24
2009

Se discute la derogación de la ley.Foto: Juan Ponce / Archivo El Comercio
Mucho se ha leído los últimos días sobre los decretos legislativos 1064 y 1090, y de cómo generaron una serie de desencuentros entre las comunidades de la Amazonía y el Gobierno. Luego de lo ocurrido en Bagua, los decretos fueron suspendidos y ante la presión fueron derogados. ¿Se han dado cuenta de que en algunos diarios y noticieros escriben la derogatoria de los decretos y en otros la derogación?
12
2009

[Deben saber que la RAE registra anda válido para algunos países, entre ellos el Perú, pero se sugiere mantener andas para el uso académico.]
31
2009

Foto: chichacha
En Los plurales I revisamos algunos plurales básicos, como café/cafés. En esta entrega vamos a revisar los plurales que causan dudas. ¿Cómo se pluralizan dandy, panty, ferry? Los tres son vocablos ingleses que se usan en castellano, por ello sufren una adaptación gráfica (cambian y por i) y el plural se forma añadiendo -s; por tanto, se escribe dandi/dandis, panti/pantis, ferri/ferris... Nunca *dandys, *pantys, *ferrys.
18
2009

Muchas veces se duda al escribir algunas palabras en plural. La normativa exige cuidado al redactar; por ejemplo, las palabras que acaban en s no requieren que se le aumente otra s (o -es) para hacer el plural, por eso son las crisis (no las *crisises) y los ómnibus (no los *omnibuses).
07
2009

Cuando era niña pensaba que la palabra área era de género masculino porque me corregían cuando escribía "la área". "Es el área", me decían. El problema es que no me explicaban por qué debía cambiar el artículo la por el.
23
2009
Otro verbo que se emplea mal, muy profusamente, es satisfacer (compruébenlo en Google): “No me *satisfació (por satisfizo)”, “No me satisfacería (por satisfaría)”.Foto Kriss Szkurlatowski
Al escribir, es normal dudar, pues nos guiamos por lo que oímos a diario; es natural que al hablar no nos cuidemos, porque no se piensa todo el tiempo cómo se dice o cómo no se dice. Lo normal es expresarse como se aprendió en casa, libremente. Al escribir, sin embargo, surgen las dudas: ¿Se ha rompido o se ha roto? ¿Andé o anduve? ¿Satisfació o satisfizo? Como ya vimos, hay algunos verbos más complicados que otros...
Te agradezco mucho, Humberto, me ayudaste con la entrada de esta entrega.
07
2009
Foto: Seth Anderson
Muchos de nosotros hemos estudiado las normas gramaticales en la primaria. Pero, como suele ocurrir, algunos nunca más quieren saber de ellas y las olvidan... Una forma de recordarlas es la lectura. Quienes leen cotidianamente tienen la ventaja de aprender muchas palabras y usarlas al escribir; igualmente, pueden discernir entre un término y otro, detectar si un verbo está bien conjugado o no.
23
2009
Una falla muy común es la que llamo la falsa concordancia. Así como en su momento expliqué que el verbo haber no acepta plural cuando denota existencia, hoy veremos un uso especial de la palabra medio. Atentos a la explicación.
Foto: Stephen Douglas
¿Graderías medias vacías? No, medio vacías.
09
2009

Rosalía es guapa, pero se esfuerza por ser desagradable: su antipatía aflora en todos sus actos, como su mal humor. Hoy, de adulta, tiene varios defectos que pueden haber surgido tras una gran decepción. De otro modo no se explica cómo alguien que fue una niña modelo, estudiosa, limpia y alegre sea una mujer amargada. Dicen que de joven viajó por el mundo, soñaba y veía la vida como una aventura, que conoció el amor y también la desilusión, quizá esto la marcó para siempre.
Esta es la corrección de la roca que dejé en la entrega anterior. Se preguntarán de dónde salen los otros datos y cómo se arma la estructura del párrafo. Si se trata de un texto propio, debemos ordenar las ideas y darle sentido al texto. Si es escrito por otra persona, hay que preguntarle qué quiso escribir para construir el párrafo con sus ideas. Cada oración debe tener una estructura lógica y al unirse formar un todo comprensible. En el caso de Rosalía, se trató de un error involuntario: el autor pasó un borrador sin editar al corrector. Luego, juntos, armaron el párrafo.
27
2009

Todo se puede aprender; por eso, si se lo propone, cualquier persona puede corregir un texto. Muchos lo hacen instintivamente, pero deben saber, para empezar, que un requisito importante es tener mucho cuidado de no cambiar el sentido de lo redactado.
En una primera etapa de la corrección hay que fijarse qué está mal escrito y cambiarlo; en otra fase, hay que ver lo que se puede mejorar. Muchas veces la gente se conforma con revisar la ortografía y se olvida de lo demás y el resultado son textos duros, redundantes y mal elaborados.


