Hecha la ley, ¿hecha la trampa?
17
2008
El cambio de motor en el deporte peruano pasaría por un tema legal. Eso piensa don Arturo Woodman, quien en una entrevista con Deporte Total, dijo que era necesario modificar la Ley del Deporte para generar un cambio: en suma, para que el IPD --organismo que preside-- tenga el poder de intervenir en las Federaciones y remover a los que no trabajan bien.
Hasta ahora las Federaciones tienen una independencia a medias del Estado. El IPD les otorga dinero y solo puede fiscalizar esas sumas (es decir, preguntarse qué hacen con él), pero no por aquellas que obtienen por donaciones, academias, etc.
"Nosotros (el IPD) solventamos a muchas federaciones, pero no podemos ingresar a fiscalizarlos porque, para eso, son sociedades autónomas", explicó Woodman, quien precisamente quiere cambiar esa denominación. Ahora el Proyecto de Ley con la modificatoria está estancada en la Comisión de Educación, Ciencia, Tecnología, Cultura, Patrimonio Cultural, Juventud y Deporte (¿notaron que el deporte está al final?) del Congreso de la República.
¿Estás de acuerdo con que se debe modificar la Ley del Deporte?
Ley del Deporte 28036 (bájala aquí)
Lee las modificatorias y Decretos Supremos




17
2008
Claro, ya es hora que modifiquen la Ley del Deporte por una más moderna y adecuada a nuestra realidad donde existen federaciones que hacen lo que le plazca en gana con la plata y con las leyes que lo favorecen, un ejemplo claro es el "voleyball" donde su presidente hace lo que hace en su casa, todo mal sin que nadie le diga nada, otras como el "boxeo" que nadie sabe que hacen con el dinero que les dan porque no se ve ni infraestructura. En conclusión, se debe legalizar un control y auditoría de los destinos del dinero aportado y recibido de las Federaciones, además de remover a las autoridades que abusen de su poder y no traigan resultados concretos.
17
2008
El enfrentamiento entre Manuel Burga y Arturo Woodman ha superado el límite de lo aceptable en la relación que deben sostener ambas instituciones. Peor aún cuando una de ellas (la FPF) está sometida jerárquicamente a la otra (el IPD), dando un inaceptable ejemplo de rebeldía contumaz. ¿¿Por qué entonces la facilidad con la que la FPF ha podido burlar la autoridad que debería tener sobre ella el IPD??
Por una razón simple y sencilla y que constituye el punto central del desmanejo y desorden en el que se encuentra el deporte peruano. Este error capital, que constituye el arma mortal que liquida todo principio de autoridad, se encuentra en el Art. 44 de la Ley N° 28036, mas conocida como la Ley del Deporte (artículo modificado por la Ley 28910) y que a la letra dice en su primer párrafo:
“Las Federaciones Deportivas Nacionales son los órganos rectores de cada disciplina deportiva a nivel nacional, se constituyen como asociaciones civiles sin fines de lucro, se rigen por sus estatutos, la legislación nacional y las normas internacionales que les sean aplicables. Sus organismos de base son las Ligas Departamentales o regionales o Distritales o Provinciales o los clubes Profesionales, de acuerdo a Ley.” (El subrayado y la negrita son del autor).
Mediante ese mandato legal, todo el principio de autoridad conferido al IPD se perdió por completo.
Una vez que una Federación se constituye en Asociación Civil sin fines de Lucro, adquiere vida propia y un nivel de autonomía tal que colisiona directamente con todo el ordenamiento dispuesto por la Ley.
No solamente eso, sino que también se pone en riesgo todo el patrimonio de propiedad o asignado a cada una de las Federaciones Deportivas Nacionales pues en virtud a lo dispuesto por sus propios estatutos y lo dispuesto por el Código Civil que le resulta aplicable a todas las Asociaciones Civiles sin fines de lucro, podrían disponer de sus bienes sin tener que darle cuenta al IPD.
Es esa autonomía legal la que le permite a Burga burlarse de Woodman. Dicho en otras palabras, es lo que le permite al Directorio de la FPF hacer caso omiso a todo lo que no le conviene y que emana del IPD.
Es esta misma autonomía la que le permite a Burga ampararse en la FIFA y desconocer las pretensiones del IPD en todo lo que le pueda afectar o no le guste a la FPF.
¿¿Qué hacer entonces??
Lo que debería hacer el IPD es proponer al Ejecutivo y al Congreso, dos cambios fundamentales en la Ley del Deporte.
El primero, eliminar del art. 44 de la Ley, el mandato que las Federaciones Deportivas Nacionales deben constituirse como asociaciones civiles sin fines de lucro, recuperando para sí el control total y absoluto de todas las Federaciones, incluyendo el nombramiento de todos los presidentes de federación; y
Como segunda medida, la Ley debería disponer que la representación ante la FIFA la ostente la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional (ADFP) en tanto sus objetivos si se pueden alinear con los objetivos de la FIFA.
No habrá mejora posible en el tema de alcanzar éxitos en el fútbol peruano que no pase por esta modificacion en la Ley del Deporte.
18
2008
El enfrentamiento entre Manuel Burga y Arturo Woodman ha superado el límite de lo aceptable en la relación que deben sostener ambas instituciones. Peor aún cuando una de ellas (la FPF) está sometida jerárquicamente a la otra (el IPD), dando un inaceptable ejemplo de rebeldía contumaz. ¿¿Por qué entonces la facilidad con la que la FPF ha podido burlar la autoridad que debería tener sobre ella el IPD??
Por una razón simple y sencilla y que constituye el punto central del desmanejo y desorden en el que se encuentra el deporte peruano. Este error capital, que constituye el arma mortal que liquida todo principio de autoridad, se encuentra en el Art. 44 de la Ley N° 28036, mas conocida como la Ley del Deporte (artículo modificado por la Ley 28910) y que a la letra dice en su primer párrafo:
“Las Federaciones Deportivas Nacionales son los órganos rectores de cada disciplina deportiva a nivel nacional, se constituyen como asociaciones civiles sin fines de lucro, se rigen por sus estatutos, la legislación nacional y las normas internacionales que les sean aplicables. Sus organismos de base son las Ligas Departamentales o regionales o Distritales o Provinciales o los clubes Profesionales, de acuerdo a Ley.” (El subrayado y la negrita son del autor).
Mediante ese mandato legal, todo el principio de autoridad conferido al IPD se perdió por completo.
Una vez que una Federación se constituye en Asociación Civil sin fines de Lucro, adquiere vida propia y un nivel de autonomía tal que colisiona directamente con todo el ordenamiento dispuesto por la Ley.
No solamente eso, sino que también se pone en riesgo todo el patrimonio de propiedad o asignado a cada una de las Federaciones Deportivas Nacionales pues en virtud a lo dispuesto por sus propios estatutos y lo dispuesto por el Código Civil que le resulta aplicable a todas las Asociaciones Civiles sin fines de lucro, podrían disponer de sus bienes sin tener que darle cuenta al IPD.
Es esa autonomía legal la que le permite a Burga burlarse de Woodman. Dicho en otras palabras, es lo que le permite al Directorio de la FPF hacer caso omiso a todo lo que no le conviene y que emana del IPD.
Es esta misma autonomía la que le permite a Burga ampararse en la FIFA y desconocer las pretensiones del IPD en todo lo que le pueda afectar o no le guste a la FPF.
¿¿Qué hacer entonces??
Lo que debería hacer el IPD es proponer al Ejecutivo y al Congreso, dos cambios fundamentales en la Ley del Deporte.
El primero, eliminar del art. 44 de la Ley, el mandato que las Federaciones Deportivas Nacionales deben constituirse como asociaciones civiles sin fines de lucro, recuperando para sí el control total y absoluto de todas las Federaciones, incluyendo el nombramiento de todos los presidentes de federación; y
Como segunda medida, la Ley debería disponer que la representación ante la FIFA la ostente la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional (ADFP) en tanto sus objetivos si se pueden alinear con los objetivos de la FIFA.
No habrá mejora posible en el tema de alcanzar éxitos en el fútbol peruano que no pase por esta modificacion en la Ley del Deporte.
18
2008
LO QUE SE DEBE MODIFICAR ES TODO, PERO LO PRINCIPAL ES LA LEY DE LEYES O SEA LA CONSTITUCION .. DE ALLI PARTEN CASI TODOS LOS PROBLEMAS DEL PAIS,,DEPORTE INCLUIDO.
LO QUE PASA ES QUE ESTAS AUTORIDADES QUE TENEMOS SE MEAN DE MIEDO POR QUE CHOCARIAN CON LA TRANSNACIONAL DE LAS COMUNICACIONES ESPAÑOLA, LA TRANSNACIONAL DE LAS GASEOSAS AMERICANA, Y LA CHELA MAS VENDIDA ... Y SE LES ACABARIA LA "MAMADERA" DE LA QUE TAMBIEN COMPARTEN.
GRACIAS FUJIMORI, GRACIAS TOLEDO, GRACIAS ALAN GARCIA... POR PREOCUPARSE NADA POR EL DEPORTE.