30
2008

Foto: Chamz.
Cuando en diciembre del año pasado me invitaron para desarrollar este blog acepté al instante por varios motivos: me sedujo la idea de plasmar en un blog la experiencia diaria de un profesional desempleado como muchos en el Perú, me iba a servir para ocupar en algo mi tiempo y, sobre todo, iba a ser un buen vehículo para intentar conseguir un nuevo trabajo. Hoy, luego de un poco más de 4 meses de paciente y angustiosa espera, puedo contarles muy orgulloso la noticia que tanto he querido comunicar en este blog: ¡Ya tengo chamba!
21
2008

Foto: Chris
Siempre les he hablado acerca de la importancia de tener contactos para buscar chamba. Mi último cachuelo fue por eso. Y una vez más confirmo algo que ustedes ya saben: todos los empleos que he tenido, fijos o no, los he conseguido a través de contactos. Como saben, el mes de abril comenzó muy bien para mí ya que me salió un trabajo como “free lance” que me llevó 6 días a Ancash y La Libertad. A decir de la encargada del proyecto, el contenido del material que traje a Lima cumplió con todos los requisitos previos. En otras palabras, mi trabajo estuvo bueno. Si hay algo que me pone contento es precisamente eso, escuchar que otra persona reconoce mi labor.
14
2008

Foto: Scott
“Cada vez que sientas que ya no puedes más, tómate un respiro y sigue adelante, ya verás que las cosas llegan cuando uno menos lo espera. Se va marzo pero viene abril, un abrazo y toda la suerte del mundo para ti”. Esa frase la escribió Patricia, una lectora de este blog, luego de contarles a todos ustedes lo mal que me había ido en el mes pasado. Sus palabras de aliento vaticinaron de alguna manera lo que se me venía. El martes pasado regresé de un pequeño viaje de chamba (fui a Ancash y La Libertad), en total fueron 6 días trabajando para una empresa extranjera que tiene en concesión el servicio de cafetería y hospedaje en dos compañías mineras. Mi labor era captar todo el trabajo que se hace en el tema de responsabilidad social, la experiencia fue sin lugar a dudas enriquecedora y fui testigo de algunas cosas que me gustaría compartir con ustedes.
07
2008

Foto: RazzleFrazzle
En el post “Buscando el lado bueno” les conté algunas cosas que puedo hacer ahora que tengo más tiempo libre debido a mi condición de desempleado. A todos aquellos que me criticaron, simplemente quiero decirles que lo único que pretendí fue transmitirles lo cotidiano de mi vida sin trabajo. Estuve pensando que si bien es cierto el no poseer un empleo me otorga ciertas ventajas, también es cierto que me ha privado de algunas cosas. Lógicamente, la mayoría de estas giran alrededor de la ausencia del dinero que antes me caía religiosamente todos los meses:
01
2008

Es sábado por la noche y estoy viendo en televisión una de esas películas peruanas de la década del noventa. El protagonista, Santiago Magill, luce un viejo terno y está haciendo cola para buscar trabajo. Su rostro lo dice todo, la esperanza de encontrar empleo ha desaparecido por completo. Finalmente, sin siquiera haber sido entrevistado, regresa a su habitación y tira a la cama su inservible CV. Más allá de ser la escena de una película, ese momento representa la realidad de muchas personas. Y es que hay ocasiones en las que buscar trabajo dejar de ser una obligación y pasa a convertirse en martirio, angustia y desaliento. Sin embargo, hacer una cola con un CV en la mano puede resultar toda una aventura.
28
2008

Foto: David Shaw
Hasta hace algunos años, el mes de marzo lo sentía fructífero y amigable, tenía empleo y aprovechaba mis horas libres para hacer trabajos extras. El cierre del verano siempre me sonaba productivo. Sin embargo, este 2008, marzo se ha convertido en mi enemigo y su luz de esperanza se apagó. Mi cachuelo terminó, todavía no he podido encontrar trabajo y la ilusión que me hice días atrás luego de leer un comentario en el que se hablaba de una posibilidad de chamba, se apagó.
24
2008

Foto: Miguel Bellido
Cuando estaba en la universidad nunca me importó comprar un teléfono celular. La idea de ser ubicado por cualquiera y a cualquier hora por culpa de ese bendito aparato no era de mi agrado. Mientras menos supieran los demás dónde estaba o qué cosas hacía, más tranquilo y cómodo pasaba mis jornadas como estudiante. Sin embargo, todo cambió desde el primer día que comencé las prácticas profesionales en un canal de televisión. Luego de conversar con la productora ejecutiva sobre el tema de horarios disponibles, ella concluyó la charla de manera contundente:
- “Marco, por favor dame el número de tu celular”
- “No tengo celular”, dije yo.
- “Sería bueno que te compres uno, necesito ubicarte”
18
2008
Desde que publiqué el primer post en este blog guardo la esperanza de que alguien me pueda ayudar a conseguir una chamba. Leo con sumo interés sus comentarios (unos muy severos, otros de carácter benévolo y otros que me alientan a no perder el optimismo) y anhelo en lo más profundo de mí leer algún día esas palabras que sean la llave que me permita abrir la puerta del empleo.

14
2008

Hace unos días estuve en Tacna haciendo un pequeño cachuelo para un canal de televisión. Fue una cosa rápida y sencilla. Dos días, nada más, y por suerte todo salió muy bien. Y ahora que me pongo a pensar, hubiera sido imposible tener ese cachuelo si no hubiera conocido a Germán, el amigo que me pasó la voz.
Como ustedes ya saben, nunca he conseguido un empleo luego de hacer enormes colas vestido con terno y con mi CV en la mano. Todas las chambas (fijas o cachuelos) que he tenido se han dado porque algún amigo o conocido me recomendó con su jefe o porque ya me conocían de un trabajo anterior, o sea, las he conseguido por tener contactos.
10
2008

Hoy me levanté un poco triste porque mi búsqueda de trabajo todavía no ha dado sus frutos. Es cierto, hace poco tuve un cachuelo en la Copa Asia Kids, pero no hay nada como saber que tienes un trabajo y un sueldo estable, aunque eso signifique cerrar el blog y despedirme de ustedes (valgan verdades, les he agarrado cariño).
Como no me gustan los bajones anímicos, me puse a pensar en las cosas que puedo hacer ahora y antes no hacía por falta de tiempo. Lo sé, tal vez muchos me dirán que son tonterías sin importancia y que soy un inmaduro por fijarme en esos detalles, pero entiendan que hay momentos en los que hay que ver el lado positivo para no angustiarnos o ponernos tristes. A continuación quiero mencionar algunas cosas que hago desde que estoy sin trabajo:


