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        <title>Ombligo del Mundo</title>
        <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/</link>
        <description>Renzo Guerrero de Luna  Zárate. Treinta años. La mayor parte del día periodista, pero también se desempeña con cierto éxito como amo de casa, barman, musicólogo, ayudante de cocina y cuando puede, buen amigo. Empezó fascinado por la política, pero al corto tiempo cambiaba el Congreso por las crónicas literarias, para luego dar el salto a las notas policiales. Trabajó en la revista Tiempo de Madrid y en los diarios Liberación, Correo y La Primera. También incursionó en la televisión en el programa “A las 11 con Hildebrandt?, pero duró poco tiempo. No era lo suyo: a él le gusta escribir. Desde hace unos meses es corresponsal (y bloggero) oficial de El Comercio en la ciudad de Cusco. </description>
        <language>es</language>
        <copyright>Copyright 2008</copyright>
        <lastBuildDate>Tue, 24 Jun 2008 18:40:04 -0600</lastBuildDate>
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            <title>Muchas gracias</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="245" alt="Foto despedida web.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/Foto%20despedida%20web.jpg" width="350" /> </p>
<p>Llevo escribiendo este post desde hace un mes, quizás un poco más. No soy bueno para las despedidas, pero igual me encantan. Detesto a aquellos que prefieren no dar la cara por temor a lagrimones o a los más cobardes que en la agonía de una velada deciden marcharse sin decir una sola palabra. No, para eso no sirvo. Me gusta el sufrimiento y mucho. Más aún, la sensación de ausencia y la necesidad de volver a repetir todo. Eso que llaman extrañar, supongo. Por eso ahora, envuelto en un mar de llanto, en crisis de melancolía, les digo gracias y hasta pronto.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/06/muchas-gracias.html</link>
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            <pubDate>Tue, 24 Jun 2008 18:40:04 -0600</pubDate>
        </item>
        
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            <title>La fiesta del hielo se derrite</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="263" alt="qollblog.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/qollblog.jpg" width="350" /></p>
<p>Un mar de velas alumbra la última cruz antes de entrar al templo del Señor de Qoyllur Rit’y. Decenas de fieles se aferran a ellas en oración mientras atrás, un grupo de pabluchas y danzarines corretean al ritmo de un incansable bombo. Imposible no inclinar la cabeza y elevar algún pedido, agradecer por el solo hecho de estar ahí, de pie, tras un largo viaje. La noche es fría, se respira agua al pie del nevado de Qolquepunko, en el paraje de Sinak’ara, donde descansa la sagrada imagen. Puntos de fuego se divisan por todos lados. Se calcula que han llegado 80 mil personas en los nueve días de fiesta. La estampa es, quizás, la más bella que me ha tocado ver desde que llegué al Cusco, y la más anhelada. Sin embargo, la felicidad no es completa, como siempre: la hermosa postal blanca que decora esta festividad se ha ido descascarando con el paso de los años, dando paso a la inclemente piedra. Una imagen más que triste, por la cual también elevo una plegaria para que no desaparezca.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/06/la-fiesta-del-hielo-se-derrite.html</link>
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            <pubDate>Thu, 05 Jun 2008 08:35:07 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Cuando El Ayllu se va</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="263" alt="aylluweb.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/aylluweb.jpg" width="350" /></p>
<p>Quería compartir con todos un artículo que publiqué en el diario sobre el café El Ayllu, el cual dejará su tradicional esquina por “diferencias económicas” con la gente del Arzobispado del Cusco, propietarios del local, quienes afirman que la familia Beltrán Paz no quiere pagar un precio justo por el lugar. Me imagino que todos los que han pasado por la Ciudad Imperial lo conocen. Y si no, los invito a que se den una vuelta antes de que nos abandone. Es en estos momentos cuando pienso en todos aquellos que se rasgan las vestiduras defendiendo a su Cusco querido, hoy, al menos el centro histórico, vendido a intereses foráneos. No sé, me gustaría saber que piensan. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/05/cuando-el-ayllu-se-va.html</link>
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            <pubDate>Thu, 22 May 2008 10:08:20 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>La velada de las cruces</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="263" alt="cruzblog.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/cruzblog.jpg" width="350" /></p>
<p>Al pie de la cruz de la Iglesia de San Francisco, la pequeña Rosa y sus hermanos luchan por dejar constancia de su fe: vela en mano tratan de estampar la cera al cemento, claro está, siempre a un costado para que el viento no borré su ilusión. Mi vela llena de sentimiento descansa muy cerca de la de ella. Es niña y es bella, más aún cuando cierra sus ojitos y eleva una plegaria. Su figura conmueve tanto que podría colocarla en una estampita como la Melchorita o la Sarita. Su madre está cerca, repartiendo ponche a las casi cien personas que han llegado hasta el templo para rendirle culto a la cruz. Es una noche fría, pero alegre. Todos están celebrando la fiesta del Cruz Velacuy, que se inicia en Cusco el 2 de junio con la folclórica velada y culmina, dos (a veces tres) días después, en medio de reflexiva algarabía, llanto y baile. En la calle son miles los que deambulan buscando fe, ya sea por la lealtad que le tienen a determinada imagen o por la juerga que ofrecen los que están de “cargo”. Por eso, Rosita, pese a que casi es medianoche, sigue despierta. Riendo. Rezando. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/05/la-velada-de-las-cruces.html</link>
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            <pubDate>Wed, 07 May 2008 07:50:56 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>¿Cahuide fue un cobarde?</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="Cahuideblog.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/Cahuideblog.jpg" width="350" height="289" ></p>

<p>Para el presidente de la República, Alan García Pérez, uno de los máximos héroes de la nefasta conquista occidental fue un cobarde. Cahuide, aquel guerrero que prefirió lanzarse a un abismo desde la mítica torre de Sacsayhuamán antes de morir a manos de un español, no merece ser reconocido como un icono Inca. Es más, para el líder aprista, el general inca y su temeroso acto son culpables de la actitud que hoy por hoy suelen asumir los peruanos frente a la vida: derrotista. Unos amigos cusqueños, muy orgullosos ellos, me decían que García Pérez, “centralista y autoritario”, reflejaba en su comentario no solo el odio a la capital imperial y sus habitantes, sino también, su poco respeto por la historia. Otros, muy pocos, decían que sí, tal vez, quizás, Cahuide no tuvo los cojones bien puestos para enfrentar a los españoles. Si fue valiente o no el aguerrido militar, si se trata de una leyenda de las enciclopedias escolares o de una farsa, queda en la percepción de cada uno, y no dependerá de lo que diga ni un mandatario ni los libros de historia ¿O no? </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/04/cahuide-fue-un-cobarde.html</link>
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            <pubDate>Wed, 30 Apr 2008 09:48:56 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Los maravillosos caldos de Anita Mora</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="263" alt="caldoweb.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/caldoweb.jpg" width="350" /> </p>
<p>Los días en Cusco han cambiado. La lluvia se alejó con sus nubarrones y nos dejó mañanas soleadas, más no calurosas. El frío, aún no tan inclemente, comenzó a saturar de prendas a los transeúntes, cual michelines, en especial a aquellos que se ganan la vida en la calle, como es el caso de las chicas de las “llamadas, llamadas”, las señoras de los kioscos, los guías informales, las incombustibles jaladoras de masajes o los periodistas. Una media mañana, deambulaba por las calles con Yrma, Flor y Diana, las chicas bravas (y guapas) del periodismo cusqueño, quienes cansadas de escuchar mis gélidas quejas decidieron llevarme a un local ubicado en una esquina humeante, frente al hospital de EsSalud, la caldería de Anita Mora. Aún con las manos petrificadas y con los pies como bolsa de hielo de cinco soles, al parecer por una precaria gripe, me tomé un revitalizador caldo de panza de cordero, con su ají más. El resultado: una experiencia alucinante y sabrosa que no solo calmó mi exagerado estómago, sino también, esa tembladera irracional que me tenía descompuesto. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/04/los-maravillosos-caldos-de-ani.html</link>
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            <pubDate>Thu, 24 Apr 2008 08:37:02 -0600</pubDate>
        </item>
        
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            <title>La reina de San Blas</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="233" alt="gayweb.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/gayweb.jpg" width="350" /> </p>
<p>La noche en que nos conocimos acabamos bebiendo cierto elixir endiablado al pie de su cama, allá, en algún lugar perdido de San Blas. Regresábamos de Mamá ?frica, decepcionados por el poco éxito que tuvimos y con las ganas de matar a ese par de andrajosos con olor a hierba y melena de cartón que se llevaron a las pequeñas de nacionalidad desconocida. Resignados por nuestra suerte, en su cubil mágico brindamos, reímos y al final, después de confesiones innecesarias, me marché por el caminito de piedra pensando en la niña de cabellos rojos que me despreció y en lo bueno que es tener un aliado cuando batallas como esas se pierden. Días después me lo crucé en la calle, siempre despreocupado y sonriendo, acompañado de otro muchacho, más delicado y con menos pelos en la cara que él. Lo tenía de la mano y lo besaba en el cuello, en plena papada. “Nos vemos en el bar, ya vuelvo”, me dijo y así fue. Desde entonces, hace un año, nos vemos casi siempre, y casi siempre recuerdo como perdimos aquella noche&nbsp;en la que&nbsp;él no tenía&nbsp;la más mínima intención&nbsp;de salir victorioso.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/04/la-puta-de-mi-barrio.html</link>
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            <pubDate>Wed, 16 Apr 2008 08:55:47 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>El hombre de los huesos</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="huesosblog.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/huesosblog.jpg" width="350" height="263" > </p>

<p>En medio de su taller en Calca, Jesús Venero lucha por darle vida a la muerte. Decenas de huesos descansan sobre una mesa de trabajo a la espera de ser elegidas, de ser las afortunadas piezas que conformarán la próxima obra de arte. No es fácil, pueden pasar años hasta que aparezca “la indicada”, como en el amor. Por eso, don Jesús no se agobia, al contrario, aprovecha el tiempo de espera y retoma la pintura, su primera pasión, y también recicla aquella novela eterna que por fin tiene punto final. No descansa, eso es para vagos y para aquellos que decidieron que es mejor dejarse llevar por la parca que enfrentar el día a día. Por eso y para ellos, tras 40 años como artista, nos regala aquella receta que le permite tener siempre una sonrisa energizante y conservar el esqueleto firme: uno tiene que disfrutar lo que hace, hacer su trabajo con felicidad absoluta. Así de sencillo. Lo demás es puro cuento. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/04/el-hombre-de-los-huesos.html</link>
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            <pubDate>Tue, 08 Apr 2008 08:03:47 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>De sueños y segundas partes</title>
            <description><![CDATA[<p><img alt="Contraluz web.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/Contraluz%20web.jpg" width="350" height="301" ></p>

<p>Tuve un sueño. Estaba sentado frente a la plaza de San Blas brindando con algunos amigos, cerca de la cascada iluminada, mojado y con la sonrisa extendida. No recuerdo bien de que hablábamos, quizás por el alcohol, pero estoy seguro que la charla era más que amena. A mi lado, siempre apuesto, estaba el entrañable Ricky y más allá, mi querido chino Contreras. Ambos lucían bien, pese a los años y a lo mucho que no los veía. Se les extraña tanto y se notaba porque no me cansé de abrazarlos, besarlos y repetirles que los quiero. María también departía con ellos y con varios correligionarios más, cusqueños e internacionales, que completaban la banda. De repente, la inestabilidad risueña me llevó al agua y desperté con la cara pegada cual calcomanía en la ventana del avión. Un caballero con voz femenina anunciaba que afuera, bajo el cielo color piscina, a cinco grados los parroquianos luchaban para controlar el tatatatatata de sus dientes: “Bienvenidos a la ciudad del Cusco”.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/03/de-suenos-y-segundas-partes.html</link>
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            <pubDate>Mon, 24 Mar 2008 08:59:21 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>La felicidad no llega en botella</title>
            <description><![CDATA[<p><img class="mt-image-left" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 20px 20px 0px" height="263" alt="felicidadblog.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/felicidadblog.jpg" width="350" /></p>

<p>La historia de Huama, una localidad ubicada en el distrito de Lamay, en la provincia de Calca, es digna de resaltar. Hasta ahora sigo pensando que se trata de un cuento andino, mágico por donde se le viera, con personajes de carne y hueso que, después de tanto luchar, lograron derrotar a ese demonio que los poseía de cuando en vez. En Huama acabaron con el alcoholismo después de que diez de sus pobladores murieran de cirrosis. He aquí un artículo que publiqué en el diario El Comercio y que me gustaría que lean porque es de las experiencias más positivas que me han pasado en la vida. </p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/02/la-felicidad-no-llega-en-botel.html</link>
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            <pubDate>Thu, 14 Feb 2008 06:43:05 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Un paro, dos fiestas y muchas preguntas</title>
            <description><![CDATA[<p><img class="mt-image-left" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 20px 20px 0px" height="263" alt="paroweb.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/paroweb.jpg" width="350" /></p>

<p>No me voy a extender en este post. Bueno, tal vez sí. La verdad que me provoca, pero sé que puedo herir susceptibilidades. A lo largo de casi un año de blogger en este distinguido diario he recibido comentarios de todo tipo: insultos, buenos deseos, propuestas indecentes, mandadas a la mier$%•$ (que el editor, lamentablemente, no me deja publicar) y demás. Cada mensaje ha sido gratificante y lo seguirá siendo, por eso quería agradecerles. Sin embargo, mis queridos amigos y amantes de esta ciudad, debo confesarles que cada día que pasa me doy cuenta, incluso lucho para no ser contagiado, por esa peste que viene carcomiendo a nuestro querido Cusco. Ese mal se hace llamar cusqueño y, lamentablemente para la urbe, no tiene cura.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/02/un-paro-dos-fiestas-y-muchas-p.html</link>
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            <pubDate>Fri, 08 Feb 2008 09:43:42 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>¡Qué vivan Los Compadres!</title>
            <description><![CDATA[<p><img class="mt-image-left" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 20px 20px 0px" height="279" alt="compadres.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/compadres.jpg" width="350" /></p>

<p>En honor a la verdad, el último jueves amanecí de mal humor. A las cuatro de la mañana, cual canchita reventando en una olla gigante, miles de petardos destrozaron los angustiados sueños de aquellos que, por esa noche, pernoctaban en San Blas. A los pocos segundos, cuando parecía que el diluvio había terminado, trompetas reventaron los infortunados tímpanos de los que aún intentaban dormir. Pensé que podría tratarse de una serenata, quizás de un “After Party Folclórico”. Sin María en casa (y en cama) decidí vestirme y salir a chismosear. Grande fue mi sorpresa al encontrarme en plena calle Tanda Pata con una comparsa alegre y vistosa, comandada por una hermosa bailarina de piernas peludas. “¡Salud compadre!”, me dijo uno de ellos y me estiró un vasito con una extraña sustancia adentro. Brindé con cortesía y me sumé a la celebración. Amanecía y con ello se despejaba la mala vibra. La fiesta recién comenzaba.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/01/que-vivan-los-compadres.html</link>
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            <pubDate>Tue, 29 Jan 2008 06:47:43 -0600</pubDate>
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        <item>
            <title>El maestro Cárdenas</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="263" alt="maestroweb.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/maestroweb.jpg" width="350" /></p>
<p>Cae la lluvia sobre la Plaza de San Blas. Es mediodía y es sábado. Los artesanos que suelen instalarse en este recinto para vender sus trabajos comienzan a recoger todo. Juan Cárdenas Flores no. Él decide tapar con unas bolsas de plásticos su reducido estante y con paraguas en mano continúa de pie, siempre tratando de ganarse la vida. Algunos muchos lo saludan con respeto, más aún ahora que ganó el tradicional Santuranticuy, con lo que se convirtió en el mejor artesano del 2007. Se emociona cuando se lo recuerdo, pero no se deja seducir por la arrogancia. Sigue limpiando humildemente sus valiosas piezas de plata. No obstante, sabe que fue un galardón duro de roer, ya que postuló más de 20 veces. Por eso lo festeja, aunque afirma que el mejor premio que se puede llevar a su casa es la sonrisa de un cliente cada vez que le compra alguna de sus pequeñas obras de arte.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/01/el-maestro-cardenas.html</link>
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            <pubDate>Tue, 22 Jan 2008 07:16:20 -0600</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Buena suerte, compañeros</title>
            <description><![CDATA[<p><img height="268" alt="añoweb.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/a%C3%B1oweb.jpg" width="350" /></p>

<p>Sin lugar a duda, el 2007 considero que ha sido “el año”, mi año, ya sea en lo profesional como en lo sentimental: la vida me trajo al Cusco para continuar la carrera de periodista (redactor, editor, jefe de mesa, fotógrafo, caña, mensajero), y de pasadita me presentó a la niña de mis sentidos, mi querida María, con quien me caso en marzo próximo (¡¡Ahhhhhhhhhhhhhh!!). Por eso, para cerrar la buena vibra y en agradecimiento a esta hermosa ciudad, decidí recibir el nuevo año en la Plaza de Armas y dar mis respectivas vueltitas en ese mar de gente infestada de alcoholes, pólvora y alegrías. Sinceramente, una experiencia alucinante que compartí brindando con amigos, abrazando a extraños, recordando a los que están lejos y, como no, al gran Ricky, que este año se nos adelantó en su bicicleta azul. Así, también, aprovechando las uvas y aquel paseo agitado en el cuadrilátero central, agradecí por todo lo recibido, en especial por este espacio que puedo compartir con Ustedes, Contigo, sobre las&nbsp;vivencias de&nbsp;un corresponsal en&nbsp;la capital imperial.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2008/01/buena-suerte-companeros.html</link>
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            <pubDate>Mon, 07 Jan 2008 17:37:30 -0600</pubDate>
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            <title>El Santurantikuy</title>
            <description><![CDATA[<p><img class="mt-image-left" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 20px 20px 0px" height="263" alt="sanblog1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/sanblog1.jpg" width="350" /></p>

<p>Desde mi terraza, allá en los altos de San Blas, sin importar que fuera diciembre, Cusco de noche parece un árbol de Navidad. Claro, en estas fechas, por la multiplicación de las luces, más aún. Me encanta el espíritu navideño, las familias juntándose a cenar cosas ricas propias de las festividades: pavo, lechón, ensaladas agridulces, panetón, chocolate y vino, mucho vino. Me fascina, a mis treinta años, reventar cohetes, revolotear con las chispitas mariposas, abrir los regalos, cantar villancicos, rezar por todos. Sí, eso me gusta: La Nochebuena, la unión de la estirpe junto a un nacimiento, no tiene punto de comparación. Sin embargo, el resto de días “de amor y paz” podría matar al Papa Noel famélico de la esquina que no tiene mejor idea que atacarme con sus caramelos de a china. Para eso no soy nada bondadoso. Y en la ciudad imperial, la verdad, si las miradas asesinaran, tendría sobre mis hombros a más de 50. Lo siento, en Navidad soy un asesino en serie que le gusta cantar como los Toribianitos el hit: “Los peces en el río”.</p>]]></description>
            <link>http://blogs.elcomercio.com.pe/ombligodelmundo/2007/12/el-santurantikuy.html</link>
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            <pubDate>Thu, 27 Dec 2007 08:11:00 -0600</pubDate>
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