Agosto 2008
28
2008

Daniel Titinger es un escritor talentoso y es editor de la exitosa revista peruana Etiqueta Negra. Hace un par de años publicó el libro Dios es peruano. Hace unos meses fui a su casa y me mostró unos videos de youtube de un niño trujillano famoso que predica la palabra de Dios por el mundo entero, ganando muchísimo dinero con eso. El niño ya tiene catorce años y muy pocas ganas de dejar ese trabajo tan rentable. Sus padres son sus principales auspiciadores. Una mina de oro, digamos. Daniel Titinger ha tenido la generosidad de cederme los derechos de un artículo suyo publicado en El País. Nadie tan talentoso como él para describir una realidad tan insólita. Un horror. Espero que lo disfruten tanto como yo...
20
2008

Ilustración: Madameyoli
Vivimos en una sociedad profundamente machista donde la mujer siempre tiene que estar arregladita y flaca y preciosa. Eso, proyectado a las niñas pequeñas y en esta época absolutamente materialista que nos ha tocado vivir, está creando, para mí, pequeños mounstritos probablemente muy hermosos, pero repugnantes. Me refiero a la necesidad que tienen las niñas de ahora de tener un montón de ropa y de parecerse mucho a las princesas y de ser muy fashion y de no engordar y de tener el pelo muy largo y muy lindo como el de la Barbie. Debo confesar que detesto a las barbies, pero ese es otro tema.
12
2008

Ilustración: Portada del libro Mi mamá (Anthony Browne)
A veces pienso que no soy buena madre porque no soy de las más sacrificadas y entregadas. Amo a mi hija y vivo para ella, pero tarde o temprano busco mi espacio, mi desarrollo personal y sé que sin eso no podría vivir. Por eso hoy, en lugar de seguir hablando de la importancia de ser una madre con vida propia y un poco de independencia, dejaré que mis lectores se entretengan con un excelente texto de la escritora española Carmen Posadas, autora de un libro muy interesante (uno de los tantos que ha escrito ella) que se llama Padres, padres (e hijos, hermanos y demás especies), en el que hace una descripción genial de esa especie de mamá gallina que yo no quiero ni puedo ser, en un divertido texto que se llama Máter Amantísima. Con ustedes...
05
2008

Ilustración de Nati Vásquez
Llevo ya un buen tiempo pensando en los juguetes, no como objetos que me interesen mayormente, aunque son geniales, sino como parte de una especie de enfermedad o vicio del que de alguna manera yo también soy parte. Me refiero a que los niños de la ciudad ahora tienen demasiados juguetes. Cuando yo era niña, mis juguetes eran un poco viejos o heredados o muy sencillos o no me interesaban mayormente porque podía divertirme más andando en el jardín, con uno que otro perro y uno que otro hermano o primo. Y de pronto un pajarito encontrado muerto era el juguete, y el juego consistía en cómo darle sepultura de la mejor manera, quizás con flores. Suena recontra cursi, lo sé, pero no puedo dejar de sentir pena cuando veo a los niños de ahora sin otros niños, sin jardín, y a cambio muchos videos y juguetes y clases por las tardes y talleres y planes y más planes.


