Diario de San Sebastián IV
22
2008
El británico Colin Firth y el francés Louis Garrel son los actores más asediados por los fanáticos en estos momentos. Y en cuanto a las damas, el elenco en pleno de “El patio de mi cárcel”, primer filme español en competencia, son las engreídas del festival. Entre ellas se encuentra nuestra compatriota Tatiana Astengo que interpreta un papel de apoyo bastante visible: una burrier colombiana que tiene que superar el miedo para integrarse a su nueva vida como reclusa de una cárcel de mujeres en España.

El patio de mi cárcel, de Belén Macías
Drama carcelario con todos los lugares comunes que el subgénero propone, “El patio de mi cárcel” ha decepcionado a la mayoría principalmente por una narrativa ambiciosa pero convencional. El argumento nos conduce a través de las vidas de algunas reclusas, quienes son enlistadas por una de las guardias (Candela Peña) en un taller de teatro. Basada en hechos reales, la cinta resulta divertida por momentos, conmovedora en otros, pero complaciente y poco crítica en la mayor parte.
Tatiana Astengo en su primer papel en una producción española que compite por la Concha de Oro en San Sebastián tiene una actuación muy lograda, sorprendiendo con su primera aparición en una audaz escena en la que es registrada por las celadoras a su ingreso en prisión.
Durante la conferencia de prensa, que comenzó con un número musical a cargo de las actrices, la actriz peruana manifestó su alegría por ser parte de esta producción. “Hace cuatro años comenzó esta locura de venir a España”, comentó emocionada, “y ahora los sueños se hacen realidad”. La directora Belén Macías manifestó su admiración por Tatiana y comentó su intensa prepaparación para el papel.
También en competencia oficial, “Pandoranin kutusu” (“La caja de Pandora”) nos lleva a Estambul, donde somos testigos de un drama familiar. Tres hermanos reciben una llamada: su madre, una anciana que viven en el campo, se ha perdido. Los tres viajan en su busca y encuentran una terrible realidad, la anciana sufre de alzheimer. La situación de la anciana se convierte en el centro de atención de la familia, cuyos miembros comienzan a exorcizar sus disgustos, recelos y mutuas decepciones. A ritmo lento, la directora Yesim Ustaoglu nos conduce por una serie de emociones que hemos visto en más de una oportunidad en el cine. No hay nada realmente notable en esta cinta, salvo la detallada y coherente descripción de los signos exteriores de la enfermedad que aqueja a la madre del clan.
Palmas para Assayas
Pero si una película ha despertado verdadero entusiasmo en esta jornada, esa ha sido “Las horas del verano” (“L’heure d’eté”), del francés Olivier Assayas. También se trata de un drama familiar donde la madre es núcleo. Pero en este caso la personal narrativa de su autor nos conduce por un ejercicio cinematográfico inimitable. Dividido en pequeños actos donde los protagonistas, miembros todos de la misma familia, van ocupando el centro del escenario. El resultado es tan logrado que ni la presencia de actores tan destacados como Juliette Binoche, Charles Berling, Jérémie Rénier o la maravillosa Edith Scob, en el papel de la matriarca, logran llamar la atención por sí mismos, permaneciendo dentro del tono decididamente coral por el que Assayas opta.
Relato lírico de gran convicción, “Las horas del verano” enfrenta a los tres hijos de Helene Berthier a tomar una importante decisión sobre el patrimonio familiar que ésta les ha legado. Y aquí es donde el director imprime sus huellas dactilares, porque desdeña las consabidas fórmulas de las películas sobre temas parecidos y no nos conduce hacia un espectáculo de enfrentamientos histriónicos o diálogos con grandes frases. Todo lo contrario. Sutil, elegante, irónico, Assayas se interna más bien en la sorprendente cotidianidad que puede ser bella y decepcionante a la vez.
Descubriendo a un maestro
Una de las retrospectivas que el festival de San Sebastián ofrece esta año está dedicada al realizador británico Terence Davies (Liverpool, 1945). Personalmente solo lo conocía por “La casa de la alegría” (“The House of Mirth”, 2000), una sorprendente adaptación para el cine de la novela homónima de Edith Wharton. Pero conocer de cerca su trabajo ha sido una gran sorpresa.
Se trata de una filmografía de seis títulos que comienza con la llamada “Trilogía de Terence Davies”, compuesta por tres cortometrajes que filmó al comienzo de su carrera. Los tres narran diversos episodios en la vida de Robert Tucker, cuyos miedos, ambigüedad y profunda tristeza es resultado de un hogar desequilibrado y una educación basada en el miedo a un dios terrible y poco confiable.
Pero “Los niños” (1976), “Madonna con niño” (1980) y “Muerte y transfiguración” (1983), títulos de los cortos, no son ejercicios visuales agresivos o violentos. Todo lo contrario. Eligiendo un ángulo convencional, casi clásico, y pocas palabras. Apelando a canciones infantiles y populares, así como a himnos religiosos. Y evitando diálogos demasiado elaborados. Son pocos los planos, pocas las palabras y sin embargo el resultado es admirable. Digno de culto.
El programa continuará con “Voces distantes” (1988), “El largo día acaba” (1992), “La Biblia de neón” (1995), “La casa de la alegría” (2000) y “Of Time and the City” (2008), esta última un documental en homenaje a la ciudad de Liverpool.



22
2008
La primera película del día ha sido El Patio de mi Cárcel dirigida por la novel Belén Macías. Entre el reparto encontramos varios rostros conocidos del cine español como Candela Peña, Verónica Echegui y Ana Wagener. Es una historia coral, en la que un grupo de mujeres presas en los años 80, con la ayuda de una funcionaria de prisiones, montan un grupo de teatro llamado módulo 4. Gracias al teatro las presas pueden sobrellevar sus condenas y las duras circunstancias de sus vidas. Inspirada en una historia real.
Hay nueve personajes principales, por lo que se entiende que ha sido muy difícil perfilarlos bien, pero esto no ayuda a entrar en la historia, dado que no tenemos suficientes elementos para conocerlos. A pesar de todo emociona en algunas escenas y las interpretaciones son convincentes. La mejor, sin duda, es Ana Wagener en el papel de la gitana Dolores.
La rueda de prensa ha empezado con sorpresa, las actrices junto con la directora han interpretado una canción de la película y después han contestado a las preguntas de los periodistas con humor y simpatía.
A continuación se ha proyectado la película irlandesa Hunger de Steve McQueen. Describe la vida en la Maze Prison, una cárcel de máxima seguridad de Irlanda del norte, a través de los emotivos acontecimientos que tuvieron lugar en 1981 con motivo de la huelga de hambre del IRA, liderada por Bobby Sands.
Con un tratamiento duro y angustioso, muestra imágenes de abusos por parte de los funcionarios de prisiones a los presos de una forma muy cruda. La segunda mitad de la película (con un ritmo más pausado) sigue día a día la huelga de hambre de su protagonista. No es apta para estómagos delicados aunque merece la pena verla.
Por último el film danés Thomas que cuenta la historia de un anciano solitario y aislado del mundo con un suceso dramático a sus espaldas que renuncia a las relaciones humanas. Con un diálogo casi inexistente e imágenes estáticas y escenarios repetitivos. Personalmente no pude seguir el hilo de la película pero según comentarios que he oído, está gustando bastante, quizá por la ternura que despierta el personaje protagonista. De momento está en cabeza entre las favoritas al premio del Jurado de la Juventud.