Mayo 2008
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2008
Rápidamente debo confesar: de niña desfilé en pasarelas provisionales promocionando marcas de ropa que ahora no recuerdo ni el nombre. En realidad, guardo una sola foto de aquellos eventos, que, quizás (no sé si no de dónde) cambiaron mi vida. Algo de esa experiencia en modelaje se quedó conmigo. Pues, aunque me averguenza decirlo, de vez en cuando me pregunto: ¿Por qué mis padres no me hicieron más bella? o ¿Por qué mi genética no me favoreció y me regaló unos cuantos centímetros extra?


