Septiembre 2007
28
2007
Me llamó un gerente general desesperado. Su gerente comercial había renunciado. Lo jaló la competencia y, aunque trató de retenerlo, fue en vano. Ahora teme que su gerente de producción también se vaya y no puede darse el lujo de perderlo. ¡Menos ahora que las cosas van bien!
Hasta hace poco, retener a los talentos no era un tema relevante. No había trabajo y, por lo tanto, la gente no tenía adónde irse. Esto ha cambiado tan de golpe, que muchos aún siguen creyendo que los empleados trabajan solo por dinero y dos palmaditas en el hombro. No saben cómo 'reenganchar' a su gente y mejorar su salario emocional. No entrenan a los jefes, mandos medios y gerentes para ser mejores líderes y dar un 'feedback' constructivo.
21
2007
Pocas cosas son tan frustrantes como la soterrada discriminación por edad en el mundo laboral. Como toda forma de discriminación, es injusta y está basada en prejuicios y percepciones erradas.
En países más desarrollados la tendencia es a revalorizar al trabajador mayor y a no dejar ir gente excelente solo por su edad. Luego de décadas de animar a jubilaciones tempranas, el reto presente es encontrar maneras de atraer y retener a las personas que pasan de las edades 'adecuadas'.
Las razones para hacerlo son variadas: retener al talento valioso y no perder el bagaje del conocimiento de la organización, pero, sobre todo, reconocer la efectividad y productividad de las personas por encima de su edad.
14
2007
Una importante empresa, líder en su sector, está preocupada porque sabe que no podría retener a sus talentos si el mercado de trabajo se activara rápidamente. También le preocupan los costos que actualmente enfrenta por la alta rotación de sus empleados.
Esta empresa, como muchas otras, invierte mucho tiempo, energía y dinero en diversos programas orientados a satisfacer a sus clientes. Rediseña productos y servicios, investiga mercados y hace focus groups para identificar y entender a sus clientes. Crea programas para fidelizarlos y lograr altas calificaciones en la "experiencia" del cliente frente a sus servicios o productos.
07
2007
Vivimos un momento de cambio. Nos preocupa el futuro y, sin importar si estamos a favor o en contra, los cambios siempre llegan. Dependerá de nuestra actitud tomarlos como amenaza u oportunidad. Enfrentarlos con lucidez y realismo nos ayudará a protegernos de lo inesperado o inevitable.
Mantener la lucidez es fundamental en tiempos de cambio. La incertidumbre confunde y desorienta. En este sentido, no podemos dejarnos caer ante anuncios derrotistas, pero tampoco podemos dejar que el futuro nos llegue sin tener planes de acción y de contingencia preparados.



