobre un fenómeno mediático del que me gustaría conversar a mi regreso y quisiera leer sus opiniones: el cine de mitos.
29
2008

Tengo un entretenimiento que para algunos me haría merecedor al insomnio perpetuo o a una cura de sueño: escribo bestiarios (compendio de bestias) de sueños. ¿Se han preguntado por el significado de los animales recurrentes que aparecen en sus mentes mientras duermen? De adolescente tenía un grupo de amigos que nos llamábamos los nefelíbatas: por ese mítico pueblo griego que vivía imaginando formas en las nubes. Y nos íbamos a mochilear a provincias para hallar nubes que nos alucinaran; boca arriba en un campo sin tiempo. Recuerdo que sobre todo imaginábamos animales dignos de los libros de Kafka, Borges y Cortázar. Ya mayor y más solitario expandí ese gusto por idear formas a los bosques de piedras: y los animales que aparecían en las viejas rocas hacían volar mis abismos. Después de eso, nada era igual: luego de todos esos días de fantasía, venían las noches de sueños bestiales.


