Mayo 2008
30
2008

Foto: Dante Piaggio
¿Han Roto el Embrujo?
Confirmado (o casi). Para los que creen que lloramos por gusto o vivimos obsesionados con los chilenos feos-malos-abusivos-copiones, acá hay una noticia que nos deja un tanto (re) llenos de palta. Hoy hablé con Estanis Mogollón (hace tiempo que buscaba una entrevista con él pero no respondía ninguno de sus múltiples teléfonos celulares) y me confirmó que no sabía nada del tema de la versión de El Embrujo —una canción de su autoría— que viene promocionando el grupo chileno Eclipse Musical. “Recién hoy se comunicó alguien de la televisión para contarme del Embrujo en Chile”, dijo como quien comenta el estado del clima. Por lo pronto, las visitas del video de Eclipse Musical de Youtube, que dimos a conocer aquí, siguen subiendo como la espuma y los comentarios se hacen cada vez más saltones. Esto se ve feo.
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Cumbiamanía27
2008

Magnífica
En algún lugar de la ciudad, los hombres de éxito se preparan para el futuro. El futuro puede estar muy cerca, aquicito nomás, en la cumbia nacional que cada día nos entrega una nueva delicia televisada. Soñar cuesta poco y los Carmonas del mañana seguirán teniendo billetes de sobra para comprar oportunidades. La belleza ya no es lo que era: Cenicienta existe. Ante la inminente jubilación de Janet Barbosa y compañía, una nueva camada de chicas se van forjando en el mundo de la cumbia y es menester no perderlas de vista. Hoy quiero hablar de Katy Jara, de Agua Bella. Chicos con sed de éxito, a ver si hacen click.
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Cumbiamanía23
2008
El Embrujo en versión libre del grupo Gran Eclipse Musical, de Chile
No rompas este embrujo, mujier.
A los chilenos les encanta inventar cosas. Se trata de un pueblo creativo que hoy vive la armonía y prosperidad que labró durante décadas de dedicación y chamba. Son artistas. Como toda sociedad evolucionada, con el fin de crear cosas han perfeccionado una metodología que transmiten de generación en generación: antes de sentarse a concebir, se dan una vuelta por el resto del continente. Es solo para inspirarse. Los resultados pueden observarse también el ámbito de la música, y más específicamente, en ese tipo de música que nos reúne en este blog. La cumbia chilena sorprende al mundo. Pero, sobre todo, nos sorprende a nosotros.
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Cumbiamanía19
2008

Foto: Richard Hirano
Post aguafiestas
Me disculparán el tono gruñón, pero no puedo creer que no hayan puesto cumbia en la fiesta de cierre de la cumbre. En serio, ¿cómo se les ocurre dejar pasar esa oportunidad bendita? ¿En qué piensa Promperú? Una papa gigante recorrió las calles de Miraflores ante la vista atónita del empequeñecido —¿más?— ciudadano común. La papa asustaba a algunos niños, me hizo recordar al Hombre de Malvaviscos en Los Cazafantasmas 1, era tan… grande. Luego, concierto del grupo Mouse of Mars, muy a tono con las papas electrónicas en exhibición (se calcula que 650 papas hacen la energía de una pila AAA) y, más tarde, una muestra del mejor videoarte suizo. Pero, ¿y la cumbia?
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Cumbiamanía13
2008
Un año sin Néctar. Un año sin papá.
El Día de la madre de 2007, un domingo 13 de mayo, Deyvis Orosco se despertó a las seis de la mañana con el timbre de su teléfono celular. Un amigo lo llamaba pidiéndole una confirmación que él no tenía: el accidente de papá y los chicos. Ese fue el inicio: luego la casa llena de gente y los periodistas y las cámaras en la puerta. Luego a Buenos Aires a recoger las cosas: en el hotel estaba la chompita azul con la que papá había despedido a Dayvis en el Jorge Chávez: chompita azul, jean, zapatillas azules y blancas, así se subió al avión mi papá. Luego a pelearse con todo el mundo en la prensa, que los deudos, los fundadores, los impostores. Abogados. Luego a cantar en el Estadio Nacional y antes de cantar tomarse una manzanilla caliente para los nervios. Luego Telefónica, somos más, pagamos menos. Luego a los estudios de televisión, ser actor. Y así se pasa un año: una sola vuelta al sol pero cuántas cosas dan vueltas.
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Cumbiamanía08
2008

La más pedida
Los cinéfilos saben bien donde vi por primera vez a Marisela Puicón. Cómo olvidarlo. Fue en la película Días de Santiago, de Josué Méndez, y aun ahora puedo reconstruir con nitidez una escena de alcoba en que la chica seduce al altamente palteado ex combatiente nacional Pietro Sibille, súbito beneficiario de la desnudez de esa muchacha. Los más cinéfilos y memoriosos me corregirán rápidamente, y dirán que en verdad Marisela apareció en las sábanas blancas de los cines antes, mucho antes, como parte del elenco que dio vida célebre casting de Pantaleón y las visitadoras (sí, ese de Tatiana Astengo y Cía.). El caso es que nunca la había visto en vivo, tan de cerca y terrenal que parecía una imitadora de sí misma, más pequeña de pensado (soñado) y repartiendo un volante impreso en papel couché que la mostraba cantando solo con la parte superior de un bikini: el volante —lo tengo aquí— dice Marisela Puicón y Los Latinos, en letras fucsia intenso, como sus párpados, como sus labios, como el vestido que lleva puesto en este preciso instante… en su página web.
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Cumbiamanía04
2008

Foto: Captura revista Cosas
Sucesos que antes no se veían
1. La semana pasada mi amigo Z me escribió para invitarme a su cumpleaños número 31. El sábado vengan a Mamá Batata, dijo en el email, con signos de exclamación y un no sé qué de picapica virtual. Me quedé en silencio frente a mi pantalla, haciendo círculos bobos con el cursor. Finalmente, tecleé: “pero z., ese local ha sido acusado de racismo. no tienes otra opción?”. Acaso mi amigo Z lo desconocía, y acaso yo no lo recordaba tan nítidamente, pero era cierto: el año pasado un tipo denunció que allí lo discriminaron, no lo dejaron entrar y encima lo golpearon los vips. Fue un roche. A pesar de que soy drástico para estas cosas, decidí ceder porque bueeeeno (encogimiento de hombros), Z es súper buena onda y me corrompió con un argumento simple: “Juanma, juerga es juerga”. Y sí, juerga es juerga. La madrugada me sorprendió, eufórico de alegría, celebrando el envejecimiento sutil de mi amigo al ritmo de El Embrujo. Cumbia pura en un lugar acusado de racismo duro, pensé. ¿Entraría aquí la gente que, allá por la periferia arenosa, hizo famoso al Grupo 5 varios años antes de la súper moda pop actual? Qué curioso: la cumbia arma la fiesta vigilada por gorilas vip. ¿Será este un síntoma de integración? ¿O solo pura monería?


