Hazte fama y...
01
2008

Cuando un familiar querido necesita cirugía para recuperarse, ¿cómo buscamos al mejor cirujano? Típicamente, preguntamos a otros médicos y amigos por quién es "el mejor". Luego de investigar su trayectoria y reputación, escuchamos sus planteamientos. Si nos convence, ¡ponemos la vida de nuestro familiar en manos de quien hasta hace poco nos era una persona totalmente desconocida!
Lo mismo hacemos cuando contratamos profesionales o servicios. Buscamos a los que nos refieren como a los mejores, a quienes vienen antecedidos por su buena reputación.
Sabemos que la imagen y la reputación son generalmente muy subjetivas -y no siempre justas- ya que dependen tanto de hechos reales como de la percepción que otros tienen de nosotros. Pero no está de más recordar que, al final del día, los demás siempre nos medirán con la vara de los valores y de nuestra contribución real. Nuestra ética, profesionalismo e integridad en todos los campos de nuestra vida, tanto profesional como personal, serán los que hagan la diferencia en términos del valor de nuestro nombre, reputación y marca profesional.
Obviamente, nadie puede pretender parecer un buen profesional sin serlo: no se puede engañar a todos mucho tiempo. Sin embargo, en mercados laborales que se vienen tornando tan competitivos como el nuestro, no solo hay que ser bueno, sino también demostrarlo y hacerlo día a día, de manera consistente. Eso no significa alardear de éxitos o logros, ni mucho menos repartirlos por calles y plazas con arrogancia, pero sí nos compromete a aceptar que nuestra reputación e imagen están definidas por nuestro talento, conducta y actitudes, y estas serán determinantes en nuestro futuro profesional.
Para muchos, la reputación, buena o mala, justa o injusta, ya está ganada, y prefieren no saber lo que se dice de ellos. Actúan como si nada se pudiera cambiar, dándole así la espalda al impacto que la mirada de otros tiene en su vida profesional. Resignarse a caminar por la vida con mala fama, sin hacer nada al respecto, equivale a hacerse 'harakiri' profesional. De igual modo, cuando nos equivocamos es importante preocuparnos por aceptar y enmendar nuestros errores y tratar de aprender de ellos. En esta época de acceso inmediato a la información, la impunidad no existe por mucho tiempo y la buena fama se puede perder muy rápidamente.
Debemos reconocer, sin embargo, que es difícil cambiar una reputación establecida, más aun cuando las personas no creen más del 50% de lo bueno que decimos sobre nosotros, ¡aunque sí el 100% de lo malo que nos atribuimos!
Nuestra imagen personal, es decir, lo que los demás piensan de nosotros, nace de la imagen que tratamos de comunicar, de lo que pensamos y sentimos de nosotros mismos. ¡Cuántas veces he escuchado a personas expresarse dura o negativamente de sí mismas sin razón aparente, creándose gratuitamente malas imágenes que luego son muy difíciles de cambiar!
Entonces, vale la pena preguntarse: ¿Cómo nos perciben? ¿Nos ven como profesionales capaces, serios y dedicados o como personas informales e incumplidas? ¿Nos reconocen como personas comprometidas que agregan valor real o como aquellos que sobrevenden su promesa de valor y actúan con soberbia y arrogancia? ¿Tenemos fama de ser éticos, confiables y positivos, o de ser negativos y conflictivos? ¿Nos reconocen como correctos y transparentes o como sinuosos y poco claros? ¿Nos ven como a alguien con quien se puede hacer negocios o alguien a quien se puede contratar?
Nuestra reputación es una llave que puede abrirnos o cerrarnos puertas. Está en nosotros convertirla en la clave de nuestra empleabilidad.




02
2008
Hola Ines siempre leo tu blog y la verdad tus consejos ayudan mucho dime que me podrías aconsejar cuando uno no tiene una carrera universitaria, es posible estudiar diplomados de 1 año ayudan o que otra sugerencia muchas gracias.
02
2008
Buenos días Sra. Temple. Permítame ante todo felicitarla por el éxito que viene alcanzando a en su profesión y su vida como madre. Quiero decirle que su historia de vida es muy reconfortante para animar a las mujeres a no desmoronarnos ante la pérdida de un ser querida, todo lo contrario demuestra que el éxito está en el esfuerzo con que uno emprende la vida. Y eso ninguna persna más que ud lo sabe.
Tengo 53 años, así como podrá UD. suponer soy un poco esquiva a la utilización de internet. Gracias a mis hijos que me enviaron este link a mi correo y pude leer algunos de sus artículos.
Leo con atención que en muchos de sus artículos ud destaca que la posibilidad del éxito está en cada uno de nosotros, sin embargo nos advierte que este esfuerzo necesita de mucho coraje y de habilidades (profesionales-humanas) para desemvolvernos mejor. Asimismo destaca la confianza en uno mismo para demostrar que somos, qué queremos ser y por donde vamos.
Resalto su literatura sencilla, clara y explicativa. para personas que no tenemos educación universitaria esto es necesario.
Una vez más le agradezco sus consejos -como los miles de lectores de su blog- para ser mejores en la vida.
Sra. Temple le pido un consenjo. Soy una persona que he logrado junar cierto capital en dólares y lo que más deseo es poner un negocio. Estoy debatiendo ahora mismo entre 2 posibilidades que según vengo analizando -informalmente- creo sería una buena solución para convertirme, si asi Dios lo quiere, en una peruana emprendora más.
Sin embargo no se cómo movere en el mercado. Por ejemplo no se como obtener proveedores, ni comprar cosas para logística y contabilidad. Estoy en las nubes y son cosas que veo muy complejas que me desaniman a invertir.
Qué debo hacer?, ¿Su empresa orienta a la personas?
gracias por su tiempo prestado y por leer este comentario.
aunque Ud ya es éxitosa, de igual manera le deseo mayores éxitos en su vida.
02
2008
7 grandes errores que pueden arruinar tu reputación profesional
Primer Gran Error.
Sorprender al cliente con honorarios o cargos no acordados. Algunas cosas irritan muchísimo a cualquier persona, más aún cuando se trata de sumas de dinero que exceden lo estimado.
Mejor es:
Nunca sorprender a alguien con temas relacionados a dinero. Siempre discute este tema en forma clara y por adelantado. Si por alguna razón la situación legal del caso o consulta del cliente cambia inesperadamente, discútela de inmediato con el cliente. Nunca dejes para más tarde esta discusión.
Segundo Gran Error
Mantener a los empleados de tu firma con el temor que pierdan su empleo.
Mejor es:
Mantén a tus empleados contentos y tratarlos con respeto. Tener buenos empleados es como tener excelentes embajadores de buena voluntad dentro de tu firma legal. Por el contrario, tener empleados disgustados puede constituir un grave riesgo para tu reputación profesional, pues éstos pueden divulgar entre todas sus amistades personales y profesionales cualquier tipo de rumor hacia tu persona o hacia toda la firma.
Tercer Gran Error
No preocuparse en cumplir las promesas que hacen a sus clientes.
Mejor es:
Cumplir las promesas. Si no eres responsable con tus promesas, la gente y tus clientes te llamarán irresponsable.
Cuarto Gran Error
Llegar tarde a las reuniones o citas, pensando que esta actitud te hace ver más importante. Las tardanzas irritan a las personas, especialmente a los clientes, y además socava tu credibilidad. Cuando haces esperar a tus clientes, es seguro que concluyan que has encontrado algo más importante que hacer. Es más, en ellos crecerá la frustración y la pérdida de respeto hacia ti, por que les has hecho perder su tiempo. Luego, cuando llegues e intentes justificar tu tardanza, se escuchará como si estuvieras dando excusas a una persona que no está dispuesta a perdonar tu tardanza.
Mejor es:
Llegar temprano a las reuniones o citas. Esto representa la primera señal de respeto e interés con quien te vas a reunir. Si por alguna razón no puedes llegar temprano, comunícalo de inmediato. Dile a la otra persona el momento en que estimas llegar a la reunión – de lo contrario ofrécele la opción de poder reprogramar la cita. Mantener informada a la persona con quien te vas a reunir representa el respeto de su tiempo.
Quinto Gran Error:
Devolver las llamadas por teléfono o responder emails cuando encuentres tiempo para hacerlo. Si tardas en devolver las llamadas o emails, fácilmente puedes irritar a la persona que te dejó el mensaje.
Mejor es:
Devuelve las llamadas rápidamente. La primera y la mejor respuesta es una respuesta rápida.
Sexto Gran Error
Exigir perfección y no parar hasta conseguirla. Es fácil encontrar errores, y mucho más hacer críticas. Para muchos abogados que conozco, quejarse es su principal pasatiempo. La queja constante es muy poco productiva, y lo único que consigue es la mala reputación.
Mejor es.
Muestra tu aprecio a las otras personas. Dile cuan agradecido estás por su ayuda, y mejor aún díselos por escrito con tu puño y letra.
Sétimo Gran Error
No responder a las solicitudes o informes que te soliciten tus clientes. Cuando un cliente te solicite alguna información ten en cuenta que éste espera una reacción positiva de tu parte: Tu respuesta. Sin embargo, si pasan dos, tres, cuatro o más días y no respondes, es más que probable que ellos concluyan que su negocio o empresa no es de tu interés. Es decir, los clientes se dirán: ¡A este abogado no le interesa ni mi caso, ni mis negocios!
Mejor es
Responde a las solicitudes rápidamente. Mientras más rápida sea tu respuesta, mejor será la impresión que tengan tus clientes acerca del interés que guardas hacia ellos mismos y sus negocios.
03
2008
Como esta Sra Temple, he estado revisado con mucho interes su blog sin embargo me pareceria muy interesantre que comente tambien sobre lo que se busca de un practicante, ya que si bien el formato de entrevistas es casi el mismo no siempre contamos con experiencias laborales previas y muchas veces las empresas nos pieden eso, experiencias en las areas que buscan. Lo cual es un problema que se traduce en desventaja a la hora de competir por un puesto. Entonces Cómo se puede afrontar eso, cuales son los tips para estos casos. He escuchado tambien que las empresas requieren practicantes solo por compromiso con la ley y solo tienes que caerle bien al jefe para que te contraten, qué tan mito o realidad es esto.
Muchas gracias por su atencion, un saludo cordial.
06
2008
gracias a todas la personas que aportan su tiempo y sus ideas en este blog, ya que es de gran ayuda para mejorar profesionalmente.
06
2008
La pregunta es directa: Qué hacer en caso de que junto a ti trabaje una persona de edad madura, que ha pasado mas de 25 años en la misma empresa, ha pasado mas cosas buenas que malas y da la impresion de que solo existe amargura y desconfianza en su forma de ser y de trabajar. Tiene la cultura del chisme, es algo ignorante y para esa persona solo basta con hablar con sus influencias y todo se soluciona. Cree saberlo todo y nunca quiere perder. Cuando se ve sin salida acude a la "maleta" con las jefaturas. Si no logra su objetivo se enoja muchisimo y culpa a los demas ( a mi ) de todo. Nunca se equivoca en nada y se da el lujo de no quere hacer algunas tareas que se le asignan, se enferma cuando quiere etc, etc, etc. No se que actitud tomar. NO se que hacer ni como tratarla. En todos los casos la escucho o a veces no, pero me afecta mucho lo queme dice, o lo que les dice alos demas refiriendose a mi o a mi trabajo. Muchas personas han iniciado " su mala fama " gracias a esta persona. Necesito su consejo urgente.
06
2008
Bueno es muy cierto que algunos hechos negativos en nuestro comportamiento en el centro laboral se pueden cambiar y volverse positivos, yo tuve una experiencia hace pocos meses con la imputualidad estuve llegando en un mes mas de 4 veces tarde y bueno mi supervisor empezaba solo sonreir cada vez q le presentaba una excusa o disculpa, cosa q me hacia sentir bastante mal aunq muchos me decian pero ya estas aqui no te preocupes pero yo siempre les decia es la imagen q uno se hace y bueno ultimamente cambie esa imagen y ahora ya no llego tarde al contrario de un compañero de labores que nunca cambio este mal habito y hoy ya no se encuentra laborando mas con nosotros, por mas que parezca una cosa minima para algunos el llegar algunos minutos tarde al trabajo yo creo que eso dice mucho de la persona, y bueno por eso trato de manejarlo para que no me vuelva a suceder al menos si esta a mi alcance el hecho de llegar a la hora adecuada a mi centro de labores...saludos
17
2008
Buen dia Ines.
Me gusto mucho el articulo sobre el mito de los peruanos,,es curioso que como peruanos no valoremos nuestro legado cultural, nuestra competitividad y talento...desde hace tres meses trabajo en Mexico como gerente de capacitacion de una empresa, y a pesar de no ser de mi agrado las comparaciones no puedo evitarlo, y resulta grato saber que nuestra gente es mas trabajadora, tiene metas a mediano y largo plazo, es mas responsable ...cosa que no sucede aca...yo estudie en la Universidad Nacional de Ingenieria, y me siento orgullosa de ello, a pesar de no contar con los recursos suficientes pude salir adelante y a mis 29 años siento que estoy logrando mis metas profesionales.. por lo que me siento orgullosa de ser peruana y ojala todos nos sientieramos asi y lo demostremos.
gracias