Febrero 2008
06
2008
“Una rata que vivía entre los escombros de una casa abandonada en Tianjin había desarrollado la habilidad de robar joyas, las cuales escondía en su guarida.
Hace casi seis meses, una mujer descubrió que su sortija y aretes de oro desaparecieron durante la noche. Al día siguiente llamó a la policía pero no se encontró ni una pista. Algunas semanas después, otra vecina reportó que había sufrido una pérdida similiar. Los casos se repitieron por todo el vecindario. Siempre se tratataba de objetos de oro.
El misterio se resolvió hace una semana cuando un joven recogedor de basura descubrió por casualidad todas las joyas perdidas y muchas otras más, en la guarida de una rata que huía despavorida. Durante los meses que duraron las investigaciones, varios jefes de policía del distrito fueron removidos de sus cargos”.
(Diario de Tianjin, Metro Express, China Daily y otros periódicos chinos).


