Novedades en la categoría redacción
19
2008

Las fallas léxicas son muy comunes. Todos los días se leen errores de este tipo en publicaciones web, libros, diarios y revistas. Algunos causan gracia, otros pasan desapercibidos para el común de la gente y muchos son tan comunes que ya no parecen errores, lo que no quita que lo sean. Por ejemplo, qué les parece la oración:
"Debido a las medicinas que se le está administrando, el paciente no pudo concebir el sueño anoche."
¿Concebir el sueño?
Concebir.
1. tr. Comprender, encontrar justificación a los actos o sentimientos de alguien.
2. tr. Comenzar a sentir alguna pasión o afecto.
3. intr. Dicho de una hembra: Quedar preñada. U. t. c. tr.
4. intr. Formar idea, hacer concepto de algo. U. t. c. tr
Concebir no es conciliar:
Sueño. Conciliar alguien el ~.
1. loc. verb. Conseguir dormirse.
27
2008

Lo que más me impresionó de lo mucho que se habló sobre el secuestro de Ingrid Betancourt fue una carta que le escribió a su madre en el encierro; en ella se quejaba de no poder leer y se lamentaba de no tener siquiera un diccionario. Muchas veces nosotros tenemos todo para estudiar y no lo hacemos.
13
2008
No sé qué opinen los expertos en geografía, pero para mí existen lugares comunes (y corrientes). Los llamo así porque tienen poco o nada de especiales. Contrariamente, hay paisajes bellísimos, inimaginables, como los que ofrece el hermoso departamento de Áncash, que no tiene nada de común.

Foto: Punki:)
En otros ámbitos, como el que nos compete, se habla mucho de los lugares comunes. Es curioso el nombre que se le ha dado a este tipo de error, por ello hoy trataré de hacer un recuento de los 'preferidos' y cómo llegaron a ser lo que son: construcciones populares y malsonantes. Aclaro que son mal vistos y los expertos en redacción los sentencian; sin embargo, hay quienes los incluyen en sus textos sin preocuparse, en el solo afán de llenar el espacio. En el diario El Comercio no tienen cabida.
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26
2008
¿No hay palabra mal dicha sino mal interpretada? Muchas veces me he preguntado si es posible creer en este refrán. Dudo, pues un texto se interpreta generalmente como el autor espera, a menos que su intención sea otra. Así como decirle 'queridita' a alguien no siempre es señal de aprecio; en la escritura se puede insultar, agredir, engañar, acusar, maldecir y hasta tergiversar la realidad.

Foto: Fran García
11
2008
Desde que vi esta ilustración de Claudia Gastaldo pensé pedírsela para un post sobre la palabra precisa. Agradezco a la artista su gentileza y los invito a visitar su hermosa página personal.
Feria del Libro, de Claudia Gastaldo
A veces el lenguaje ofende. Una palabra en el preciso momento nos salva, pero hay ocasiones en que nos puede llevar al fracaso. La expresión 'saludo a la bandera' es ofensiva para muchos, pues se alude a un símbolo patrio. Más de una vez nuestros lectores del diario nos han manifestado su fastidio por este dicho popular que no toma en cuenta los sentimientos patriotas de una gran parte de la población; por eso en El Comercio no lo usamos y está normado en nuestro Libro de Estilo. ¿Qué significa 'saludo a la bandera'? En sentido figurado significa 'pasar por alto', 'sin ninguna importancia', 'inútil', etc. De ahí que moleste a algunas personas.
25
2008
Y lo hago por vocación. El del corrector de estilo (editor de textos, supervisor de originales, etc.) es un noble oficio que bien puede tomar como suyo el lema de este taxi (“Esfuerzo es éxito”), pero también es versátil y hasta divertido (si supieran todo lo que uno encuentra en el camino de la corrección). Reconozco que no es muy popular entre el común de la gente, como el taxista que me llevaba al diario y me preguntó qué hacía, cuál era mi chamba. Al responderle comprendí que algo andaba mal. “Corrijo”, le dije. "¿A quién, seño?", increpó. “Corrijo textos”, le dije sin ánimo de confundirlo más. Al llegar al jirón Lampa la conversación se había terminado.
04
2008
No pensaba postear sobre los puntos suspensivos. Me parecía irrelevante, insulso, una pérdida de tiempo, pero estos días he vuelto a creer que es importante precisar al respecto. Hace años, cuando dictaba en pregrado, varios de mis alumnos me sorprendieron con la extraña costumbre de poner siete, ocho, quince puntos suspensivos. Mayor sorpresa fue escuchar a coro la justificación: “Más suspenso, pues, miss…
16
2008
Las azoteas eran los recintos aéreos donde las personas mayores enviaban las cosas que no servían para nada: se encontraban allí sillas cojas, colchones despanzurrados, maceteros rajados, cocinas de carbón, muchos otros objetos que llevaban una vida purgativa, a medio camino entre el uso póstumo y el olvido. Entre todos estos trastos yo erraba omnipotente, ejerciendo la potestad que me fue negada en los bajos. […] Nada me estaba vedado: podía construir y destruir y con la misma libertad con que insuflaba vida a las pelotas de jebe reventadas, presidía la ejecución capital de los maniquíes.[Tomado de Por las azoteas, Julio Ramón Ribeyro]



