Diciembre 2007
19
2007
Recientes estudios sobre los rasgos físicos de Confucio afirman que era extremadamente feo: Ojos prominentes, cejas caídas, nariz grande, dientes protuberantes y enormes, frente convexa con un hundimiento en el centro y orejas muy largas.
A todo esto, Confucio habría respondido con uno de sus famosos proverbios: “Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla”.


