La revolución de la imagen
23
2008
Ahora que la tecnología nos abrió el camino para registrar todas las imágenes de vivencias propias y ajenas que acontecen a nuestro alrededor, me pongo a pensar en la revolución que esto significa para la sociedad moderna, porque nos permite dejar documentados hechos increíbles que suceden en cada momento: día, hora y minuto en el mundo.
Descubrimos la cantidad reporteros natos que están ahora disponibles para registrar los acontecimientos de la humanidad. ¿Se imaginan la maravillosa y abundante información visual a la que ya podemos acceder? ¿Cuántas imágenes captadas por ciudadanos comunes y corrientes, de valioso contenido periodístico están quedando a disposición de quienes quieran compartirlas?
La revolución de la imagen se inicia con las cámaras digitales, cuando tomar fotografías deja de ser privilegio de una elite. Antes pocos podían darse el lujo de apretar el disparador a diestra y siniestra. Cada toma exigía de “la preparación del cuadro” a fotografiar. Las películas tenían ciertas especificaciones a considerar, como el asa, el número de exposiciones por rollo entre otras. Toda una técnica que no todos dominaban para poder hacer “la foto soñada”, que después Kodak simplificaría con las cámaras de fotos automáticas de fotos instantáneas.
Las películas por la cantidad de exposiciones por rollo, nos restringía a un número limitado de fotos. El rollo tenía que servir para fotografiar varios eventos o acontecimientos…algunas veces durante meses. ¡No se podía desperdiciar material, era un recurso escaso y limitado!
Recuerdo como escogíamos el momento oportuno para apretar el disparador y hacer “la foto” y hasta no revelarla desconocíamos la calidad del producto final… claro, las sorpresas de cuantas fotos salían en foco era un albur. Saber si efectivamente habíamos captado ese “momento especial” que la vida nos ofrecía, era una verdadera incógnita, y esto, porque dependíamos de un solo y acertado “click”.
Hoy disparamos miles de “clicks” y este se ha convertido en el hobby de jóvenes y adultos, que a través de las cámaras digitales - ahora en los celulares y dispositivos electrónicos - nos permiten ser los paparazis del siglo XXI. No importa donde estemos, haya o no un acontecimiento la “revolución de la imagen” esta aquí y nos permite captar momentos sorprendentes en cualquier lugar, en el mismo instante en el que está sucediendo…una maravillosa revolución!
¿Se dan cuenta cuántos reporteros gráficos tenemos en el mundo? Dispuestos a registrar cuanto evento de este siglo se presenta, alimentando una base de imágenes importante con la que contará la humanidad para recrear y describir sus experiencias, vivencias y actos.
Ahora todos podemos desde el lente, de nuestra cámara o teléfono móvil, captar las imágenes, fotográficas o videos, de una serie de acontecimientos singulares dignos de ser registrados y compartidos.
Existe una sensación de satisfacción difícil de describir, cuando la vida nos permite fotografiar algún acontecimiento único, justamente en el instante mismo en el que sucede. La revolución de la imagen, está permitiendo dejar un legado espectacular de vivencias y experiencias que hace unos pocos años parecía inimaginable registrar. Estos momentos que estamos fotografiando, podrán ser compartidos con las próximas generaciones como la gran memoria visual colectiva de este siglo, cuando la imagen tendrá mas valor que las palabras.
No perdamos el foco de esta nueva vocación y hagamos votos para que el espíritu de reporteros gráficos universales que ha despertado la revolución de la imagen en nosotros, nos permita seguir registrando los momentos estelares de la humanidad, desde la perspectiva de cada individuo…
¡Fascinante verdad!
Leo



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