El valor de tu nombre
16
2008

A un ejecutivo muy capaz su comportamiento irascible en la cancha de tenis le costó perder una buena posición en la que estaba interesado. Su reputación de mal perdedor llegó a oídos de quienes lo querían contratar y fue suficiente para que desistieran de hacerlo. Le explicaron que uno es el mismo aunque esté en entornos diferentes, y que por ello optaron por otra persona con una conducta más consistente y confiable. Le costó aceptarlo.
A otro profesional, su fama de no ser muy trabajador ni dedicado le costó mucho en cuanto a empleabilidad. Trató de cambiar su imagen desde afuera, siguiendo ciertas pautas de conductas 'aceptadas' y aprendió a 'venderse' bien, pero no cambió realmente su forma de trabajar, ni se preocupó por contribuir con el resultado o de generar logros. No cambió sus valores. Se olvidó de que la imagen no es sino el reflejo de la actitud con la que escogemos vivir y que la verdad siempre se sabe. ¡Aún sigue cambiando de trabajo, involuntariamente, cada dos o tres años!
Un personaje público sintió que el poder que ostentaba lo ponía por encima de toda norma ética válida para otros y que podía actuar con impunidad sin que eso afectara su imagen o reputación. Dejó de lado su integridad, especialmente para con su familia, y se sintió por encima del bien y del mal. Creyó, con arrogancia, que podía exhibir distintos valores según el ámbito o la situación sin que nadie se diera cuenta. Se olvidó de que la mala fama cruza sectores, ámbitos y trasciende épocas, y que lo incorrecto siempre salta a la luz. Se sorprendió cuando empezó a perder su prestigio, el respeto de sus amigos y el valor de su palabra.
Todos sabemos el esfuerzo y el tiempo que toman labrarse una buena reputación, un buen nombre y, sobre todo, una palabra que vale y que es reconocida como seria. Ese prestigio personal abre puertas y genera credibilidad y confianza: es la base de la empleabilidad, del éxito en los negocios duraderos y socialmente responsables y de las relaciones personales en todo nivel.
Sabemos que la buena reputación es siempre bien ganada, no acepta atajos, exige esfuerzo honesto y sacrificio. Y que el buen nombre se sostiene en el tiempo en base a integridad, ética y valores fundamentales en todos los aspectos de la vida.
Para mantener una buena reputación no hay que ser infalible ni mucho menos un santo, pero si uno se equivoca, o lo hizo en el pasado, es importante rectificar y enmendar errores con humildad, autenticidad y una franca actitud de aprendizaje. El trabajo serio y muy profesional, la honestidad a prueba de balas, el estricto respeto a nuestra palabra y la integridad de nuestros actos en todos los ámbitos en los que nos movemos son el único camino para lograr una buena reputación en el tiempo.
A nadie le gusta enterarse de que no goza de buena reputación: vale la pena sondearla de cuando en cuando y, sobre todo, ¡asegurarse de merecerla! Siempre es más fácil culpar a los demás de ser celosos, egoístas o envidiosos.
Obviamente, uno no le puede caer bien a todas las personas ni podemos esperar que todos nos aprecien como sentimos que merecemos, pero la responsabilidad de una buena reputación es nuestra y de nadie más. Sin excusas.




16
2008
Buenas tardes Ines,
Siempre me gusta leer sus articulos y como mucha gente no comento, pero ahora me parece que ud. esta mas acertada que nunca.
Le agradesco por siempre escribir.
Javier
16
2008
Un factor clave para el exito profesional es la honestidad e integridad. La integridad es la piedra angular de toda buena relación. Sin demostrar la disposición para dar y la dignidad de recibir confianza, ningún negocio puede sobrevivir ni prosperar. Una reputación de honestidad es una declaración integral del carácter de una persona y de cómo trata a otros. Es una disposición mental fundamental contra el robo, la mentira y el engaño.
16
2008
Habría que ponerse a pensar qué hacer cuando terceros te crean mala fama por vengarse de algo. Por ejemplo, un ex jefe que se cobra el que te hayas ido a otra empresa y que divulga que tienes problemas psicológicos, sin si quiera tener pruebas. Cómo contrarestar eso. Aunque parezca que los jefes tienen suficiente conocimiento e inteligencia como para no llevarse de chismes, a veces sucede todo lo contrario.
16
2008
Me parece que el comentario de Lucia tiene algo de razón. La mala fama se extienda rápidamente, desde el ámbito personal al profesional o viceversa. Pero esa mala fama puede ser justificada o injusta. ¿Cómo manejar eso? Dice el dicho que las noticias vuelan, y si son malas, vuelan más rápido. Puede ser nuestra responsabilidad crear una "buena fama" sobre nosotros, pero no necesariamente siempre será una responsabilidad absoluta, sin excusas como dices.
17
2008
Buenas tardes Ines,
Una vez me dijieron: tu puedes ser muy buena en tu profesion pero si tu entorno no es el mejor, hay problemas entre el personal, esto no te dejara surgir y al final no podras ser todo lo productiva que normalmente eres, terminara siendo catalogada como una profesional pesima.
En este caso, por mas que me esfuerce entonces mi entorno terminara por "destrozarme"
Me ha pasado que he tenido un jefe que no era consecuente con lo que proponia, y esto generaba conflictos en el grupo, creo que el buscaba no unificar al grupo. Al final decidi salir de ese trabajo pero estoy segura que mi desicion debe haberme generado algun tipo de mala reputacion. En este caso, que hacer? y como conseguir que este problema tan penoso no afecte mi credibilidad?
18
2008
"Cria Fama y Echate a la Cama"
18
2008
Gracias Ines por compartir tus conocimientos, es verdad el valor del nombre es muy importante, siempre comienzo los seminarios con el verdadero valor de sus nombres es como una marca de un buen producto cuando tiene principios y valores.
19
2008
Muy buen post doctora Inés, siempre es bueno mantener los valores y ser una persona trabajadora antes que caer en malos vicios, sin embargo la imagen que ha colocado para este post me ha traído una duda y es la siguiente; estoy analizando la posibilidad de hacer tarjetas de presentación, sin embargo mi duda está en qué datos deben contener o qué tipo de diseño deben ser; ahora otro punto es que soy titulado como técnico profesional pero estoy convalidando mi carrera en la universidad entonces esa es otra duda, en mis tarjetas pongo que soy técnico o ingeniero? agradeceré mucho su respuesta.
Saludos y mucha suerte en sus próximos posts.
20
2008
Buena, verdad que es de gran ayuda lo que nos cuentas, nos hace poner lo pies en la tierra y que nos dediquemos a nosotros mismos, porque la imagen de uno es lo que queda grabada en las demas personas, pero esos son valores que uno de niño obtiene y lo viene practicando durante su vida..... gracias y sigue no nos desampares
21
2008
y que hacemos si la persona que te hace mala fama es pariente del gerente , obvio es tu palabra contra la de su familia , ahi de echo tenemos todas las de perder o no?
22
2008
Que,pasa si el jefe tiene intereses inadecuados para con uno,y al sentirse rechazado y con miedo de ser acusado y teniendo el poder empieza a difundir malas opiniones acerca de uno.
22
2008
Un antiguo proverbio dice:
"De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas; y la buena fama, más que la plata y el oro"
Gracias por poner a nuestra disposición lo que usted ya aprendió.
23
2008
Doctora Ines, sugeriría volcar el tema de este artículo hacia las pequeñas y medianas empresas. Lo esperaré.
10
2008
Interesante, pero solo eso .....
10
2008
Si uno fuese asesor de imagen de personajes como Alan Garcia, Carlos Manrique...como aplica el tema y que se le sugeriria...seria interesante una respuesta
13
2008
Muy utiles los conocimientos y experiencias que nos transmites. Sin embargo, hay un punto que quisiera que abordes: Además, de las cualidades personales, las "relaciones públicas" son vitales para desarrollarse en cualquier profesión.
18
2008
Definitivamente que el valor de nuestro nombre es importantisimo en todos los aspectos y su base son los valores, el actuar siempre con honestidad,veracidad,responsabilidad,equidad,solidaridad,etc, es el refrelejo de quienes somos en realidad. Sin importar el lugar,el momento y las personas a nuestros alrededor debemos tratar de ser los mismos y debemos de dar siempre lo mejor de nosotros.
No puedo dejar de expresarle mi admiración y mi gratitud Licenciada Temple,por compartir con nosotros a traves de su blog sus conocimientos y experiencias que enriquecen nuestros conociemtos,muchas gracias.Le confiezo que recien he leido sus blogs y realmente me agredan mucho.Sé que el tiempo es oro para ud pero que bueno que se de un tiempo para escribir en su blog un millon de gracias.Dios la Bendiga
13
2008
Muy interesante artículo y muy cierto lo que comentas. Hat que mantenerse tal cual uno es, con sus defectos y sus virtudes.