Enero 2008
26
2008

Aunque parece una pregunta de connotaciones ecologistas o geopolíticas, estamos ante un ejercicio de la más silvestre racionalidad. El tema viene a propósito del último post, acerca de un banco de semen creado para concentrar los genes más brillantes del género humano. Bueno, cabe la pregunta acerca de si el propulsor de esa iniciativa -acusado luego de discriminador y nazi- tenía algún lejano sustento en su miedo a la supuesta degradación de la especie. Por duro que suene, el frío debate científico admite una discusión apasionante: ¿Qué pasa con las generaciones herederas de la pobreza extrema y el consumo de drogas? En otras palabras, ¿si ahora estamos así, cómo serán nuestros hijos? Pues bueno, informes científicos publicados en el siglo XX apuntaron a un preocupante retroceso del coeficiente intelectual (C.I.) respecto a las generaciones previas.
11
2008

El sentido común indica que la receta es brindarle todas las oportunidades de hacerse un camino por sí solo. Pero no es una pregunta descabellada. Hasta fines de los años noventa, quienes tenían esa pretensión podían acercarse al “Depósito para Opción Germinal” [Repository For Germinal Choice (RFGC)], un banco de esperma que se especializaba en recolectar donantes entre premios Nobel, campeones olímpicos y otros personajes exitosos. Bastaba ir, pagar en caja, y el banco entregaba un flamante kit que servía para que la mujer se autoinseminara en casa. Por extravagante que sonara, tuvo su clientela. Se sabe que el negocio trajo al mundo a 217 niños.


