Noviembre 2007
28
2007

Como deben suponer, estas líneas las estoy escribiendo desde mi luna de miel en una cabina de Internet a diez metros de la playa en Máncora. Muchas gracias por los buenos deseos y comentarios llenos de buena vibra antes y después del matrimonio. De saque les cuento que mi hermana mayor, Verónica, llegó de sorpresa dos días antes, así que una de mis ausentes fue uno de los mejores presentes para mí. Ya se imaginarán lo feliz que me puse cuando entré a la casa de mi mamá el jueves y de pronto apareció ella. Nos abrazamos fuerte, muy fuerte, y no paramos de reír. Reímos como dos minutos, siempre abrazados. Fue un esfuerzo de mi papá y de ella misma que nunca olvidaré.
Trataré de resumir lo mejor que pueda lo que fue el matri para evitar que mi esposa se aburra solita en la playa y también para no perderme ni un rayo de sol en este paraíso norteño que nunca tiene pierde. Soy un convencido de que no hace falta salir del Perú para disfrutar la vida, y en este caso, la vida de recién casados.
20
2007

Como ya muchos deben saber, este sábado me caso, es decir, este es mi último post como soltero. Y justamente de eso quiero escribir. Por estos días, si estornudo, la gente me dice “uy tus últimos estornudos de soltero”, si me río, escucho un “aprovecha que después ya nada es risas”, y si me tomo unas cervezas con mis amigos, oigo un “tus últimas chelas con los patas”. Todo lo que haga o deje hacer faltando tan poco para mi matrimonio, será lo último.
Sinceramente no considero que las cosas vayan a cambiar mucho después de la firma del documento que nos acredite como marido y mujer ante la ley. Un buen punto para esta afirmación es que ya vivimos juntos y la convivencia hasta ahora ha sido de lo más satisfactoria, aunque debo reconocer que la relación ha sido llevada al límite con el tema del matrimonio. Hemos discutido, hemos tenido peleas, y Ale ha querido dormir en el cuarto de Julieta una vez, pero pude persuadirla y convencerla de que no era una buena idea dormir distanciados, así que hasta ahora no dormimos separados, pero faltó poquito.
05
2007

Este mes me caso. En 19 días, Alejandra y yo estaremos dándonos el sí que marcará nuestras vidas para siempre. Ya casi todo está encaminado para ese momento. Los partes están distribuyéndose y la ropa que usaremos en el matrimonio también está lista. Bueno, a mi pantalón le falta un retoque pero ya casi está. Alejandra ya se hizo las pruebas de maquillaje y me parece que de peinado también (no tengo mucha información sobre esos puntos). Lo que me falta es comprar las cervezas y el tema de la música. ¡Ah! me olvidaba que todavía no he mandado a hacer los aros, eso creo que sí es importante.


