Marzo 2008
28
2008

Foto: David Shaw
Hasta hace algunos años, el mes de marzo lo sentía fructífero y amigable, tenía empleo y aprovechaba mis horas libres para hacer trabajos extras. El cierre del verano siempre me sonaba productivo. Sin embargo, este 2008, marzo se ha convertido en mi enemigo y su luz de esperanza se apagó. Mi cachuelo terminó, todavía no he podido encontrar trabajo y la ilusión que me hice días atrás luego de leer un comentario en el que se hablaba de una posibilidad de chamba, se apagó.
24
2008

Foto: Miguel Bellido
Cuando estaba en la universidad nunca me importó comprar un teléfono celular. La idea de ser ubicado por cualquiera y a cualquier hora por culpa de ese bendito aparato no era de mi agrado. Mientras menos supieran los demás dónde estaba o qué cosas hacía, más tranquilo y cómodo pasaba mis jornadas como estudiante. Sin embargo, todo cambió desde el primer día que comencé las prácticas profesionales en un canal de televisión. Luego de conversar con la productora ejecutiva sobre el tema de horarios disponibles, ella concluyó la charla de manera contundente:
- “Marco, por favor dame el número de tu celular”
- “No tengo celular”, dije yo.
- “Sería bueno que te compres uno, necesito ubicarte”
18
2008
Desde que publiqué el primer post en este blog guardo la esperanza de que alguien me pueda ayudar a conseguir una chamba. Leo con sumo interés sus comentarios (unos muy severos, otros de carácter benévolo y otros que me alientan a no perder el optimismo) y anhelo en lo más profundo de mí leer algún día esas palabras que sean la llave que me permita abrir la puerta del empleo.

14
2008

Hace unos días estuve en Tacna haciendo un pequeño cachuelo para un canal de televisión. Fue una cosa rápida y sencilla. Dos días, nada más, y por suerte todo salió muy bien. Y ahora que me pongo a pensar, hubiera sido imposible tener ese cachuelo si no hubiera conocido a Germán, el amigo que me pasó la voz.
Como ustedes ya saben, nunca he conseguido un empleo luego de hacer enormes colas vestido con terno y con mi CV en la mano. Todas las chambas (fijas o cachuelos) que he tenido se han dado porque algún amigo o conocido me recomendó con su jefe o porque ya me conocían de un trabajo anterior, o sea, las he conseguido por tener contactos.
10
2008

Hoy me levanté un poco triste porque mi búsqueda de trabajo todavía no ha dado sus frutos. Es cierto, hace poco tuve un cachuelo en la Copa Asia Kids, pero no hay nada como saber que tienes un trabajo y un sueldo estable, aunque eso signifique cerrar el blog y despedirme de ustedes (valgan verdades, les he agarrado cariño).
Como no me gustan los bajones anímicos, me puse a pensar en las cosas que puedo hacer ahora y antes no hacía por falta de tiempo. Lo sé, tal vez muchos me dirán que son tonterías sin importancia y que soy un inmaduro por fijarme en esos detalles, pero entiendan que hay momentos en los que hay que ver el lado positivo para no angustiarnos o ponernos tristes. A continuación quiero mencionar algunas cosas que hago desde que estoy sin trabajo:
04
2008

Luego de contarles en el post anterior que una vez me había dejado de lado en una entrevista de trabajo por tener el cabello largo, empecé a preguntarme si algún día volverán a descalificarme debido a mi aspecto físico. Seamos sinceros, eso ha pasado, pasa y pasará en el mundo laboral. En muchos casos, cuando las empresas elaboran el perfil de sus futuros trabajadores, la apariencia física es fundamental, y no me refiero solo al tema del pelo largo o desordenado. Si somos feos o no encajamos dentro de los estándares de belleza que se manejan, caballero nomás, estamos condenados a patear latas por mucho tiempo.


