Marzo 2008
26
2008
Cuando era todavÃa un niño –o un adolescente con apariencia de niño- debutó como actor en la televisión al costado de la todavÃa inocente Stephanie Cayo. Diez años después, Bruno Ascenzo es un joven adulto con pinta de adolescente que, además de la actuación, también ha desarrollado las facetas de guionista y director.
Lo fui a buscar a la sala de teatro del Centro Cultural de la PUCP, donde estaba en los últimos ensayos previos al estreno de “Chau Misterix�, dispuesta a averiguar cuál es su norte.
Semanas atrás habÃa vuelto a aparecer en la prensa a raÃz del estreno de “Mañana te cuento 2â€? y de la cinta animada “Valentino y el clan del canâ€?, donde presta su voz a uno de los personajes. SabÃa que también la estaba haciendo de guionista -formó parte del equipo que escribió la serie “Esta sociedadâ€? y ahora está trabajando en “Bufete de amorâ€?, un ‘sitcom’ que creÃa que era la versión peruana de “Sex and the Cityâ€? y que luego él me explicarÃa que en realidad la única similitud es que ambas historias tienen como protagonistas a cuatro mujeres-, y que el año pasado habÃa dirigido su primer cortometraje, un material que mereció ganar el Concurso Nacional de Cortometrajes del Conacine.
Lo que encontré fue un Bruno sonriente, ligeramente tÃmido y aparentemente despreocupado, que en algún momento entre que nos saludamos y nos acomodábamos para empezar a grabar la entrevista, dejó sus ‘slaps’ a un lado y empezó a caminar descalzo, arrastrando la basta del largo jean que usaba, como todavÃa hacen algunos chicos de 23 años. Un Bruno que tiene claro que su meta es ser director, pero que reconoce que le gusta actuar y que no le gustarÃa dejar de hacerlo; que dice sentirse abrumado y sorprendido por todo lo que se ha dado en su carrera en los últimos años, que señala que todo ha sido producto de un proceso que se ha dado poco a poco y que reconoce que le falta mucho por aprender.
Por Tatiana Perich
19
2008
Son las seis de la tarde y Carlos CarlÃn y Johanna San Miguel están en un gran salón que les sirve como escenario para los últimos ensayos de lo que será su nuevo espectáculo. Un sillón de dos cuerpos, una silla, un mueble de utilerÃa y un atril lleno de cartulinas con los números que harán en el show son los únicos elementos que decoran la habitación. Mientras me acomodo para iniciar la entrevista, CarlÃn le dice algo al oÃdo a Johanna. Ambos intercambian miradas cómplices. Yo sé que me están alucinando.
Ya me lo han advertido. Conversar seriamente con el dúo humorÃstico más famoso de la actualidad es una tarea prácticamente imposible. Y es que ellos nunca pierden oportunidad para dejar en claro que lo suyo es la buena onda y el sarcasmo al máximo. Cada vez que dicen algo, ese algo viene con su ‘chiquita’, a veces sutil, a veces directa. ‘Imbécil’. ‘Gorda’. ‘Mal actor’. ‘Y tú estás chancada’. Las bromas no paran. Se rÃen. Se joden. Me joden. Nos matamos de risa. Asà hemos pasado casi una hora de charla. Y pese a que no hemos hablado mucho del tema, sé que “2 x 1â€?, el espectáculo que estrenan este 23 de marzo en el Teatro Peruano-Japonés, será todo un éxito. Como ya nos tiene acostumbrados.
Por JoaquÃn Ortiz R.
¿Qué es exactamente “2 x 1�?
Johanna San Miguel: Es una sátira sobre el consumo con la que todos nos vamos a sentir identificados. La idea de este espectáculo es recordar los comerciales que más nos marcaron cuando fuimos niños y adolescentes. Creo que es uno de los mejores montajes en los 4 años que venimos trabajando juntos.
Carlos CarlÃn: Es un tema que de alguna manera le toca a todo el mundo. En el show repasaremos la historia de la publicidad en el Perú, daremos nuestra propia visión de los consumidores y veremos los distintos tipos de consumo que hay. Consumo de comprar cosas, digo, no malinterpretes (risas).
11
2008

Como un lÃquido que se acomoda a su envase, asà es Paul Vega. No solo son la escenografÃa, el vestuario, el maquillaje, el nombre de la obra, el director y la historia a contar lo que cambia; él también se transforma: Se estira, se encorva, es elegante y delicado o primitivo y tosco, sonrÃe afablemente o mantiene siempre el ceño fruncido; su voz puede ser delicada y melódica o áspera y extremadamente fuerte. Personaje a personaje, todo él se somete a una metamorfosis.
Desde que regresó de España, en el 2004, lo hemos visto pasar de interpretar a un controversial Oscar Wilde en “Actos indecentesâ€? a tener un personaje cómico en “Artâ€? para luego, en “La Celebraciónâ€?, encarnar a un hombre que de niño fue vÃctima del abuso sexual de su padre. Un constante giro emocional que confiesa lo volverÃa loco si no hubiera aprendido a tomar la distancia de lo que le sucede a sus personajes.
Aunque en los dos últimos años también lo hemos visto en la pantalla chica en “Mi problema con las mujeresâ€? y en la grande, en “Una sombra al frenteâ€?, su carrera actualmente está centrada en el teatro, género por cuyo trabajo se ha ganado el reconocimiento y respeto del público, de la crÃtica, los directores y demás actores, al punto de ser considerado para -y formar parte de- gran parte de las obras serias de la escena local.
Sin embargo, reconoce que sà le provocarÃa volver a hacer televisión: “Las cámaras tienen su lado pajaâ€?. Pero, por el momento, lo tenemos en el último montaje de Roberto Ã?ngeles, en el que es Bassil Haward, un tosco y barbón artista que pintó el retrato de Dorian Gray.
Llega con un vaso de café negro y se sienta en lo que podrÃamos llamar la sala de su segunda casa. Lo primero que hace es sacar de su bolsillo una cajetilla de cigarros y un encendedor. Los deja sobre la mesa. Al instante, sus manos se ocupan de sacar un cigarrillo, llevárselo a la boca y prenderlo. AsÃ, entre humo y café, Paul Vega empieza a hablar sobre su carrera y el teatro en general.
Por Tatiana Perich
04
2008
Un actor, director y escritor con un periodista y una modelo. Promociones que parecen sacadas de un trillado programa cómico y que anuncian una suerte de avalancha de arroz con mango televisivo. Ver en la pantalla a ‘Caradura’ junto a ‘Papá Piraña’ y a la Angelina Jolie peruana puede desconcertar a más de uno y despertar la curiosidad de muchos. Y es justo eso lo que este nuevo equipo periodÃstico/humorÃstico está buscando.
Vestidos con ternos de los que usan los mafiosos en las pelÃculas de gángsters, Beto Ortiz y Aldo Miyashiro hacen una pausa a las grabaciones de los últimos cortos publicitarios previos al estreno de su enigmático “Enemigos Ãntimosâ€? e intentan desenredar el concepto de su nuevo programa, que se estrena esta noche a las 11 vÃa Frecuencia Latina.
Dicen que el sombrero y la corbata blancos, asà como los lentes de sol, no son más que parte de una caracterización con fines publicitarios, pero que cuando quieran fregar se van a poner ropa rara. Se rÃen de todo, de lo que van a hacer, de lo que ya han hecho, de ellos mismos y de la reacción de la gente. Al parecer, hasta el momento trabajar juntos ha sido divertido y están dispuestos a transmitirlo a los televidentes que se atrevan a sintonizarlos.
Por Tatiana Perich
¿Cómo asà ustedes dos terminaron trabajando juntos?
Beto Ortiz: Yo conocà el trabajo de Aldo por Internet porque durante el tiempo que hizo las miniseries yo no estuve en el paÃs. Pero leÃa los periódicos de cabo a rabo y leÃa mucho sobre lo que hacÃa, entonces me dio mucho interés conocerlo. Cuando regresé lo ubiqué a través de Santillana y le propuse hacer una lectura dramática de mi novela. Para mi suerte la habÃa leÃdo y me dijo que sÃ, lo cual me sorprendió porque a mà todo el mundo me dice que no (risas). Entonces, ahà nos conocimos. Ya la idea del programa y cómo se le ocurrió, pregúntasela a él porque es suya.


