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        <title>Pequeño Detalle</title>
        <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/</link>
        <description>María Luisa del Río Labarthe.Periodista y narradora. Se ha especializado en el relato corto y es aficionada a la fotografía.  Es autora del libro “No mires atrás? (Lima, 2006, Editorial Solar). Colabora con las revistas Somos, Aqua, Cosas, elgourmet.com, Rolling Stone, Etiqueta Negra y Dedomedio. Ha vivido en Manhattan, en la costa norte del Perú, donde administró el bar La Tribu; y en la selva amazónica, donde trabajó en un proyecto de desarrollo con comunidades jíbaras, dirigiendo un boletín de noticias. Acaba de publicar el libro Cusco Bizarro (Aguilar 2008) después de una larga estadía en el Valle Sagrado de los Incas. </description>
        <language>es</language>
        <copyright>Copyright 2008</copyright>
        <lastBuildDate>Wed, 01 Oct 2008 02:49:33 -0500</lastBuildDate>
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            <title>Para decir adiós</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="adios.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/adios.jpg" width="394" height="295" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/>No sé por dónde empezar ni cómo explicar por qué, pero esta es la última vez que escribo en este blog, Pequeño Detalle, que nació en febrero y que está llegando a su entrada número 30, y creo que ya es momento de decir adiós. Quiero agradecer a los editores de la web de El Comercio por tan gentil invitación, a los lectores, amigos y familiares que me han acompañado y más que nada en el mundo a mi linda niña, porque sin ella no solo no habría blog, sin ella yo no habría publicado ninguno de mis dos libros y sin ella no sería nada. Y me hubiera encantado seguir, pero uno tiene que ser honesto y decir "hasta aquí llegué". Perdónenme. Nunca me he sentido segura de ser una buena madre, no la que mi preciosa hija se merece, nunca con el amor incondicional que nuestros niños sí nos tienen a nosotros y, ciertamente el destino solo se encargó de que creciera en mí esa inseguridad en algunos momentos difíciles de mi vida. Por eso quise que esta fuera mi tema, los niños, mi gran interrogante, mi gran reto. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/10/no-se-por-donde-empezar.html</link>
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            <pubDate>Wed, 01 Oct 2008 02:49:33 -0500</pubDate>
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        <item>
            <title>Creo en ti</title>
            <description><![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="NiñoFumando400.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/Ni%C3%B1oFumando400.jpg" width="400" height="269"></div><strong>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/mertzim/8281482/" target=_blank>Martin Johansson</a></strong>

<p>Ana tenía 13 años cuando su padre le dijo que la sacaría del colegio para llevarla a vivir con él a Los Ángeles. Pensó en todo lo que tenía que dejar y cayó en cuenta de que no era mucho: unos cuantos amigos coqueros como ella, a Sarah, una gata ingrata y agresiva y a su madre, con quien solía fumar marihuana después de clases. Mal que bien, Estados Unidos significaba toda una aventura y ella tenía ganas de probar algo nuevo. Tal vez las mismas ganas que sintió una tarde, ya en Los Ángeles, cuando los chiquillos que le vendían el speed –una droga a base de anfetamina– la invitaron a subir al auto con ellos. Sus amigos del colegio quedaron atrás, como las fiestitas de coca, hierba y speed. Una cosa era ser amiga de los proveedores de droga de los colegios y otra, formar parte de la banda.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/09/creo-en-ti.html</link>
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            <pubDate>Fri, 19 Sep 2008 01:11:19 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Frater Perfectus</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="frater.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/frater.jpg" width="238" height="361" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/><br />
<small><small><strong>Ilustración: Ximena Maier para el libro "Padres, Padres" (Alfaguara) de Carmen Posadas.</strong></small></small></p>

<p>El post anterior fue un poco polémico y creo que esta vez voy a tocar un tema más light, pues ya me dijeron comunista, terrorista y cosas peores por decir que no estuvo del todo mal la época de Velasco. De hecho mi padre, si lo leyó, debe de haber tenido ganas de colgarme, razones no le faltan, pero bueno, esto es solo un blog, una especie de diario virtual y yo escribo en él como cuando hablo, sin pensarlo tanto, por instinto. Pero aun así, esta vez les traigo un tema más simple pero que de alguna manera a todos nos ha tocado vivir, ya me dirán. <br />
A las monjas alemanas les encantaban las comparaciones. Mi hermana menor era bastante más aplicada que yo y sigue siéndolo, como profesional, como madre, como mujer, como esposa, en todo. Se arregla más, lee más, trabaja más. Y así nos queremos, distintas las dos, totalmente distintas, pero desde chiquitas muy hermanas, muy amigas, muy cómplices, sobre todo porque nuestros padres jamás han hecho absurdas comparaciones, disfrutando de cada una de nosotras de manera distinta. Entonces no venía al caso el comentario de las monjas cuando decían: tu hermana se comporta mucho mejor que tú, tu hermana se saca mejores notas. No me movían un pelo esas comparaciones, porque luego a solas mi hermana y yo las remedábamos y nos reíamos, cuánto nos reíamos de esa maldita costumbre de hacer comparaciones entre niños. Tengo un amigo lindo, inteligente, buenísimo, fuerte, tiene todas las cualidades, pero cuando uno le pregunta qué está haciendo o en qué está trabajando siempre contesta en diminutivo, como que lo suyo no fuera importante, pues tiene un hermano también muy lindo pero que es abogado y además es actor y es famoso y una especie de chico perfecto. Sospecho que los han comparado mucho de niños.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/09/frater-perfectus.html</link>
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            <pubDate>Thu, 11 Sep 2008 14:28:19 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Los años maravillosos</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="años.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/a%C3%B1os.jpg" width="400" height="276" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></p>

<p>Llevo días pensando en cómo se ha complicado la vida de los niños. Hace poco le decía a una buena amiga de mi edad que –aunque suene terrible lo que voy a decir– Velasco no fue un presidente tan malo para nosotros. Ya sé que aplicó una reforma agraria que no fue justa para todos y otras medidas que no ayudan a un país a progresar económicamente sino todo lo contrario, ya lo sé. Pero a pesar de lo horrible que era el uniforme gris había algo relajado en el hecho de que todos estuviéramos iguales y a nadie se le notara cuánta plata tenía, si mucha o si muy poca, y porque recuerdo haber ido a un colegio de monjas alemanas en La Molina donde había una compañera que se llamaba Gumercinda Huamaní, cuya humildísima casa, en un cerro pelado, se veía desde la ventana de nuestro salón de clases, lo cual hoy me hace pensar que existía alguna política educativa por la cual había un cupo de becas para la gente más pobre en los colegios particulares. Y probablemente todavía exista ese derecho pero Velasco sin duda hacía que se cumpliera.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/09/al-diablo-con-el-progreso.html</link>
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            <pubDate>Wed, 03 Sep 2008 11:33:53 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Tú predica, nomás</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="Nezareth.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/Nezareth.jpg" width="398" height="261" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></p>

<p>Daniel Titinger es un escritor talentoso y es editor de la exitosa revista peruana Etiqueta Negra. Hace un par de años publicó el libro <em>Dios es peruano</em>. Hace unos meses fui a su casa y me mostró unos videos de youtube de un niño trujillano famoso que predica la palabra de Dios por el mundo entero, ganando muchísimo dinero con eso. El niño ya tiene catorce años y muy pocas ganas de dejar ese trabajo tan rentable. Sus padres son sus principales auspiciadores. Una mina de oro, digamos. Daniel Titinger ha tenido la generosidad de cederme los derechos de un artículo suyo publicado en El País. Nadie tan talentoso como él para describir una realidad tan insólita. Un horror. Espero que lo disfruten tanto como yo...</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/08/ninos-predicadores.html</link>
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            <pubDate>Thu, 28 Aug 2008 00:15:35 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Nada fashion</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="fash 1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/fash%201.jpg" width="261" height="280" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/><br />
<small><small><strong>Ilustración: Madameyoli</strong></small></small></p>

<p>Vivimos en una sociedad profundamente machista donde la mujer siempre tiene que estar arregladita y flaca y preciosa. Eso, proyectado a las niñas pequeñas y en esta época absolutamente materialista que nos ha tocado vivir, está creando, para mí, pequeños mounstritos probablemente muy hermosos, pero repugnantes. Me refiero a la necesidad que tienen las niñas de ahora de tener un montón de ropa y de parecerse mucho a las princesas y de ser muy fashion y de no engordar y de tener el pelo muy largo y muy lindo como el de la Barbie. Debo confesar que detesto a las barbies, pero ese es otro tema. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/08/nada-fashion.html</link>
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            <pubDate>Wed, 20 Aug 2008 13:07:57 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Mater Amantísima</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="mater.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/mater.jpg" width="351" height="273" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/><br />
<small><small><strong>Ilustración: Portada del libro Mi mamá (Anthony Browne)</strong></small></small></p>

<p>A veces pienso que no soy buena madre porque no soy de las más sacrificadas y entregadas. Amo a mi hija y vivo para ella, pero tarde o temprano busco mi espacio, mi desarrollo personal y sé que sin eso no podría vivir. Por eso hoy, en lugar de seguir hablando de la importancia de ser una madre con vida propia y un poco de independencia, dejaré que mis lectores se entretengan con un excelente texto de la escritora española Carmen Posadas, autora de un libro muy interesante (uno de los tantos que ha escrito ella) que se llama <em>Padres, padres (e hijos, hermanos y demás especies)</em>, en el que hace una descripción genial de esa especie de mamá gallina que yo no quiero ni puedo ser, en un divertido texto que se llama <em>Máter Amantísima</em>. Con ustedes...</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/08/mater-amantisima.html</link>
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            <pubDate>Tue, 12 Aug 2008 21:45:52 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Más corazón, menos garras</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="niñojugetes-OK.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/ni%C3%B1ojugetes-OK.jpg" width="402" height="402" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/><br />
<strong>Ilustración de Nati Vásquez</strong></p>

<p><br />
Llevo ya un buen tiempo pensando en los juguetes, no como objetos que me interesen mayormente, aunque son geniales, sino como parte de una especie de enfermedad o vicio del que de alguna manera yo también soy parte. Me refiero a que los niños de la ciudad ahora tienen demasiados juguetes. Cuando yo era niña, mis juguetes eran un poco viejos o heredados o muy sencillos o no me interesaban mayormente porque podía divertirme más andando en el jardín, con uno que otro perro y uno que otro hermano o primo. Y de pronto un pajarito encontrado muerto era el juguete, y el juego consistía en cómo darle sepultura de la mejor manera, quizás con flores. Suena recontra cursi, lo sé, pero no puedo dejar de sentir pena cuando veo a los niños de ahora sin otros niños, sin jardín, y a cambio muchos videos y juguetes y clases por las tardes y talleres y planes y más planes. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/08/mas-corazon-menos-garras.html</link>
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            <pubDate>Tue, 05 Aug 2008 23:45:53 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Mala leche</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="leche-condensada-copy.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/leche-condensada-copy.jpg" width="400" height="306" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/><br />
                                                <strong><small><small>Ilustración: Alberto Montt</small></small></strong></p>

<p>Cuando se trata de nutrición infantil, ponemos harta atención al tema del calcio. Las madres damos de lactar a nuestros hijos todo el tiempo que podemos -al menos yo le di teta a la mía hasta los 2- y luego del destete buscamos la manera de reemplazar el calcio. Y es aquí donde me atrevo a tocar un tema conflictivo que, probablemente, va a generar muchos comentarios en contra y hasta rabietas, pero bueno, no escribo para que me aplaudan sino para decir la verdad, desde mi experiencia y lo que investigo como periodista y como madre. Entonces, valiéndome de la revolucionaria teoría del reconocido médico peruano Sacha Barrio en su libro "La gran revolución de las grasas", voy a meterme con un alimento que para mucha gente es sagrado: la leche de vaca y las fórmulas que se venden en la farmacia. Dice Sacha Barrio, quien trabaja en el Perú luego de haber terminado un postgrado en medicina herbolaria en la Universidad de Medicina Tradicional China de Nanjing, que de todas las fuentes de calcio que ofrece la naturaleza, estas dos están muy lejos de ser la mejor opción a considerar.   </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/07/mala-leche.html</link>
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            <pubDate>Thu, 24 Jul 2008 16:25:59 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>¿Teatro para niños?</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="teatro.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/teatro.jpg" width="300" height="379" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></p>

<p>Hace unos meses se me ocurrió hablar bien de la película peruana "Valentino" y muchos lectores de este blog se molestaron conmigo por elogiar una película peruana que consideraban malísima y muy pobre en efectos especiales. Nunca entendí por qué tanto descontento, pero al menos hoy les prometo que voy a hacer lo contrario: criticar una obra para niños hecha en el Perú. <br />
Hace unos días recibí una bonita invitación a una obra de teatro que se llama "El Niño que cayó dentro de un libro", promocionada como "una aventura para toda la familia". David Carrillo, el director de la obra, dice en un texto publicado en el cuadernillo que nos regalaron al entrar, que cuando él era niño sus padres lo llevaban al teatro a ver obras ideadas para compartir en familia, y que eso le gustaba porque no lo subestimaban, es decir, que no lo trataban como a un bebito con chupón. David, cariñosamente, dedica el montaje al bebé que está creciendo en el vientre de su esposa. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/07/teatro-para-ninos.html</link>
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            <pubDate>Mon, 14 Jul 2008 22:55:47 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>¡Qué gordo estás!</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="ninosenvio[1].jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/ninosenvio%5B1%5D.jpg" width="400" height="372" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/><br />
<div style="text-align: right;"><small><small><strong>Ilustración: Natalia Vásquez</strong></small></small></div></p>

<p>Cada vez que voy al Parque de las Leyendas veo más familias de gordos caminando lentamente, como elefantes, señalando con una mano a los animales y con la otra comiendo bolsas enormes de papas fritas o galletas o helados o qué sé yo.  Lo cierto es que la comida chatarra cada vez es más barata, y que  en el Perú entre el 15 y el 18% de niños padece de sobrepeso u obesidad y esta enfermedad afecta sobre todo a los niños que tienen entre 6 y 9 años. Esta situación se da en mayor porcentaje en las ciudades de la costa, donde los niños que no viven en el campo se pasan la mañana sentados en una carpeta y la tarde en la computadora o frente al televisor, comiendo sin parar, y se agrava con el tiempo porque los padres no estimulan hábitos de vida saludables en los niños y corren el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo II, enfermedades respiratorias, hipertensión arterial, alto colesterol y de reducir la esperanza de vida hasta en diez años.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/07/que-gordo-estas.html</link>
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            <pubDate>Tue, 08 Jul 2008 11:31:49 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Duerme con tu bebé</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="andie%20hamilton.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/andie%2520hamilton.jpg" width="400" height="245" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/><br />
<div style="text-align: right;"><small><small>Foto: Andie Hamilton</small></small></div><br />
Tendríamos que parir en nuestra casa, confiadas en que todo va a estar bien, trabajando con nuestras contracciones, recibiéndolas, aceptándolas, respirando al ritmo de nuestro cuerpo, sintiendo a nuestro hijo bajar, salir, y abrazarlo inmediatamente. Tendríamos que ponérnoslo en la teta al instante, calatito y calientito, tendríamos que dormir abrazadas a ellos desde la primera noche, sintiendo sus latidos y los nuestros encontrarse, por fin, allá afuera. Pero nos afeitan y nos ponen un enema y luego una epidural y nos gritan que pujemos o nos cortan al toque porque cualquier razón es buena para una cesárea y luego sale nuestro hijo y se lo lleva alguien que no sabemos ni cómo se llama ni él o ella saben cómo se llama nuestro niño y le sacan sangre y luego lo meten en una cuna de vidrio y el bebé no nos ve la cara hasta el día siguiente y, para cuando por fin se unió de nuevo a la persona que lo ha llevado dentro nueve meses, ya está tan pero tan asustado que ni a mamar atina. Qué manera tan violenta tenemos de traerlos al mundo. Pero ya que no vamos a parir en nuestra casa, al menos hagamos algo natural por ellos: dejémoslos dormir en nuestra cama. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/07/duerme-con-tu-bebe.html</link>
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            <pubDate>Wed, 02 Jul 2008 02:51:27 -0500</pubDate>
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        <item>
            <title>La divina competencia</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="competencia.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/competencia.jpg" width="399" height="300" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></p>

<p><br />
Quizás suene muy hippie todo esto, pero creo que la competencia es un error que se disfraza de virtud. Lo descubrí a los doce años, una vez en la que, después de haber entrenado duro con el equipo de vóley de mi colegio, me dejaron sentada en la banca el gran día del partido, delante de mis padres y hermanos, porque no era yo la que mejor mataba ni la más alta, y lo que importaba –recién entonces vine a enterarme– era ganar, ganar a toda costa al equipo contrario. Me sentí muy mal.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/06/la-divina-competencia.html</link>
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                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">competencia</category>
            
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            <pubDate>Mon, 23 Jun 2008 21:14:02 -0500</pubDate>
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            <title>Mi papá</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="2008.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008.jpg" width="352" height="352" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></p>

<p>Cuando era chibolo se tomó 20 cocacolas para demostrarles a sus primos que podía, y sobrevivió. También se metió un borrador a la nariz y tuvo que sacárselo un doctor. Fue a un colegio de curas gringos y, a la primera que uno de ellos se atrevió a pegarle con la regla, él le contestó con otro reglazo que le costó el despido (por fin lo consiguió) y el pobre fue a parar a un internado en Chosica donde hizo a sus mejores amigos, unos que le duran para toda la vida y con los que hasta ahora se junta, a pesar de que todavía le queda la angustia de los domingos por la tarde,cuando tenía que decirle chau a sus amigos y hermanos y subirse a un tren para dormir en su frío colegio. Desde entonces, los domingos a las 6 de la tarde, entra en una especie de crisis que él disimula mirando televisión hasta quedarse dormido.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/06/mi-papa.html</link>
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                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">día del padre</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">papá</category>
            
            <pubDate>Fri, 13 Jun 2008 00:14:19 -0500</pubDate>
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            <title>El sol y la luna</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="hormiga04.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/hormiga04.jpg" width="400" height="165" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></p>

<p>Ya he hablado antes del profesor José María Firpo, un maestro de escuela uruguayo maravilloso que murió en 1970. Firpo tenía un fichero con los nombres de cerca de 4000 alumnos que tuvo y las fotografías de todas las clases con las que trabajó en sus treinta años de actividad escolar. Estos preciosos textos sobre el sol y la luna pertenecen a uno de sus libros, titulado “¡Qué porquería es el glóbulo!”, donde el maestro recopila los escritos más ingeniosos de sus niños.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/05/el-sol-y-la-luna.html</link>
            <guid>http://blogs.elcomercio.com.pe/pequenodetalle/2008/05/el-sol-y-la-luna.html</guid>
            
            
            <pubDate>Wed, 28 May 2008 23:19:27 -0500</pubDate>
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