<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <title>Busco Novio</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/" />
    <link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/atom.xml" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2007-11-12:/busconovio//2</id>
    <updated>2008-08-26T21:52:45Z</updated>
    <subtitle>Alicia Bisso. Volví hace tres años a Lima. Mis padres ya me creen que terminé la tesis doctoral, pretexto y causa de una estadía de seis años en Barcelona. Escribo desde niña en cuadernos que un día cambié por una laptop. Tengo 35 años, no me arrepiento de no haber seguido el camino recto y continuar soltera. Vivo sola, soy tímida, me gusta escribir, vestirme de negro, reír, las bancas de parque, el cine, los besos en la boca, la música, los desayunos largos, coleccionar cajitas antiguas y conversar. Publicaron mi primer libro este año. Tengo tres trabajos, dos me gustan. Por si fuera poco, y como si fuera fácil, busco novio.</subtitle>
    <generator uri="http://www.sixapart.com/movabletype/">Movable Type Publishing Platform 4.01</generator>

<entry>
    <title>Cómo ser una jugadora en 5 canciones</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/08/como-ser-una-jugadora-en-5-can.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.5818</id>

    <published>2008-08-26T14:59:43Z</published>
    <updated>2008-08-26T21:52:45Z</updated>

    <summary> LA SEDUCCIÓN VIENE CON SOUNDTRACK Después de leer sus comentarios sobre el post anterior y de comprar a sol el &quot;Manual del Pendejo&quot; en un semáforo, me quedé pensando en el personaje del “jugador” y vaya que se aplica...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    <category term="blogday2008bloggerjugadorjugadoramadonnagrupo5bitch" label="blogday 2008 blogger jugador jugadora madonna grupo 5 bitch" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<p><img alt="madonnafinal.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/madonnafinal.jpg" width="400" height="399" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p><strong>LA SEDUCCIÓN VIENE CON SOUNDTRACK</strong><br />
Después de leer sus comentarios sobre el post anterior y de comprar a sol el "Manual del Pendejo" en un semáforo, me quedé pensando en el personaje del “jugador” y vaya que se aplica a ambos sexos. Hay jugadores y jugadoras. Pero creo que jugador no es solo un sacavueltero y mentiroso profesional, sino una forma un tanto vulgar de llamar a quien utiliza o ha utilizado alguna o muchas veces las reglas, truquitos o conductas especialmente diseñados para ganar en el conocido juego de la seducción. Por lo general, la estrategia es diferente en ambos géneros. Lo que sí es común a ambos es el propósito: conquistar.</p>

<p>Las mujeres jugamos y lo disfrutamos, (que tire la primera piedra la que nunca lo ha hecho) por la simple razón de que, así como a ustedes, a nosotras de vez en cuando, o mejor dicho, cuando nos da la gana (depende de cada una) pasamos un buen rato con uno que nos guste. Trucos no nos faltan.</p>

<p>No sé por qué el recuerdo de alguna noche (día, tarde o madrugada) en la que he salido a la cancha, o mejor dicho, al bar, fiesta o discoteca más cercano, dispuesta a coquetear a discreción, siempre trae a mi mente canciones, esas, por lo general, muy malas que pongo a todo volumen mientras descuelgo el peligroso vestidito negro y me pinto con mi lápiz de labios favorito de la temporada, en este caso, color “velvet teddy” (¿osito de terciopelo? - p.s. ¿quién les pondrá el nombre a los colores del maquillaje?-). </p>

<p>Así que, sin más preámbulos, aquí va mí: cómo ser una jugadora en cinco canciones. <strong>Pongan play(er)</strong>.<br />
</p>]]>
        <![CDATA[<p><strong>Like a virgin (Madonna)</strong> ¿Quién no se ha hecho la inocente alguna vez? ¿Quién no ha utilizado la clásica cara de yo-no-fui (ni lo seré jamás, por si acaso) al momento de coquetear? Estirarse el pelo detrás de la oreja mientras lo miras con cara de te quiero-comer-vivo, poner expresión de corderito que recién descubre la pradera, batir las pestañas como si fueran limpiaparabrisas en plena tormenta y mordisquearse el labio superior bien despacito mientras tomas lo que estés tomando, son pocas de las cosas que podemos hacer para dar la falsa idea de que somos unas chicas “decentes”. Pero ojo, ésta la tienes que hacer bien, porque si de inocente no tienes un pelo, los lenguazos que le vas a encajar a la boca de la víctima o las uñas que le clavarás en el cuello te dejarán al descubierto. Para esta técnica hay que ser como Madonna, reina en el arte del quita y pon.</p>

<p><strong>Macho macho man (Village People)</strong> ¿Quién no se ha aprovechado del machismo reinante y lo ha utilizado a su favor? Pues todas, o casi. ¿Quién ha hecho sentir al patita en cuestión (o en gestión) como el mismísimo Brad Pitt (adorado por todas y todos los que babean por los rubios), el Rey León, Indiana Jones -bueno, en mi caso puede ser Johnny Depp-, para que se sienta halagado, atrapar su atención y zas! llevártelo a donde te le gana o hacer que te lleve donde tú quieras? Además de recurrir al ego (del otro), puedes reírte de sus no-chistosos chistes, decirle que te gusta su conjunto sin gracia de camisita de cuadros y ese jean sin forma y, el clásico de todos los tiempos, hacerte la chica indefensa que necesita que un escuadrón de testosterona venga en su rescate para recogerle el cigarrito que se le cayó al piso, son tres cosas infalibles para tener bien contento a un macho de los buenos. ¿Saben cómo empecé a salir con Santiago, que antes de ser mi novio, fue mi amigo durante muchos años? Lo había dejado de ver una larga temporada y se apareció en un cumpleaños con pelo largo en la época en la que Calamaro y cualquier melenudo era mi obsesión; así que le dije mirándolo directo a los ojos: qué guapo estás. Dardo de frente al centro de su vanidad. El resto de la historia duró tres años. Lo que me costó después, jugar con fuego.</p>

<p><strong>Like a prayer (Madonna otra vez).</strong> La eterna y fiel espera de las Penélope de la pista de baile. Esta fue una clásica mía desde los tiempos en los que se bailaba “lento” en las fiestas de primero de media del colegio, hasta que pasaron dos cosas increíbles. La gente empezó a bailar sola (¡que placer!) y yo crecí. Así que las noches de salida ya no fueron jamás una espera absurda y aburrida para que alguien te “sacara” a bailar. Ahora que desde hace tiempo disfruto de las noches en las que salgo a bailar con mis amigas o con nadie, divirtiéndome como loca con la música, puedo afirmar que es más fácil que un chico que ve que ya la estás pasando bien se te acerque, a uno que te ve con cara de estarle rezando al San Antonio que dejaste en tu ropero. Además, esta canción ideal para poner cara de “azótenme por sexy”.  </p>

<p><strong>I´m a bitch (Meredith Brooks).</strong> A ver, ¿quién no ha cantado esta canción (casi himno para muchos y muchas) a gritos alguna vez? Yo, yala. La razón no es tan complicada. Una vez salí con mis inseparables amigas a bailar a un bar gay. Pedí una cerveza en la barra y me dieron dos jarras con una cañita rosada cada una. Pensé que la bartender se había equivocado; pero no, me dijo que era ladies night, es decir, 2x1 y que ese era, efectivamente, el tamaño de las cervezas. No había terminado la primera cuando ya empecé a ver doble (veníamos de cenar con unos vinos de por medio), pero hubo algo que hizo que mi sobriedad regresara en una. La más retraída del grupo, a la que no conocía muy bien, se había quitado todo lo que pudo de su atuendo de invierno y bailaba como una desquiciada rodeada de un gran grupo de mujeres, todas coreando: <em>I´m a bitch, I´m a lover (…) I´m a sinner, I´m a saint and do not feel ashamed…</em>  Creo resulta más que liberador poder gritar a los cuatro vientos que se es una bitch (así muchas/os no lo sean literalmente) en público, y más en pleno trance del dancing, cuando te sientes la femme fatale de la noche (así seas heterosexual y estés rodeada de mujeres). Creo que no hay cosa más atractiva para los demás que una mujer que se siente tan segura de sí misma.</p>

<p><strong>El embrujo (Grupo 5). </strong>Y para los que les gusta la movida tropical, ésta es la más difícil. Bueno, depende. No se trata de concentrarse en uno solo, sino en varios con los que ya conversaste, quizás bailaste, y es momento de pasear como una reina sonriendo a diestra y siniestra, mientras piensas: ¿con cuál me quedo? Yo me he quedado con la boca literalmente abierta al ver como una amiga mía tenía a un montón de moscas vivas embobadas a su alrededor en una fiesta. Entonces le pregunté con ánimo investigador cómo había hecho. Me miró sonriente y me dijo: “te apuesto que otros tantos están ahí detrás tuyo, y ni cuenta te has dado”. Plop. Entonces hice un experimento y empecé a mirar alrededor. No era del todo falso. Una sonrisita por ahí; una mirada coquetona de un pintor que me gusta hace rato por allá; un-te-quiero-comer-en-este-instante, más allá. Miren ustedes, es cuestión de estar alerta. Buena noticia para los que estamos solteros.<br />
   <br />
Aunque en más de uno de estos rituales, que pueden sonar ridículos pero de los que he sido más de una vez partícipe, pero más que todo una real observadora, he conocido a más de un novio que ha durado muchísimo más que una noche, otras veces, las más recientes he sido, o tratado de ser, yo misma al 100% y he llegado a los mismos resultados. El amor no tiene garantías. Pero terca yo, sigo apostando. Y ustedes, ¿salen a jugar?</p>

<p><br />
<strong>CANCIÓN PARA SALIR A JUGAR</strong><br />
<object width="300" height="110"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/6B7KO45NHQ/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/6B7KO45NHQ/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/5Zod9kgX/meredith_brooks_bitchmp3/"></a></object></p>

<p><strong>PARA TODOS LOS LECTORES Y LECTORES-BLOGGERS UN REGALO HECHO CON MUCHO CARIÑO PARA IR CELEBRANDO NUESTRO DÍA: EL BLOGDAY</strong><br />
<object width="500" height="390"><param name="movie" value="http://www.dailymotion.com/swf/kmbnkrv5lXWfUTKcQT&related=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowScriptAccess" value="always"></param><embed src="http://www.dailymotion.com/swf/kmbnkrv5lXWfUTKcQT&related=1" type="application/x-shockwave-flash" width="500" height="390" allowFullScreen="true" allowScriptAccess="always"></embed></object></p>

<p><strong>Este miercoles 27 a las 9 pm. estaré con Henry Spencer en su habitación en la <a href="http://lahabitaciondehenryspencer.com/2008/08/25/esta-semana-en-spencer-en-vivo-7/">Pre-fiesta del Blog Day</a> conversando con bloggers y lectores. Habrá pica-pica, serpentina y buena onda.</strong></p>

<p><strong>Gracias a los lectores que votaron por Busco Novio en el concurso 20blogsperuanos. Un beso para cada uno.</strong></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>¡Habla, jugadorazo!</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/08/habla-jugadorazo.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.5708</id>

    <published>2008-08-18T22:44:44Z</published>
    <updated>2008-08-19T03:06:21Z</updated>

    <summary> EL DUPLETERO: UNA HISTORIA PARA ESPANTAR FANTASMAS Hace unos pocos días me llevé una sorpresa tremenda que, después de los primeros momentos de shock, se convirtió en una navajita que fue cortando de a poquitos y luego a arañazos...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    <category term="infidelidadmentiraengañorelaciónvirtualtriángulo" label="infidelidad mentira engaño relación virtual triángulo" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<p><img alt="closer.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/closer.jpg" width="390" height="364" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p><strong>EL DUPLETERO: UNA HISTORIA PARA ESPANTAR FANTASMAS</strong><br />
Hace unos pocos días me llevé una sorpresa tremenda que, después de los primeros momentos de shock, se convirtió en una navajita que fue cortando de a poquitos y luego a arañazos tipo Freddy Krueger –hasta dejar hecha pica-pica- a mi última historia de amor (ahora de horror), esa que había decidido guardar en mi interior como un recuerdo bonito y que ahora voy a guardar al lado otros temibles doble-cara como El Guasón, Jason de Viernes 13, Dr. Jekyll y su monstruoso Mr. Hyde, Darth Vader y la infaltable pero terrorífica mascarita de Scream.</p>

<p>¿Saben por qué? Porque esa historia que viví llamada <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2007/09/atraccion-virtual.html">Atracción Virtual</a> capítulos uno, <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2007/09/atraccion-virtual-ii.html">dos</a> y <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/01/atraccion-virtual-iii.html#more">tres</a> no la vivimos dos personas, sino tres. </p>]]>
        <![CDATA[<p>El mundo es muy chico, debió pensar nuestro amigo mentiroso, mentiroso, al mantener durante casi un año dos relaciones al mismo tiempo unidas por una red de engaños, con dos mujeres a la vez (o quién sabe, quizás más). Que ambas vivamos en diferentes países, no te aseguraba nada, papito. Y fue así como ella y yo nos conocimos sin querer, nos caímos bien, y, por aquellas casualidades de la vida, nos volvimos a ver y, sin querer ni pensarlo, nos enteramos de toda tu historia paralela con ambas desde el comienzo hasta el final.</p>

<p>Cuando el único lector con el que salí me comenzó a perseguir con toda su parafernalia romántica, acababa de regresar de un viaje para verla. Y ahí comenzó todo. Los mismos correos electrónicos, las misma canciones, los mismos regalitos virtuales, las mismas llamadas alcoholizadas, las mismas falsas declaraciones de amor de madrugada, las mismas palabras y muy seguramente la misma voz de chico enamorado; y por supuesto, el mismo horror al compromiso (claro, con quién se iba a comprometer si no era una sola la chica a la que afanaba), el descaro de tener celos de algún otro chico rondando a alguna, el repentino despertar de su “amor? al darse cuenta que una u otra se alejaba luego de haber visto su inconsecuencia.    </p>

<p><img alt="carta.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/carta.jpg" width="400" height="519" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></p>

<p><em>¿Cómo alguien puede ser tan descarado? </em>pensé yo esa noche camino a casa. Ahora pienso que solo fuiste un aprendiz de calichín en el arte del engaño. De hecho, pienso que hay hombres que son “serial cheaters? (pendejos en serie), como leí en un artículo sobre por qué los hombres engañan, pero no entiendo cómo otros que aparentan todo lo contrario se pueden convertir (o siempre lo fueron, pero caletas) en los reyes de la doble vida.    </p>

<p>De hecho hay un factor que resalta: El ego. Un hombre inseguro y con un miedo terrible a la soledad va a querer  estar, no con una, sino con cuantas le haga falta para llenar ese vacío. El que dijo que las mujeres éramos las únicas en tener pánico a la soledad está muy equivocado. Una  mujer nueva que le da bola a un tipo así es alimento para estos hambrientos devoradores de atención. Su ego, más que su corazón, la necesita.</p>

<p>El ciberespacio se ha convertido en arma de doble juego. Para mantenernos juntos en la distancia ese chico que me gustaba tanto en el pasado-pasado, fue nuestro aliado. Pero los chats a todas horas, los correos electrónicos, los videos, los links para enviar canciones y videos de YouTube para mantener “encendida? la emoción, no eran exclusivamente para mí, sino que servían para mantenernos calientes a las dos. En esa conversación que nos devolvió a ambas a la cruda realidad nos enteramos que recibimos por muchos meses y del mismo chico, exactamente lo mismo. Qué falta de creatividad para un so-called pseudo artista. No puedo negar que en algunos momentos me asaltó la duda de no ser la única, sino <em>¿por qué tanto amor por un lado y tanto no-quiero-comprometerme por el otro?</em> Un ejemplo práctico: Para ahorrarnos esas largas conversaciones a larga distancia, una vez le pregunté por qué no utilizábamos el popular y gratuito skype. La respuesta fue clara: <em>no lo utilizo</em>. La verdad era que lo utilizaba para hablar con ella. El sapazo no quería que nos crucemos (ni que sospechemos). </p>

<p>Siempre me quedaron algunas dudas: <em>¿Y si esa relación hubiese funcionado?, ¿Por qué no le di una oportunidad cuando volvió a Lima?</em>. Muchas veces me culpé a mí misma. Ahora, muchos meses más tarde, luego de un definitivo olvido de por medio y tras abrir los ojos de una otra arista del triángulo (o quién sabe cuadrilátero, etc.), pienso que lo que me molesta –y por si acaso, ya no me duele-, es el engaño. El sentir que todo lo que di no fue al chico especial que pensé que era, sino a un tipo falso y pretencioso del que recibí una gran cantidad de mentiras.</p>

<p>Bastó darme cuenta de que viví engañada todo el tiempo en el que creí ser feliz para que todo aquello se desmorone de un soplido, como un castillo hecho de cartas. Basta pensar que no estuvo enamorado de ninguna (por lo menos de mí, no) para que esa historia deje de existir en mi memoria; al igual que sus regalitos que hace días el basurero se llevó con cáscaras de huevo, botellas de jugo de naranja vacíos y una que otra colilla de cigarro. Lo que si se quedará para siempre en mi mente es que el no amar no es ni será una excusa para engañar. </p>

<p>Si hace poco hablaba de la rivalidad entre mujeres, felizmente también puedo decir que hay alianzas que se crean de la nada. Y ahora, ella y yo convinimos que era el comienzo de una buena amistad. De esas, honestas, de las que algunos no tienen ni idea. Lo malo siempre deja algo bueno. Prefiero una nueva amiga a un mosquito muerto (bien vivo).</p>

<p><strong>CANCIÓN PARA REIR DEL PASADO</strong><br />
<object width="300" height="110"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/H-Y6q05Trj/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/H-Y6q05Trj/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/MMGeJEYP/nina_simone_here_comes_the_sunmp3/"></a></object></p>

<p><strong>UN DUPLETERO DEL CINE (EN PLENA ACCIÓN), SEGÚN WOODY ALLEN</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/rgXz46Fnk8A&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/rgXz46Fnk8A&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

<p><br />
<strong>SIGUE EL CONCURSO! (ESTOY EN LA CATEGOR?A PERSONAL)</strong><br />
<script type="text/javascript" src="http://www.20blogsperuanos.com/scripts/20blogs-1.js"> </script></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Terror en la primera cita</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/08/terror-en-la-primera-cita.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.5550</id>

    <published>2008-08-06T20:23:01Z</published>
    <updated>2008-08-10T20:23:19Z</updated>

    <summary> ¿QUIÉN NO HA METIDO LA PATA LA PRIMERA VEZ QUE SALE CON ALGUIEN? He de confesar que me costó mucho tomar la decisión de salir con alguien. Me encontraba bien acompañada de mí misma y me parecía que extender...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="my blueberry nights ali.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/my%20blueberry%20nights%20ali.jpg" width="455" height="300"></div>

<p><strong>¿QUIÉN NO HA METIDO LA PATA LA PRIMERA VEZ QUE SALE CON ALGUIEN?</strong><br />
He de confesar que me costó mucho tomar la decisión de salir con alguien. Me encontraba bien acompañada de mí misma y me parecía que extender mi soledad era una buena idea. Estaba leyendo más, viendo más cine, escuchando música nueva, comprando tonterías para romper con el blanco y negro de mi casa. Hasta ir al supermercado se convirtió en un extraño placer. Hasta que pasó lo que esa frase trillada dice: <em>el que no busca, encuentra</em>. De pronto, aparecieron chicos que me invitaban a salir por todos lados. Yo, desde mi cueva-hogar, los iba tachando con una crayola imaginaria y les decía amablemente: “no gracias? y, algunas veces, ante la insistencia, les soltaba un tímido “algún otro día?, que en castellano bien entendido significa: “olvídate, jamás voy a salir contigo?.</p>

<p>Hasta que hizo su aparición el Sr. Anónimo. Y la verdad, no pude resistirme. Puse en una balancita a mi soledad, a mi temor de salir con alguien nuevo y salir herida en el intento, y del otro lado la inteligencia, buen humor –de ese bien negro, como me gusta- y divertidas conversaciones a través de Internet (que ya traspasaban la línea del flirteo) con este chico que solo conocía a través de lo que escribe y un muy lejano café en vasos de papel reciclado. Pero no puede escoger peor momento. La realidad me enseñó una vez más que las primeras citas no son como andar en bicicleta, uno sí se olvida de cómo hacer bien las cosas.<br />
Seguro he metido la pata innumerables veces en innumerables citas; pero aquí va mi recuento actualizado -y en versión extendida 12 pulgadas, reloaded con extras y bonus tracks- de los errores que dos personas (en este caso él y yo) pueden cometer esa temible primera vez.</p>]]>
        <![CDATA[<p><strong>1. ¿Tu casa o la mía?</strong> Ambos son territorios minados. ¿Por qué? Porque estás en “su? territorio o viceversa y no es lo mismo encontrarte en un bar, restaurante o café. Cuando entras al espacio del otro, además de ciertas paranoias muy populares como: “¿y ahora cómo salgo de aquí?? o “¿y ahora cómo lo boto?", él puede saber más quién eres, qué lees, qué ves, qué te gusta, qué comes, etcétera. El espacio geográfico puede revelar en estos casos cierta intimidad por adelantado, a veces no es necesaria, que te delata en una. En este caso el campo de concentración fue mi casa, a la que no viene mucha gente, mejor dicho, casi nadie. Error número uno. Porque cuando llegó el momento "quiero que te vayas", no pude decir nada porque hasta ahora no he encontrado una forma política de hacerlo. Entonces se puede llegar a palpar como sería la eternidad, y no en un buen sentido. Y no quería que se fuese porque no me gustara o porque de pronto cambié de idea, sino porque estaba agotada después de más de tres semanas de trabajar sin parar y tenía que despertarme pocas horas después para continuar todo el fin de semana. Podrán preguntar por qué acepté la idea de que me visitara, me provocó y no quería que se perdiera en el tiempo esa supuesta conexión que nos había estado acercando; sin embargo llegado el momento, hasta dudaba si me provocaba más un beso o irme a dormir.</p>

<p><strong>2.“¿Qué hora es, conejo?? – no dijo, ni se le ocurrió preguntar, a Alicia.</strong> Parece que de mi época noctámbula me quedaban rezagos porque después de unos cuantos desencuentros telefónicos, una noche cansada, mejor dicho una media noche muy cansada, me lo encontré en la pantalla de la computadora, luego en la pantalla del celular y le dije que sí, que viniera. Hora: 12:45 a.m. Un poquito tarde, la verdad. A eso de las tres de la mañana, los dos no podíamos ocultar nuestros bostezos. Casi me dieron ganas de encerrarme en el baño, lavarme la cara y meterme dos cachetadas para ver si así me despertaba. Si hubiésemos tomado vino, no hubiera soportado una hora, pero a punta de un six pack de cervezas en lata, ninguno de los dos tiraba la toalla. ¿Quizás esperábamos que pase algo más? Yo creo que sí.</p>

<p><strong>3. No quiero saber de tu ex.</strong> Error suyo esta vez. ¿Qué onda es esa de no parar de hablar de las ex? Tengo dos teorías en este caso: o sigue enamorado de la señorita esa o no se dio cuenta de lo poco sexy que es hablar de otra (y encima recordando lo guapa que era, el cuerpazo que tenía o lo bien que la pasaban en la cama) con la chica a quien piensas seducir. Para mí fue todo un bajativo. Recordé el Anís del Mono que mi papá nos invitaba después de una de esas largas comilonas familiares. Ahí casi me paro del sillón para enseñarle la única puerta que podía mostrarle (la otra da a mi habitación). Pero como buen observador que supongo pudo advertir mi cara de póquer, me cambió de tema, me soltó la lengua y me encontré hablando de mis ex yo también, otra metida de pata. Ahora la nada sexy fui yo.</p>

<p><strong>4. El chico que no cree en el amor.</strong> Entre una canción de Styx y otra de Supertramp me soltó que él no servía de novio y que el amor era una invención. Esto sí me hizo tomarlo de la mano, sacudirla y decirle: <em>bueno, bienvenido a Amigolandia</em>. ¿Cómo se le ocurre a un chico decirle a una chica con la que pretende algo que el amor no existe, que está comprobado por la ciencia (y hasta me soltó una teoría de Darwin y la reproducción de las especies), cuando está en todo el plan de tener algo con ella? Yo inmediatamente pensé que ese algo era un agarre al paso o un one-night stand. Pero hasta para eso, ¿es necesario ser tan descarnadamente radical? Yo tengo mi hiper lado romántico, y no solo en el sentido cursi del asunto, sino porque creo que, muy contrariamente a las afirmaciones del Sr. Anónimo, el amor existe. Como dice Rodrigo Fresán acerca de los relatos de Carson McCullers, en ellos “el amor es la más inexacta e implacable de las ciencias?. Yo soy de ese club.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="letreroali.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/letreroali.jpg" width="314" height="224"></div>

<p><strong>5. Te olvidaste de la película.</strong> Yo nunca presto mis películas favoritas a personas que, quién sabe, no vuelva a ver. Pero en la emoción del momento –y quizás con la secreta intención de volverlo a ver con la excusa de la devolución y el posterior intercambio de comentarios- rebusqué en mi estantería de DVD´s una de ellas y le dije que se la prestaba. Él pareció emocionarse. A la mañana siguiente, pienso que quizás estaba fingiendo porque la película estaba en la mesa de mi pequeño salón en el mismo lugar donde la dejó cuando se la di. Definitivamente un don´t.</p>

<p><strong>6. El momento del primer beso.</strong> Hay primeros besos de todo tipo. Este fue un asalto a mano, mejor dicho, a boca armada. Por su mirada, que yo por timidez rehuía, ya sabía que había llegado el momento ese en el que ya sabes que hay un beso en camino. Pero en lugar de acercarnos ambos en busca de nuestros respectivos labios, él, en una maniobra al mejor estilo Sonny Corleone, me agarró con una mano la cara, la jaló hacia la suya y zas! me comenzó a besar. Yo casi no lo podía besar de vuelta por la sorpresa. Cuál habrá sido mi cara de susto o de estupefacción multiplicada al mil por ciento que, después de un incómodo silencio, me tuvo que pedir permiso para volverme a besar. Sin poder mirarlo a los ojos le dije que sí. </p>

<p><strong>7. Si seduces, no bebas (tanto).</strong> Por lo general el alcohol funciona como un deshinibidor, en nuestro caso tuvo una fórmula diferente: cansancio físico + agotamiento mental + 3 cervezas, el camino derechito al desastre. Porque mis ojos se fueron cerrando y no los abrí más. Y ahí sí, todo fue culpa mía, lo reconozco. Después de un round de besos, terminamos abrazados. Mientras él me abrazaba y me quitaba todo el stress laboral y el del beso robado, acariciándome el pelo, yo fui cayendo en un sueño tan profundo, casi-casi a niveles a los que la Bella Durmiente o Rip Van Winkle (el hombre que durmió cien años) llegaron. Me debe haber dado un ataque de narcolepsia porque no recuerdo nada más. Para mí ese fue el final de la cita. </p>

<p><strong>8. Tu amor fue mi enfermedad.</strong> A la mañana siguiente me desperté sobre mi cama con la ropa puesta, una desconcertante borrada de cassette y un terrible dolor de garganta; estaba temblando de frío cuando me toqué la frente para darme cuenta que estaba hirviendo en fiebre, lo maldije un poco por no haberme puesto una manta o el edredón encima antes de irse. Mucho más tarde ese día, echada en mi cama debajo de todas las frazadas que tengo, con el termómetro en la boca y atosigada de antihistamínicos y antibióticos, contesté mi celular sin ver quién llamaba. Al escuchar su voz, recordé una cosa importante: lo bonita que es esa llamada del día siguiente. Me hizo sonreír y pensar que a pesar de todo, no todo estaba perdido. El grinch que quería aniquilar al amor la madrugada anterior me llamaba para preguntarme cómo estaba, que generalmente se puede traducir en un no menos bonito: aún después de una de las peores citas de la historia de nuestra vida (porque estoy segura de que ninguno de los dos planeamos o pensamos que resultara así nuestro esperado primer encuentro, o mejor dicho, encontrón) quiero saber de ti. Y eso, a pesar de pasar enferma el resto de la semana y de enterarme, unos días después, que el enfermo era él. Lo había contagiado. No me alegró saber que se encontraba mal, pero sí, que quizás, si a los dos aún nos quedan ganas de volver a vernos, tendremos algo de que reír juntos. Pero eso se lo dejo al Sr. Destino. Simplemente, porque siempre me ha gustado dejar que la vida me sorprenda.</p>

<p>No creo que ser la primera ni la última en haber pasado por una cita, por decirlo de algún modo, poco común ¿o sí? Lo dejo a su criterio, pacientes lectores. Ahora sí, me voy a dormir, sola, bien abrigada y con la cálida sensación de que los errores a veces solo te hacen sonreír. </p>

<p><strong>CANCIÓN PARA QUIENES NO CREEN EN EL AMOR</strong><br />
<object width="300" height="110"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/yUiP4hkxBz/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/yUiP4hkxBz/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/wHNPY7SL/styx_babemp3/"></a></object></p>

<p><strong>DESPUÉS DE ESTA INVITACIÓN DE ROBERT-TAXI DRIVER-DE NIRO, TAN IMPOSIBLE DE RECHAZAR, VINO UNA DE LAS PEORES CITAS DE MI HISTORIA PERSONAL DEL CINE (NO LA PONGO NO SOLO PORQUE NO LA ENCONTRÉ, SINO PARA LOS QUE NO HAN VISTO ESTE CL?SICO LO HAGAN, SE LAS RECOMIENDO)</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/9l2hwkqmHxU&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/9l2hwkqmHxU&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

<p><br />
Gracias a dos bloggers: a Henry Spencer por la <a href="http://lahabitaciondehenryspencer.com/2008/08/04/spencer-en-vivo-con-katya-adaui-alicia-bisso-y-claudia-ulloa/">conversa con Claudia Ulloa y Katya Adaui</a>, dos chicas del equipo de las Matadoras (también bloggers), y a Juan Carlos Goicochea por la <a href="http://www.ombloguismo.com/?p=133">entrevista</a> que me hizo despues del estreno de Sex and the City (la cara de cansancio fue inevitable).</p>

<p><br />
<strong>¡Y SIGUE EL CONCURSO POR LOS MEJORES BLOGS Y EL PLAYSTATION!, ESTOY EN LA CATEGOR?A PERSONAL POR SI ACASO.</strong><br />
<script type="text/javascript" src="http://www.20blogsperuanos.com/scripts/20blogs-1.js"> </script></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Eres una mosquita muerta</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/07/eres-una-mosquita-muerta.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.5442</id>

    <published>2008-07-25T02:10:07Z</published>
    <updated>2008-08-04T21:10:29Z</updated>

    <summary> ¿ALGUIEN ME PASA EL INSECTICIDA (O EL PARALIZER)? Érase una vez, mejor dicho, hace unos meses, en la puerta de un teatro, se produjo la siguiente conversación: - Una de mis mejores amigas: ¿Te acuerdas de la vez que...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<p><img alt="twoface.JPG" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/twoface.JPG" width="323" height="357" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p><strong>¿ALGUIEN ME PASA EL INSECTICIDA (O EL PARALIZER)?</strong></p>

<p>Érase una vez, mejor dicho, hace unos meses, en la puerta de un teatro, se produjo la siguiente conversación:</p>

<p>- Una de mis mejores amigas: <em>¿Te acuerdas de la vez que fuimos a ver "Mi vida sin mí" en ese cine y después fuimos a comer churros?</em><br />
- El chico con quien estaba saliendo (y al que iba dirigida la pregunta): <em>¡Cómo te acuerdas! </em><br />
- Una de mis mejores amigas continuó, entre risitas: <em>¡Claro! después fuimos a mi departamento y estuvimos en mi cama echados escuchando música.</em></p>

<p>Yo puse mi cara de póquer, él optó por un oportuno silencio y antes de que ella siguiera reviviendo el álbum de recuerdos, la primera llamada nos hizo entrar y la obra estuvo tan buena que olvidé, por un par de horas, la orquesta mental de interrogantes -y celos anticipados- que empezó a afinarse dentro de mi cabeza. </p>

<p>Que yo supiese, esos dos se conocían de lejitos nomás antes de que yo me convirtiera en el vínculo mutuo. Pero este es solo es el comienzo de la historia de la popular mosquita muerta.<br />
</p>]]>
        <![CDATA[<p>Apenas estuvimos solos, y tratando de librarme de una imagen de mi misma como Glenn Close y la olla con el conejo hirviendo, le pregunté:<em> Y tú, ¿por qué no me habías contado nada?</em> A lo que él, muy tranquilo, me contestó: <em>pensé que ya sabías</em>. Yo le respondí con otra pregunta: <em>¿cómo así tenía que saber, y de paso <em><em>(y más importante)</em></em>, qué tenía que saber?</em>, a lo que dijo: <em>pensé que ella te había contado, que hace tiempo, parábamos juntos.</em></p>

<p>Cuando él termino de contarme que hace un par de años ella y él tuvieron una amistad muy “cercana?, esa palabra quedó flotando en mi mar personal de las dudas, porque de golpe me enteré que ella sabía y conocía cosas de él que yo, en pleno te-quiero-conocer-más-landia, no tenía ni la más remota idea, es más, a esas alturas ni siquiera sabía cuándo era su cumpleaños ni que no lo gustaba el pescado ni que sus padres eran divorciados. En cambio ella conocía su casa, su cuarto, a su mamá, hermanos y demás familiares, habían visto decenas de películas juntos, se habían hecho compañía muchos domingos solitarios, sabían de sus respectivas vidas amorosas de memoria, habían andado de arriba abajo por todo Lima y un largo -y sorprendente para mí- etcétera. Solo me quedó una pregunta más, pero en mi interior: <em>¿por qué ella nunca me dijo nada?</em><br />
 <br />
La siguiente vez que la vi, que fue pronto porque nos veíamos a menudo, estaba más fresca que  una lechuga hidropónica. Extraño. Así que paré las antenas y no las bajé más. Es increíble cómo uno se puede dejar cegar por la manipulación de una persona que uno cree honesta. Lo más irónico del asunto es que desde que ese chico había empezado a seguirme y perseguirme, ella había hecho todo lo posible para advertirme que era un mal tipo y que sería una tonta por estar con él, que yo era “demasiado? (cita literal de ella) para un pata así. Pero cuando lo nuestro empezó, es decir, cuando empecé a salir con él, ella se calló la boca para siempre, pero no perdía oportunidad para meterme esos inocentes cuchillitos por la espalda cada vez que nos encontraba juntos, recordando algún episodio de su anterior relación amistosa (si, me chupo el dedo) con él.</p>

<p>Pero este incidente fue solo el primero que me abrió los ojos que vieron que mi querida amiga era del enjambre de las mosquitas muertas. ¿Y quiénes son esas? Pues las mujeres de doble filo, las mátalas callando, las no se lo digas a nadie, las de “de aquí no sale?; en resumen, las que en apariencia son chicas dulces, buenas, inocentes, generosas, vulnerables, sensibles, capaces de hacer todo por ti y por el mundo, casi unas santas, y de modo irónico, incapaces de matar a una mosca. Claro, antes de convertirse en Spiderwoman y sacar las telas de araña. Reconozco que son más vivas que inteligentes. Por algo se les dice moscas. Siempre alertas, siempre en la marca de salida preparadas para ser las primeras en la carrera de los 100 metros planos. ¿Qué quieren ganar? No sé, pero quieren ser las número uno. Pueden quitarte el novio, la atención del novio, la chamba, los amigos, las amigas, lo que sea. La envidia es su miel; la inseguridad, su motor.</p>

<p><img alt="dobleidentidad.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/dobleidentidad.jpg" width="314" height="235" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p>No son calentadoras con los hombres que quieren porque donde ponen el ojo ponen la bala, a esos los consiguen con una de sus tantas y amoldables tácticas; lo son con el resto, por ejemplo: con los hombres con los que nunca tendrán nada pero a los que tienen invitándolas a salir y saliendo con ellos de vez en cuando pero “como amigos? o coqueteando de manera sutil, sin excesos y sin lugar a reclamo, con tu novio por ejemplo. Y es increíble, no sé qué diablos hacen pero los hombres caen redonditos en sus retorcidas alas de manipulación. Y hay de quien tenga la osadía de hablar mal de ellas: <em>pero si ella es un “ángel?</em>, escucharán.  Las mosquitas muertas no dejan un halo de duda que las pueda revelar de otro modo que no sea intachable.</p>

<p>Ahora que lo pienso, recuerdo con gracia que cuando nosotras cuatro: ella, las dos chicas más -que aún somos muy amigas- y yo andábamos juntas los dos últimos años, la alentábamos a salir con alguien; a vencer su timidez (¿timidez? ¡ja! Si nosotras íbamos en zapatillas, ella iba en el Halcón Milenario de Han Solo y Chewbacca a la velocidad de la luz). Éramos un lindo club de admisión limitada a nosotras, que compartíamos todo, al menos eso pensaba yo; eso pensábamos todas: noches de diversión, penas, desilusiones, alegrías, borracheras y memorables noches de coqueteo puro y duro. Teníamos eso tan difícil de lograr en términos de amistad: confianza. </p>

<p>En uno de esos momentos, recuerdo que yo llegué con una noticia. Había conocido a un chico una noche y había tenido un one-night-agarre, no lo tuve que describir mucho para que otra del clan me dijera:<em> yo también me lo agarré hace un tiempo</em>. La verdad nos causó gracia y nos reímos, y a pesar de que mi one-night-agarre se prolongó unas noches más, ella y yo no tuvimos ninguna palta existencial en seguir hablando del tema; hasta ahora nos hace gracia haber compartido a un hombre. Ni celos, ni competencia. Lo que no fue en mi año, ya ni me acuerdo: ese es el segundo ingrediente de la amistad, la honestidad. </p>

<p>Mientras tanto nuestra amiga, iba pasando de cama en cama con varios más, pero a escondidas. Sin embargo, vivimos en una ciudad grande pero chica a la vez, y no fue mucho el tiempo que pasó para que un día manejando temprano hacia el trabajo la viera en un paradero cercano a su casa de la mano con un chico que al afinar la vista reconocí. Era el novio de otra no tan amiga, pero amiga al fin, del grupo de las cuatro. Llegué a trabajar con cierto malestar. No por una dosis de moralina matutina sino porque yo pensaba que, en comparación a su vida entre comillas recta, estaba viviendo un Woodstock personal que más de una vez me hizo sentir mal conmigo misma. Sin embargo, cruzando información, yo no era la única que para mi mala suerte se enteró de los cuernos que le ponía a su también, amiga. Ese día comprendí esa frase que mi madre siempre repite: <em>cuídate de las aguas mansas</em>, en este caso, aplicado a la recién desenmascarada gatúbela del Chifa Unión.</p>

<p><img alt="ojos.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/ojos.jpg" width="314" height="235" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p>Pero me pregunto ¿qué hay detrás de todo esto? ¿No somos acaso las mujeres aquellas que nos apoyamos, nos queremos y nos solidarizamos con nosotras mismas? Pues resulta que en muchos casos, no. Somos nuestras propias enemigas. El adversario deja de ser el sexo opuesto para ser el propio; y nos da vergüenza admitir que podemos llegar a ser tan bajas, y muchas veces, realmente perversas. Odiamos asumir el riesgo de ser estereotipadas como las malas de la película, cuando ambos, hombres y mujeres, lo pueden llegar a ser. No pienso que sea una cuestión de género, sino de singularidad. Es fácil hablar de lo que nos une, pero muy difícil hablar de lo que nos separa. Las mujeres no admitimos que competimos, que sentimos envidia de la(s) otra(s) y siempre ocultamos esos sentimientos encontrados como si estuviese prohibido mostrar nuestro lado oscuro. Pues lo tenemos, porque somos seres humanos  tan complejos como cualquier otro.</p>

<p>Y estoy segura de que a muchos hombres les ha sorprendido haberse encontrado un lobo/a con piel de oveja; del mismo modo del que yo me sorprendí, y me dolió, darme un trancazo con la realidad al descubrir que aquella que era mi amiga era sólo una mosquita muerta.</p>

<p>Pienso ¿seré o habré sido una mosquita muerta? Creo que no. Porque para empezar una MM no tendría un blog, imagínense, iría contra el primer mandamiento de la fraternidad de las “chicas buenas?: hacer pública su vida real. El silencio es su mejor amigo. Ser caleta es su DNI.</p>

<p>Ahora que lo pienso, veo que por todos lados hay alguna. Así que fíjense bien. Desde ahora yo apuesto por el Baygon, un matamoscas o un buen soplido. Las moscas muertas que se queden enterradas en el pasado. Hay cosas que disfrutar en la vida, en una sola vida, que solo se puede partir en dos si se es una muy buena actriz. Si no se puede, mejor ir al cine.</p>

<p>Como buena romántica, en el sentido extenso de la palabra, sigo creyendo en la amistad, pero sin moscas vivas rondando mi café de la mañana, ni moscas muertas rondando mi vida.</p>

<p>Y ustedes ¿cómo andan de insecticida? (¿Habrá tamaño cartera?)</p>

<p><strong>CHICOS Y CHICAS BUSCONOVIO Y FANS DE SEX AND THE CITY, MAÑANA (D?A DEL ESTRENO) HE RESERVADO 30 ENTRADAS PARA LA FUNCIÓN DE LAS 8.30 EN CINEPLANET ALCAZAR. LOS QUE QUIERAN IR, TENEMOS QUE ESTAR AH? A ANTES DE LAS 7.30 (QUE ES LA HORA L?MITE PARA PAGAR LAS ENTRADAS). UNA LECTORA, KELLY HIDALGO, ESTAR? ALL? ORGANIZANDO A LA MANCHA DESDE LAS SIETE. NOS VEMOS EN LA PUERTA DE LA BOLETER?A!</strong></p>

<p><br />
<strong>CANCIÓN PARA AHUYENTAR MOSQUITAS VIVAS</strong><br />
<object width="300" height="110"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/lXtOvsWF9z/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/lXtOvsWF9z/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/y2YArSM9/ry_cooder_bus_ridemp3/"></a></object></p>

<p><br />
<strong>EN DEFINITIVA, LA MEJOR MOSQUITA MUERTA DE LA HISTORIA DEL CINE: EVE HARRINGTON. SI ALGUIEN PUEDE LOGRAR ENGAÑAR A ALGUIEN COMO BETTE DAVIS, EL MUNDO ES SUYO.</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/fA0f5ulhZ_Y&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/fA0f5ulhZ_Y&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

<p><br />
Estimados lectores, a pesar de un gran esfuerzo del que todos mis compañeros de trabajo son testigos, no pude conseguir una función de Sex & the city para nosotros, me hubiera encantado invitarlos. Si quieren podemos ir juntos al estreno el jueves 31 por la noche en Cineplanet Alcázar, ¿qué dicen?</p>

<p>Este lunes 28 de julio a las 8:00 p.m. en la Feria del Libro ubicada en el Jockey Plaza, presentaré con otras escritoras la antología de mujeres narradoras "Matadoras", en el que estoy incluída. Habrá partido de voley. Espero verlos por ahí.</p>

<p><img alt="Matadoras TAPA1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/Matadoras%20TAPA1.jpg" width="204" height="314" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p><strong>CHICOS, SI GANO LES REGALO EL PLAYSTATION!</strong><br />
<script type="text/javascript" src="http://www.20blogsperuanos.com/scripts/20blogs-4.js"> </script></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Lo que los hombres no quieren</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/07/lo-que-los-hombres-no-quieren-1.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.5280</id>

    <published>2008-07-15T06:41:55Z</published>
    <updated>2008-07-15T15:34:15Z</updated>

    <summary> ¿SON TODOS IGUALES? Créanme, no ha sido fácil ponerme del otro lado del espejo, pero he hecho mi mejor esfuerzo, además de una pequeña investigación con personas de ambos sexos, y he tratado de indagar cuáles son las creencias...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="boderek.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/boderek.jpg" width="385" height="477"></div>

<p><strong>¿SON TODOS IGUALES?</strong><br />
Créanme, no ha sido fácil ponerme del otro lado del espejo, pero he hecho mi mejor esfuerzo, además de una pequeña investigación con personas de ambos sexos, y he tratado de indagar cuáles son las creencias populares de lo que las mujeres (algunas, o la mayoría, no lo sé) piensan o creen con firmeza que los hombres quieren de ellas al conocerlas, y más aún ante el inminente comienzo de algún tipo de relación.</p>

<p>Así que aquí va, mi lista personal (doble ojo, personal) de las leyendas urbanas, de lo que nosotras asumimos o lo hemos hecho en algún momento, de lo que los hombres quieren de las mujeres.</p>

<p>Como le dice mi madre a mi sobrina de seis meses cuando la van a bañar: <em>¡agárrate Catalina!</em><br />
</p>]]>
        <![CDATA[<p><br />
<strong>1. Kilómetro (casi) 0.</strong> Según la edad e historia de vida de cada persona, el tema de la virginidad puede ser o haber dejado de ser un tabú; pero lo que sí es cierto que a muchos hombres no les hace mucha gracia que la chica a la que acaba de conocer y que le gusta tanto, tenga cierto pasado en su haber. Tengo dos experiencias explícitas en mi memoria. Después de la primera vez que hice el amor, mi novio me tuvo cautiva en una relación de cuatro años bajo la pseudo amenaza -aunque les parezca estúpida (porque lo es y yo más aún, por creerla): <em>ya no eres virgen, te tienes que quedar conmigo para siempre, ergo: tienes que casarte conmigo sino nadie más te va a querer. </em></p>

<p>Cuando lo dejé de querer, cosa que ocurrió poco tiempo después, empecé a maldecir mi “metida de pata?, y lo peor es que no podía quitarme esa teoría falsa, tonta y manipuladora de mi cabeza; mi educación católica, amigas cucufatas, mi nula experiencia, mis miedos y mi carácter retraído, hicieron que me sintiera avergonzada de preguntar o hablar de esto con alguien más. Felizmente, llegó a mi vida mi ex novio metalero quien, entre mucho de lo que compartimos, me enseñó (obvio, sin palabras) que el sexo era una experiencia natural, con la que me podía sentir cómoda y sin vergüenza. Nunca voy a olvidar mi segunda “primera vez?. Y eso no me lo enseñó un macho que se las sabía todas, me lo enseñó un chico virgen que me quería mucho. </p>

<p>La segunda fue años después, unos siete más o menos, una noche en la que mi novio y yo conversábamos una madrugada. Yo (para que vean que tenía rezagos aún de las paltas sexuales que arrastré desde Lima) le pregunté si no le molestaba que no fuese virgen. Imagínense. Me da más vergüenza recordarlo que contarlo. Y lo peor no fue la pregunta tonta, sino la respuesta: <em>mira, no me importa si has estado con otros chicos antes con tal de que no seas la mega zorra</em>. Ahora digo, ¿qué? ¿Qué diablos significaba eso? ¿Por qué en este caso los números funcionan a la inversa? Si para algunos hombres más es más (así sus cifras sean inventadas, manipuladas o exageradas), ¿por qué para las mujeres-pensando en los hombres-menos es más? Está mal “visto? tener igual o mayor experiencia sexual que un chico. Parece que sí porque a diferencia de los hombres a los que he escuchado muchas veces vanagloriarse de sus triunfos de cama, he visto y oído a muchas mujeres ocultando su pasado porque esto puede herir (el ego o el modo de pensar-la) a su date, afán, one-night-stand, novio, esposo, etc. Sí estoy de acuerdo en que hablar del pasado no trae por lo general nada bueno a una relación y solo genera inseguridad en la otra persona, pero de ahí a discriminar a una mujer tener cierta experiencia sexual, hay kilómetros luz de distancia. Felizmente he conocido chicos a los que la matemática sexual les importa un pepino. El último chico con el que salí y yo, hicimos numeritos una vez que estábamos hablando del pasado, y le gané. A él no le importó. Chico chévere, pensé.</p>

<p><strong>2. Espejito, espejito, ¿quién es la más bonita?</strong> Creo que ya vi suficientes comerciales de cerveza, para darme cuenta de que los mismos chicos que se sientan a hablar de las chicas que están “buenazas? tienen por lo general novias que de buenazas –utilizando la acepción que ellos utilizan, buenaza: bonita, alta, flaca y con varios atributos físicos extra- solo tienen el alma. Como mi relación con Santiago comenzó en Barcelona, fue en una visita a Lima cuando pude conocer a las parejas de todos sus amigos. La verdad, yo aún a mis veintiséis y todavía sin creer ( Ja! No puedo evitar reír ahora) que un chico tan guapo como él estuviera enamorado como loco de mí, una chica que aún se consideraba fea y con mucho reparos de ser aceptada por esa jungla llamada “los tigres?. Buena fue mi sorpresa al llegar y darme cuenta que esas chicas sentadas al lado de cada felino, eran sí, buena gente la mayoría, pero tan comunes y corrientes como cualquier otra; y qué lejos estaban de esos inalcanzables estereotipos que ellos pintaban en sus conversaciones de soltero. Eran sus novias, las querían y punto.</p>

<p>De paso, no puedo dejar de mencionar el caso de la mujer casaca. Un chico una vez me confesó que dos de sus novias le habían servido como una especie de carné del Regatas. Como me imagino, él se consideraba tan poca cosa que una mujer bonita (o lo que él consideraba belleza) a su lado era su llave para ser aceptado no solo en círculos de gente o trabajo, algo tan vulgar y absurdo como un restaurante en el que no te conoce nadie, sino para la vida en general; para alimentar un ego absurdo y alardear en frente de sus amigos. Sí, lo acepto, es bonito que alguien sienta orgullo de llevarte de la mano y decir <em>hola, esta es Fulanita</em>, pero puedo jurar sobre la tumba de mi abuelo que jamás oiré decir: <em>hola, soy un acomplejado y ella (Fulanita) es la validación del poco aprecio que tengo por mí mismo</em>.  Y nada tiene que ver ponerse bonitas y quererse ver bien por fuera, al contrario es una conducta que viene de nuestra naturaleza animal cuando queremos seducir, pero no para convertirnos en la autoestima fantasma de un don nadie (literalmente). </p>

<div style="text-align: center;"><img alt="laberintolapiz1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/laberintolapiz1.jpg" width="209" height="314"></div>

<p><strong>3. 90-60-90.</strong> ¿Quién no se ha metido en un gimnasio, ha hecho cuarenta tipos de dieta o se ha inscrito en esos avisos que te prometen perder 14 kilos en dos semanas? Yala, las dos primeras. El creador de la popular 90-60-90 se estaba refiriendo a una Barbie tamaño natural o a Karolina Kurkova seguro, porque aún después de cinco años haciendo spinning no llegué jamás a medir nada parecido. A menos de que recurra a un cirujano plástico, mis caderas y trasero no van a medir más, por eso mis pantalones son talla 26 o 27, pero mis chompas y blusas, dependiendo de si hago ejercicio y dieta, ando con el ánimo por los suelos o tengo altos índices de ansiedad laboral, varían entre S, M o L. Para mí, lo más trágico de todo es que hay ropa que me compro, que me gusta y que después o me queda mal o no me puedo poner porque no me entra. Y aunque he tenido una par de experiencias por las que valdría la pena que me hicieran una lobotomía parcial. Uno se convirtió en mi personal training en una época en la que era muy, muy flaca, pero para él no era suficiente, necesitaba músculos y la panza marcada como un tableta de chocolate. Al comienzo pensé que era bonito que se preocupara por mi salud, pero cuando su “cuidado? pasó a ser “control?, le dije adiós. Sí quiero verme bien, ¿quién no? Sin embargo, me falta tiempo y disciplina para hacer ejercicio desde que volví y no paré de trabajar a tiempo completo, y además me gusta comer, así que cualquier decisión al respecto la tomaré, pero no a costa de mi salud mental; ella es más importante que unos kilos de más. Y si no satisfago a los cánones de la belleza actual, piña. Qué se busquen una modelo a ver si la encuentran. ¿Hacemos apuestas?  </p>

<p><strong>4. ¿Otra mamá?</strong> Acá me viene a la memoria Norman Bates (Psicosis I) y su mamá a la que mató de un lampazo en la cabeza. Seguro quien la mató no fue el pobre y atormentado Norman sino su novia después de un concurso de lasagnas entre su progenitora y ella, porque no hay como la comida de mamá. Así seamos las mejores cocineras del mundo, nadie compite con mi mami, ¿ya? Yo ya pasé por una mezcla extraña de ser ama de casa-concubina-amante y mamá, y la verdad no la pasé bien porque hay cosas que una madre pasa por alto o tiene la autoridad para evitarlas, como las malcriadeces de sus hijos. Pero una mujer, solo (y felizmente) tiene el poder de irse si quiere y dejar al niño haciendo rabieta porque no le gusta la comida. Así una ex suegra me haya felicitado con lágrimas en los ojos al no poder creer que su hijito ahora comiera lentejas o lomo saltado, en vez de su eterna “comida de chiquitos? (milanesa con arroz, salchipapas, macarroni n´ cheese, ustedes saben a lo que me refiero).   </p>

<p><strong>5. La doble vida de muchas.</strong> Esta es una leyenda urbana muy común que tiene que ver con las apariencias: chica inocente por fuera, Sharon Stone por dentro. Claro, eso no se lo contarán a sus amigos, ni una a sus amigas. Pero en serio, que aburrido tener doble personalidad. A la Cenicienta y a la Mujer Maravilla les funcionó y no tenían problemas con su dividida identidad, pero qué tiene de malo en ser una sola. ¿Ser las buenas y castas del cuento asegura la felicidad eterna? pues no. Por lo menos, yo no lo creo. Y sí he visto esas miradas y he vivido esas conversaciones a escondidas de eres riquísima, pero ponte ahorita tu capita roja de Blancanieves que vamos a ir a la casa de Pepito, no se pasen pues. Mientras a él lo felicitan por ser un tigre ganador del telo más escondido, una necesita más que la capucha de Caperucita para que no se note que contigo fue la cosa. ¿Dobles? Es fácil encontrarlas en películas de acción.</p>

<p><strong>6. Las máquinas de follar.</strong> No sé porque muchas de nosotras asumimos que los hombres son unas máquinas que se encienden cada vez que una les pone “on?. ¿Nunca les han dicho que no? A mí sí y creo que de la misma forma como yo lo he hecho. El ahorita no tengo ganas no es un pecado. No quiere decir que de manera espontánea el hombre te haya dejado de querer, desear o que algo vaya mal en la relación. A lo mejor es cierto que está cansado, está en otra o simplemente, un literal no tengo ganas. No pasa nada. Sino, pregúnteles a los <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/cgi-bin/mt/mt-search.cgi?search=oso+panda&IncludeBlogs=27">osos panda</a>. Una vez a mí un imbécil me dijo “frígida? por no querer hacer el amor con él, la verdad era que nuestra relación estaba en las últimas y yo no quería tener sexo con un pata que me hacía daño a diario. Nadie puede desear a quien te hace daño. Así que frígido él, pero de mente. </p>

<div style="text-align: center;"><img alt="chinchescorazon1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/chinchescorazon1.jpg" width="213" height="314"></div>

<p><strong>7. Por siempre, fiel.</strong> ¿Somos por naturaleza más fieles? Claro que no. Una vez un chico me amenazó con un muy bajo: <em>tú sabes que soy un pendejo y por ti, estoy siendo fiel por primera vez en mi vida.</em> ¿Ah? ¿Esperaba un premio? No, me estaba amenazando. <em>Pues pendeja y media, querido</em>, quise decirle yo, pero reprimí mi rabia del momento para decirle lo que pienso al respecto: si para él era muy fácil pensar en serme infiel en cualquier momento, lo mismo pasaba conmigo. Yo tenía la misma capacidad de serle infiel. Él me miró como si se hubiera congelado el infierno y un poco después me confesó que si hacía eso era porque era una pendeja. Bueno, dije yo, si piensas que por decirte –ni siquiera hacerlo- que yo te podría ser infiel del mismo modo, estamos en problemas. Creo que para no transformarse en ese segundo en un primate, me dijo que entendía mi punto. Igual le fui fiel el tiempo que estuve con él, aunque por mi lado pasaron varias tentaciones que ahora me encuentro por casualidad y no puedo dejar de pensar ¿Qué hubiera pasado si…?</p>

<p><strong>8. Las chicas no se masturban.</strong> ¡Ja! Claro, ¿una chica de “de su casa? con un vibrador último modelo? No, impensable para muchos. Sin embargo, creo que más de uno se sorprendería al saber cuáles son los jueguitos secretos de placer de muchas chicas. Entre las mismas mujeres el tema de la autosatisfacción sigue siendo un TT: tema-tabú. ¿Por qué es más aceptado que las mujeres hablen de los juegos en parejas que los juegos a solas? Quién sabe. ¿Por qué eso es cosas de hombres? La verdad, en períodos de larga abstinencia he reprimido mis impulsos, como nos han enseñado a hacer desde niñas, pero hay cosas más fáciles (y gratificantes) como satisfacerse a una misma. Y eso, así sea utilizado en las películas porno para excitar a los hombres, no tiene nada de vulgar.</p>

<p><strong>9. La mujer lapa.</strong> Los hombres siempre dicen que nosotras estamos encima de ellos, y hay muchas mujeres que le dan razón a esta forma de vernos ¿por qué? Porque son de la estirpe que llama trescientas veces al día, que de pronto no pasó un mes y ya lo “extraña? si no lo ve un día, o “pecado mortal?, se olvidó de que ese día cumplían 22 días desde la primera vez que se miraron. Pero así no funcionan solo las chicas, yo conozco y he vivido relaciones en las que el más demandante de todo tipo de atenciones era el hombre. Y no se hagan los locos, estoy segura de que más de uno ha sido así de lapa. Cuesta reconocerlo, por ejemplo yo tenía una amiga en mi anterior trabajo que a 5 para las 6 de la tarde ya estaba apagando la computadora y agarrando sus cosas cartera al hombro, porque su novio la estaba esperando abajo y él no resistía esperar un segundo a que bajara a la calle; y por supuesto, ella no podía ir a ninguna parte sin él. La llamaba ochenta veces al día y si no le contestaba venían tres días de pelea continua. Habrán mujeres lapa, yo también lo he sido, pero también he conocido a los hombres rémora (son esos animales que viven pegados al lomo de otro animal toda su vida).</p>

<p><strong>10. ¿Complicadas, nosotras?</strong> Claro que sí, pero no de la manera en la que ustedes, señores, piensan. ¿Por qué tachar de complicada a una mujer con inquietudes? Ser una geisha es mejor que una chica que dice en voz alta lo que piensa, pregunta sobre lo que tiene dudas y dice no cuando algo no le cuadra. Por más extraño que esto suene, a muchos hombres este tipo de comportamiento les incomoda, en especial a los que odian ser confrontados. Una novia es para ¿pasarla bien? Y ¿qué hay de la ¿novia? ¿Ella también la pasa bien? ¿Cómo pueden estar tan seguros? No dudo que existan mujeres complicadas, engreídas (algo que comúnmente se confunde con ser “complicada?) o locas, como a algunos sujetos les gusta llamarnos, pero también hay hombres así y otros que no lo son. La verdad no sé en qué grupo ponerme porque eso de tener tantas interrogantes y además, escribir sobre eso, me ha creado un nuevo alias: Alicia “Complicada? Bisso. En el único grupo en el que no encajo es en el que hay que ser capaces de hacer voto de silencio con tal de no molestar a su chico. Prefiero que me digan complicada a ser una geisha (otra vez).  </p>

<div style="text-align: center;"><img alt="muñecatijera1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/mu%C3%B1ecatijera1.jpg" width="214" height="314"></div>

<p>Levante la mano la que no ha dicho “todos son iguales? o “cortados por la misma tijera?. Yo lo hecho y lo sigo haciendo en algún arrebato de rabia, seguro. Pero la verdad no lo creo. Un prueba válida es la cantidad de gente diferente que me he dado la oportunidad de conocer. Con algunos chicos pasaron cosas bonitas, otras no tanto, y dejaron cosas en mí, unas bonitas, otras no tanto. Pero qué importa.  </p>

<p>La oportunidad de conocer a alguien es como probar un sabor diferente. Todo un planeta nuevo por conocer, por descubrir. Marte, Venus, el nombre es lo de menos. Lo divertido es poder aterrizar, de ahí ya decides si te quedas por ahí un rato o te vas a pasear por otro barrio.</p>

<p>Y la verdad, ya es hora de dejar de atormentarse por ser o no la mujer perfecta, para nadie. Repito, el amor es suficientemente complicado como para medirnos bajo límites inalcanzables. Los paraísos son artificiales, dijo un poeta. Tiene razón. </p>

<p>Ahora, con su permiso, me retiro esta noche y como siempre, ahora ustedes dirán. ¿Son todos iguales?</p>

<p><br />
<strong>Canción para aterrizar en el planeta del otro</strong><br />
<object width="300" height="110"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/NqYv_WEkLh/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/NqYv_WEkLh/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/ySHM1qJH/placebo_special_needmp3/"></a></object></p>

<p><br />
<strong>POR AH?, DETR?S DEL ESTUCHE, HAY CHICOS Y CHICAS A LOS QUE VALE LA PENA CONOCER Y QUE QUIEREN SER DESCUBIERTOS. EL PRIMER PASO, LO PUEDE DAR QUIEN QUIERA.</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ZrrrtigwOeY&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/ZrrrtigwOeY&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Lo que las mujeres no quieren</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/07/lo-que-las-mujeres-no-quieren.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.5198</id>

    <published>2008-07-08T05:14:39Z</published>
    <updated>2008-07-09T15:24:34Z</updated>

    <summary> ¿PENSABAN QUE ÉRAMOS TODAS IGUALES? En varios comentarios dejados aquí, generalmente por hombres, y en varias conversaciones con chicos y amigos realmente inteligentes, he leído y escuchado cosas que ellos piensas que las mujeres queremos al momento de elegir...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="pattismith.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/pattismith.jpg" width="300" height="410"></div>

<p><strong>¿PENSABAN QUE ÉRAMOS TODAS IGUALES?</strong><br />
En varios comentarios dejados aquí, generalmente por hombres, y en varias conversaciones con chicos y amigos realmente inteligentes, he leído y escuchado cosas que ellos piensas que las mujeres queremos al momento de elegir una pareja o simplemente al decidir salir con alguien. De hecho, pienso que todos tenemos ciertas expectativas al momento de conocer a una persona y pensar en dar el siguiente paso (o traspiés), pero en definitiva hay cosas que a mí no se me pasan por la cabeza como requisitos indispensables para un reluciente y nuevo candidato a prospecto de novio.</p>

<p>Aquí va mi lista personal (ojo, personal) de las leyendas urbanas que los hombres han creado para ser (o parecer) lo que suponen que nosotras queremos que ellos sean. <br />
</p>]]>
        <![CDATA[<p><strong>1. Súbete a mi carro.</strong> Hace unas semanas salí a dar un paseo con un amigo. La verdad, no es aún, y no sé si será, un amigo-amigo o quién sabe qué, y tampoco fue un paseo sino la caminata hacia un supermercado cercano en la búsqueda de un descorchador. Teníamos una botella de vino que nos esperaba lista para irse vaciando de a pocos en medio de una conversación. En el cruce de “¿qué has estado haciendo?? y “mi vida es un desastre?, no sé por qué él me preguntó si no me molestaba ir a pie a nuestro destino. Yo le dije que no, que al contrario, me gusta mucho caminar. Entonces, lanzó, con toda la seriedad del mundo, una frase que se convirtió en el comienzo de una larga discusión: <em>las mujeres prefieren los tipos con carro</em>. Ahí lancé un rotundo <strong>no</strong>, pero creo que ni me escuchó porque replanteó su tesis automovilística con un: <em>si no tienes carro, para las mujeres no eres nadie</em>.Y a pesar de subrayarle eso de: <em>para algunas mujeres, quizás,</em> recurrí al toque a mi ley de la relatividad y le planteé mi caso personal. El último novio que tenía auto y yo empezamos a salir en 1999. Si seguimos el recuento amor-motor, en las siguientes relaciones que tuve fui copiloto, pero de motocicleta. A pesar del casco cursi, fueron bonitas esas veces en las que se puede ver la ciudad desde un ángulo y velocidad distintas. </p>

<p>De ahí en adelante, fui siempre el “chofer? y jamás me importó. Es más, ¿por qué habría de importarme? Si uno, los dos, o ninguno tiene un auto, da igual. Porque si seguimos en la teoría de que un carro es necesario en una relación, ¿los peatones estarían vetados de enamorarse? Aclaro que no tengo nada en contra de los carros, a  mí me gusta manejar, en especial esos diarios trayectos obligatorios de ida y vuelta del trabajo, cantando dentro de la privacidad de mi pequeño carro a gritos alguna canción de Patti Smith, cosa que se vería o se oiría un poco extraña en una combi o en la calle, pero de ahí a querer un pata que tenga una 4 x 4 hay como un millón de kilómetros de distancia porque no creo que cuatro ruedas último modelo le den más o menos valor a una persona, del mismo modo que no creo que una mujer tenga más o menos valor subiendo o bajando de ese o cualquier otro auto. Y si en todo caso esto es cierto, preferiría que el hombre en cuestión venga en combo, no con un carro, sino con un microondas, tostadora, cafetera y un par de parlantes para mi laptop, cosas que en realidad necesito para mi día a día, pero que, obvio, voy a comprar de a pocos y con la grati. Si ya hay muchas de nosotras que no creemos en el príncipe azul, menos vamos a creer en el caballo.    </p>

<p><br />
<strong>2. Don dinero.</strong> Acá convendría un fondo musical a lo José Luis Perales cantado por una señora del siglo pasado: ¿y cómo es él? pero con dos signos de sol, mejor dicho de euro, en vez de ojos. ¿Por qué algunos hombres piensan que a las mujeres nos impresiona la plata? Esto lo he vivido de modo más cercano que el tema del carro porque sí he conocido y conozco mujeres interesadas (a veces, mucho) en el dinero. Hablan siempre resaltando con la voz a dónde las llevaron, cuánto gastó (él, claro) además de todo un superficial currículum del pobre: apellido más que nombre, edad, trabajo (este es un requisito indispensable), dónde vive y demás. Qué raro que nadie pregunte o cuente qué tal la pasó. </p>

<p>Pero yo me pregunto, ¿cuál es la diferencia entre un par de sanguches de jamón del norte con cebolla, ají (como a mí me gusta comerlos), una chelita, y una cena en Astrid y Gastón? Yo he estado sentada en ambas mesas (más en las primeras que en las segundas), en algunas mucho más misias, en las intermedias, en otras más elegantes y no he encontrado jamás el equilibrio entre una cuenta gorda y un momento de puta madre con alguien. El año pasado salí unos meses con un chico que en ese momento articular de su vida no tenía trabajo porque estaba a la espera de una beca y prefería no comprometerse a nada por el momento. Era guapo, culto y muy inteligente –tanto, que yo necesitaba dos diccionarios para chatear con él-, y en una de esas noches de larga conversación telefónica le dije para continuarla pero frente a frente. Entonces me soltó en su acostumbrado y elegante vocabulario: <em>Alicia, yo soy casi un indigente</em>. Entonces, agarré el mango de la sartén de teflón, le di la vuelta y le pregunté si a él le molestaría si yo fuera la que no tuviese un sol partido por la mitad y él tuviera que hacerse cargo de las cuentas de la salida. Me dijo que no. Media hora después estábamos juntos, en vivo y en directo, comenzando una de esas largas y bonitas noches que compartimos. Claro, creo que más de una vez, al pedir la cuenta, la persona que nos atendía la puso de su lado. Eso es una tontería. Yo no creo que existan tantos rollos ni que tenga que ver con la educación o de la caballerosidad ese tema de pagar una cuenta. Yo siempre la divido en dos o propongo hacerlo, porque somos dos los que estamos donde estemos, exactamente del mismo modo en que suelo hacerlo con mis amigos. Y si uno quiere invitar al otro, pues qué chévere, pero si no, no pasa nada.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="catpower.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/catpower.jpg" width="320" height="240"> </div> 

<p><strong>3. La pinta no es lo de menos.</strong> Claro que importa, al igual que el interior y no de la misma forma, sino mucho más. Y permítanme citar mi propia <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2007/06/mi-teoria-del-helado.html">teoría del helado</a>. Una cosa no se puede separar de la otra. Pero si vamos directo al plano superficial he estado con chicos guapísimos, otros nada lindos y varios de la gama intermedia, y no siempre da igual. El año pasado fui a un cumpleaños y todos mis amigos estaban confabulando con presentarme a un muy guapo y conocido chef. Después de un par de pisco punchs y tres canciones me di cuenta de que el señor cocinero era efectivamente guapísimo, pero muy aburrido. Después del bye bye chef, se me acercó un periodista nada guapo pero que parecía interesante. Claro que después de media hora me di cuenta de que no era interesante, sino una radiola que no paraba de hablar de sí misma. </p>

<p>Lo que sí me gusta y me importa es la onda, y eso no tiene nada que ver con ser un árbol de navidad del Jockey Plaza vestido de una marca sobre otra. El buen gusto no va por ahí. No sé por qué corre en el ambiente esa creencia de que las mujeres sí podemos arreglarnos y los hombres no. Además de ser una falacia, pregunten nomás cuantos chicos se preocupan por su ropa, su pelo, etcétera para darse cuenta que estamos en situaciones similares. No me importa la pinta, me gusta la onda.  </p>

<p><strong>4. La rutina del afán.</strong> No entiendo por qué hay tanta gente que viene con un guión que no sé qué rey de cinco esquinas pudo haberles preparado para acercarse a una chica. No es tan difícil. A veces basta una mirada interesada, una sonrisa honesta y un <em>me gustas</em> igual de honesto. Las mujeres no tenemos granadas en las carteras listas para ser disparadas al primero que se acerque.   </p>

<p><strong>5. ¿Cuántos años tienes?</strong> La edad también es relativa y lo digo porque he sido la fiel novia de chicos mayores que yo con comportamientos francamente adolescentes. Ya, ahora acúsenme de chibolera. Pero ni lo uno ni lo otro. Creo que hay que conocer un poco más de diez minutos a la persona antes de descartarlo/a por chiquillo/a o por ser mayor que uno. No me avergüenza mi edad, como tampoco tengo un rango para evaluar a nadie. Si alguien en la vida me repite que lo que yo necesito en la vida es un hombre cuarentón o en algunos casos de estupidez mayor, cincuentón, ya “vivido?, viudo, divorciado – eso no importa con tal de que no te quedes soltera-, que me dé “estabilidad? voy a agarrar un bate de beisbol –sí, imaginario- y se lo voy a tirar por la cara. La estabilidad la encuentro cuando hago bien mi trabajo, cuando tomo mis propias decisiones y sus consecuencias, cuando me encuentro bien sola, como ahora. </p>

<p><strong>6. El tamaño no importa (si lo sabes usar).</strong> Mentira. Claro que el tamaño importa, ¿quién dijo que no? De seguro alguien que no ha experimentado la desagradable experiencia, como yo alguna vez, de hacer el amor con la “nada?. Y si los hombres exigen un buen par de “t? o un buen “c? (y no me estoy autocensurando, solo que esas frases me irritan) nosotras, o bueno, algunas de nosotras, queremos un buen “p?, o por lo menos decente. Aclaro, no me la quiero dar de especialista porque no soy, pero ese consuelo de que lo que importa es si lo saben utilizar, es inseguridad  pura y dura (qué irónica resultó esta frase) para tapar no sé qué cositas.</p>

<p><strong>7. A las mujeres no les gusta el sexo tanto como a los hombres.</strong> Esto se lo inventó el mismo de líneas arriba o su mamá, quien le dijo una gorda y larga mentira. Yo sé que muchas se quedarán calladas pero creo que ambos sexos tenemos las mismas necesidades o el mismo deseo. Y no creo que haya nada de malo en decirlo ni reconocerlo ni mucho menos buscarlo. Así a algunos machitos o moralistas por ahí no les guste.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="keren ann.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/keren%20ann.jpg" width="338" height="450"></div>

<p><strong>8. Los hombres tiene que dar siempre el primer “paso?.</strong> A ver chicos, confiesen. ¿siempre han tenido que dar el primer paso? No creo. Alguna mujer los tiene que haber agarrado sin tanta sorpresa. Yo recuerdo varios primeros pasos que he dado. Y no solo han sido simples coqueteos a nivel señal para que el señor pretendiente se dé cuenta de que está en buen camino; más de una vez no he esperado que me besen para besar, y eso que soy una chica tímida. No sé qué pensará el resto, pero tomar la iniciativa no te va a restar puntos con un pata inteligente.</p>

<p><strong>9. Ustedes lo que quieren es un marido.</strong> Bueno, la verdad, no creo. Yo he conocido chicos que me han gustado a primera vista, o un poco después, y no he sentido inmediatamente un velo aparecer de forma clandestina y sin poder evitarlo, de arriba de mi cabeza; ni me he imaginado en la mitad del ruido de una discoteca con ese chico que está a punto de besarme con dos niños jalándole de la camiseta diciéndole papá. Ahora que muchas mujeres son padre y madre a la vez, queremos tiempo para conocernos también, no somos una especie de mujeres maravilla versión 2008 vestidas de amazona con un lazo esperando que llegue la víctima para atraparlo, meterle un par de caderazos que lo vuelvan loco, y sin que se dé cuenta, empujarlo al altar. Primero bailemos, veamos cómo nos vemos y somos a la luz del día, salgamos otra vez y un poco –mucho, o tal vez, nunca más- antes de llamar al cura o al alcalde, ¿no?</p>

<p><strong>10. Feliz día, Cenicienta.</strong> Es bonito recibir una flor como esa inesperada rosa que alguien me llevó el día de Sant Jordi sin esperármelo (porque sabía que yo pensaba que nadie recordaría que ese día era especial para mí), es más lindo aún recibir una bufanda de una hasta ese entonces, desconocida que sabe que tu color favorito es el violeta, es increíble caminar abrazado a alguien en el invierno en Lima; pero de ahí a pensar que a todas y cada una de las mujeres de esta tierra y solo por el hecho de pertenecer al mismo género nos seduce y emociona lo mismo, hay una gran diferencia. Las maneras de hacer feliz a alguien son infinitas. No a todas nos gusta el rosado, los bombones, los peluches, no a todas nos gusta que nos regalen o regalar algo el "primer mes". Un detalle puede pasar de hermoso a trillado cuando uno trata de ser un romántico jalado de los pelos. Para saber lo que alguien espera del otro, solo hay que tomarse el trabajo de conocerla/o un poco. De ahí salen los mejores regalos, muchos de ellos no cuestan nada, como una canción, como un recuerdo que guardar en la memoria.  </p>

<p><br />
Creo que, como escuché el domingo en la performance de mi amiga Jimena, a la que admiro cada vez más por ser tan valiente, a veces una mujer solo quiere ser amada, ser vista, ser contemplada, ser escuchada, ser comprendida, ser admirada. Y creo que tiene razón. Simplemente, porque cada una de nosotras es diferente, muy diferente, a las demás. </p>

<p>Eso basta, para que valga la pena conocer a una chica y con un poco de suerte, recorrer el camino que lleva a amarla. Pienso que a la inversa, funciona de la misma manera. Total, todos estamos en la búsqueda de algo ¿no? El amor ya es suficientemente complicado como para tapar inseguridades con prejuicios y crear mapas falsos que te llevan lejos de donde quieres llegar.</p>

<p>¿Ustedes qué opinan? Yo creo que por ahí más de uno o una tiene ganas de amar o de seducir sin tanto absurdo de por medio. </p>

<p><br />
<strong>CANCION PARA SABER QUÉ ES LO QUE LAS MUJERES QUIEREN</strong><br />
<object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/AlvNlRdMnn/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/AlvNlRdMnn/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/Q64dpItT/bob_dylan_van_morrison_crazy_lovemp3/"></a></object></p>

<p><br />
<strong>WHAT A FEELING! SI PUES, AS? DE PAJA PUEDE SER UNA MUJER QUE (POR LO MENOS, POR MOMENTOS) SABE LO QUE QUIERE Y LO CONSIGUE.</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Jcp7v0uoybc&hl=en&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Jcp7v0uoybc&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Mi amigo, mi ex</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/06/mi-amigo-mi-ex.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.5079</id>

    <published>2008-06-30T05:27:31Z</published>
    <updated>2008-07-04T19:43:16Z</updated>

    <summary> ¿SE PUEDE SER AMIGO DE UN EX? Hace unas semanas recibí una llamada proveniente de un número de teléfono que me sonaba familiar. Al contestar, no reconocí quién me saludaba entusiasmado por mi cumpleaños dos días después. Después de...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    <category term="novioexnoviorupturaamordesamoramistadenemistadolvidopasionmatrimonioconvivenciaaliciabissobusconovio" label="novio ex novio ruptura amor desamor amistad enemistad olvido pasion matrimonio convivencia alicia bisso busconovio" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<p><img alt="buffalo66dx0.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/buffalo66dx0.jpg" width="400" height="262" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p><strong>¿SE PUEDE SER AMIGO DE UN EX?</strong><br />
Hace unas semanas recibí una llamada proveniente de un número de teléfono que me sonaba familiar. Al contestar, no reconocí quién me saludaba entusiasmado por mi cumpleaños dos días después.  Después de un desconfiado “¿quién es?? me di con una gran sorpresa. Era <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2007/07/mi-ex-se-casa.html#more">Santiago, mi ex novio</a>, ex concubino, ex amante y ex amigo, además; por lo menos es lo que pensaba a esas alturas, pues no sabía nada de él desde casi un año atrás, cuando se mudó al extranjero detrás de la que hasta ahora es su “futura esposa?. En ese momento no podía hablar, así que a la velocidad del rayo hicimos planes para vernos al día siguiente.</p>

<p>Mientras me daba una chequeada rápida en el espejo del ascensor del trabajo, el día de la cita, me hacía la misma pregunta: ¿se puede ser amigo de un ex?</p>]]>
        <![CDATA[<p>Porque, claro, Santiago no es un ex cualquiera. Es Santiago, mi ex, “el ex?. Los dos vivimos juntos una serie de “primeras veces?; fuimos nuestro primer amor (y hasta ahora, mi único) a una edad más adulta, fue la relación más larga que ambos tuvimos, aprendimos por nuestra mutua pasión y esa fuerza incontrolable (a veces) que produce el enamoramiento, lo difícil que puede ser avanzar demasiado y aventurarnos con toda la ingenuidad y desmesura a vivir juntos una época de nuestra vida, y también vivir otro tanto a la distancia. </p>

<p><img alt="bufallo66.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/bufallo66.jpg" width="321" height="407" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p>Ahora creo que de lejos nos fue mejor. La distancia hace idealizar a la relación y al otro. La realidad en cambio, pone frente a frente a los dos que éramos, o mejor dicho, los que fuimos desde los veintiséis hasta los treinta. Dos personas muy distintas que querían cosas diferentes en la vida, que pensaban distinto y que no estaban en el mismo lugar emocional. Por esto, por las idas y venidas geográficas de Santiago, pero más que todo por sus idas y venidas emocionales, la relación terminó siendo un desastre. Lo peor fue enterarme que me había sido infiel todo el tiempo y que me dejó por la última de sus conquistas. Yo, por supuesto, le puse la cruz del odio, y luego, la de la indiferencia, por muchos años.<br />
 <br />
La noche antes de encontrarme con él busqué en el diccionario la definición de amistad. Encontré que es “una relación afectiva entre dos personas? y  si seguimos, “amistad es un sentimiento convenido con otra persona, donde se busca confianza, consuelo, amor y respeto?. Puedo seguir citando pero hay algo que no me queda claro, además de una referencia a un “perro? como el mejor amigo del hombre, claro: el sexo. ¿Qué tan “amigos? éramos él y yo si habíamos  pasado por  eso de patas que tienen sexo o agarran de vez en cuando? Porque si había algo que compartimos hasta la última vez que nos vimos fue una inevitable atracción física. Entonces, ¿qué tan amigos podíamos ser si cada vez que nos rozábamos hasta ese momento seguíamos encendiéndonos como fuegos artificiales? ¿Cuestión de piel? (¿era ese el slogan de una marca de condones en una época en que yo no los usaba?) Yo creo que sí.</p>

<p><img alt="boyfriend diccionario.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/boyfriend%20diccionario.jpg" width="240" height="160" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p>Si ahondo un poco dentro de lo que es la verdadera amistad, ¿éramos amigos de esos de verdad?  Creo que no me había dado cuenta hasta que la vida nos puso de vuelta cara a cara con la soledad. Él también dejó a la promotora de Hamilton a los dos años y andaba de vuelta con una y con otra, casi abandonado a la idea de que conmigo se había ido la única oportunidad de no quedarse solo el resto de la vida; y yo por mi lado, estaba hundida por culpa de un infeliz que me estaba haciendo la vida cruelmente a cuadritos. Fue en época extraña, en la que Santiago fue el único amigo al que recurrí cuando las cosas fueron en realidad mal en mi vida y cuando felizmente terminaron con este ser despreciable. No sé si por expiar culpas pasadas o simplemente porque es un chico bueno, jamás tuvo apagado el teléfono y se sopló mis llantos de 5 de la mañana y toda mi tristeza. Quizás por eso, el viernes que fuimos a almorzar, lo primero que me preguntó fue si era feliz. Yo no suelo decir que estoy feliz, porque soy consciente de que la felicidad no es un estado constante, sino momentos que hay que reconocer y aprovechar, pero le dije que estaba bien. Es verdad. Me dijo: <em>Qué bueno, Ali</em> y lo sentí sincero. </p>

<p>Hablamos de nuestras vidas presentes y no pudimos dejar de hablar del pasado. Pero ya no había rencores ni historias tristes. Al contrario, dejó que me burlara de su grupito de amigos cuando me contó que se la pasaban chismoseando  las cosas que escribo aquí con un pudor de señoras. A Santiago le da igual si hablo de él o no. Es más, creo que a su vanidad le gusta. Hasta se rió a carcajadas cuando le conté que su pataza del alma (obvio, se caía de lo borracho que estaba) me había insultado a gritos en frente de todos los que salíamos de un concierto con repetidos: <em>“¡Alicia Bisso, tu blog es una mierda!?</em>. No me extrañó que me insultara, sino verle la cara en un concierto de Bjork. </p>

<p>Santiago me acompañó a la puerta de mi oficina y era el “ahora o nunca jamás?; y aunque quizás por efectos del vino que habíamos tomado o la emoción de volvernos a ver, su boca casi roza la mía al despedirnos, yo no sentí nada. Es más, seguí trabajando contenta el resto de la tarde. Es bueno haber podido pasar de todo y todavía interesarnos por nuestras vidas y desearnos solo lo mejor. Nada de diccionarios. Eso es ser amigos. Y de los novios que tuve, Santiago es el único.  </p>

<p>Todos viven en el extranjero, pero por uno que otro motivo los volví a ver. A ex - 1 lo volví a ver 19 años después; la última vez que vi a ex – 2 fue hace poco y me di cuenta que la persona especial que crees que eres en la vida de alguien puede ser algo así como una autoleyenda urbana y punto, esa persona a la que quise tanto ya no es la misma, supongo que nuestro cariño mutuo se esfumó y que no tenemos ningún interés en saber más uno del otro. A ex -3 lo vi una mañana de verano en la que estaba de visita en Lima y salía del gimnasio, fue una sorpresa y una alegría verlo después de tanto años (como cinco, creo), pero mi entusiasta saludo fue recibido con un gélido movimiento de cabeza. Yo que ya iba camino a darle un beso tuve que hacer un movimiento de malabarista e irme con cierta dignidad del estacionamiento donde estábamos. De regreso a casa recordé que yo lo había dejado después de dos años, pero no por otro ni nada de eso, lo había dejado de querer y tuve la valentía de decírselo, ser consecuente y no volver a tener contacto con él; lo que fue imposible, por los amigos que teníamos en común, fue verlo un par de veces más, mejor dicho, que él me viera a mí con otro. Entendí cuánto puede durar el triste proceso del luto, y que una noche lejana, antes de irme a Barcelona, casi se haya matado manejando borracho después de verme dormir en su mismo cuarto de hotel en un viaje a Tingo María, pero en la cama de nuestro amigo, Santiago. </p>

<p>Y si hablamos de los no-novios o como se llame a esas relaciones que por x razones no continúan porque uno termina o el otro lo hace, el tema se extendería a un par de posts más, pues si esas relaciones se truncaron por algún motivo no puede ser, salvo algunas ocasiones, “un affaire to remember?. En mi cajita de música interior hay algunos chicos que puedo saludar con cariño porque que tuvieron la decencia de ser honestos, poner las cosas en claro cuando fue necesario, escucharme cuando fue necesario, para no herir y no ser heridos. Hay otros con los que me involucré más de la cuenta este año y con los que no me interesa tener o mantener una amistad porque no le encuentro ni pies ni cabeza a continuar una relación con alguien que simplemente no fue buena onda,  hizo un daño innecesario o alguna(s) estupidez(ces) como para no querer verlos más. De uno de estos ya escribí varias veces y la última vez que lo vi confirmé en vivo y en directo esto que digo. Simplemente me miró a los ojos con una sonrisa y no me saludó. Eso no se hace. Por educación en primer lugar (no creo que un simple “hola? cambie nada entre dos personas) y en segundo lugar, porque alguna vez fuimos algo bonito (para mí, pienso, ahora). Pero lo acepto. La gente es como es y uno nunca termina de conocerla. </p>

<p><img alt="buffalo66cama1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/buffalo66cama1.jpg" width="235" height="259" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p>Por eso siempre pienso si uno tiene amigos como tengo yo la suerte de tenerlos, amigos que he elegido, que quiero y respeto ¿para qué un ex de amigo? Aunque la línea sea a veces confusa y aunque uno nunca esté libre de ceder ante la tentación en un momento en que lo necesitas o simplemente lo quieres, con el riesgo de cagar una amistad por una noche, días o meses de cariño y sexo, ¿Realmente vale la pena? Y si ya lo hiciste ¿hay vuelta para atrás?</p>

<p><br />
La pregunta no es tan fácil, entonces.<br />
¿Se puede ser amigo de un ex? Ustedes dirán.</p>

<p><br />
<strong>Este viernes 4 de julio a las 7.30 p.m. estaré en la Librería Ksa Tomada (Av. Conquistadores 1238, San Isidro) con <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovia/">Renato Cisneros</a> y <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/santalima/">Juan Manuel Robles</a> hablando de blogs, literatura y nuestras experiencias personales al respecto. Como siempre, están todos invitados. <br />
</strong></p>

<p><img alt="bloggers.gif" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/bloggers.gif" width="299" height="235" class="mt-image-left" style="float: left; margin: 0 20px 20px 0;"/></p>

<p><br />
<strong>CANCIÓN PARA SANTIAGO<br />
(La que fue en 1999 y seguirá siendo nuestra canción)</strong><br />
<object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/2Vw8Z5_atU/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/2Vw8Z5_atU/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/R-OhgMNW/joaqun_sabina_contigomp3/"></a></object></p>

<p><br />
<strong>EN ESTA ESCENA DE "WHEN HARRY MEETS SALLY", HARRY EXPONE SU TEORIA SOBRE POR QUÉ UN HOMBRE Y UNA MUJER NO PUEDEN SER AMIGOS. NO LA COMPARTO PERO CADA VEZ QUE LA VEO ME HACE RE?R.<br />
</strong><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/aJz1f8hPRGc&hl=en"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/aJz1f8hPRGc&hl=en" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>

<p><br />
<strong>QUIZ?S EDDIE BRICKELL TENGA RAZÓN Y LO MEJOR DE UN AMIGO ES QUE JAM?S TE VA A DECIR ADIÓS.</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/3qCul-SzRr8&hl=en"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/3qCul-SzRr8&hl=en" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Llegaron los 35</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/06/llegaron-los-35.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.4907</id>

    <published>2008-06-17T05:59:26Z</published>
    <updated>2008-06-17T15:29:43Z</updated>

    <summary> Y NO ME AGARRARON DESPREVENIDA Dentro de pocas horas, bueno menos de dos según el reloj, voy a cumplir 35 años. ¡Asu! Me digo a mi misma ahora que lo pienso. Creo, y lo digo en serio, que es...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="aliciabissocumpleaños.JPG" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/aliciabissocumplea%C3%B1os.JPG" width="355" height="336"></div>

<p><strong>Y NO ME AGARRARON DESPREVENIDA</strong><br />
Dentro de pocas horas, bueno menos de dos según el reloj, voy a cumplir 35 años. ¡Asu! Me digo a mi misma ahora que lo pienso. Creo, y lo digo en serio, que es la primera vez que me pongo a pensar con seriedad en este asunto. Porque, haciendo memoria, siempre quise ser mayor.  Cuando tenía diez quería ser como las chicas “grandes? de doce, a los catorce quería tener dieciséis o diecisiete como las chicas de quinto de secundaria y esas miradas tan indiferentes que ya sabían poner. Si seguimos la cuenta, obvio que de ahí no paré a los dieciocho, a los que pensé que con la mayoría de edad vendrían mayores privilegios, léase: poder llegar más tarde a mi casa, poder tener “enamorado? sin tanto trámite en mi casa. Pero me di cuenta al toque que la libreta electoral, militar, el DNI, la partida de nacimiento o mi ingreso prematuro a la universidad, nada iban a cambiar mi status. Mi vida seguía siendo exactamente la misma. Y gracias al cielo.</p>

<p>Siempre digo –y pienso-que empecé a vivir realmente a los veintiséis. Y es por esta razón. <br />
</p>]]>
        <![CDATA[<p>Esas vejeces prematuras que algunas adolescentes, jóvenes o no tan jóvenes confunden con independencia, es solo una forma de  saltarte años en los que puedes abusar de tu irresponsabilidad, en los que los pecados todavía son travesuras -por más que muchos opinen lo contrario (pero para esos está la primera piedra)-, madrugadas en las que siempre sabrás que puedes llegar a tu casa y que tu cama te está esperando, no importa si es después de una buena y merecida puteada. Pero pienso ¿por qué? No solo porque era la época de Calígula y su popular: <em>¡que empiece la juerga! </em>con fondo musical de EMF, sino porque había, y aún hay, que apurarse. ¿Apurarse para qué?, me preguntarán. Para seguir el camino de vida que está bien marcadito en las mentes, proyectos, expectativas, planes de muchos; bastantes sí, pero otros. Yo a los veintiséis me di cuenta que la vida no era una sola. Y la comencé a vivir. Claro, a tientas. Yo no sabía nada de nada, ni de aquí ni de allá, a dónde partí.  </p>

<p>¿Para qué tantos estúpidos permisos para poder llegar más tarde a casa de mis padres?, ¿Por qué tanta prohibición? ¿Para qué tantas reglas? ¿Para sentir que era aún más rico romperlas? ¿Para modelar a una persona dentro de un molde? A mí me bastó toda esa presión y la sensación de que no encajaba en ninguna parte, para decidir irme. Tonta yo, pensaba que me rebelaba. No me estaba rebelando nada. Pero creo que fue, y no me canso de repetirlo, la mejor decisión que tomé en mi vida. </p>

<p>A diferencia de muchas personas que quiero y admiro, que tienen la valentía de vivir según sus propios términos donde estén, yo sí necesité un océano de por medio para poder liberarme de mis propias amarras y empezar a tomar decisiones propias. Nunca voy a olvidar una mañana de frío en la que llamé a una compañera del doctorado para ver si iba a ir a clases, era nuestra manera de zafarnos de los edredones y caminar como adoquines hasta la facultad. Llegamos con las narices heladas por gusto, no había clase; así que nos quedamos en la cafetería para pasar el rato. Entonces yo le pregunté: ¿por qué todo cuesta tanto? Y ella me dijo algo que no olvido, y menos cuando tengo que ser responsable a mi pesar: porque hasta la decisión de levantarte o no levantarte de la cama depende de vos. Algo tan simple, pero a la vez tan complejo, me dejó boquiabierta moviendo el café con leche con la cucharita, tanto que olvidé echar el azúcar que venía en esos sobrecitos en forma de tubito que jamás me gustaron. Eso era la independencia.</p>

<p>Después de cierta edad real, no cronológica (y hablo por mí, no soy nadie para establecer generalizaciones), ya no pensaba que le sacaba la vuelta al mundo, que vivía mi Woodstock personal porque cuando ya tienes ciertas libertades reales, como vivir sola, hacerle frente a todos los días en pleno trance de saber quién demonios eres, tirarte a quien te dé la gana o quedarte mucho tiempo con una sola persona, en fin, hacer de tu vida lo que quieras, yo me comencé a cuidar más; y de paso a respetar más y por supuesto, a comprender mejor. Pero todo esto, como absolutamente todo lo demás, toma tiempo. Pero no el tiempo que imponen los demás, sean quién sean, sino tu propio tiempo. </p>

<p>Desde hace unos años, creo que todo pasa tan rápido que a veces no hay tiempo de pensar en lo que supuestamente tendría que estar haciendo a esta edad y me pregunto: <em>¿qué es eso? </em>Pienso que nuestra sociedad de tantos estereotipos cual soldaditos de plomo gritaría: <em>¡te queda poco tiempo!</em> (con un fondo de tic-tac, tic-tac en sonido Dolby Stereo). Pero <em>¿tiempo para qué? </em>Tiempo para buscarte un marido, tener hijos al toque y no ser una de las mamás “de cuarenta?- si pues, después de los treinta y pico entras en el casillero de los cuarenta, así nomás, de frente- que podrían ser fácilmente abuelas de los compañeritos de tus críos (si es que llegas a tener más de uno porque “a tu edad…?), es decir, tiempo para vivir una vida normal entre comillas (y tamaño trasatlántico). </p>

<p>Además, hay algo que sí me molesta. A los hombres los tachan de homosexuales al no casarse a una edad determinada; si la regla es impuesta del otro lado del espejo, ¿por qué no comienzan a sospechar de mi sexualidad y me dicen lesbiana de frente? Prefiero eso a que me digan “tía?, y no en el sentido hermana del papá de mi sobrina, sino en la manera burlona de decirte que ya estás mayorcita. Y la verdad yo no lo siento hasta que me lo hacen notar. Y no es mi amigo el espejo, sino gente a mi alrededor como una prima antipática que se la pasa diciéndome cada vez que me ve con una voz afilada y cara de perro triste: “ya se vienen los cuarenta?. Y no solo eso. Hay hechos cotidianos que sí me hacen notar que ya no soy una chiquilla, como por ejemplo: cuando en Metro me saludan con un muy amable y respetuoso “señora?, cuando llegan a mi correo anuncios del anillo de soltero, cuando por el Facebook algún amigo compadecido de mi situación de eterna soltera te manda un avisito inocente que dice: “conoce a tu pareja ideal en www.meimportaunpepino.com?, o cuando voy a comprar mi hidratante para la cara y la señorita vendedora me ausculta con cara de preocupación, y me pregunta si no estoy interesada en una cremita para las arrugas. </p>

<p>Pues no. Y no es que tenga el complejo de Peter Pan o los niños del País de nunca jamás y me niegue a crecer. Simplemente, quiero crecer como a mí me dé la gana; porque a esta chica de 35 años le gusta bailar una canción de Pulp o lo que se le antoje y en ropa interior, en la intimidad de la casa que se paga con uno de dos sus sueldos; del mismo modo en que me gusta vestirme  cada mañana como me gustaría pasar el resto del día; gastar un poco más de plata en un par de zapatos que no necesito, en una cena rica que viene en combo con un rato increíble, y estar el resto del mes comiendo tostadas con queso fresco; ahorrar para comprar una laptop nueva y elegirla yo, por más que no sepa más de tecnología que usar mi editor de canciones on-line; cocinar acompañada de música que me pone contenta y una copa de vino en la mano; y poder elegir lo que hago con mi tiempo libre –poco, pero libre al fin-, así sea esto simple y llanamente dormir. </p>

<p><img alt="junovynil2.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/junovynil2.jpg" width="400" height="266"></p>

<p>No necesito un “galán? -como dicen algunas tías de verdad aunque tengan 22- que me haga compañía, ni un vestido de novia, ni un niño que me diga "mamá" para completar mi vida. Al menos, no siento esa necesidad; no por ahora. Ganas, puede que de vez en cuando. Pero no siento mi vida incompleta. Al contrario, me falta tiempo para vivirla, para disfrutarla. </p>

<p>No se imaginan la satisfacción de entrar por la puerta de mi casa, después de un día de trabajo, tirarme en mi sofá, mirar alrededor y ver solo cosas que me gustan, que yo he elegido, poco a poco, y solo para mí. Mi espacio, mi tiempo; mi vida. Si he tenido que vivir treinta y cinco años para sentirme tan libre y tan joven, entonces ha sido tiempo muy bien invertido.</p>

<p>Y sí, sería bonito que alguien estar esperando las doce en una mesa con velitas para dos, recibir un ramo de margaritas mañana temprano o despertarme con los timbrazos de una voz que me dice te amo al otro lado de la línea. Sin embargo ahora, con su permiso y con todo el placer del mundo, me voy a quitar un par de cosas de encima, voy a abrir una botellita de cava catalán y voy a bailar, no Pulp esta vez, pero sí la banda sonora de Juno, y en vinilo. Alguien que me quiere mucho me ha regalado un tocadiscos y la verdad, yo me merezco regalos tan bonitos como ese, y más. Hoy me llega la falsa modestia. Total, es mi cumpleaños.</p>

<p><br />
<strong>CANCIÓN PARA LA CHICA DEL CUMPLEAÑOS NÚMERO 35</strong><br />
<object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/wMrQ9O9Swo/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/wMrQ9O9Swo/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/DLdDbpBp/cat_power_the_greatestmp3/"></a></object></p>

<p><br />
<strong>ESTE ES MI PRIMER REGALO DE CUMPLEAÑOS, VIENE DE ESPAÑA Y SE NOTA QUE TAMBIÉN VIENE DE ALGUIEN QUE ME CONOCE. MERCI ALEX. (Es una escena de La chica del Puente de Patrice Leconte con la música de Facto de la Fe)</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/OMJStmXcZSM&hl=es"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/OMJStmXcZSM&hl=es" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>El hombre que siempre estuvo ahí</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/06/el-hombre-que-siempre-estuvo-a-1.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.4827</id>

    <published>2008-06-11T14:14:45Z</published>
    <updated>2008-06-11T16:04:11Z</updated>

    <summary> Y QUE, ADEM?S, EST? EN MI CORAZÓN. No. No es el nombre mal escrito de una película de los hermanos Coen. Es la mejor definición que se me puede ocurrir para escribir sobre el único hombre que, a diferencia...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="vitoyconnie.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/vitoyconnie.jpg" width="271" height="386"></div>

<p><strong>Y QUE, ADEM?S, EST? EN MI CORAZÓN.</strong><br />
No. No es el nombre mal escrito de una película de los hermanos Coen. Es la mejor definición que se me puede ocurrir para escribir sobre el único hombre que, a diferencia de otros, jamás se ha ido de mi vida. Nunca lo hará, estoy segura. También sé que, a pesar de no haber tenido nunca una relación perfecta y que quizás nunca la tendremos -porque creo que nos parecemos demasiado-, hemos pasado por mucho juntos (ya van a ser 35 años). Sí, estoy hablando de mi padre: el Sr. Corleone.</p>]]>
        <![CDATA[<p>Me gusta cuando mi padre me cuenta la historia de mi nacimiento, y no me importa haberla escuchado un millón de veces, porque la cuenta cuando está contento, o quizás porque sabe que me gusta escucharla y oírlo decir que por eso me gusta tanto el cine. Fue así. Cuenta él, que estaba con mi madre de nueve meses de embarazo en una función de vermouth –cuando existían- viendo “El Poseidón?, cuando a mi mamá le comenzaron los dolores de parto. Si han visto la película, ya estaban en la parte en que Gene Hackman se suicida por salvar al pequeño grupo que finalmente sobrevive, es decir, el clímax del filme. Mientras a mi madre se le agravaban las contracciones mi papá le decía “un ratito?. Yo, bien obediente desde antes de nacer, esperé hasta el final de la película, o hasta que mi mamá no pudo más, y una cesárea de emergencia después nací justo a las doce y un minuto de la madrugada de un domingo. Mi papá, que solo tenía 22 años, escuchó al doctor decirle de lo más contento: <em>Felicitaciones, es una niña, ¡ah¡ y feliz día del padre. </em></p>

<p>Sí, yo nací el día del padre. Y casi lo hago en una sala de cine. Recordar esa historia me hace pensar en todos los momentos de felicidad que viví durante mi infancia: los viajes apretados en el pequeño Fiat que mi padre manejaba que curiosamente pasó por una extraña mutación de color de verde a dorado -bueno eran los setentas-, las maratones de películas a las que íbamos todos los fines de semana, los helados de máquina del Tip-top y las fresas con leche condensada de la Pizzería Italia. Pero claro, como en toda la relación todo no puede ser felicidad. Cuando comencé a crecer, y dejé de ser una niña, comenzaron los problemas.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="FOTOPAPI.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/FOTOPAPI.jpg" width="326" height="448"></div>

<p><em><strong>Una foto del baúl de los recuerdos.</strong></em></p>

<p>A los once años me gustó un chico de carne y hueso por primera vez. El mismo que al año siguiente fue mi primer novio, Marcelo. Como era mi vecino, nuestros primeros acercamientos eran encontrarnos de “casualidad? en la calle que separaba nuestras casas. Como él jugaba fulbito con mi hermano, los amigos del barrio y mi papá, yo pasaba por ahí a mirarlos. Claro, meses después me enteré de que mi padre molía a canillazos a Marcelo cada vez que se lo cruzaba en el parque que hacía las veces de canchita. Eso fue solo el comienzo. Mi padre ha odiado a todos mis novios sin excepción, y a la mayoría de amigos del sexo masculino. Todo el que ha querido pasar la puerta de la casa de la Familia Corleone-Bisso, ha tenido que pasar por los gélidos o nulos saludos de mi padre. Es gracioso porque yo ya había agarrado la costumbre de advertirlos antes de conocer a mi papá. </p>

<p>Pero la última vez que llevé un chico a ver el Óscar, jugar a las apuestas de quién gana la estatuilla esa y comer unas pizzas en casa de mis padres, ritual familiar obligatorio, me olvidé de decirle al susodicho que mi padre era Don Vito (así lo tengo grabado en mi celular) y que la mejor estrategia era saludarlo con respeto pero sin miedo. Me dieron ganas de encerrarme en el baño de invitados cuando escuché a mi progenitor decir: <em>oye y tú, ¿no saludas?</em> No me había dado cuenta que el Padrino había hecho su aparición en la cocina, nuestro centro familiar de operaciones. El pobre tartamudeó no sé qué cosa y le extendió una mano, pero dirigida hacia la espalda de mi papá que ya se había dado media vuelta y se fue dejándolo con el brazo en el aire.</p>

<p>Pero la severidad de mi padre no solo ha llegado a mí en temas relacionados al amor. Yo siempre pensé que no estaba a la altura de sus expectativas. Siempre pensó que los novios de larga data que tuve terminarían en un matrimonio que jamás se dio. Me fui a vivir a España, a estudiar, viajar y trabajar de camarera en vez de quedarme, hacer una carrera y ser la ejecutiva que siempre me describía como lo que supuestamente tenía que ser. Jamás me puse el sastre y los tacos que según él, tenían que ser parte de mi uniforme diario. Siempre se queja de mis zapatillas, de mis dos tatuajes, de mi falta de maquillaje y del piercing extra que me hice el año pasado en la oreja por no ser todos estos “adecuados a mi edad?. Yo pensé que al comenzar a escribir este blog ya iba a ser coronada como la oveja negra eterna de la familia. Pero algo cambió. </p>

<p>Desde hace varios meses recibo una llamada muy puntual y temprano todos los días que publico un nuevo post. Es mi papá que llama para decirme que le ha gustado mucho lo que ha leído. Yo solo le digo gracias y después de unas breves palabras cortamos. Para mí es suficiente. Con una sonrisa, sigo trabajando. Pero el amor de mi padre es más grande que esto y creo que jamás lo había sentido tanto como una noche de un verano muy triste en la que me llevaba en su carro al aeropuerto. </p>

<p>No conversamos mucho, nunca hablamos demasiado. Los dos estábamos tristes, además, porque yo iba a despedirme de mi Tío Javi que iba a morir pronto y ambos lo queríamos mucho. Yo tenía una pregunta atracada en la garganta. Hacía unos meses había vuelto a vivir a su casa luego de que mi último novio me dejó. No sé cuántos meses me la pasé trabajando como una maniática y encerrada en mi cuarto. Yo solo veía a mis padres saludarme en las mañanas y en las noches. Yo sabía cuánto les había costado aceptar la idea de que me fuera a vivir con un tipo sin casarme. Y mi padre odiaba a ese pata más que a cualquier otro novio que presente en sociedad. Aún así, el día que los dos, de la mano, le dijimos que nos íbamos a vivir juntos mi padre se resigno, creo. Luego lo aceptó y nos ayudó. Como solo yo trabajaba, era difícil ir armando la casa. Cada cierto tiempo nos sorprendía con un regalo inesperado y hasta le agarró cariño a ese futuro marido que, por suerte, nunca lo fue. Cuando regresé con los mismos muebles que con tanto cariño nos había regalado, mi ropa, mi vestido de novia y el rabo entre las piernas para mi sorpresa, nadie y menos él, me mencionó un odioso “yo te dije?. Se me llenan los ojos de lágrimas al recordar esa noche, en la que no podía dejar ese departamento y volver la casa de mis padres. No sé qué esperaba, solo sentía dolor.</p>

<p>Cuando, meses más tarde, llegamos al aeropuerto y estaba a punto de darle un beso en la mejilla a mi padre, lo abracé. Y sin poder evitarlo, lloré. Fue entonces cuando le pregunté:<br />
<em><br />
-	No me juzgas, ¿no?<br />
-	No-</em> me dijo y me dejó llorar en sus brazos. Estoy segura de que con la secreta impotencia de no poder borrar ese horrible año de mi vida.</p>

<p>Cuando el avión despegó, me sentí aliviada. Y aunque sentí que un duro golpe me esperaba a pocas horas, ese abrazo se quedó como mi escudo protector que sigue en actividad felizmente, ahora que la pena ha quedado tan lejos. </p>

<p>Algunas veces dudé de su amor en medio de mis pataletas y engreimientos adolescentes (y otros ya de grandecita) cuando no me dejaba salir, ante las prohibiciones, reglas, gritos y sus ideas sobre la moral y las buenas costumbres, diferentes a las mías y a las que muchas veces mandé por un tubo. Sin embargo, ahora no lo juzgo yo tampoco, quizás porque ahora sé que lo que hacía y sigue haciendo es cumplir el su rol. Cuidarme, protegerme. Igual que cuando en el Padrino III, Michael Corleone le dice a su sucesor que el precio por ser su sucesor como padrino, es dejar a su hija. Así de feroz ha sido mi padre para evitar que nada, ni nadie, me haga daño. Así que cuidado chicos. Al Sr. Corleone no le entran balas. Para él, la familia es lo más importante.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="godfather10.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/godfather10.jpg" width="314" height="177"></div>

<p>Ahora sé que, así vaya a cumplir 35 años, mi padre siempre me verá como su hijita. Ahora sé que los padres son tan humanos como nosotros; que cometen errores igual que nosotros; y que hay que aprender a no juzgarlos, porque simplemente nosotros aún no terminamos de vivir y no sabemos en qué nos vamos a equivocar en el futuro. Sin embargo, tengo la alegría de saber que hay padres como el mío, que ese 17 de junio de 1973 se comprometió conmigo de por vida. Suerte la mía. Porque sé que tengo un lugar dónde siempre me sentiré a salvo, pase lo que pase. Los brazos de mi padre. </p>

<p><strong>Feliz día papi. Te quiero. Ali.</strong></p>

<p><br />
<strong>CANCIÓN PARA MI PADRE (según él con ella fui concebida)</strong><br />
<object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/by271ywHyI/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/by271ywHyI/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/QOJeHVmL/simon_garfunkel_the_sound_of_silencemp3/"> -</a></object></p>

<p><strong>UNA PEQUEÑA SERENATA PARA EL SR. BISSO</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/y8O5ZRFbyU8&hl=en"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/y8O5ZRFbyU8&hl=en" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>

<p><br />
<strong>OTRO REGALITO: LA CANCIÓN QUE ME CANTABAS DE CHIQUITA</strong><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/TundchcwGzA&hl=en"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/TundchcwGzA&hl=en" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344"></embed></object></p>

<p><br />
</p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Sex &amp; The City &amp; me</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/06/sex-the-city-me.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.4732</id>

    <published>2008-06-03T12:33:42Z</published>
    <updated>2008-06-04T23:43:04Z</updated>

    <summary> ALI LOVES CARRIE &amp; CO. No me gusta ver televisión. La gente que me conoce lo sabe. Cuando por lo general alguien me pregunta si vi el último capitulo de alguna serie o si me enteré de lo que...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    <category term="sexthecitysarahjessicaparkerblogbusconoviomujeramor" label="sex &amp; the city sarah jessica parker blog busco novio mujer amor" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<p><img alt="ALINYC2222.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/ALINYC2222.jpg" width="400" height="300"></p>

<p><strong>ALI LOVES CARRIE & CO.</strong> <br />
No me gusta ver televisión. La gente que me conoce lo sabe. Cuando por lo general alguien me pregunta si vi el último capitulo de alguna serie o si me enteré de lo que dijo Bayly en su programa del domingo, siempre me levanto de hombros y digo no. La verdad, solo prendo el televisor para hacer un rápido zapping por los canales de películas que, por supuesto, ya tengo identificados, o para poner un dvd. </p>

<p>Hay algo de lo que nunca hice ninguna referencia antes porque sabía, mejor dicho, temía, que uno, aparecieran o se extendieran las fastidiosas comparaciones que surgieron a comienzos del blog y dos, que alguien creyera que, en efecto, yo me creía alguna versión de la protagonista de la serie en cuestión, Carrie Bradshaw. Ahora que ha pasado más de un año, creo que puedo hacer una confesión: soy fiel seguidora de Sex and the City; y no solo eso: soy fan, grouppie, adicta o como quieran llamarle, y a mucha honra.</p>

<p>Todo comenzó así:</p>]]>
        <![CDATA[<p>Un aburrido sábado allá por el 2004, estaba de visita en Lima. Saltando de un canal de películas al otro, me encontré con el anuncio de “a continuación en HBO?: el último capítulo de Sex and the City. Me había llamado la atención en el pasado que varias amigas mías estuvieran enganchadas a la serie, que se la pasaran identificándose -en una especie de ping-pong según el día-, con los personajes, y que hasta un grupo de amigos en un viaje a Nueva York hubiese comprado todo tipo de fetiches, souvenirs, y hasta tomado el tour oficial de la serie en Manhattan. Escéptica pero curiosa, me quede envuelta en una mantita, viendo el episodio final que para colmo tenía dos partes. A pesar de que esa noche maldije mi soltería, mi falta de amigos y de planes para salir, la pasé recontra bien, además de terminar con una curiosidad de gato por ver todo lo que había precedido a esos dos capítulos. Entonces empezó mi travesía por las siete temporadas de la serie.</p>

<p>En el camino varias personas de mi entorno reprocharon mi creciente afición a la serie. Mi madre nos resondraba con un resignado movimiento de cabeza repitiendo: “Cama, cama, cama? por las escenas de sexo que no se animaba a ver conmigo y mis hermanas cuando hacíamos maratones acompañadas de té de frutas y canchita, por lo general, los domingos por la noche. Mi papá repetía hasta el cansancio la mala influencia que era para mis jóvenes y pobres hermanas menores (de ahora 23 y 26 años) metiéndolas a ese mundo de sucio libertinaje, y los novios que tuve jamás entendieron por qué me gustaba tanto esa serie. Ahora me pregunto por qué me hacía tantas bolas dándoles explicaciones. ¿Acaso alguna vez yo les cuestioné los partidos, los juegos de computadora, el Nintendo, los Simpson o las películas Gore? Es más, un novio se atrevió a decirme que era poco más que una tonta por ver Sex and the City, y yo fui más tonta aún al comenzar a esconder los dvd cada vez que él llegaba. </p>

<p>Pensándolo un poco más en profundidad, no se trata de solo de sexo. Me sentí tan atraída por estos cuatro personajes de ficción, mayores de treinta años que la pasaban tan bien, sufrían, tenían problemas, dudas, amor, desilusiones y aventuras como cualquiera, y claro, la búsqueda de alguien a quién amar (o somebody to "f", en castellano podríamos utilizar la palabra "t"). Creo que este es el punto. Qué gracia hubiera tenido si estas mujeres hubieran sido chicas en sus veintes haciéndose las grandes. Creo que lo interesante de la serie es que las cuatro han tomado rutas alternativas al lugar común y aburrido del “uno debe de? a cierta edad. Pienso cuántas mujeres de veinte se deben haber sentido liberadas de no tener a los treinta como límite para tener novio, esposo, hijos, o una carrera exitosa; y cuántas más, en sus treintas (y sigo contando), deben haber suspirado al pensar muchas como ellas salen, conocen gente, gastan la plata que ganan trabajando en lo que les da la gana y utilizan su tiempo para hacer lo que quieren sin ningún sentimiento de culpa. </p>

<p>Yo me encontré justo entre ambas décadas y además de divertirme, porque la verdad a mi me parece una serie realmente divertida, me parece liberadora. Ser libre en este caso, es una especie de sinónimo de ser fuerte. De ser fuerte para aprender. Para vivir. Quien quiera que seas, estés en la ciudad que estés. A pesar de las diferencias, pude advertir ciertas similitudes, porque los sentimientos, miedos y emociones no cambian de país a país, son las experiencias las que te abren la mente. La típica reacción sería tacharme de feminista en este punto, pero no lo soy y no reniego de quienes sí lo son, y tampoco soy machista. El machismo implica silencio por parte de las mujeres y creo que yo ya tengo bien claro que no quiero vivir callada. Tímida, retraída, puede ser, pero callada por imposición o por quedar “bien?, no. Ya no.</p>

<p>Me gustaría tener la misma libertad para hablar de sexo como para hablar de cine, que muchas veces no se puede dar ni entre amigas. Yo he tenido algunos encontrones con caras de nudo al contar algún detalle de mi vida sexual. Y así como muchas veces envidié esas conversaciones tan inteligentes de las parejas protagonistas de películas de Woody Allen en esos restaurantitos italianos perdidos en sabe Dios qué parte de Nueva York, también he envidiado y aún envido esas divertidos momentos en el café donde estas amigas hablan de casi todo. Extraño este tipo de amistad, extraño estas conversaciones en las que te das cuenta que por más vergonzante crees que fue lo que te pasó o que hiciste, escuches: ¿esto también te pasó a ti? y te sientas bien con tu alma y los rezagos de culpa de la noche anterior. No me voy a ir al infierno como me enseñaron de chiquita. </p>

<p>Pero claro, hago la salvedad de que reconozco los parámetros de la ficción. Sex and the city, por más que contenga experiencias o situaciones basadas en hechos reales como cuentan sus guionistas, es una serie, no la vida real. Hace poco estuve en Nueva York y pude comprobar lo imposible que sería tener la vida de estas mujeres. Un amigo y escritor del blog vecino <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/tvenserie/" target=_blank>TV en serie</a> -quién prometió un especial de la serie a raíz del estreno de la película-, me dijo que la primera vez que leyó este blog, pensó que yo era la versión peruana de Carrie hasta que leyó que estaba buscando novio en el Oso Bar y dijo (literalmente): esto ni hablar es Sex and the City. Y claro, no lo es. No por lo poco fashion del lugar, pienso yo, sino porque soy una mujer real, que lo más cerca que ha estado de unos Manolo Blahniks ha sido un par de tacos Isaac Mizrahi comprados en una tienda de segunda mano de Brooklyn, aunque sigo prefiriendo mis cómodas y fieles Converse. </p>

<p><img alt="ALINYC.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/ALINYC.jpg" width="448" height="336"><br />
<strong>Una tarde divirtiéndome en Central Park</strong></p>

<p>Así como una vez hablé de soundtracks motivadores, existen para mí los episodios motivadores. De la misma manera en que a veces me dan ganas de no esforzar ni media neurona y ver una comedia romántica con coca-cola light y una bolsita de m&m´s amarillos, no voy negar que algunas veces, cuando repito algún capítulo de Sex and the city en el dvd, me dan ganas de arreglarme, salir y sentir que la vida es ligera y divertida, como debería ser a veces, por salud mental (y física).</p>

<p>¿Hay más lectores y lectoras enclosetados? Creo que es el momento de decir quién no ha querido ser Carrie alguna vez. Yo sí.Y como dice Sarah Jessica Parker metida en su personaje: <strong><em>it´s fabulous! </em></strong></p>

<p><br />
<strong>CANCIÓN PARA SALIR EN LA CIUDAD (LA QUE SEA)</strong><br />
<object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/sxprEtzIG6/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/sxprEtzIG6/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"></embed><a href="http://www.imeem.com/people/8h7Frpo/music/ydvuKvwm/the_source_feat_candi_staton_youve_got_the_love_remix/"></a></object></p>

<p><strong>UNA DE MIS ESCENAS FAVORITAS DE SEX AND THE CITY</strong><br />
<object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/KLe93dFOieo&hl=en"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/KLe93dFOieo&hl=en" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object><br />
</p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Definitivamente… no me quiere</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2008/05/definitivamente-no-me-quiere.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2008:/busconovio//2.4639</id>

    <published>2008-05-27T05:21:39Z</published>
    <updated>2008-05-27T15:21:58Z</updated>

    <summary> GU?A PARA DESHOJAR MARGARITAS: II PARTE Al leer sus comentarios he pensado varias veces en esas señales tan obvias pero a la vez tan invisibles por las que, durante lapsos de insania momentánea (larga, en algunos casos y eterna...</summary>
    <author>
        <name>Alicia Bisso</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="margaritasbasura1.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/margaritasbasura1.jpg" width="314" height="215"></div>

<p><strong>GU?A PARA DESHOJAR MARGARITAS: II PARTE</strong></p>

<p>Al leer sus comentarios he pensado varias veces en esas señales tan obvias pero a la vez tan invisibles por las que, durante lapsos de insania momentánea (larga, en algunos casos y eterna en algunas aterrorizantes historias de –falta de- amor), nos hemos vuelto ciegas. Ciegas porque frente a nosotras no estaba el hombre maravilla por el que debíamos ser perfectas, cuyo amor era tan especial que valía la pena olvidarnos que nosotros no nacimos inválidos emocionalmente y no necesitamos a nadie de quién depender. No, olvídense. Estábamos, estuvimos o estamos frente al popular y no por ello digno de ningún premio (por lo menos de alguno que valga la pena): hombre yo-yo. </p>

<p>Yo-yo, por egoísta. Yo-yo, porque viene y va.</p>

<p>Pensé que sería una buena idea alargar la lista. El hombre yo-yo es peligroso, al igual que la mujer yo-yo, me imagino. Por una razón muy simple: no te quiere. Así que aquí vamos con la secuela de la lista de señales para salir corriendo.<br />
</p>]]>
        <![CDATA[<p><strong>1. ESTOY CONFUNDIDO.</strong>  No, no y no. Yo creo que él la tiene bien clara, la mayor parte de veces. Como no me gusta generalizar, dejo un espacio abierto a la duda. Creo que estas dos palabras significan: no quiero estar contigo pero no tengo el valor de decírtelo. Alguien le debería decir a estos patas que es mejor un honesto y valiente: no te quiero, no te quiero lo suficiente para seguir con esto, te quiero pero también quiero a diez más, que un trillado, inverosímil y patético para quienes nos la hemos creído: estoy confundido. Yo recuerdo una vez memorable, por lo estúpida que me siento al recordarla. La escuché de boca de un novio al que quería mucho -y él sé que también me quería a mí- seguidas de un patético (ojo, esto sí es una de las frases más ridículas que he escuchado) “te am