Agosto 2008
29
2008

Si el puesto que ocupo en mi empresa estuviera hoy vacante, ¿me lo ofrecerían nuevamente? Sea sincero en su respuesta; evalúe con realismo su nivel de empleabilidad.
El mundo del trabajo de hoy es muy diferente al de hace unos años, cuando con algo de suerte podíamos hacer carrera en una o dos buenas empresas. Hoy el crecimiento trae consigo muchos cambios que sorprenden por su velocidad. Ninguna empresa puede garantizarnos trabajo seguro, ni siquiera siendo un buen trabajador que construye valor y contribuye al resultado. Es más, ninguna compañía puede garantizar siquiera su propia continuidad, por buena o rentable que sea.
22
2008

Un estudio mundial de DBM reveló que ante una vacante para un puesto de gerente, el 85% de las corporaciones opta por promover internamente. La pregunta entonces es: ¿Cómo saber si usted o alguno de sus colaboradores tiene la talla para convertirse en gerente de su empresa?
Para saberlo, haga la prueba que le presento a continuación y que sirve para evaluar 10 factores clave presentes en gerentes exitosos. Usando una escala del 1 al 10 (1=pobre, 10= excepcional), compare su habilidad contra cada factor clave. Luego verifique sus resultados contra la cartilla de puntaje.
08
2008

Cada vez son más las mujeres profesionales con éxito. Nuevas generaciones de peruanas avanzan con tal empuje que pronto serán la mitad de la fuerza laboral ejecutiva en el país. Y lo interesante de este proceso es que estas mujeres tienen paradigmas muy distintos a los de las pioneras que les abrieron paso.
Hoy las ejecutivas peruanas tenemos “derecho” a aspirar no solo al éxito profesional, sino también al personal. Eso significa que ya no está vigente la “elección” excluyente de antes: carrera o vida familiar.
Hoy, aunque con mucho esfuerzo de organización, como es evidente, una mujer que trabaja fuera de su casa no renuncia a tener una vida personal, familiar, sentimental o de responsabilidad social satisfactoria. La “carrera o el matrimonio”, típica disyuntiva de antes, no son hoy una elección excluyente. Así, el “sacrificio” de una elegir una versus otra, no es más una opción, sino una excusa.



