Hermano Candela (continuación)
28
2008
Un año el Hermano Candela pasó a enseñar Religión solo a los alumnos de secundaria. Por un momento pareció que extrañarÃa a sus seguidores de primaria, pero creo que fue más feliz que nunca. Pronto formó una pandilla de quinceañeros, entre los cuales se encontraban Snoopy, uno de mis compañeros de salón, un pesado para resumir sus cualidades. Snoopy siempre estaba molestando a todos y vivÃa refugiado bajo la amistad de Lerdo, el más grande del salón. Ninguno de los dos eran buenos estudiantes, para eso tenÃan a otros que les ayudaban a aprobar los exámenes, no de buena gana por supuesto. Cuando alguien querÃa pegarle a Snoopy, éste corrÃa buscando a Lerdo y luego al Hermano Candela.
Por una razón que no comprendo, Snoopy nunca me fastidiaba. Quizás sospechaba que yo estaba dispuesto a soportar una paliza de Lerdo con tal de vengarme de él. Siempre he creÃdo en la venganza. Una tarde Snoopy me pidió a la salida del colegio que lo acompañara a comprar una mochila a un centro comercial que quedaba muy cerca de mi casa. Como no tenÃa nada que hacer acepté. Snoopy me dijo que tenÃamos que esperar a que salieran todos los alumnos porque antes debÃa resolver un asunto con un profesor. Aunque esto me extrañó no dije nada. Entramos de nuevo al colegio y nos dirigimos hacia el pabellón donde vivÃan los curas y el Hermano Candela. Entonces me pidió que lo espere un rato. Me entretuve quitándole la pelota a unos niños que hacÃan tiempo para sus clases de nivelación, y tirándole piedras a los perros enjaulados que los curas soltaban por la noche. Snoopy apareció sudoroso al cabo de quince minutos, me sonrió enseñándome un billete que le alcanzaba para comprar más que una mochila. Le pregunté quién se lo habÃa dado. El Hermano Candela, respondió. No me pidió que guardara el secreto, él sabÃa que lo harÃa. Esa fue la primera pista que me hizo sospechar sobre aquel hombre tan venerado por niños, madres y quinceañeros como Snoopy. (Seguirá).



28
2008
Oiga maestro esta historia ya se pone un poco oscura y algo sucia. Esa insinuacion de un adolescente recibiendo dinero de un cura-profesor es muy maliciosa. Si en la primera parte describiste al Hermano Candela como una buena persona, ahora no sabemos que pensar, ojala que en la siguiente entrega nos develes el misterio. Es cierto que el tema de los curas pedofilos es muy actual, pero hay que tratarlo con cuidado porque puedes heriri ciertas susceptibilidades.
29
2008
Que tal compare?
Ta que nos has dejado en un suspenso al estilo LOST. Creo haber escuchado la historia antes, pero no con el detalle que narras...facil que lo encontramos al hermano candela en Facebook...por ahi que revela sus historias "no conocidas".
Por cierto, aun guardo algunos caramelos de recuerdo....saaaaoooo!! jaja.
Un abrazo
Se Kiwi
31
2008
Cómo ya es costumbre, demasiado corta la entrega. A este paso la novela terminará en 100 años. Para capturar al lector semanal hay que darle más lÃneas para que aguante hasta la próxima entrega. Además hay que tener cuidado con la redacción. Se dice: "Ninguno de los dos era buen estudiante".
Saludos,
01
2008
Esa es tu historia Galarza, si ya eras freak en la prom 92 del SA.