La Rebelión de las Masas Danzantes
17
2007

El verano se vive como un tiempo 'extra-ordinario' en este reino. Para algunos ingleses esta puede ser una afirmación gratuita, porque lo que se ve y se vive en la temporada es, digamos, 'cosa de todos los años'. Pero en otros residentes el verano incentiva un nuevo orden de prioridades, una diferenciación de lo que es realmente vital, y lo que no.
Lo verdaderamente importante en el verano es: ¿y qué vas a hacer más tarde? ¿Ya viste el Time Out -'Biblia de las listas de entretenimiento de Londres', según autodefinición? La oferta es mucha, y la vergüenza poca, y aquellas, las preguntas seminales que todo buen trabajador o estudiante tiene en mente para producir eficientemente en tiempos calientes. Si ya todo el año la ciudad es un agregado inacabable de conciertos, exposiciones, performances, festivales, fiestas, y, mis favoritos, toma de espacios públicos para celebraciones masivas sin previo aviso; es en la estación estival cuando la carta de ocurrencias estalla y lo que falta es cuerpo -y bolsillo- para estar en todas. Por supuesto, 'estar en todas' es una pretensión humanamente imposible. Lo que sí se puede hacer es tomar un criterio, seleccionar un grupo de actos y hacerse un programa para decir en el mejor lenguaje matemático: este es mi universo finito.
Un plan respetable se inicia ahí donde Marx podría acusar una debilidad en la lucha de clases: empecemos a disfrutar el salario cuando termina el trabajo opresor. Es pues de rigor unas pintas de cerveza en el pub más cercano, tipo 4 o 4.30 p.m., para luego echar un vistazo a la agenda de la tarde-noche. Entonces se activa la lógica de la red: ¿qué proponen los amigos para seguirla? Hay que recordar a la comunidad enlazada y sus e-mail 'flash' del día; hay que repasar lo que dijo, masticando, el del escritorio de al lado; o, de pronto, ser absuelto por ese mensaje de texto iluminador que estuviste esperando desde la mañana: me pasó una tarde de fines de julio, cuando Claire, inquieta compañera de curso, alertó de esta manera: "mobile clubbing, 6.45, Saint Paul's Cathedral".
Mobile clubbing es el argot que refiere a fiestas efímeras en espacios públicos no preparados para ello. Ya había visto una cosa parecida diez meses atrás, cuando de casualidad estaba en la estación del 'tubo' -como le dicen aquí al transporte subterráneo- de Liverpool Street, una de las más grandes y concurridas de la ciudad. Eran las 7.24 de un día laborable cuando la habitual muchedumbre propia del peak hour -hora punta- se tornó en un monstruo diferente. Todo era el rutinario andar apurado y automático de la gente que quiere volver a sus casas, en general con la cara de palo y el humor de perros cuando, de la nada, cientos de danzantes de toda laya y procedencia irrumpieron en la nave principal de la estación, ondeando frenéticamente sus cuerpos como en la mejor fiesta de música electrónica que les ha tocado animar. Y entonces se armó el tono. A nuestros ojos apareció un bizarro espectáculo en el que una multitud relámpago asaltó el recinto solo para imponer, por algunos minutos, un estado alterno de conciencia en el que tiempo y espacio se volvieron categorías relativas. Los gritos primarios y los sonidos guturales, los cánticos tipo 'mantra' que repetían los celebrantes, cual anárquico coro celestial, indicaban que todos, desde su planeta solitario, estaban cada cual en su propio éxtasis, premunidos de un aditamento que a simple vista pasaba desapercibido: un iPod a cada cual conectado. Los cordones blancos que salían del cinturón o de la bolsa y que terminaban anudados a sus orejas delataban las múltiples trombas interiores que estallaban al unísono. Entonces recordé el viejo refrán limeño: aquí cada cual baila con su pañuelo.
Aquella tarde del verano 2006 la estación de Liverpool Street colapsó de estupor por algunos minutos, haciendo reaccionar, quizás sonreír, en el mejor de los casos, menear, a los transeúntes automáticos que atravesaban la rutina. Lo de la Catedral de Saint Paul este año tenía que estar tan bueno como eso. Y ahí estuvimos: Oliver, Nick y el que escribe, animados por el demente de Manolo, salimos del pub apurando el paso con el serio objetivo de capturar las gradas delanteras de la centenaria casa de Dios, justo cuando unos doscientos mobile clubbers ya tomaban posición en el lugar. Ahí me enteré, junto a yuppies en trajes de Armani, estudiantes de mochila, y recurrentes danzantes neo psicodélicos, que esta era una operación conjunta: se llamaba el evento Peter, Paul and Mary, y enlazaba en una suerte de sinfonía extra sensorial a las iglesias hermanas de Saint Peter en Brighton y Saint Mary en Sheffield, en donde también estallarían sendas fiestas móviles exactamente a la misma hora y por el mismo canal cerebral.
Cuando el reloj de la catedral marcó puntual las 6.45 p.m., el ruidoso conteo regresivo empezó hasta alcanzar el cero catártico, momento en el cual el frenesí despertó al son de una multitud de estéreos personales que con sus seseos digitales incitaban a la masiva coreografía colectiva. Decía Claire que había que respetar lo que se pidió vía e-mail: "camina alrededor de las gradas y mantente en tu órbita. Sonríe. En el instante en el que el reloj marque las 6.46 empieza a bailar tanto como puedas. Recuerda: vas a ser uno de miles". Así fue. Esta vez llegaron quizás un par de miles de festejantes a comulgar a Saint Paul, convirtiendo el frontis de su hermosísimo templo en un club vespertino iluminado por el aura de un shangri-lá imaginario vivido íntima e intensamente. Muchos se unieron al pasar: ejecutivos de oficina, trabajadores uniformados y turistas se integraron para disfrutar, divertidos, el extraño espectáculo de las nebulosas humanas inconformes con las convenciones artificiales que el 'sistema' puede imponer con respecto a cuándo, dónde y cómo hacer las cosas. ¿Por qué no parar el mundo en la hora pico frente a Saint Paul? Recuerdo especialmente la profundidad de la bailarina de al lado: "la relatividad de esto es lo máximo", comentó. "Es que es verano", alcance a decirle. Las cosas se ordenan según lo que es vitalmente importante. Y bailar, bailar, bailar, lo es ahora.




17
2007
Buen post...Creo que ese sería el peor lugar en donde me podría encontrar: No bailo.Hasta el siguiente.bye.
18
2007
La vida en Londres es un baile constante, a veces frenético, a veces armonioso, siempre muy concurrido, a veces asfixiante, pero consigue hacernos conscientes de la dimensión en que vivimos,seres solitarios, rodeados de una inmensa multitud que danza al compás del cosmos.
18
2007
que paja!!!
18
2007
buen post
pues a baliar o a moverse se ha dicho...
cuando se hará algo parecido por aqui??
para bailar la Musika Total es lo principal...sea cul fuese la fuente.
Diviertanse y Saludos
18
2007
No se por que he recordado a la barra del Kitsch en los anos 90. Te conozco? Creo que te vi ahi.
18
2007
Y tu que eres, publicista de Macintosh?
18
2007
recuerdo hace varios años, una vez que salía de mi chamba cerca al óvalo Gutiérrez y caí por el Parque de Miraflores, había una especia de rave al aire libre. nunca ví a Lima tan "europeizada" como aquella noche. realmente fue alucinante ver a tango gringo, gringa, chicos y chicas peruanos bailar al mismo tiempo. aunque lo único que uno hiciera fuera caminar, la música invitaba a hacerlo al ritmo que le marcaba. debería pasar algo así más seguido por aquí, no?
19
2007
Para Ramiro:
Yo tambien vivo en Londres y lo que cuenta Tito no tiene nada que ver con hacerle publicidad al iPod, por si acaso, ya que parece que lo has tomado asi. Lo interesante es el evento en si, la voluntad de la gente para ir a un punto de la ciudad y bailar al ritmo de su propia cancion, el iPod solo resulta ser una herramienta importante para lograrlo.
Y para Tito: Gracias por escribir, ya se nos va el verano!!!
19
2007
Vivir en Londres, o en Lima, no es facil si tienes que trabajar como una bestia para sobrevivir decentemente. A veces uno pierde el sentido de lo que realmente importa como dices. Y esos pequenios gustitos que uno se da pueden hacer que tu mundo personal cambie de ritmo. Me encanto la sabiduria de la chica que bailaba a tu lado: todo es tan relativo!
19
2007
Increible!!!!
Me encanto tu texto y ademas soy una bailarina empedernida. No tenia idea alguna sobre ese tipo de eventos.... Ojala pronto en Lima nos sorprendamos con algo parecido....
Mucha suerte en lo tuyo y gracias por compartir con nosotros tus danzas.
E.
19
2007
Muy buen post y el verano tiene mucho ke ver en todo, recuerdo una vez en paris en un dia de invierno soleado una chica limeña me dijo: tu crees ke el caracter de los europeos seria diferente si siempre hiciese calor?
21
2007
Londres es una ciudad que nunca descansa y que va a la vanguardia en todo o en casi todo. El movimiento de la economia, la cultura, el espectaculo y el deporte son ciertamente asuntos mayores!
Los que por una u otra razon aterrizamos aqui quizas tengamos un poco de suerte ... peeero como en todo si escarbas un poquito encontraras tambien el otro lado de la moneda.
Infinitas historias de violencia estampan su presencia en los periodicos cada semana, y tambien es posible encontrar crisis y caos en su sociedad.
El tema es complejo y laaargo pero -y aqui termino- soberano y economico gusto que uno se pueda dar, al y encontrarse con esta troupe de danzantes casi a la vuelta de la esquina.
Bravo!
Kamila
22
2007
Habla Tito:
Saludos desde Berlin.
Me haces recordar lo del movimiento "Reclaim The Street" a inicios de los años noventa en Inglaterra, que generaba eventos públicos autónomos cerrando calles al transporte rodado, para incidir en la necesidad de más espacio público.
Claro que esta es otra dimensión política -en otro sentido.
Y tu crónica sintoniza con algo que he encontrado hace poco en Berlin,,, una suerte de fiesta móvil que busca sus estaciones.
Hace una semana regresaba a casa y cruzando el Oberbaumsbrücke sobre el Spree me encontre caminando entre un grupo de gente joven que avanzaba siguiendo un coche de bebe que cargaba un gran equipo stereo, marcando el ritmo con minimal-techno a gran volumen... en este grupo de gente los hombres estaban verstidos con sacos oscuros y las mujeres con vestidos de noche... pero esta procesión avanzaba sin mucha formalidad rumbo a Friedrichshain, el barrio que todavia se precia de tener una escena alternativa "clásica"
Definitivamente es el verano, el verano que se acaba además.
Pero pareciera que estos actos remarcan la necesidad de mostrar usos del espacio público para performances de disfrute y solidaridades temporales, en medio de la vorágine de la ciudad.
Y tu, para dónde crees que apunta esto?
saludos "chato" Tito,
Carlos
22
2007
Interesante comentario el tuyo, actualmente vivo en manchester,reino unido y te puedo decir que efectivamente la cultura, los eventos y todo ello e mueven a un ritmo realmente vertiginoso aqui, y realmente lo que cuentas no me llama la atencion, porque aqui la personas pese a ser en muchos casos muy seria y educada, tambien sabe ser muy dinamica cuando se lo propone y puede expresar sus emociones de un manera bastante desinhibida y desenfadada, en cualquier caso, es uan buena terapia aquello de bailar, para romper la rutina y el strees del dia a dia....saludos
24
2007
Hace algunos anos, inicios del 2000 si mal no recuerdo, estrenaron el video Ain't That a lot of Love de los Simply Red. Al ver a toda esa gente bailando freneticamente y poniendole vida al underground, a Picadilly Circus, a Trafalgar Square, pense que una fantasia musical asi era el perfecto escenario para aquel single de los Simply Red.
Acabo de enterarme de que NO se trata de una fantasia, aquella extravagancia existe.
No quiero caer en lugares comunes y menos ser cursi, pero no creen que el mundo seria distinto si dedicaramos unos minutos del dia a liberar energia, frustraciones, iras, resentimientos y cualquier carga negativa a traves del baile??
dixit Cafe Tacuba: la vida es un gran baile y el mundo es un salon.....
27
2007
Hummmm, me pregunto que tipo de musica escucha cada uno? Eso importa? Yo bailaria salsa pero de seguro me faltaria la pareja... aunque algunos de estos colorados se mueven muy bien... a veces te sorprenden... lo dejo ahi.
28
2007
Tito!
Y disculpa que te llame como si te conociese de años. A mi hermano le decimos Tito, quizás por ahí viene la familiaridad! Buen post de verdad, y eso para empezar pues he leído por ahí unos comentarios que la verdad no vienen al caso.
Habría que recordarle al lector el por que Londres es lo que es. Y no sólo uno puede encontrar en Londres a pakistaníes atendiendo en un restaurante italiano y hablando francés (situación que siempre recuerdo de Londres). Aparte de todos los foráneos están todos esos jóvenes ingleses que ya se independizaron “naturalmente” de sus padres a los 18, al haberse mudado lejos, lo mas lejos de casa para ir a la universidad. Mientras mas lejos mejor. Entonces vuelven sus ojos locos a la capital para esta vez probarse a sí mismos que ya son adultos, luego de haber terminado su maestría en surf o cosmetología.
Es esa otra de las realidades de Londres, la juventud inmensa de una ciudad tan cosmopolita. Jóvenes que trabajan más de lo debido, se divierten aún más y necesitan liberarse de toda esa culpa en eventos como los que ocurren frente a la Catedral de Saint Paul.
Saludos a todos!
29
2007
'There is a world inside', Carlos Leon. No siempre es politica o solidaridad o sociedad o cultura. Para mi es enteramente mirar hacia dentro, y si hay un grupo conmigo, feliz!
01
2007
Una pregunta, la cara del gordo que baila en la foto, es real o es una mascara? No se notan las ligas en las orejas.