Novedades en la categoría Escritores
29
2008
Con un verso y un poema, Dora Varona abre y cierra su primera novela. Esa poesía que la hizo conocida en natal Santiago de Cuba muchos años antes de que se casara con Ciro Alegría.
“Tico y Bebita en la isla de Cuba" recoge las historias de su infancia. Es un libros para niños, pero que toca temas que generalmente discuten los adultos: el racismo, la muerte, la fe, el sexo y el amor, entre otros; a veces con algo de fantasía, a veces con mucho de reflexión. No en vano, Varona dice que su propósito –y el de todo escritor para niños- es crear conciencia.
Por ello, para acercarlos a su obra y a la lectura en general, es que Editorial Norma, que ha publicado este libro, encargó la adaptación de la novela a una obra de teatro. Con un pequeño elenco (tres actores) y bastante creatividad, la obra se ha estado presentando en distintos colegios con el fin de despertar el interés y la curiosidad de los chicos de 11 y 12 años por saber más de la historia y aventuras de Tico y Bebita, quienes verdaderamente son la propia Dora Varona y su hermano Ricardo.
Ha terminado la función. En el auditorio del Colegio Peruano Chino Juan XXIII se oyen los aplausos de los niños, quienes se han reído, asustado y sorprendido con las historias de Tico y Bebita. Ahora, es el turno de la autora. Dora Varona deja su asiento y se para frente a los chicos que la miran con curiosidad. ¿Quién es esta señora?, me imagino que se preguntan.
Ella se presenta y les explica que ella era Bebita, la de la obra, pero que ahora es una escritora, una poeta. Les dice que para ser escritor uno tiene que empezar desde pequeño, siendo un gran lector. Les cuenta que escribió su primer poema a los 7 años, que a los 13 ya era conocida en toda Cuba como la niña poetiza, que a los 19 publicó su primer libro de poemas y que luego se ganó una beca para ir a España a estudiar literatura, pero que su primera carrera fue Educación. Luego les dice orgullosa que ella fue esposa del escritor Ciro Alegría, y les pregunta si lo conocen, si han leído algo de él. Un grupo de niños se emociona y hace bulla, resulta que justo están haciendo un trabajo sobre él. Dora se alegra, sonríe y dice “¡muy bien!".
Cuando salimos del auditorio, ella está contenta. Le ha encantado la obra y sobre todo, la respuesta de los niños. Nos sentamos y le pregunto cuándo escribió el libro. “Hace algunos años, cuando viajé a visitar a una de mis hijas. Lo tuve guardado hasta que Rubén Silva (editor de Norma) me preguntó si no tenía algo para niños".
Por Tatiana Perich
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EscritoresGustavo Rodríguez: "Si el Perú fuera una persona, hace rato debería haber ido a psicoanálisis"
05
2008

El taxi que me lleva hasta las oficinas de Toronja Comunicación Integral me sirve de improvisada sala de lectura para repasar una vez más algunos apuntes de la entrevista que voy a hacerle a Gustavo Rodríguez a propósito de la publicación de “Traducciones Peruanas", libro que recopila los artículos publicados por el comunicador y escritor en este Diario en los últimos cuatro años. Luego de sufrir durante varios minutos las consecuencias del caótico tráfico limeño, finalmente llego a su oficina ubicada en el límite entre San Isidro y Miraflores para que Gustavo nos cuente un poco más su sobre su visión sobre nuestra sociedad y sobre el mal utilizado márketing en la marca “Perú".
Por Joaquín Ortiz R.
¿Por qué “Traducciones peruanas"?
En nuestro país coexisten muchas creencias, razas, pisos geológicos e inclusive muchos tiempos históricos, y como ocurren las cosas, es muy difícil entendernos entre peruanos, entonces, de alguna forma, estos artículos tenían un encargo subyacente de comprender eso que usualmente se dice de forma académica o técnica. La idea es pasar esta información a través del tamiz que solemos tener los comunicadores para hacer más amable y aceptable la información.
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Escritores17
2008

Foto: Ernesto Arias
Ha publicado 12 libros, ha sido traducido a más de cuarenta idiomas y es el escritor peruano más leído en el mundo, pero también es considerado por un grupo de críticos como un autor menor que solo escribe libros de autoayuda. Sergio Bambarén, el exitoso ingeniero químico que hace más de diez años decidió dejar todo de lado para dedicarse a escribir y buscar lo que él llama “su felicidad", está listo para iniciar una nueva etapa en su vida (o si prefieren, para correr una nueva ola), esta vez, en la pantalla grande.
Gracias a un ventajoso acuerdo con la poderosa Twentieth Century Fox, Bambarén llevará al cine y en formato de animación la historia de su best seller “El Delfín". Y como si esto fuera poco, el surfer-escritor anuncia la publicación de su nueva novela y la reedición de sus antiguas publicaciones.
Por Joaquín Ortiz R.
¿Cómo surgió la idea de llevar al cine “El Delfín"?
Esto es algo que tiene más o menos tres años. La idea original es de DDG, luego se sumó Lorenzo Von de la productora italiana Passworld y así fue llegando más gente en el camino, hasta que llegó la alianza estratégica con Twentieth Century Fox. Para este proyecto hemos tratado de rodearnos de un gran equipo y de la mejor tecnología. El 95% del equipo de producción y la mayor parte del accionariado es nacional, pero para la parte de la distribución de las películas en todo Latinoamérica estará la Fox, empresa a la que le estoy muy agradecido porque han confiado en este proyecto.
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Escritores13
2007
Por Rubén Barcelli Suárez
El escritor ha confesado que su literatura infantil posee un mensaje subversivo. Jorge Eslava (Lima, 1953) está convencido de que es posible transformar la sociedad peruana contando historias de ensueño sobre seres tan humildes y cotidianos como las hormigas y los escarabajos. Así, oculto bajo un camuflaje de colores, intenta conspirar para que una nueva generación de peruanos aprenda a leer, a sumar y a contar, pero sin que se den cuenta.
Este –sedicioso– propósito no es propiedad única de su libro infantil “Cuenta bichos" (Alfaguara, 2007), que acaba de ser presentado en la Feria del Libro Ricardo Palma, sino que va más allá de su labor literaria. Es tarea de vida que atraviesa los distintos matices de un escritor polifacético con alma de revolucionario.
¿Cómo así parte la idea de escribir “Cuenta bichos", tu más reciente libro?
Fue Mercedes González, editora general de la editorial Santillana, la que me llamó la atención respecto a que había dejado de lado mi producción dirigida a los niños más pequeños. Así que me fui a casa con esa preocupación. Allí me puse a escribir un cuento casi como un ejercicio de creación. Era la historia de un niño que entra a su casa en un momento de silencio y empieza a descubrir ese microcosmo que son los insectos. Así se me ocurrió vincular el universo de los niños con el de los bichos, debido a que ellos, al estar a la altura de nuestra cintura, están más atentos a estas minucias de la que los adultos no prestamos atención. Y además por una preocupación didáctica. Pensé que el niño, al observar a los insectos con esos ojos pasmados, podría aprender a contar, a leer y a tomar su sopa.
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Escritores05
2007
Jorge Lanata escribe. Todo el tiempo y desde hace más de tres décadas. Escribe y conduce un programa de radio, publica novelas, hace documentales, cine y, cuando la marea le es favorable, conduce programas de televisión. Habla como escribe o escribe como habla, detalle menor al lado de su impecable obra. En Argentina y en gran parte de Latinoamérica el estilo Lanata es admirado. Creó Página/12 y en marzo lanzará el diario Crítica. Estuvo en Lima presentando Muertos de amor, su más reciente obra, y aguantando cuestionarios como este.

Por Fabricio Torres del ÿguila
Le he preguntado si le puedo hacer una pregunta familiar y Lanata me ha dicho que sí. No hay nada sobre la mesa más que el paquete de Parlament 100’s y los restos de este sobre el cenicero de metal. A media mañana el Óvalo Gutiérrez se muestra aburrido: autos dando vueltas, yendo de un brazo a otro, casi todos de color blanco. A Lanata le da curiosidad la estatua que se levanta en el lugar, quiere saber si es un ángel. De pronto el Urban Café resplandece por dentro; el sol se destapa por esta zona de San Isidro.
Todas las entrevistas arrancan con una interrogante y yo lanzo la mía. Es de tono familiar y poco tiene que ver con Muertos de Amor (Alfaguara, 2007), su último libro, presentado en Lima y motivo de su visita. Me preocupo por aclarar que es de tono familiar para evitar sorpresas, pero a Lanata eso parece no importarle demasiado; tan solo va en busca de un nuevo cigarrillo.
Ahora Lanata ríe como solo lo hará durante tres veces a lo largo de la entrevista. Se ríe con ganas, distendido. ¿Mi tía Nélida?, ¿Querés saber cómo está mi tía Nélida?
Sí –le digo.
Y le explico que durante un buen tiempo, mientras devoraba semana a semana la edición de Veintiuno, una revista que salió bajo su manto a fines de los noventa, empezaba a conocer más al periodista Jorge Lanata (Mar del Plata, 1960), y también a su familia. Sabía que tenía una hija pequeña (Bárbara, que hoy de 18), que su padre había sido odontólogo, su abuelo jugador de River Plate y que su madre estaba enferma desde siempre. También que tenía una tía, de la que por ahí decía algo o a la que le mandaba triviales mensajes a través de cualquier de sus textos.


