Tu vida es puro teatro
Comentarios (27)

¿Qué hay en tu cartera?

May
25
2008

la mano poderosa.jpg

Yo tengo altares, como todo el mundo. Y con altares me refiero a esos rincones donde está aquello que te hace sentir protegido, realizado, creativo, mejor. Como esos escritorios de secretaria llenos de fotos y Garfields o esos rinconcitos del consultorio del doctor donde se acumulan regalitos de visitador médico –con forma de cerebro, riñón o cápsula gigante- junto a un vademecum y una foto familiar. Lugares pequeños y personales, llenos de emociones y objetos de amor. Los tengo desde niño. Cuidaba una sagrada caja de juguetes que llevaba a todos lados, hasta que pasó algo terrible y boté mis muñecos a la basura. Los cambié por cuadernos. Muchos cuadernos, libretas y lápices. Ahora tengo altares de fotos y papeles. Además lapiceros, un pequeño robot de plástico, una tuerca rara, una cámara antigua, un sombrero de papel. Mis altares –los altares- están llenos de sueños, de posibilidades, de adoraciones y estímulos. Parecen la evocación de un desaparecido, de ese fantasma que es uno mismo y al cual no dejamos que la vida borre con su huayco de obligaciones. Dan risa, dan curiosidad y a veces dan pena. Como el que le vi una vez a una mendiga, lleno de recortes sobre música y conciertos, porque cuando chica quería ser pianista, señor.

O esos altares de loco callejero, con rumas infinitas de baldes que nunca se caen, bolsas de plástico de todos los colores y siempre una piedra, un palo, algo con qué defenderse de sus enemigos, sobre todo los visibles. Tus objetos hablan de ti a gritos, no trates de pasarte de listo, sabemos quién eres y te tenemos rodeado. Altares son las carteras de las mujeres y las billeteras de los papás, repletos de fotos de los hijos, de vouchers por pagar y de cupones, tarjetas, piezas sueltas del pasado y del futuro. Porque las dos olas de lo venido y del porvenir chocan ahí, entre esa imagen del último paseo y esa tarjeta para la fiesta de mañana. Si no me crees, revisa lo que hay en tu cartera y sabrás a quién amas, qué te pasó, qué anhelas.
Los profesionales tratan de ser asépticos e impersonales con sus cosas, pero también sus lugares se llenan de ellos mismos. No disimulen, muchachos, sabemos que son humanos. Los peinadores, los técnicos, los choferes de combi, todos combinan sus herramientas con el toque personal que hace de ese lugar su lugar, el santo que los protege, el zapatito de quien aman, el rosario de mi madre. Risa, curiosidad y pena. Pero usualmente, más pena que risa. Y más curiosidad que pena. Pobres los profesores o los policías de tránsito, que van por el mundo sin un lugar fijo para poner sus cosas. Pobres los viajeros, que apenas se suben al avión arman un altarcito entre sus piernas y el asiento de adelante, con una revistita, un cuaderno, una manta, un libro cualquiera. Algo que me diga que yo estoy aquí, que amo a alguien ausente, que hago esto –viajar, trabajar, vivir- porque deseo intensamente ser amado o cumplir una misión.
Juega a ser detective, como yo a los 9 años, y deja que las cosas de los demás te cuenten su cuento. Yo juntaba en mi cabeza los objetos de la gente y trataba de adivinar a quién quería el peluquero ancashino, con quién soñaba la enfermera chalaca, qué ambicionaba el gordo chofer de la 74. Cuando empecé a hacer teatro y alguien me dejó de tarea hacer un collage sobre mi personaje volví a ser un niño feliz. Hasta ahora lo hago cuando escribo, junto fotos, frases, gestos, tratando de armar un ser de aire que vive y siente, que anda por allá como yo y como tú, y que por costumbre en nuestro oficio llamamos personaje aunque podríamos decirle ente, luz, fantasma. Todos tan diferentes y tan yo, tan tú, tan nosotros.
Acabo de asomarme a ojear la caseta del huachimán: malcriadas recortadas, una silla plegable, una biblia, un periódico viejo, una escoba aún más vieja, un par de sayonaras y una pelotita de jebe.
-¿La pelotita es tuya?
-No señor, me dice, en la noche un fantasma me la tira despacito cuando me duermo. Me despierta, la agarro y la guardo.
-¿Y qué haces con ella?
-La noche siguiente, antes de dormirme la lanzo afuera. Se la devuelvo al fantasma. Por eso tengo la Mano Bendita ahí pegada, para que me cuide de las ánimas.
Miro la mano bendita, sonrío y me despido. El fantasma soy yo.


¿Qué hay en tu cartera, tu guantera o tu escritorio? Si tienes un altar, cuéntame cómo es. Y si no tienes uno… ¿no te hace falta?

Como la cartera es el altar más portátil y cercano -casi un cajón de San Marcos- encontré dos canciones que tocan el tema, una ranchera en youtube de las hermanitas Núñez y en audio.
Más abajo la otra, la versión de un grupo argentino: Magnolia y los no me olvides.




Tu Retratito Lo Traigo En Mi Cartera - Magnolia y los No Me Olvides


Este blog está destinado a autodestruirse. Faltan 55 entradas para que diga abur.

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Posts sobre teatro

27 Comentarios

May
25
2008

yo tengo mis altares en todas partes, mi oficina, el carro demi papá, mis cuadernos de la u. y donde sea, y mi cartera está llena de recuerdos y tiene una foto secrtea pero tan secreta que no te la puedocontar. Pero yo y yotra persona sabemos lo que esa foto vale.

César comenta el comentario: me gusta la idea de que los altares, que parecen tan abiertos, estén llenos de secretos... de claves... que escondan cosas haciéndolas evidentes, como La carta robada...

Publicado por: Ana L.
May
26
2008

Desde el comienzo de los tiempos el hombre ha buscado protegerse de los ataques de la naturaleza a la que veía, no solamente como la proveedora de alimento para sí y su especie sino también como violenta y devastadora de la misma. Esta necesidad de protegerse ha sido siempre una constante en la historia del hombre, posiblemente porque no le han faltado motivos que han puesto a prueba su fragilidad.
Así, el conjuro primitivo, fue el amuleto, el talismán, la imagen... No todos los dioses buenos se encontraban tan próximos al hombre, que a éste le fuera posible acogerse a su amparo a todas horas. El sol se alzaba muy lejos, y desaparecía con frecuencia; la luna se elevaba muy allá, y escapaba a los brillos del crepúsculo; sólo los elementos de la naturaleza como una piedra privilegiada jamás se desplazaba de su sitio, y el hombre tenía que ir a muchos sitios... Le era necesario llevar los buenos dioses sobre sí, para que no le abandonasen nunca, y aminoró el tamaño de las piedras que guardaban su refugio para colgarlas al cuello, y reprodujo en imágenes cada vez más sencillas y "factibles" todos los dioses inaccesibles y todos los que de pronto, en cualquier ocasión determinada de peligro para él, pudieran estar lejos de su alcance.

César comenta el comentario: gracias por el aporte Richard, lo recorté un poco pero quien quiera leerlo lo encontrará completo en http://www.cienciaseternas.com/Protectores/IntroduccionI.html.

Publicado por: richardqt
May
26
2008

Hola:
Hace poco empecé a leer los temas ke exponen y en general son muy agradables, hasta este dia me atrevi a comentar sobre alguno. Me gusto mucho el relato sobre los altares. No habia caido en cuenta de todo lo ke tengo guardado en mi cartera, papeles o recibos viejos, fotos, notas y tantas cosas ke guardo kien sabe por ke.
Pero lo ke mas me impacto, fue cuando cai en cuenta de ke tengo un pequeño, mas bien, un gran altar y no sabia, de lo imaginario ke es o lo oculto ke esta.
Conservo lecturas y atesoro letras..... puede parecer extraño, pero este año inicie un altar imaginario de lecturas.

César comenta el comentario: eso hace crecer. Todos tenemos altares de libros por leer, para que por lo menos con su presencia los autores nos iluminen. Por algo se empieza, aunque no sepamos qué es lo que comienza.

Publicado por: U.
May
26
2008

En la era del sincretismo, todos tenemos altares: un elefante de piedra (para la buena suerte) junto al palito que encontramos caminando en la playa una tarde y una entrada a un museo lejano de hace 10 años. Todo junto pero no revuelto y que nos ayuda a sentirnos queridos, protegidos y sobre todo nos hace sentir que estamos acá, que pasamos por este mundo, que algo hicimos. Muy bueno este post y conmovedor el final (una lagrimita cae sobre el teclado...).
Gracias, Ana María

César comenta el comentario: gracias. Yo también guardo un palito playero. De día parece un pez y de noche, un puñal.

Publicado por: Ana Maria
May
26
2008

querido césar, qué post tan hermoso y nostálgico; esto último especialmente, la nostalgia era pues lo que sentía Odiseo por su tierra, dolor por la tierra ausente, dime si no son nuestros altares los nidos que reúnen esas cositas que provienen de esas tierras que habitan dentro y fuera de nosotros...y que no existen concretamente, pero cobran sentido en un altar.

yo tenía en uno de mis más elaborados altares, una hoja de ayahuasca negra, que es la más potente, esa que dicen te hace ver tus espíritus más recónditos, una fotos de mi perro más querido y fallecido y otra de mi abuelo, u antropólogo que fue mi padre y mi maestro hasta que me dejó a los nueve años porque se lo llevó un cáncer de tráquea, te juro que cada vez que me despertaba y veía mi altarcito me acordaba de todo esto, fíjate qué afanes; hasta que un día eso ya era más mi �taca (las cosas me dijeron; muchacha ya no eres esto,) y lo cambié, así como te sucedió en la niñez, por libros, lapiceros de tinta líquida y piedritas caprichosas; hasta ahora le busco un nosequé que le siento faltante.

César comenta el comentario: qué maravilla mantener vivos a los ausentes, como estímulo. Y luego dejarlos partir... como agradecimiento. Gracias por tus palabras.

Publicado por: Julia
May
26
2008

Que buena la definicion de altares porque entonces se llena de dioses yreemplaza al dios de mis abuelas ¡que si tenían altares de verdad! Ahora hay que adorarse porque si no lo hacemos nos desvanecemos de tan amenazados que estamos. Serán altares también las colecciones? Y los albumes de fotos?

César comenta el comentario: si es con amor, y nos contiene, todo es altar. Allí adoramos y también, recuérdalo, somos dioses de otros devotos.

Publicado por: TNT
May
26
2008

Me encanta el tema, realmente todos nos aferramos a algo material o espiritual, pero nos aferramos para (como bien dices) sentirnos seguros, queridos, recordados, mejores... sentimos apego y nos exclavizamos rindiendo culto a la memoria, al simbolismo de los objetos que para otros no representan nada. Como todos tengo mis altares, tan tontos como credenciales de algún concierto, o nostálgicos como el regalo de un novio que ya partió... pero no van en mi cartera, se quedan en casa esperando a que vuelva.

César comenta el comentario: tener a quién volver es maravilloso, y un casado no lo sabe hasta que se separa... Los altares son estímulos para volver. Me gustó esa. Gracias.

Publicado por: María Lourdes
May
26
2008

Bueno este post!, de todos los que hè leìdo en este blog es el que màs me ha gustado, en efecto antes nunca hè comentado.
Què romànticos y nostàlgicos tambièn tus lectores, algunos hasta poèticos, me ha gustado tambièn èsto.
Los altares, yo soy la nùmero uno en construìr altares, me protejo a mì misma porque siempre estuve sòla enfrentando la vida. Asì que cuando tuve que partir para tierras lejanas, no pudiendo llevàrmelos todos conmigo, para no caer en una crisis tremenda me construì de nuevo y al toque otros. Siento como dicen muchos y tù mismo tambièn, que son parte de mì, de mi pasado, de mi presente, dicen y dan testimonio de mi paso por el mundo, sì yo estuve aquì e hice èsto y aquello! Lo malo es que ya no tengo espacio para construìr màs altares, es una cuestiòn de logìstica y hasta mi pc lo hè cargado demasiado escaneando tanta foto y recuerdo!!!
Ayer vì un programa donde preguntaban què cosà serìa lo ùnico que no rematarìas al asta si tuvieras necesidad? mucha gente decìa: el collar regalo de mi madre, otra: el juguete de mi hijo etc, etc, etc, pero alguien dijo: no, yo no soy apegada a las cosas materiales, hay que tratar de no encarinarse con los objetos, puede formar parte de una buena terapia psicològica, què dices?

César comenta el comentario: tengo la casa tan llena de cosas que te doy la razón. Pero haría falta tanta buena memoria que no sé si sería capaz... gracias! Te cuento un ejercicio de un curso de fotografíaque me pidió Luz María Bedoya: fotografiar las diez cosas que te llevarías a una isla desierta o a un lugar muy lejano... Linda idea.

Publicado por: Marga
May
26
2008

Yo siempre me he desecho de las cosas para arrepentirme pero tambien para sentirme en paz y sin amarres. Con las cosas se quedan los recuerdos pero tambien harta vibra que a mi no me hace bien, o ya me acostumbré no sé, será mi signo. No conocía al grupo argentino, muy bueno ya lo encontré en youtube. Gracias.

César comenta el comentario: podría jurar que eres escorpio. ese grupo está bueno, lo descubrí hace poco. Gracias.

Publicado por: Roberto
May
26
2008

Todos tenemos un altar, ya sea fisico o imaginario, pero lo tenemos.
En casa hay miles, el de mi madre con las fotos de todos sus hijos, nietos, padres, cuñadas, suegros y sobrina incluida.
Mi padre tiene otros tanto, pero creo que el mas entrañable para el es el de su "mini cachina", donde esta todo lo que no sirve pero el puede necesitar.
Mi hermano mayor el de la ruma de sus libros, sobre todo y sobre nada, de esos libros que lees y dices "que carajo dice ahi".
El menor, un altar a su infancia, colecciones de muñecos de accion que por mas que crezca no piensa botar ni heredar.
Mi hijo, su altar al arte, donde guarda sus obras maestras y sus adminiculos artisticos, en medio de un desorden mi ordenado y una fotito, mia por supuesto (su musa inspiradora, por ahora).
Y yo, tres altares mas. El de mi familia donde estan todos y cada uno de los que forman mi gran familia, pequeños recuerdos como envolturas de caramelos de la vez en que casi me da soroche en la Sierra o un pedazo del boleto interprovincial a Trujillo. Mi altar a mi vida, el escultismo, con todos mis parches, insignias y fotos, uno que otro manual que no llegue a donar y muchas anecdotas que contar. Y por ultimo, mi altar, donde esta todo lo que para mi significa algo y significa poco.
Y cientos de altares mas que he visto en todas partes y que de alguna manera estan guardados en el altar de mi memoria.

César comenta el comentario: la memoria es un altar maravilloso, y los actores lo saben. Te tendré en la mía.

Publicado por: Cquiaz
May
26
2008

César, que buena pregunta! Que hay en mi cartera? Pues ahora... sólo lo indispensable, en una ocasión me robaron y sentí que perdí media vida. Menos es más... hay que aprender a aligerar el equipaje.

César comenta el comentario: para quienes coleccionamos momentos, todo vacío es la oportunidad de volverlo a llenar. Saludos.

Publicado por: Estrellita del Sur
May
26
2008


Yo uso varias carteras...segun la ropa q me ponga....pero en todas ellas siempre estan las fotos de mi hijo, mi esposo, papas y hermanos....todos ellos se encuentran lejos de mi en este momento pero de una forma u otra siempre estan cerca.

César comenta el comentario: una amiga mía usa varias carteras, según su estado de ánimo, y según cómo se siente también cambian las cosas de su altar. Y yo bajo y subo fotos de mi pared, marcada de masking tape, según lo que sueño y deseo. Gracias.

Publicado por: Laura
May
26
2008

Touché. Lo que más me ha dolido es la destrucción de tu altar infantil, aunque veo que ayudás a otros invisiblemente a construir los suyos. Seguí que me tocaste.

César comenta el comentario: y antes de tocarte, me toqué. Gracias.

Publicado por: Nina
May
26
2008

Mi altar está lleno de libros, canciones,cartas, tarjetas, muchas fotografías, objetos, notas insignificantes que encierran una historia, libretas en las que yo misma escribo.....mi altar me ayuda a no olvidar por eso desde que tuve uso de razón empecé a construir uno.

César comenta el comentario: es un juego de palabras, pero habrá quien primero hace su altar para entonces, recién, tener uso de razón. Gracias.

Publicado por: Ana Lucia
May
27
2008

Altares, rituales, autorretratos, un poquito de nuestro más íntimo yo, o todo de nosotros, de tí,de mí, lo más importante del señor huachiman, que por momentos pareciera existir y ser el de la esquina de tu casa o el de la esquina de tus pensamientos, que también son tu casa.
Hermosa historia final y más bonito aún el recuerdo que llega luego de leer. La visualización de los papelitos que guardé en mis tantos "altarcitos portátiles" en los que cargo mi vida día a día al salir de casa. Y es que sí, mis bolsos o carteras cargan siempre casi lo mismo, tenga un día largo o corto. Siempre cargo más peso del necesario y me digo: para qué llevas eso?, dos libros?,muchos lapiceros, pero si ya regreso!
Es que pienso que si yo desapareciera,me gustaría que me encuentren ahí refundida, que entre mis cuadernos en blanco para ensayos, mi libretita de apuntes, los mil lapiceros, mi piedra especial -ágata-, un pañuelo, agua y mi libro del momento, y hasta a veces una fruta alguien se acuerde de mí. Si, una buena parte de mí viaja conmigo ahí oculta.
Mi altar está conformado por mis pasiones, por aquello que se mantiene vivo por solo pertenecer a ese altar, porque me devuelve vivencias, olores, abrazos y también está lleno de presentes,porque Es. Comenzamos por las tacitas de mi vida, cada una con su historia, velas de varios tamaños por el uso, piedritas de colores -cuarzos- cajitas, olor a café con incienso y alguna carta que trasciende el tiempo y el espacio.
Me di cuenta de que mi altar contiene otras vidas que fueron y son parte de mi, que cada vez que me pierdo me encuentro con partes importantes de mí que me devuelven luz o una lágrima necesaria, para luego ser luz. Ese altarcito me dice que todo lo vivido valió la pena, que si sentí que no encontraba un lugar para mí,pues allí está, siendo más mio que nada.

Te cuento algo breve. El primer ejercicio que les dejé a mis actores en mi primer proyecto personal fue construir su altar en un ensayo. Luego, cada uno lo mostró y nos permitió entrar, llenarnos de él. Fue un acto de apertura, de comunión, de mucha nostalgia, ruido, silencio, armonía y verad.

Gracias por este pequeño y mágico altar de letras.
pd: todos tenemos a alguien que nos cuida en silencio,digno de conformar nuestro altar, así como el afortunado huachiman tiene su fantasma, que vela por él.

César comenta el comentario: gracias por todo lo que cuentas, sobre todo por acercar tu experiencia teatral (y tu alma) a este blog.

Publicado por: Lila
May
27
2008

Un día hace muchos años aprendi a llamar a esas cosas que tu llamas altares "sacramentos"; sí, asi como el matrimonio, el bautizo y las demas ceremonias cristianas pues por que asi como para muchos estas no tienen sentido se que hay cosas que cobran sentido para quienes las sienten y las quieren. El sueter favorito de mi primo que murio hace ya 12 años y yo sigo guardando como un tesoro, el primer poema que me escribio un chico, la entrada a la fiesta donde conoci a mi ultimo enamorado... tantas cosas que solo cobran sentido cuando las personas que fueron felices con ellas las ven y recuerdan lo que significan. Chevere tu post nunca lo habia leido pero me llamo la atencion el titulo.

César comenta el comentario: gracias. Creo que el alma trata de expresarse a través de objetos, y que con ellos somos mediums de nosotros... o algo así. Nos veremos de nuevo por acá.

Publicado por: Francesca
May
27
2008

Es estupendo el cuadro. ¿De dónde lo sacaste? Un abrazo.

César comenta el comentario: de una página web que vende cuadros antiguos. Llaman retablos a los cuadros-adoratorios (o altares) y la Mano Bendita -como le dicen acá, y en México llaman la Mano Poderosa- estaba entre los que venden. Mira el link: http://www.historia-antiques.com/gallery.php?startLimit=32&web_cat=Retablos&limitPerPage=16&sortby=&sld=&keyword=&preview=

Saludos!

Publicado por: Maria Las
May
27
2008

Esos pequeños rincones donde puedo ser yo misma y que me recuerdan quien soy al fin y al cabo, uno de mis mas curiosos altares lo constituye una carpeta oculta muy bien camuflada entre los archivos de la pc de la oficina, ahi guardos fotos, textos interesantes, videos, links que algun dia visitare etc, lo interesante de la situacion es como me siento al abrir esa carpeta, de pronto el escenario inusual de oficina se desvanece para dar paso a un mundo lleno de intereses solamente mios , a falta de un espacion fisico facilmente profanable, escondo en la pc mi pequeño mundo cuya ruta o camino solo yo conozco.

César comenta el comentario: todos los altares son gigantescos si uno sabe empequeñecerse para visitarlos. Gracias.

Publicado por: Musa_AnTiSoCiaL
May
27
2008

Me doy cuenta que tengo tres altares principales luego de tu entrada. El primero guarda toda mi colección de películas y videos de lucha libre, esa pasión que me hace escapar un rato de la realidad y apagar el teléfono de las responsabilidades por unas dos horas en donde me convierto en fanático salvaje. El segundo se encuentra en mi billetera, llena de tarjetas de crédito que me hacen recordar que soy un elemento financiero más que hace mover a la banca del país, y de taco, empleándome indirectamente con ellos para ir pagando la deuda con el fin de tener el esperado buen record crediticio. Y el más importante es que el que tengo frente a mí, en mi escritorio, lleno de las fotos de mi hijo de 1 año, Julio Guillermo, y de mi esposa, Liliana, y que cada vez que levanto la mirada, recuerdo que soy padre y esposo y que estoy sentado o de lado en lado matándome por ellos.

Hoy, estoy construyendo un nuevo altar de programas de obras de teatro. Espero heredarselos a mi hijo para que vea un poco de la historia contemporanea del teatro en nuestro Perú.

Oscar

César comenta el comentario: cierto, las billeteras son minialtares! Y los bancos quieren ser los nuevos dioses... ¿Fuiste a ver a Las Marías? Saludos.

Publicado por: Oscar
May
27
2008

Mi altar es mi disco duro, y mi cuarto, lleno de cachivaches que nunca voy a usar, junto collares, pulseras y aretes (incluso a veces hago alguno), pero no uso ninguno, es mas, ni siquiera tengo las orejas perforadas (las tuve, pero las 8 veces se cerraron, mis orejas tienen el poder mutante de wolverine), figuras de albumes, lapiceros, libros,,,, casi todo, la ultima vez quise guardar un motor de lavadora... pero en mi cuarto no se necesita un motor para ver que todos mis cachivaches ya esta revueltos de por si.

César comenta el comentario: si uno leyera lo que guarda como si fueran cosas de un tercero... ¿a qué conclusiones llegaría? ¿Amaría a esa persona? ¿Qué consejo le daría? Me encantó lo del motor, pero ese lo llevas dentro, supongo. Gracias!

Publicado por: Katy
May
27
2008

Huy tantos recuerdos, hace poco me tuve que deshacer de toda la colección de diarios (como en todos ellos escribía a cerca de mi ex). Bueno...en mi bolso favorito siempre cargo: pañitos, ventolin, llaves, cosmeticos (mil y un chucherias como dice mi mamá), anteojos, 2 celulares, cámara digital y mi billetera (en ella la foto de mi actual novio y la de mi sobrino q recién acaba de nacer) no las pienso mover puesto que tiene un significado muy especial...te cuento...como no teníamos fecha de nuestra relación decidimos que sea el 15 (día en que nació mi sobrino) el nacimiento de un nuevo amor, que feeling no?

César comenta el comentario: qué feeling, sí. Y esa pasión por los sobrinos conduce a futuras mamás y a altares hechos de pañales y juguetes gorrrdos. Gracias por tus palabras.

Publicado por: Karina
May
28
2008

Y no te has puesto a pensar que en algún altar está tu foto? Recuerdas esa mujer que tenia un altar con un economista famoso, y la mataron sus hijos? Y si estar en un altar es estar encadenado? Siempre son buenos los altares?

César comenta el comentario: los altares también se pueden llenar de pasiones negras, conjuros y sahumerios. Porque son como sus dueños, y la gente es de todo color, sobre todo por dentro. Saludos.

Publicado por: Johny Bent
May
28
2008

Me acabo de dar cuenta que internet me ha robado el altar que tuve hasta hace poco en la mesa de noche, hoy tengo un altar virtual: facebook

César comenta el comentario: ¡yo también tengo! ¡Búscame!

Publicado por: Julius
Jun
02
2008

César, gracias por responder, era la primera vez que emitía opinión en un blog. Bueno pues, no tienes idea de todo lo que colecciono o mejor dicho atesoro, el asunto es que ya no lo llevo en la cartera!!! Odio que digan que las mujeres somos unas cachivacheras...

Guardo mis más valiosos momentos en un sitio muy especial y no te imaginas lo difícil que es para mí desprenderme de ellos.

Cómo anécdota te contaré una historia...
Hace mucho... mucho... tiempo, (28 años para precisar), tuve un novio que se fué a vivir fuera del país... el romance se mantuvo por mucho tiempo mediante: cartas, cassettes, llamadas, tarjetitas, etc. Lamentablemente no tuve la fortaleza de esperarlo y lo dejé.
Sin embargo en el correr del tiempo conservé todo como un maravilloso tesoro... en ciertos momentos de mi vida me sirvieron de compañía y recuerdo de lo que fué mi verdadero amor...
Con el pasar de los años la tecnología ha ido progresando y este chico (del que nunca más supe nada) me contacto mediante el internet hace unas semanas!!!

A que no te imaginas... él guardo también todos mis recuerdos....

Han pasado taaaantos años... y hace unos días decidí escuchar algunos cassetes con su voz...una experiencia inolvidable... la historia es de novela...


César comenta el comentario: qué linda anécdota. ¿Sabes que yo me carteaba con una chica uruguaya cuando tenía más o menos 12 años? En mi blog personal hay más detalles: http://derepenteundia.blogspot.com/2007/10/alba-del-uruguay.html. Creo que esa historia la repetiré por acá. Y admito que los hombres somos más cachivacheros, pero también más caletas...
Saludos y gracias.

Publicado por: Estrellita del sur
Jun
19
2008

-La noche siguiente, antes de dormirme la lanzo afuera. Se la devuelvo al fantasma. Por eso tengo la Mano Bendita ahí pegada, para que me cuide de las ánimas.
Miro la mano bendita, sonrío y me despido. El fantasma soy yo. Mi altar? Creo q en realidad no tengo uno, me gustan muchas cosas, disfruto al maximo d mis momentos de felicidad aunq no tnga nada en ese momento. Creo que todo depende de mi estado de animo... o tal vez lo sea mi celular!
Otra cosa: Magnolia y los no m olvides -ahora Panda - es un grupo mexicano =)
Saludos!

César comenta el comentario: bieeeeen con esa aclaración sobre Magnolia. Gracias! Y pienso: cuando uno está solo y se adora... uno es su propio altar?
Saludos! (Y todo lo que creas... es verdad).

Publicado por: Natalia
Jun
26
2008

Hoy amaneci muy sensible y esta nota me ha puesto mas aun.
Son tantos los altares a los k me ato y refugio para sentirme mejor; muchos de ellos los k añoro.
Quisiera saber explicarme tanto de todo ....... k no se escribirte.

Espero tu no dejes de hacerlo.

Sldos.


César comenta el comentario: las emociones primero, para iluminarnos. Las palabras después, para recordar esa luz. En algún lado leí esas palabras. Un abrazo para ti (y para todos los lectores tímidos que a veces no comentan porque no aprecian mucho lo que puedan escribir... Ya se animarán.)


Publicado por: Anonymous
Jul
29
2008

Hola, estoy sorprendida, no uede ser que en el tiempo que me desconecte de los blogs del comercio haya aparecido el tuyo. Siempre lo he dicho, a mi casita no llega agua potable, a mi me la envian directo del mar y sin tratamiento, no ha de otra :-). En mi cartera, en realidad mochila, mi santuario material lo que nunca falta es un papel con fecha y hora de una funcion de teatro. y mi otra cartera, la que no me pueden robar, porque su único bolsillo es secreto, está mi familia y los otros seres que amo. Dese ahora sere visitante frecuente de este blog, tratandose de teatro es desde ya otro altar.

César comenta el comentario: Hay carteras que son casi mudanzas, inventarios de sueños, cementerios de secretos... qué linda la gente a la que tienes presente sé que te querrán igual. Un abrazo y gracias!

Publicado por: Sally

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