El arte de reconocer
06
2008

Me siento a escribir una vez más sobre el reconocimiento y lo importante que es, tanto darlo como recibirlo, en nuestras vidas personales y profesionales, y en lo primero que pienso es en mi mamá. Recién puedo escribir sobre ella, siete meses después de que se fue. Y la recuerdo a propósito de este artículo ya que la primera llamada que recibía los martes temprano, como hoy, cuando mi artículo salía publicado en la edición impresa de El Comercio, era la suya. Y extraño tanto esa llamada...
Ella siempre me daba su opinión sobre lo escrito y, siendo mi madre, casi siempre tenía palabras de reconocimiento y orgullo. ¡En eso las mamás son insuperables! Quién sino nuestra madre para decirnos palabras que llenan el alma, que nos hacen sentir bien, que nos animan a ser mejores y a esforzarnos más. No voy a hablar de sus enormes cualidades, de su aguda inteligencia o del enorme afecto que nos unía, aunque sí podría decirles que no siempre se lo dije así, y de eso todavía me arrepiento.
¡Es tan difícil reconocer al otro! Muchas veces cuando escucho a los deudos hablar cosas gratas sobre un difunto, me pregunto si se las decían cara a cara cuando vivía. ¡Seguro que le hubiera gustado escucharlas!
Conozco gente generosa que no siente incomodidad de reconocer los méritos, logros o avances de los demás con honestidad y nobleza. Son los mismos que no temen dar críticas constructivas cuando la situación lo amerita. Aquellos que lo hacen así tienden a ser personas respetadas y estimadas que contribuyen muchísimo al buen clima laboral de sus áreas y a retener a su mejor gente. Y creo que es así porque se necesita de mucho coraje y seguridad para atravesar las barreras del ego y tocar el espíritu del otro con palabras sinceras de reconocimiento. ¡Esas palabras que todos sin excepción necesitamos escuchar, aunque algunos no lo acepten!
Pero, como digo, a muchos nos cuesta dar reconocimiento frecuente. Y eso es más común de lo que debería. Lo veo en muchas sesiones de 'coaching', cuando animamos a los líderes a reconocer más a su gente, en público y en privado y nos encontramos con cierta resistencia a hacerlo, por incomodidad o falta de costumbre. Algunos incluso objetan la idea poniendo excusas, entre ellas que en el Perú no es práctica común.
Pero eso, felizmente, está cambiando también a nivel de la sociedad. Hace poco, abrí El Comercio y sentí la grata sensación de constatar que la práctica de reconocer los méritos de otros en distintos ámbitos es cada vez más común. Y, es justamente desde la página de Ejecutivas que se publica todos los martes en la sección Economía y Negocios, donde esa semilla también empezó a crecer, para mostrarnos hoy como una nación más madura y generosa, capaz de reconocer su grandeza expresada en victorias personales de cada quien. ¡Es un cambio para mejor!
Y es que nada estimula más que el reconocimiento: mejora nuestra visión sobre nosotros mismos, contribuyendo a desarrollar y liberar nuestro potencial. Nos impulsa hacia nuevas metas que nos descubrimos capaces de lograr. Nos hace desear ser mejores.
Para Nelly, una gran mujer y mejor mamá.




06
2008
Estar motivado, sobre todo en el trabajo, implica reconocer en la actividad que uno realiza aquellos elementos que dan satisfacción personal y profesional, e ir por ellos. Entre ellos podemos nombrar el logro de metas, alcanzar puestos de poder, tomar decisiones importantes, asociarse con otros, pertenecer a algún grupo social en especial, etc.
Tras la motivación hay responsabilidades compartidas entre empresa y trabajador. La primera, empresa, debe generar las instancias “higiénicas” adecuadas para que las personas puedan desarrollar sus funciones cuanto a seguridad, sueldo, calidad de vida, entre otros. Así mismo, la empresa debe reconocer los meritos y esfuerzos a través de capacitación, pasantías, recompensas sociales y, por que no decirlo, económicas también.
La segunda responsabilidad, la del trabajador, es la de dar su 110% en la actividad que desarrolla. Implica dar de si lo mejor para alcanzar las metas y “merecer” las recompensas de la empresa. Para ello, es necesario “automotivarse” día a día, o sea, mentalizar la satisfacción que genera la consecuencia de nuestros actos, lo que nos impulsa a la acción.
La desmotivación, dado lo anterior, consiste en un desinterés generalizado por desarrollar las actividades y funciones del cargo, una pérdida del entusiasmo original por alcanzar metas y una disminución de la energía con la que trabajamos.
La principal causa tras la desmotivación está en la pérdida del sentido que tiene el trabajo en nuestras vidas. Nos desmotivamos cuando nos esforzamos y no recibimos a cambio aquello que nos prometió la organización, como dinero, reconocimiento, desafíos e identidad. Por ende, nos desmotivamos si no nos pagan los montos y en las fechas convenidas, cuando nuestros jefes no reconocen nuestros meritos, cuando caemos en la rutina y cuando la organización de la que somos parte no nos infunde orgullo de pertenecer a ella, entre otros.
Una persona desmotivada para una organización es un peso muerto con el que debe cargar, y se transforma en un gasto permanente en la medida que esta persona, que asumimos competente, no rinde al 100%. Dado lo anterior, fomentar la motivación laboral es una muy buena “inversión” para las organizaciones.
En términos psicológicos, una persona desmotivada puede vivenciar altos niveles de ansiedad y angustia. Es posible reconocer algunos signos como la pérdida de la concentración en las tareas cotidianas, desinterés por cumplir las normas, disminución de los aportes en tareas grupales y esfuerzos muy ajustados al mínimo exigido. Así mismo, puede manifestar acciones de agresividad-pasiva, desde la crítica hasta el boicot. Otras señales son la ausencia de descanso, de apetito y de energía generalizada.
Motivar a las personas en su contexto laboral requiere que las organizaciones determinen y eliminen, en primer lugar, aquello que los desmotiva, por ejemplo cumpliendo lo convenido contractualmente, ajustando las condiciones higiénicas del entorno, estableciendo equidad en el trato y en las oportunidades, etc. Luego, debe fomentar el desarrollo profesional de los/as trabajadores/as, retroalimentar y reconocer el desempeño, proponer desafíos profesionales y brindarle seguridad, identidad y orgullo de trabajar en su organización.
Con todo, gran parte de la motivación nace desde las mismas personas. De nosotros depende ver el vaso medio lleno o medio vacío, y si bien existen muchos elementos que atentan contra nuestra motivación, siempre tenemos la oportunidad de elegir entre hacer de nuestro día un gran día.
Reencantarse con el trabajo requiere de actividades como proponerse metas profesionales a mediano plazo, realistas y satisfactorias, participar activamente de equipos de trabajo, darle un toque personal a las actividades rutinarias, redecorar tu oficina o entorno laboral, compartir con otras personas en la empresa, aprender de los que tiene más experiencia y por último y no menos importante, sonreír más seguido
07
2008
Me parece un estupendo homenaje a tu madre,...es lo que tienen, siempre nos mueven a ser mejores en todos los aspectos de nuestras vidas.
Felicidades por la hermosa herencia que te llevas en el alma.
Cuenta con un lector y sobre todo, amigo.
07
2008
He leido tus post sobre el reconocimiento y han llegado en un momento en el que mi motivación en el proyecto que me encuentro va descendiendo...
Que sucede cuando trabajas, te esfuerzas y a pesar que te das cuenta el aporte que das a tu empresa, nadie lo reconoce y, como colaboradores de un área también esperamos críticas constructivas de nuestros jefes para motivarnos.
Normalmente tratamos de esforzarnos porque piensas que no es suficiente, pero aún así no llega el reconocimiento, cuál crees que deba ser nuestra actitud al respecto?
08
2008
me encanto como iniciastes el blog de hoy comentando sobre tu madre, si que tiene mucha importancia en reconocer los logros de los demas y sobretodo lo logros conseguidos por uno. Muchas gracias por hacer este blog.
08
2008
Excelente post.
El reconocimiento nos ayuda a superarnos tanto en lo laboral como en lo personal y afectivamente.
08
2008
Estimada Ines,
Mis felicitaciones por el contenido de tu blog, y por tu persistencia en esta actividad de impulsar el talento humano, desde diferentes espacios y foros incluido este.
Saludos desde Ecuador, espero poder tenerte aca en algun momento para compartir tus ideas con mis compatriotas.
Ecuatoriano que quiere al Perú
08
2008
hola... una mama es insuperable a pesar del tiempo y de los momentos q nos toque vivir... q bien por ti q sigas con esos animos.
08
2008
Reconocer es en definitiva un aporte emocional positivo para todo colaborador, y genera beneficios de motivación,de clima laboral y sobre todo no implica un costo económico, así que al depender solo de cada uno, es cuestión de actitud personal hacia con otros. "Haz con otros lo que deseas que hagan contigo".
10
2008
Un articulo encantador Ines.
Resultan profundas y muy conmovedoras las palabras dedicadas a vuestra madre, sin embargo el homenaje por excelencia, a mi entender, lo constituye usted. Nelly, como carinosamente la llamaba, forjo una persona integra, honesta, cuya calidad humana y profesional se encuentra fuera de discusion, una dama admirada y respetada por toda la comunidad.
Nelly debio ser maravillosa !!
Saludos.
Enrique.
PD: Excelente post, ingeniosa la analogia a fin de vincular aquella experiencia personal, intima con la ausencia o mejor dicho, renuencia de reconocimiento en el ambiente laboral peruano para aquellos colaboradores que en funcion a sus meritos, a una probada suficiencia y competencias las merecen; asi mismo reconocer el impacto que este hecho genera en los niveles de motivacion del capital humano, ergo en el "clima laboral" de una organizacion.
13
2008
La verdad es que el reconocimiento siempre es necesario. Yo trabaje en una auditora durante casi un año y 3 meses (fue mi primer trabajo). Simplemente me encanto. Hice amistad con todos los niveles, sabiendo mantener mis responsabilidades. Pero cuando me toco trabajar por casi 5 meses con una jefa de lo peor, pense que solo tendria q hacer mi trabajo, pero nunca supo darme una solo palabra de agradecimeinto o felicitacion, cosa que muchos otros consultores notaron y me decian que no le hiciera caso. Al final me fui de la empresa, con mucha pena, pero no podia soportar mas su manera de trata y su indiferencia.
Bueno el post!
15
2008
Hola Inés.
Me parece acertado el enfoque que le das al tema y en esencia creo que la motivación se basa en la entrega de emociones positivas a través de reconocimiento, elogio, o gratitud recibida de forma personal y directa o a una institucional e indirecta. Es parte de la filosofía de vida personal, aprehendida desde el hogar o determinada en la política de una empresa por ello cualquiera sea el caso, gracias por compartir tu experiencia que motivaran a los que leen a un cambio de actitud en beneficio sobre todo de la persona y por ende de su entorno.
16
2008
Te felicito por articulo.
Perder a un ser querido es un golpe muy fuerte en la vida, pero superado esto son hace madurar y expresar nuestros sentimientos mas abiertamente y a las personas adecuadas.
Con respecto al reconocimiento a mi opinicion es parte del trabajo diario y siempre por mas minimo que sea hay que hacerselos llegar a tus colaboradores de esa manera se siente bien con lo que hacen y tratan de hacer las cosas mucho mejor ,por ejemplo en mi area de trabajo yo reconoco el trabajo de cada uno de mis trabajadores y se lo transmito ya sea verbal y individualmente y por escrito haciendo reconocimiento por su trabajo (trabajador del mes) .Son cosas que ayudan mucho a el clima laboral sea diferente y haya una confianza e imnovaciones de parte de todo el personal .
Alvaro Daniel.
22
2008
Nunca es tarde para enmendarse, y la muestra es que si bien no se lo pudiste decir todas las veces que hubieras querido, ahora que lo escribes ten por seguro que has conseguido tu propósito, es un reconocimiento muy especial. Estoy segura que tu madre lo sabía, así no se lo dijeras, esas cosas nosotras las madres lo percibimos, lo sentimos, solo sigue siendo lo buena hija, madre, mujer, trabajadora que has sido que eso la seguirá llenando de orgullo, y por cierto no inmerecido, por que ella no te hubiera engañado si no fuera así, cuanto mas queremos a los hijos mas objetivos somos respecto a ellos.
Recuerda siempre lo feliz que la hiciste.
Mis condolencias.
23
2008
HOLA INES,
Felicidades por el articulo,es la primera vez que ingreso a tu Blog ,y en cada uno de ellos esta tu aprecio y reconocimiento al ser humano y la importancia que tiene este en la sociedad.
La emocion que muestras al escribir y la forma de vincularlo con tu experiencia y esa motivacion al reconocimiento te hace ser mas humana y nos das un llamdo hacia la sensibilidad ...
30
2008
El detalle del desprecio es también humano. Y tu post me recuerda mucho una frase de Lobo Antunes: conocemos mas la tristeza que la felicidad. Aun cuadno el reconocimiento es también una facultad humana, es el ser, en sus distintas actividades, quien no encuentra el espacio para hacerlo más, digamos, HUMANO. El no reconocimiento es tal vez no saber que hacer con esa diferencia que pueda existir dentro de una organización. Te felicito por tener un blog muy interesante que ayuda a la gente a ahondar dentro de ellas. Besos.