Tragaldabas Ilustrado
Comentarios (7)

VOCACIÓN POR LA LENGUA

Mar
28
2007

A veces pienso que nací muy temprano. De haberme demorado unos años, al salir del colegio la opción de estudiar cocina y de algún día tener un restaurante habría existido. Pero no fue así: a fines de los años ochenta, si bien ya me encantaba la cocina, había pocas cosas que estuvieran más lejos de parecerse a una perspectiva profesional, así que seguí mi camino por el mundo de las letras y estudié lingüística. Al final, no caí demasiado lejos: mi carrera y la gastronomía surgen ambas de las virtudes de la lengua.

De chico me defendía con uno que otro plato, pero oficiaba básicamente de pinche de cocina. A falta de picadora Moulinex, estaba yo. Prolijo, como decía Teresa Ocampo que picaba el aparatito ese en su programa del mediodía.

Comencé a cocinar más en serio por mi abuelo. Él era un cero a la izquierda en la cocina: su repertorio, que se reducía al desayuno, era pan frito y un chocolate que hacía derritiendo en leche barras de Cadbury’s que compraba de contrabando. Pero tenía buenas ideas, como todo buen tragaldabas, solo que les pedía a los demás que las prepararan por él. Llegó un momento en que no había nadie que le cocinara los domingos. Así que comenzaron los encargos “¿Por qué no te consigues una receta de pepper steak?” Y con muy buen ánimo él y mi tío se bancaban los dos o tres intentos fallidos que me tardaba en dominar la receta. Y como para halagar mis esfuerzos (o para hacer más pasables mis fracasos) siempre ponían un buen vino en la mesa. Así que también aprendí de vinos. Pasé del pepper steak al fillet mignon y de ahí al roast beef y a la sopa de cebollas. Cada domingo, con la resaca de los sábados del primer año de universidad a cuestas, me levantaba e iba donde el abuelo a cocinar. Buenos días aquellos.

Y de ahí la cosa siguió. Me mudé de la casa de mi madre y comencé a cocinar para los amigos en mi casa nueva, un departamento que compartía con un amigo. Inventaba platos y me sentía, a principios de los noventa, todo un cosmopolita porque preparaba mis propios makis. Hasta obtuve algún elogio de consideración: uno de los hijos de Marisa Guiulfo, cuñado de una amiga mía a cuya casa fui a cocinar, me dijo que mi sopa de cebollas era mejor que la que hacía su hermano en Le Bistrot de mes Fils (de hecho la rivalidad entre hermanos jugó un papel importante en el piropo, pero queda registrado, igual, en mi CV culinario). Envalentonado, pensaba que la sopa de cebollas de la abuela, que pomposamente ofrecía Jean Patrick en la carta de La Reserve (¡solo porque le echaba vino tinto además de blanco!), era un robo y que yo podía mostrarle al mundo (bueno, al menos a los limeños) qué era una verdadera sopa de cebollas. Sueños de grandeza. Y, de pronto, todo cambió.

Todo explotó más bien. Gastón Acurio regresó de Francia y comenzó con su exitosa carrera. Yo andaba más ocupado que con ganas de cocinar y me vi de pronto en un país transformado: comida novoandina, escuelas de cocina por todos lados, ingredientes y técnicas nuevas. En fin, que la cosa se volvió algo para auténticos profesionales que se distanciaban cada vez más de los simples amateurs como yo. El resto es historia reciente y conocida. Ya nadie duda de la revolución gastronómica peruana, somos la nueva cocina en la escena mundial, elogios en Madrid Fusión, Santiago de Chile se ha convertido en nuestra primera colonia culinaria y tenemos cabeceras de playa en todos los países vecinos y, ahora, en otros no tan cercanos y mucho más exigentes. Y los libros, montones de libros y fascículos de cocina. Y los chef convertidos en protagonistas de la escena nacional… Y yo sigo aquí, con mis humildes talentos.

El tiempo puede no haber sido propicio para el sueño del restaurante propio, pero ha terminado siendo el tiempo del blog de cocina. No me gano la vida cocinando, pero puedo escribir de cocina a mis anchas, y eso es casi tan bueno.

7 Comentarios

Abr
04
2007

Doy fe de que lo que afirma Carlo Trivelli en su recién inaugurado blog es verdad. Innumerables veces me alimentó con generosidad y talento. Buen cocinero, a veces demasiado lento para la desesperación del bajo pueblo, pero los resultados siempre estaban mucho más allá de cualquier expectativa. Para sus pastas frescas casi hasta cosechaba el trigo, pero luego masticarlas era como comerse un pedazo de nube.

Y es verdad, nuestra generación llegó un poquito demasiado temprano a muchas cosas. Boom de las escuelas de cocina y de la gastronomía en los noventas, ahora en estos años boom de editoriales independientes y de literatura peruana joven. Pero la vocación por la lengua sigue. Un abrazo, y salud.

Publicado por Fernando Velásquez | Marzo 29, 2007 9:23 AM

Publicado el Marzo 29, 2007 09:23

M. Alberto Lazo:
Muy buen articulo. Yo llege a los EE.UU. en diciembre 27, 1971 a los 23 anos. Siempre admirador de la sason de mi madre, q hacia marabillas en la cocina. Ella de Iquitos y mi padre de Arequipa y yo naci en Lima. Mi madre cocinaba comida Arequipena y comida del Amazonas. Que tal sazon. En los EE.UU. mientras estudiaba tube la oportunidad de trabajar con un cocinero Italiano y otro Aleman q eran una maravillam muy responsables de lo q ponian en el plato. De los dos aprendi mucho y por supuesto tienen mucha influencia sobre mi cocina. Nunca llege a ser cocinero por q mi vida tomo un rumbo diferente gracias a mis estudios, pero cocino en casa comida peruana para mi familia y amistades. Un lomo saltado con changpinones, pimiento rojo, verde, vino tinto, etc, etc. En fin, para mi es una delicia el cocinar. Puedo decir fui cocinero cuando ser cocinero no estaba de moda. Tengo tres hijos (24, 16 y de 12 anos) barones y los tres saben defenderce en la cocina, "La vocacion por la lengua sigue y se transmite."

Publicado por M. Alberto Lazo | Marzo 29, 2007 11:40 AM

Publicado el Marzo 29, 2007 11:40

Mariella Malca Cuéllar:
Ocurre a menudo que uno se pregunta, porque en mi época no existía tal o cual cosa, pero creo que mientras esté presente la PASION por lo que haces los éxitos te acompañaran siempre.
Muy buen blog, felicitaciones

Publicado por Mariella Malca Cuéllar | Marzo 29, 2007 11:41 AM

Publicado el Marzo 29, 2007 11:41

Darya Delgado:
Muchos de nosotros hemos pasado por esa etapa de chefs frustrados,como cuando todavía queremos hacer algo al respecto y dedicarle todo nuestro tiempo, hasta que llegamos a un momento en el que decidimos incluir el arte culinario como un "hobby" (ya sea por falta de valentía o algo más) y seguir con carreras menos riesgosas. Cuando aparece alguien como Gastón se renuevan las esperanzas no solo para nosotros "Los chefs frustrados" si no que tambíen genera todo un movimiento cultural que se desplaza por otras ramas ya sean literarias, teatrales, etc. Así que sigamos disfrutando de la buena comida y de lo que esta significa.

Publicado por Darya Delgado | Marzo 29, 2007 12:37 PM

Publicado el Marzo 29, 2007 12:37

Naty Romero:
Voilà!!... todos los días veo la pagina de EL COMERCIOPERU.COM y me doy la grata sorpresa que toda la web está renovada y con BLOGS, quina meravella!!!
Magnífico tema para hacer un blog Sr. Carlo; me sumo a los que "llegamos tarde". A diferencia suya, tengo 24 años, pero vivo con toda mi familia hace seis años en Barcelona. Me arrancaron de la tierra de mis amores :( Salí en el momento justo en que empezó la explosión culinaria en nuestro país, demasiado lejos como para dejarlo todo, volver y apuntarme a una de esas fabulosas escuelas de cocina. Mi madre es de las amas de casa antiguas, que no le gusta que se "entrometan en sus dominios", así que no tengo experiencia en la cocina; salvo cuando voy a las casas de mis amigas y ellas me dejan usar sus cocinas sin contemplación alguna. TENGO UN DON, no sé.... no he visto cocinar (salvo en la tele), pero se q soy buena.... me gusta deleitar a mis amigos con la cocina, me gusta las sensaciones que les produce mi cocina, grabarme sus gestos.... podría decir que hasta con un interés cuasi antropológico jajaja.
Enhorabuena por este estupendo blog.

P.D: no se puede sindicar el blog, lo he intentado con google reader, my yahoo, y con el rss de firefox..... intente que su webmaster arregle eso)

Publicado por Naty Romero | Marzo 29, 2007 12:52 PM

Publicado el Marzo 29, 2007 12:52

Ricardo Ávila:
Sr. Carlo Trivelli:

Leí el artículo. Me hizo recordar un tiempo ya pasado, pero no olvidado. Nos hemos perdido de un muy buen restaurante, pero tenemos un excelente comentarista y analista de esta revolución culinaria que se está dando en el país. Mis parabienes. Si sirven para algo. Gracias por el placer de leer ese artículo.

Atentamente,

Ricardo Ávila

Publicado por Ricardo Ávila | Marzo 29, 2007 2:50 PM

Publicado el Marzo 29, 2007 14:50

Isis:
Interesante, yo nunca he sido amante de la cocina (eso de pasarte horas de horas moviendo un cucharón nunca me llamo la atención...) pero desde que fundé una familia y más por necesidad que por placer al principio, tuve que adentrarme en los misterios de los guisos y demás. Ahora estoy aprendiendo mucho sobre el valor nutritivo de los alimentos y tengo mucho cuidado con lo que compramos. El mérito se lo doy en aprte al excelente libro de ... (ups, el título dice algo de grasas) que encontré en la tienda la última vez que estuve en Perú. La preocupación por la calidad en la alimentación está repandida y me dió mucho gusto saber que en mi tierra también nos preocupamos por esas cosas.
Saludos

Publicado por Isis | Marzo 29, 2007 3:25 PM

Publicado el Marzo 29, 2007 15:25

Ulises Gonzales:
Mr. Trivelli, que gusto encontrarlo bien acomodado en una muy bien rediseñada página de El Comercio, alimentando el apetito y el buen gusto de leer. Ya sabía que escribías de cine, de la variada y siempre sorprendente-si bien no siempre grata- cartelera del Cable (aquellas gloriosas amanecidas escribiendo la revista Tele Cable para ganarnos el pan de cada día) y había leído tus reseñas sobre fotografía. Pero el blog sobre cocina me ha cogido desprevenido. Me alegro. Gusto de poder leerte después de tanto tiempo, maestro Trivelli.
Un gran abrazo.

Publicado por Ulises Gonzales | Marzo 29, 2007 5:43 PM

Publicado el Marzo 29, 2007 17:43

Rosamaria:
Sr. Trivelli: Me encantó leer su artículo, y ya que menciona la sopa de cebollas, hace ya un buen tiempo estoy que busco la receta de una BUENA sopa de cebollas, espero que Ud. sea tan amable y me la pueda enviar y así confirmar sus grandes dotes culinarios.

Atentamente,

Rosamaria

Publicado por Rosamaria | Marzo 29, 2007 8:59 PM

Publicado el Marzo 29, 2007 20:59

Martha Galdos:
Carlo,

Comentaste que la nueva versión de El Comercio Online llegaba muy pronto...hoy me sorprendi al visitar la página y encontrar el rediseño y sobre todo los blogs que nos muestran esa destreza en brindarnos otros temas pero con toque más cálido y personal. Felicitaciones por esta incursión, y bienvenidos los artículos tan nostálgicos como el que acabas de escribir. Ya se me abrió el apetito!

Un abrazo,

Publicado por Martha Galdos | Marzo 30, 2007 11:30 AM

Publicado el Marzo 30, 2007 11:30

Rosa Vidarte:
Sr. Trivelli:
Me llenó de deliciosos recuerdos su blog :) Estoy de intercambio de estudios en Finlandia, sí, en ese lejano país nórdico...ya llevo 7 meses aquí, y no miento al decir que lo que más extraño es la comida. Precisamente hoy tengo una fiesta en mi casa de Comida Internacional...ahora mismo estoy cocinando con franceses, españoles, belgas e italianos en mi cocina :) Ya he invitado a mucha gente Causa, porque es lo unico para lo cual encontré ingredientes, y hasta recibí aplausos. Yo hablo todo el tiempo de lo riquísima que es la comida peruana, y hasta les enseño videos de YouTube.
Felicitaciones por el blog, y espero estar pronto en Lima para disfrutar de mi comida!
ROSA VIDARTE

Publicado por Rosa Vidarte | Marzo 30, 2007 11:33 AM

Publicado el Marzo 30, 2007 11:33

Diana Pinna:
Que gusto me dio leerte, y definitivamente el desayuno de mañana domingo será pan frito con chocolate. Esta revolución de la cocina tarde o temprano tenía que pasar. Vivo cerca de una de las escuelas,me encanta ver a los chicos y las chicas con sus uniformes de cocineros y con unos pimenteros tan grandes que no les cabe en la mochila.
Felicitaciones por el blog.

Publicado por Diana Pinna | Marzo 31, 2007 8:35 PM

Publicado el Marzo 31, 2007 20:35

Martin Cardenas:
Estimado Sr. Trivelli
Encontre su blog y me siento identificado, al igual que usted (y creo que tenemos por alli la misma edad) a fines de los ochenta no habia donde estudiar cocina en Peru y aunque era mi vocacion quedo solo en eso y tuve que estudiar finanzas, la sensacion de ollas y sartenes quedo entre mis recuerdos guardada pero nunca olvidada, nunca.... hasta el año 2005 que deje mi trabajo en un Banco, un buen sueldo y toda mi comoda vida por hacer realidad mi sueño... y decidi estudiar cocina... en Francia, ahora trabajo por aqui y soy muyyyyyyy feliz, soñar vale la pena, pero mas aun cumplir lo que soñamos... realmente vale la pena; queria compartir un articulo que escribi sobre que es para mi la cocina.

Atentamente

Martin Cardenas J.

¿Qué es la cocina para mí?

A menudo me he preguntado que hace que la cocina sea algo tan adictivo para mi, no he querido responder esa pregunta nunca, un poco, y tengo que confesarlo, por miedo a lo que podría poner sobre el ordenador, todo lo que gira en mi mente y que, disculpen la palabra, terminaría vomitando… pero hoy que estoy tranquilo y que quiero verdaderamente poner en palabras lo que siento, intentare hacerlo.

Lo primero que se me viene a la mente es explicar al cocinero, que es igual a cualquier persona y completamente diferente y único a la vez, para expresar “que es”, utilizare una figura, imagìnate que eres turista en Pamplona en el encierro de San Fermin, como turista llegas a la ciudad, te tomas unos tragos, esperan ver a la gente disfrutando de la fiesta, ver algunos locos correr delante de los toros y llevarte a casa unas fotos de todo lo acontecido, pero de repente te encuentras en medio del encierro, corriendo por tu vida, con 400 kilos de carne y sangre que viene hacia ti, no precisamente en un plato, con unas ganas locas de romperte aquel lugar que nunca le da el sol y que utilizamos todos los días para ir al baño… y lo encuentras excitante!!!!!... porque como dicen por allí “amas el peligro” de ese modo es como concibo a las personas que quieren ser cocineros, que tiene esta pasión y que entran en las escuelas de cocina de todo el mundo pensando mas en lo que hace Alain Ducasse, Michael Bras o Pierre Gagniere que en la ultima colección de Dolce & Gabbana, el ultimo disco de Keane o que Pink dejo a su novio por otro… yo no puedo comprender a personas que ingresen a estudiar esta profesión sin estar consientes completamente de lo que significa, porque esta profesión no demanda una atención de, digamos, ocho horas de trabajo y ya, demanda que realmente TODA tu atención este centrada en la cocina, te acuestes y te levantes pensando en que harás o que aprenderás, como sabrá, como olerá, como se vera; aprender la profesión con a un nivel verdaderamente profesional cambia tu visión y percepción del mundo. Y tú cambias…

Tienes que aprender a que cada movimiento que hagas minimice la perdida de energías y sobretodo de tiempo y esa idea de eficiencia en movimientos se extenderá a lo intelectual y a tu vida diaria (ya de por si limitada por tu vida en la cocina). Importante: precisión y rapidez dos características que van de la mano y que tienes que aprender a trabajarlas conjuntamente porque rapidez sin precisión o viceversa es una perdida de tiempo, de energía y esfuerzo no solo para ti sino también para los miembros de tu brigada, además trabajando con cuchillos, agua o aceite hirviendo esto es… algo muy importante. Debes poner tu mente en la cocina y tienes que tener la convicción, la actitud de “yo lo puedo hacer, yo puedo aprender cualquier cosa” nunca decir “no puedo”, eres un profesional y por lo tanto otras personas confían en ti y no debes perder esa confianza.

Además, trabajando en la cocina de forma seria, tú aceptas implícitamente la obligación de la excelencia. Cada esfuerzo debe ser el mejor, el único posible es algo así como cuando participamos en algo “ganar no es lo mas importante…. es lo único importante” esa es la excelencia que exige, que demanda la cocina, otra cosa es caer en el simplismo de un trabajo mediocre, sin corazón. Por otro lado, paradojas de la vida, aceptaras que lo mejor que das no es nunca lo mejor, porque puedes hacerlo mejor, mas rápido, mas limpio, mas eficiente siempre, porque tienes eso en la cabeza porque la perfección quizás para algunos no exista, pero para ti si, existe y tienes que alcanzarla. Y tú cambias…

Para mi las exigencias de mi profesión son algo así como un reto y ese reto lo tengo todos los días, cada día tengo que ser mas rápido, cada día debo de ser mejor, porque algún día llegare a ser un Chef, no lo soy pero lo seré, puedo trabajar en inhumanas temperaturas, en un ambiente como el de un submarino, o en una cocina que mas parece la caverna de los picapiedras… porque es lo que amo, si hay trabajo que hacer pues no iré a dormir todavía porque el trabajo tiene que estar hecho y si solo puedo dormir dos horas y me espera una nueva jornada de dieciocho por delante, pues vamos, porque quiero eso en mi vida, porque quiero llegar a ser Chef, no lo soy, pero lo seré y podré dormir después…

Algunos deben pensar que lo que escribo sobre mi profesión es producto de un falso machismo, o soy un tonto chauvinista o masoquista, pero les digo que si amas realmente lo que haces, si amas levantarte cada mañana y llegar a tu trabajo con una sonrisa, entonces sientes lo que yo siento, porque el trabajo es duro y tienes que pensar y sentir así para alcanzar tus sueños. Y tú cambias…

El trabajo es duro, de cualquier cosa que puedas tener en tu mente, en tu espíritu, en tu alma que te ayude ha que el trabajo se haga bien, da gracias a Dios o a quien sea; nunca puedes desconectarte de la cocina, sientes eso entre tu piel, en tu sangre y eres cocinero cada segundo del día y también lo eres en tus sueños y lo extiendes a cada área de tu vida.

Cuando salí de la escuela y sobretodo en mi stage me di cuenta de lo que era “ser cocinero”, lo que significaba “hacer un buen trabajo”, estas cansado?, No has dormido suficiente?... que pena, dormirás luego; se me doblan las rodillas en el trabajo?… lo siento, sales tomas aire y regresas y sigues trabajando; que se casa tu única tía el sábado?… que pena, la saludaras después del servicio, tienes que hacer “un buen trabajo” lo demás no importa. Y tú cambias…

Un día en el comedor para el personal me pregunto la chica que sirve la comida ¿Por qué siempre estas apurado?, Comes en cinco minutos, ¿parece que nunca tienes tiempo?. En la cocina “nunca hay tiempo” - respondí… es verdad siempre apurado, la vida en la cocina es una carrera contra el tiempo, tu contra el reloj, cada día, en cada momento.

A veces creo las otras personas de otras profesiones no comprenden el sentido que para nosotros tiene la eficiencia, rapidez, orden, hacer las cosas bien, y sobretodo trabajo perfecto, por ejemplo escuchar, como si se tratara de el retumbar de grandes cañones, la voz del Chef diciendo: QUE????? porque son las 6 de la tarde y no estas listo para el servicio o peor, que el Chef diga: “Marchaaaaa una pierna de cordero asada” y el responsable del carnes le diga “Disculpe Chef, es que para este servicio no hice suficientes piernas de cordero, para mañana le prometo que haré mas…” quizás en otras profesiones te miren mal, o te manden un memo o incluso te suspendan… pero en cocina no… no podrías ni soñar que eso pudiera suceder, en el instante harás esa pierna de cordero y si por alguna extraña circunstancia no pudieras o demoraría demasiado o no se que… tu mismo “te cocinaras” pero sacaras adelante esa orden porque en cocina el Chef es Dios y tu haces lo que Dios ordena. Y tú cambias…

La cocina no es esa que ven en la tele donde sale un tipo en la playa bajo los cocoteros con un cochecito, donde todo esta preparado y con una increíble sonrisa te dice que ponemos esto y aquello, le damos un toque por aquí mas sal y pimienta y listo… con esto yo no quiero minimizar a ese tipo de personas que ganan su plata honradamente, pero lo que ven no es, ni de cerca, lo que pasa al interior de una cocina profesional; a menudo trabajas en condiciones pesadas, en lugares realmente calientes, sin ver la luz del día, en sitios tan estrechos que te volteas y sabes que tu compañero del costado no se bañó esta mañana porque estas tan cerca de él que sientes todo su “espíritu” autóctono y salvaje que te saluda en todo momento, me han contado de gente que en medio de un servicio “chaud” (caliente en Francés) dicen “Ya vuelvo, voy al baño” y nunca mas volvieron pero les aseguro que no tendrán muchos amigos dentro de la profesión porque, como dicen, el mundo es un pañuelo y todo se sabe de todos, especialmente de esas ratas que abandonan el barco; y pese a todo, a que sientes como el sudor chorrea por la cara y espalda, a que pasas tres, cuatro o cinco horas parado en el servicio, frente al horno, o en tu puesto donde literalmente te estas cocinando, tienes que moverte como un atleta y tienes que estar atento y organizado atendiendo las ordenes que están llegando y cada una tienes que hacerla perfecta y cuando atraviesen el pase, para que salga al cliente, cada plato tiene que estar bonito y limpio.

También, aspecto importante, tienes que soportar el temperamento del Chef, creo que en algunos ese calor de la cocina, se les paso al cerebro y se les fundieron unos cables, no estoy diciendo que todos sean unos locos, no es bueno generalizar, pero en muchos sientes su stress, su irritabilidad y tienes que aprender a lidiar con ellos, el otro tipo de Chef es el tranquilo o al menos que lo parece hasta que explota, una vez vi a uno de ellos llegar al puesto de trabajo de un nuevo empleado, desgraciadamente en ese momento estaba desordenado, el Chef le dijo “Así como tienes tu puesto, así tienes tu cerebro…, ¿Por qué trabajas en la mierda?, deberías estar pelando papas y zanahorias todo el día. Merde!!!!” entre otras palabrotas en Francés y gritándole a cinco centímetros de su oreja. Y te aseguro, tú cambias…

Bueno, después de comentarles todo esto ¿Por qué seguir en la cocina? ¿Qué me permite soportar la presión y sentirme realmente a gusto y amar lo que hago? Lo puedo definir así, nuevamente con una figura, es como una sinfónica, cada instrumento es nada en si mismo, suenan, pero no tiene quien lo acompañe pero cuando todos actúan en conjunto de acuerdo aun ritmo común, todos se van acoplando poco a poco y todos suenan de una forma armónica y maravillosa, igual al servicio, a la cocina; eso es lo que me hace adicto a esta profesión, como puede hacer que, naturalmente, se dispare la adrenalina de mi cerebro a todo mi cuerpo y luego al fin del servicio sentir que todo salio bien he hice “un buen trabajo” y me sienta feliz; y saben cual es el momento mas especial para cualquier cocinero… es ese momento cuando al cliente le llega el plato que ordeno preparado por ese cocinero que esta escondido… mirando, tras la puerta; el cliente ve el plato, lo huele, lo prueba y en su cara se ve la satisfacción de lo que come, no puedo definir de otra forma como se siente el cocinero en ese momento mas que como un momento “orgásmico”. Porque esa es la esencia de esta profesión para mí: Hacer que las personas sean felices.

Martin Cárdenas
Cannes, febrero del 2007

Publicado por Martin Cardenas | Abril 1, 2007 8:48 AM

Publicado el Abril 1, 2007 08:48

Maca:
Ahora tienes la oprotunidad de escribir sobre cocina... y comer y probar que es la mejor parte. Te veo con un par de kilos demás en corto tiempo. Envidiable oficio.

Publicado por Maca | Abril 1, 2007 6:27 PM

Publicado por: VER COMENTARIOS ANTERIORES
Abr
09
2007

¡Felicitaciones! Los usuarios de El Comercio online te lo agradecemos. Además, es verdad que el artículo está cargado de recuerdos.
Un abrazo
RC

Publicado por: Ricardo Cuenca
Abr
10
2007

Buena conclusión aquella que sintetiza tu destreza con la lengua: valiéndote de ella o complaciéndola. Recordando mis primeros años en EE.GG.LL -incluido el estresante control de lectura acerca del libro Mañana en la batalla piensa en mí (de Javier Marías por si le interesa a alguno, es buenísimo)- lo último que hubiera imaginado es conocer tus dotes de Cheff. Probaré la sopa.

Publicado por: Nezza
Abr
12
2007

Excelente todo lo que se menciona aqui, creo que en general todos los peruanos tenemos ese "ratoncito" para la cocina , y claro despues de probar desde muy chicos todas las delicias que tenemos en nuestro pais que mas da, solo quiero mencionar que el cocinar es un arte que hay que ponerle mucha pasion, asi como algunos tienen talento para pintar o tocar algun instrumento otros lo tenemos para la cocina y es asi de simple ,creando nuevas recetas y probando diversos tipos de comida llegaremos a un nivel importante y solo me queda agregar que impulsemos esto al maximo en el extranjero por que es lo mejor que tenemos...a por siaca trabajo para la cadena de restaurantes mas importante en los EE.UU asi que se de lo que esta hablando y lo que es estar bien ocupado atendiendo a muchos clientes por dia y creanme me siento muy orgulloso de haber nacido en un pais tan pobre economicamente hablando pero tan , pero tan rico gastronomicamente que me quedo con lo segundo... "Arriba Peru"...

Publicado por: Jphnny Villavicencio
Abr
12
2007

excelente blog no soy muy asidua a la cocina pero leyendote hasta provoca animarse, felicitaciones,y espero q sigas compartiendo tus recetas y secretos con nosotros

Publicado por: Roxana
Abr
15
2007

Carlo,

Felicitaciones!! Me ha dado muchisimo gusto leerte.

Tienes mucha razon cuando dices que la orientacion vocacional y las posibilidades de estudio en los 80s eran distintas.

Muchos saludos desde Los Angeles!

Claudia

Publicado por: Claudia Rodriguez
Abr
20
2007

Me ha llamado mucho la atenciòn eso de que todos tenemos eses ratoncito dentro de la cocina y asi lo siento, yo cocino en mis vacaciones una chita al vapor con kion y cebolla china y mezclo las especies chinas con un poco de rocoto (sabor nacional) y las pongo dentro de pequeños cortes en la chita, la que con arroz blanco UUUFFFFFF!!!!!!!ya no ya, ah! y su vinito blanco bien helado

Publicado por: José Augusto Alvarado Menacho
 
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