Abril 2008
26
2008
-Por qué me miras así? Tú me convenciste de casarnos. No me digas que acá frente al altar vas a desilusionarte. Con todo lo que cuesta esta vaina… Y encima tus viejos me van a echar la culpa. ¿Quién te va a aguantar el mal carácter? ¿Vas a llorar? ¿Por qué? No me digas que es de alegría. Yo te conozco, Inés. No se te ocurra plantar la boda.
-¿Por qué me miras así? Eso no es amor, yo sé lo que piensas. Tienes miedo, maldito, miedo al compromiso. Miedo a darme derecho a controlar tus trampas, miedo a querer a la misma persona toda la vida. Miedoso de eme. Maricón. Cobarde. Deja de mirarme así. Mírame como si estuviera linda: te estás casando con la novia más linda del mundo.
-Vas a echarte para atrás justo aquí, delante de todos, vas a tirar el bouquet y nadie querrá recibirlo… Porque está maldito, pues. Porque eres pesada y no hay quien te aguante.
-Vas a tirarte para atrás, seguro, cuando el cura pregunte no dirás que sí, marica…
-Vas a arrepentirte, yo sé, y me vas a dejar mal, como siempre, pero ahora delante de mi familia…
-Deja de mirarme así, perro.
-No me mires así, maldita.
-Mira al cura. El cura. Responde. ¡Respóndele al padre!
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Posts sobre teatro20
2008
¡Bienvenido! Si vienes por la entrada número dos, relacionada con el vestuario, está aquí, es la anterior.
Esta nota en el espejo es para agradecer, a ti y a todos los lectores que han comenzado la aventura bloguera conmigo. También es para anunciar varias cosas buenas –que menciono al final de este post- y para compartir algunos links y videos que me parecen divertidos y útiles.
Si te gustó el video de Ennio Marchetto que aparece en el primer post de este blog, más abajo va otro que te encantará, un cómico francés que murió hace muy poco. Henri Salvador. Perdónenle todo porque es un clown actor cantante fonomímico en un video de hace 40 años, vestido de... Juanita Banana.
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Notas en el espejo del camerino16
2008

Laura insistía en que Mario se disfrace de algo y en que consigan a un par de swingers. De vaquero, de verdugo, dame gusto, gordo.
Él en cambio se oponía y pedía algo más simple y sin invitados.
-Disfrázate de colegiala.
Lo dijo tantas veces que ella, enojada, decidió complacerlo.
Llegaron juntos a un hostal de mala muerte. La recepcionista los miró con desprecio. Parecían un maestro pederasta y su víctima de 13 años, aunque Laura en verdad tenía 26. Llevaba el uniforme sin mucho entusiasmo. Apenas cerró la puerta del cuarto, Mario sacó de su maletín una regla de madera. Ella lo miró con susto pero también con malicia.
Antes de que pase nada, tocaron la puerta con fuerza. Demasiada para un hostal. Mario abrió desconcertado y los dos policías lo enmarrocaron de inmediato. La mujer policía se acercó a ver si la niña estaba bien mientras el otro, un oficial de casi 100 kilos, apretaba al falso profesor contra la pared, respirándole en la nuca.
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Posts sobre teatro13
2008
El título de este blog sale de una canción que cantaba La Lupe y que se hizo más famosa desde que Pedro Almodóvar la puso en Mujeres al borde de un ataque de nervios. La canción se titula Lo tuyo es puro teatro.
Acá van dos videos en que usan la canción.
¿Qué opinan de estas actuaciones? Digan lo que piensan y aprovechen, que criticar es la parte más fácil del teatro.
La versión de HonoLullu:
Y la de estos actores:
¿Tienes algún video relacionado con esta canción?
Las fotos y videos dramáticos así como Las notas en el espejo no cuentan como posts, así que aún me quedan 59 entradas por publicar.
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Fotos, videos y links dramáticos10
2008
Suena un pitazo. Luego, un frenazo. Después, la calle.
-Se pasó la luz roja, señorita –le dice el policía, con cara de estar cansado de hacer todos los días lo mismo en la misma esquina. -Son 175 soles de multa. Tarjeta de propiedad y licencia de conducir, por favor.
La chica lo mira asustada, con ojos desorbitados, como si supiera algo terrible. Trata de hablar pero está nerviosa y confundida. No sabe si responder o buscar sus papeles.
-Pero jefe… -murmura con la cara metida en la guantera, donde bucea acezante hasta dar con la tarjeta- es que yo… es que voy...
-No me diga que no la vio, contesta el policía revisando impasible los documentos mientras abre su bloc para escribir la papeleta. A la chica le tiemblan las manos, las sílabas se le atragantan, se aferra al timón y llora. Llora como lo hacen las personas que nunca han llorado y que de golpe pueden soltarse, sin dignidad ni conciencia. El policía no se inmuta y finge escribir.
-¿Qué le pasa, señorita? -pregunta sin voltear.
-Mi mamá… apúrese porque mi mamá… La chica hace una pausa y agrega: -Me han llamado de la clínica, le dio un infarto y…
No sigue. Llora y tiembla de modo incontenible, evitando que su cabeza golpee el timón. El policía cierra el bloc. Le devuelve los documentos y con un gesto microscópico le da permiso para irse sin multarla. La chica masculla un gracias pero no puede, tira a un lado los documentos y sigue llorando mientras aprieta los puños y suspira, jadea, hipa.


