Junio 2008
22
2008
Hay varios tipos de error. A mí me interesan aquellos que tienen que ver con la escritura, la redacción, los textos, etc., pues, como dicen, de los errores se aprende. Cuando se escribe mal y así sale publicado (involuntariamente, se entiende), el error toma el nombre de errata:
Errata. Equivocación material cometida en lo impreso o manuscrito.
[DRAE, 2000]
Este concepto puede hacerse extensivo a todo tipo de texto, incluidos los de la web, por ello las erratas aparecen ahora por todas partes. Y aunque hay quienes afirman que ninguna (¿ninguna?) publicación está libre de ellas, no vendría mal un poco de cuidado, por respeto a los lectores, creo. Cuentan que un relato decía en su primera edición: "Aquella mañana, doña Manuela se levantó con el ceño fruncido”, y que luego alguien cambió (por descuido, obviamente) ceño por coño. Imagino el tremendo lío que se habrá armado...
16
2008
Las azoteas eran los recintos aéreos donde las personas mayores enviaban las cosas que no servían para nada: se encontraban allí sillas cojas, colchones despanzurrados, maceteros rajados, cocinas de carbón, muchos otros objetos que llevaban una vida purgativa, a medio camino entre el uso póstumo y el olvido. Entre todos estos trastos yo erraba omnipotente, ejerciendo la potestad que me fue negada en los bajos. […] Nada me estaba vedado: podía construir y destruir y con la misma libertad con que insuflaba vida a las pelotas de jebe reventadas, presidía la ejecución capital de los maniquíes.[Tomado de Por las azoteas, Julio Ramón Ribeyro]

10
2008
El error está en todos lados. Por ello es importante leer, pues enriquece el vocabulario y muestra, indirectamente, las normas ortográficas. Repito: estamos rodeados de palabras mal escritas, signos equivocados, entre otras rarezas, por eso hay que leer, para no imitar lo que se tiene a la mano (o a la vista)...
02
2008
Durante algunas semanas, seguiré refiriéndome a los signos de puntuación del castellano, pues varios de los errores que abundan tanto en la web como en libros, diarios y revistas impresos tienen que ver con este asunto, al que muchas veces no se le presta atención.
En "Un error más sí importa" traté sobre el guion pequeño, el chiquito. A propósito, algunos lectores me han escrito preocupados por algunos usos del guion que supuestamente no expliqué. Al parecer, no quedó claro que me centré en el pequeño. Hoy le toca el turno al otro guion, el largo, llamado también raya.


