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Despedida de soltera

Sep
03
2008

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¿Y SI LAS COSAS FUERAN AL REVÉS?
Hace dos semanas tuve que asistir a una de las últimas torturas de este nuevo siglo (para mí por supuesto): la despedida de soltera. Y no lo digo porque me moleste que alguien se case (al contrario, bien por ellos) sino porque me di cuenta, en una sola noche, cuán diferentes pueden ser para ambos sexos los tan de moda rituales de chau-chau-a-la soltería. La diferencia se puede resumir en una palabra: sexo.

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¡Ganamos!

Sep
01
2008

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GRACIAS A USTEDES, LECTORES Y BLOGGERS.
Un poco tarde, les doy las gracias. La noche del viernes fue especial; y no solo por los premios que ganamos (ustedes queridos lectores y yo: mejor blog personal y segundo blog más votado), sino porque encontré aliento extra para cuando sienta que la timidez o la inseguridad me ganan, cuando me desanime y piense: ¿en qué lío me metí cuando comencé a contar sobre mi vida emocional (y de paso, mi talón de aquiles) en un blog que, no pensé, iba a ser tan público?

Pero no me malentiendan, claro que me gusta mi blog; no solo eso, me encanta escribirlo.

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Cómo ser una jugadora en 5 canciones

Ago
26
2008

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LA SEDUCCIÓN VIENE CON SOUNDTRACK
Después de leer sus comentarios sobre el post anterior y de comprar a sol el "Manual del Pendejo" en un semáforo, me quedé pensando en el personaje del “jugador” y vaya que se aplica a ambos sexos. Hay jugadores y jugadoras. Pero creo que jugador no es solo un sacavueltero y mentiroso profesional, sino una forma un tanto vulgar de llamar a quien utiliza o ha utilizado alguna o muchas veces las reglas, truquitos o conductas especialmente diseñados para ganar en el conocido juego de la seducción. Por lo general, la estrategia es diferente en ambos géneros. Lo que sí es común a ambos es el propósito: conquistar.

Las mujeres jugamos y lo disfrutamos, (que tire la primera piedra la que nunca lo ha hecho) por la simple razón de que, así como a ustedes, a nosotras de vez en cuando, o mejor dicho, cuando nos da la gana (depende de cada una) pasamos un buen rato con uno que nos guste. Trucos no nos faltan.

No sé por qué el recuerdo de alguna noche (día, tarde o madrugada) en la que he salido a la cancha, o mejor dicho, al bar, fiesta o discoteca más cercano, dispuesta a coquetear a discreción, siempre trae a mi mente canciones, esas, por lo general, muy malas que pongo a todo volumen mientras descuelgo el peligroso vestidito negro y me pinto con mi lápiz de labios favorito de la temporada, en este caso, color “velvet teddy” (¿osito de terciopelo? - p.s. ¿quién les pondrá el nombre a los colores del maquillaje?-).

Así que, sin más preámbulos, aquí va mí: cómo ser una jugadora en cinco canciones. Pongan play(er).

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¡Habla, jugadorazo!

Ago
18
2008

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EL DUPLETERO: UNA HISTORIA PARA ESPANTAR FANTASMAS
Hace unos pocos días me llevé una sorpresa tremenda que, después de los primeros momentos de shock, se convirtió en una navajita que fue cortando de a poquitos y luego a arañazos tipo Freddy Krueger –hasta dejar hecha pica-pica- a mi última historia de amor (ahora de horror), esa que había decidido guardar en mi interior como un recuerdo bonito y que ahora voy a guardar al lado otros temibles doble-cara como El Guasón, Jason de Viernes 13, Dr. Jekyll y su monstruoso Mr. Hyde, Darth Vader y la infaltable pero terrorífica mascarita de Scream.

¿Saben por qué? Porque esa historia que viví llamada Atracción Virtual capítulos uno, dos y tres no la vivimos dos personas, sino tres.

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Terror en la primera cita

Ago
06
2008
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¿QUIÉN NO HA METIDO LA PATA LA PRIMERA VEZ QUE SALE CON ALGUIEN?
He de confesar que me costó mucho tomar la decisión de salir con alguien. Me encontraba bien acompañada de mí misma y me parecía que extender mi soledad era una buena idea. Estaba leyendo más, viendo más cine, escuchando música nueva, comprando tonterías para romper con el blanco y negro de mi casa. Hasta ir al supermercado se convirtió en un extraño placer. Hasta que pasó lo que esa frase trillada dice: el que no busca, encuentra. De pronto, aparecieron chicos que me invitaban a salir por todos lados. Yo, desde mi cueva-hogar, los iba tachando con una crayola imaginaria y les decía amablemente: “no gracias? y, algunas veces, ante la insistencia, les soltaba un tímido “algún otro día?, que en castellano bien entendido significa: “olvídate, jamás voy a salir contigo?.

Hasta que hizo su aparición el Sr. Anónimo. Y la verdad, no pude resistirme. Puse en una balancita a mi soledad, a mi temor de salir con alguien nuevo y salir herida en el intento, y del otro lado la inteligencia, buen humor –de ese bien negro, como me gusta- y divertidas conversaciones a través de Internet (que ya traspasaban la línea del flirteo) con este chico que solo conocía a través de lo que escribe y un muy lejano café en vasos de papel reciclado. Pero no puede escoger peor momento. La realidad me enseñó una vez más que las primeras citas no son como andar en bicicleta, uno sí se olvida de cómo hacer bien las cosas.
Seguro he metido la pata innumerables veces en innumerables citas; pero aquí va mi recuento actualizado -y en versión extendida 12 pulgadas, reloaded con extras y bonus tracks- de los errores que dos personas (en este caso él y yo) pueden cometer esa temible primera vez.

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Eres una mosquita muerta

Jul
24
2008

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¿ALGUIEN ME PASA EL INSECTICIDA (O EL PARALIZER)?

Érase una vez, mejor dicho, hace unos meses, en la puerta de un teatro, se produjo la siguiente conversación:

- Una de mis mejores amigas: ¿Te acuerdas de la vez que fuimos a ver "Mi vida sin mí" en ese cine y después fuimos a comer churros?
- El chico con quien estaba saliendo (y al que iba dirigida la pregunta): ¡Cómo te acuerdas!
- Una de mis mejores amigas continuó, entre risitas: ¡Claro! después fuimos a mi departamento y estuvimos en mi cama echados escuchando música.

Yo puse mi cara de póquer, él optó por un oportuno silencio y antes de que ella siguiera reviviendo el álbum de recuerdos, la primera llamada nos hizo entrar y la obra estuvo tan buena que olvidé, por un par de horas, la orquesta mental de interrogantes -y celos anticipados- que empezó a afinarse dentro de mi cabeza.

Que yo supiese, esos dos se conocían de lejitos nomás antes de que yo me convirtiera en el vínculo mutuo. Pero este es solo es el comienzo de la historia de la popular mosquita muerta.

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Lo que los hombres no quieren

Jul
15
2008
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¿SON TODOS IGUALES?
Créanme, no ha sido fácil ponerme del otro lado del espejo, pero he hecho mi mejor esfuerzo, además de una pequeña investigación con personas de ambos sexos, y he tratado de indagar cuáles son las creencias populares de lo que las mujeres (algunas, o la mayoría, no lo sé) piensan o creen con firmeza que los hombres quieren de ellas al conocerlas, y más aún ante el inminente comienzo de algún tipo de relación.

Así que aquí va, mi lista personal (doble ojo, personal) de las leyendas urbanas, de lo que nosotras asumimos o lo hemos hecho en algún momento, de lo que los hombres quieren de las mujeres.

Como le dice mi madre a mi sobrina de seis meses cuando la van a bañar: ¡agárrate Catalina!

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Lo que las mujeres no quieren

Jul
08
2008
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¿PENSABAN QUE ÉRAMOS TODAS IGUALES?
En varios comentarios dejados aquí, generalmente por hombres, y en varias conversaciones con chicos y amigos realmente inteligentes, he leído y escuchado cosas que ellos piensas que las mujeres queremos al momento de elegir una pareja o simplemente al decidir salir con alguien. De hecho, pienso que todos tenemos ciertas expectativas al momento de conocer a una persona y pensar en dar el siguiente paso (o traspiés), pero en definitiva hay cosas que a mí no se me pasan por la cabeza como requisitos indispensables para un reluciente y nuevo candidato a prospecto de novio.

Aquí va mi lista personal (ojo, personal) de las leyendas urbanas que los hombres han creado para ser (o parecer) lo que suponen que nosotras queremos que ellos sean.

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Mi amigo, mi ex

Jun
30
2008

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¿SE PUEDE SER AMIGO DE UN EX?
Hace unas semanas recibí una llamada proveniente de un número de teléfono que me sonaba familiar. Al contestar, no reconocí quién me saludaba entusiasmado por mi cumpleaños dos días después. Después de un desconfiado “¿quién es?? me di con una gran sorpresa. Era Santiago, mi ex novio, ex concubino, ex amante y ex amigo, además; por lo menos es lo que pensaba a esas alturas, pues no sabía nada de él desde casi un año atrás, cuando se mudó al extranjero detrás de la que hasta ahora es su “futura esposa?. En ese momento no podía hablar, así que a la velocidad del rayo hicimos planes para vernos al día siguiente.

Mientras me daba una chequeada rápida en el espejo del ascensor del trabajo, el día de la cita, me hacía la misma pregunta: ¿se puede ser amigo de un ex?

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Llegaron los 35

Jun
17
2008
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Y NO ME AGARRARON DESPREVENIDA
Dentro de pocas horas, bueno menos de dos según el reloj, voy a cumplir 35 años. ¡Asu! Me digo a mi misma ahora que lo pienso. Creo, y lo digo en serio, que es la primera vez que me pongo a pensar con seriedad en este asunto. Porque, haciendo memoria, siempre quise ser mayor. Cuando tenía diez quería ser como las chicas “grandes? de doce, a los catorce quería tener dieciséis o diecisiete como las chicas de quinto de secundaria y esas miradas tan indiferentes que ya sabían poner. Si seguimos la cuenta, obvio que de ahí no paré a los dieciocho, a los que pensé que con la mayoría de edad vendrían mayores privilegios, léase: poder llegar más tarde a mi casa, poder tener “enamorado? sin tanto trámite en mi casa. Pero me di cuenta al toque que la libreta electoral, militar, el DNI, la partida de nacimiento o mi ingreso prematuro a la universidad, nada iban a cambiar mi status. Mi vida seguía siendo exactamente la misma. Y gracias al cielo.

Siempre digo –y pienso-que empecé a vivir realmente a los veintiséis. Y es por esta razón.

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