Cuestión de Práctica
Quien no haya empezado desde abajo que tire la primera piedra (o el primer CV). El camino de la gran mayoría de estudiantes que quiere vivir de lo que ha estudiado es practicar mientras está en la universidad. Muchos practican mal pagados y con horarios que les complican la vida. Curiosamente, hay una ley que obliga a lo contrario.
Por Kathy Subirana
Corría el año 2005. Manuel Sánchez estudiaba psicología clínica en San Marcos y buscaba dónde hacer su internado para cumplir las horas de prácticas que le ayudarían a obtener su bachillerato. Y encontró un lugar dónde, por ocho horas de prácticas diarias, le daban a cambio un billete de Santa Rosa: 200 soles nada despreciables, teniendo en cuenta que muchos de sus compañeros, también en empresas grandes, conseguían menos que eso.
Lo que Manuel no sabía es que justo ese año se publicó la Ley de Modalidades Formativas Laborales (Ley 28518), que estipula que un practicante pre profesional no puede ganar menos del sueldo mínimo, ni trabajar más de 30 horas a la semana. Como parte del grupo que no reclama un derecho que no conoce, Manuel terminó sus prácticas ganando en experiencia lo que no ganó en sueldo.
¿Experiencia vs. sueldo?
Cynthia Miguel, estudiante de Ingeniería Forestal de la Agraria, también consideró que la experiencia pesa más y el verano pasado agarró sus maletas y como quien visita a su familia en Trujillo fue a practicar a la oficina de calidad de una prestigiosa maderera en Laredo, a cambio de pasajes y comida. ¿Se puede trabajar así?
Lo que no pensó la maderera trujillana es que si le caía una inspectoría del Ministerio de Trabajo, la gracia le iba a costar S/. 3.500 (una UIT): aunque el practicante, por estar en formación no es considerado como trabajador (curiosidades del derecho laboral), un derecho irrenunciable es el de recibir un sueldo (decente). A pesar de haber aceptado trabajar ocho horas sin pago, Cynthia podía denunciar a la empresa al Mintra y hubiera salido ganando.
Por casos como el de Manuel y Cynthia, el abogado laboralista Jorge Toyama cree que la ley funciona para que el practicante sea algo más que mano de obra barata. Toyama considera fundamental que las universidades supervisen que el trabajo que realizan los alumnos se ajuste a su carrera. “Practicantes de derecho no pueden terminar de tramitadores”, dice. El problema es que las universidades, más allá de pedir informes de evaluación, no se enteran en qué condiciones practican sus alumnos.
Ay, Señora Ley
Si para Toyama la principal carencia de la ley es que no incentiva la contratación del practicante en planilla, para Pedro Morales –también abogado laboralista– es la delimitación de la jornada, pues él considera que “no se puede limitar el horario de trabajo, sobre todo en profesiones liberales como Derecho, Periodismo, Contabilidad”. Según él, los jóvenes “deben aprender desde que empiezan a practicar su profesión, cómo va a ser su vida en el futuro. Así los están volviendo ociosos”. ¿Será?
Morales cree que las empresas deben ofrecer facilidades a los practicantes para llevar sus estudios, sin un horario rígido. Sobre todo en el caso de las prácticas profesionales, que según ley no deben pasar las 48 horas semanales, ni pagar menos del mínimo vital. “Si ya acabaste la universidad, ¿por qué limitar el tiempo para aprender más en la cancha?”. Ambos abogados coinciden en que las empresas deberían hacer una diferencia en el sueldo de los practicantes pre profesionales y profesionales, teniendo en cuenta que estos últimos ya son egresados.
Son pocas las empresas que pagan a sus practicantes más del mínimo. En el caso de las entidades estatales, el sueldo de depende de la partida de salarios que se le otorgue a cada una. Por ejemplo, si en la bolsa de trabajo de la Universidad San Marcos el salario por seis horas es de S/. 200, hay practicantes que en Osinergmin ganan S/. 800. Y ahí el Ministerio no dice nada.
Pero la ley ha favorecido a muchos. Por ejemplo, a Erick Acuña, estudiante de Derecho de la PUCP, que hace sus prácticas en el Instituto de Derechos Humanos de esa universidad, y a diferencia de trabajos anteriores, trabaja 30 horas semanales, luego de las cuales puede aprovechar el tiempo estudiando o investigando (en la misma chamba) y cuenta con el salario mínimo, seguro, gratificación pasados los seis meses de trabajo y 15 días de vacaciones al cumplir un año de prácticas. Como la ley manda.











Es interesante que se traten estos temas en SIC. La realidad pre profesional y de los recién egresados es sumamente preocupante por el maltrato que sufren los universitarios en algunas empresas. Aunque recién se ha incluido una nueva modificación legislativa, desde hace mucho existe una ley que contempla los derechos de un practicante en cualquier empresa. Sin embargo, siempre ha sido letra muerta para muchas organizaciones. Para algunos empresarios no te debes quejar del maltrato y más bien te piden que les agradezcas que te están dando la oportunidad de practicar. Es cierto que se va a aprender y a aplicar los conocimientos adquiridos, pero eso no implique que se te denigre como persona.
César Flores C.
Egresado de la Universidad de Piura.
Publicado por: César Flores Córdova | 20 Ago del 2008
Ya que tocan el tema de las practicas, me atrevo señalar que también hay muchos profesionales, que al parecer se han conseguido a alguien que les firme sus prácticas, y teniendo título, igual no funcionan en el campo en que trabajan, siendo su labor bastante mediocre.
Creo que ellos si deberían seguir practicando hasta que aprendan o mejor que no salgan de la universidad, ya que un mal profesional es un peligro público, y ello lo digo con conocimiento de causa.
Las prácticas profesionales, estás están reguladas por la Ley 28518, y permiten que un estudiante complete el periodo de prácticas que le exige su universidad, para optar el título profesional. Si tienen oportunidad de leer está ley, se darán cuenta que el practicante profesional no tiene derechos laborales, a lo mucho tiene un seguro médico y nada más. El practicante está en la posición más baja de una empresa. La mencionada ley, busca mantener el abuso por parte de la empresa sobre el trabajador, al cual lo tienen sin beneficios a pesar que puedan realizar la misma labor que otro empleado que está en planilla, y eso sí no da risa.
Creo que las universidades, deben promover más que sus alumnos puedan conseguir mejores trabajos, y no estar en prácticas donde no hacen nada. Además creo que tampoco deben ser complacientes con ellos, y ponerles un límite bajo de prácticas, ya que sacan profesionales que no tienen pericia en su labor.
Finalmente, creo que debe considerarse aumentar los beneficios sociales para los que estén bajo la modalidad formativa laboral (entre ellos los practicantes); del mismo modo considero que el Ministerio de Trabajo debe hacer su labor, y fiscalizar a las empresas. Así, si ve a un practicante realizando labores distintas a las que está formado, debe ponerle una multa a la empresa; y de otro lado, si el Ministerio detecta que hay practicantes que están en posición que ya no deberían de estarlo, debería de incorporarlos en planilla. Si no es así, el abuso siempre se va a mantener, y vamos a encontrar a personas calificadas como practicantes, que no tienen derechos laborales.
Publicado por: Anonymous | 20 Ago del 2008
me parece muy interesante el articulo publicado
yo tengo una consulta respecto a el tema de vacaciones.Yo llevo trabajando en mi empresa ya 1 año como practicante part-time,como dice tu ejemplo mi sueldo era mas o menos de 800 soles pero sin beneficios de seguro,pero si por ley tenia entendido que mas de un año ya debes pasar a planilla y tener tus 15 dias de vacaciones,actualmente ya cumpli mi año de practicas y ya estoy en planilla,pero ahora me dicen que por haber pasado a planilla tiene que pasar un año para solicitar mis vacaciones.Entonces mis vacaciones de 15 dias como practicantes me las pagan? o solo es un beneficio fantasmal?
Publicado por: Anna | 21 Ago del 2008
Es totalmente cierta la realidad que ambos comentarios retratan respecto a los vacíos dentro de la ley. Sin embargo, sí discrepo con el comentario de Pedro Morales al insinuar que por trabajar menos horas se nos acostumbra a los practicantes a ser ociosos.
Como estudiante de periodismo, ya tengo dos años practicando en dos revistas distintas y haciendo freelos para otras. Si bien en todos los casos se trataba de revistas de emisión mensual (no diaria como en un periódico donde, supongo, la presión ha de ser mayor), mis jefes no se hacen problemas si tengo q avanzar con alguna tarea o leer una separata pues tengo una fecha en la que debo entregar mis textos y demás. Pero por la misma envergadura de la profesión, hay días en que debo cubrir un evento, o documentos que llegan a último momento y que hay que trabajarlos en el instante. Por este tipo de situaciones debo perder clases y mi universidad se resiste a justificarme las faltas (San Martín). Algo que me sorprende sobremanera es la falta de empatía o entendimiento que ciertas facultadas, sobre todo de comunicaciones, pueden tener para con sus alumnos. En vez de facilitarles su rendimiento tanto profesional y académico, los llenan de trabas insulsas.
Rspta: Es cierto que algunas universidades no brindan muchas facilidades a los alumnos al momento de sus prácticas. Habría que replantear este tema tan delicado e importante en la vida universitaria.
Publicado por: Eliana Fry | 21 Ago del 2008