Los detalles desconocidos
02
2007
Durante todo el tiempo que duró la saga - y sobre todo en estos meses posteriores a la divulgación del último tomo- Rowling ha venido revelando una gran cantidad de detalles, muchas veces ajenos a la trama, pero que nos ayudan a conformar la imagen personal que tenemos de cada uno de los personajes.
Sí, lo sabemos, son siete libros, seis más que la mayoría de publicaciones, y aún así es tan diversa la trama y a su vez está tan centrada en un único eje (Harry) que es casi imposible olvidar que alrededor de él han transitado decenas de personas, cada una con una historia y un mundo propio que solo existe en la mente de la autora.
Desde que se inició el fanatismo, muchos de nosotros hemos pretendido tratar de saber TODO... desde qué comió su madre la mañana antes de dar a luz hasta el apellido de soltera de la tatarabuela. Bueno, tal vez exagero un poco, pero para nadie es secreto que gran parte de la cultura que engloba el fanatismo está en conocer hasta el más mínimo detalle de la trama. Y así como cientos de personas mandaban cartas a Tolkien para preguntar cada detalle del final de Sam o Frodo, otros tantos hacemos lo mismo con Rowling para asegurarnos que quede el menor número posible de puntos vacíos.
¿Todo esto tiene realmente relación con la trama? La verdad es que una vez publicado el libro, se cierra la historia y cualquier detalle aparte de él es realmente intrascendente para su argumento. Qué sea interesante y hasta cierto punto necesario para aquellos que nos obsesionamos con la historia, es completamente válido, pero no podemos pretender que estos puntos influencien ya la opinión de una trama bien establecida. Como dije antes, es un plus, y es opcional.
Son muchas las razones que nos llevan a querer conocer al milímetro estos detalles, cada una tan personal como diferente. Por un lado están aquellos fans a quiénes les encanta leer o escribir fics. Como la misma autora dijo, los fictioners deben estar escribiendo a mil las historias con estas nuevas revelaciones. Otros - en los que me incluyo -desean aprender hasta el más ínfimo detalle. Desde el número, orden y título de cada uno de los capítulos, hasta el tipo de clima que hacía en algún determinado día.
Estos detalles han ido llegando hasta nosotros a través de muchas preguntas y entrevistas. Cosas como el cumpleaños de los personajes, de qué está hecha la varita de cada uno de ellos, datos relacionados a los padres y la familia de algunos personajes o cosas por el estilo. Son detalles irrelevantes, pero que nos gusta saber.
Y así como ahora se habla bastante de la orientación del director, en su momento también causó alegría saber que el segundo apellido de Harry era James, que Ron y Hermione estarían juntos, que Snape jugaría un papel trascendental en la trama o que en el quinto libro la profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras era una mujer. Todos esos son todos datos que ya hemos conocido con anterioridad debido a entrevistas o revelaciones de la autora, cosas que han servido también para abrirnos camino en la historia y - como no - para revivir un poco la llama del fanatismo cuando este empezaba a atenuarse en la letanía de la espera entre la publicación de un libro y el siguiente.
Me parece fascinante la manera en que la autora se vale de este medio para dar un poco de vida a aquellos personajes que parecen ser solo de relleno. Por ejemplo -y posiblemente esto muchos ya lo sepan- el personaje de Dean Thomas, compañero de cuarto de Harry, aparece en la historia solo para unos diálogos ocasionales o una risa necesaria, y a pesar de eso, tanto a Chris Columbus (director de las 2 primeras películas) como a los fans nos sorprendió que la autora tuviera tantos datos específicos sobre el chico, por ejemplo, que su madre nunca supiera que su padre era mago. Dean siempre creyó que venía de una familia muggle, pues su verdadero padre desapareció al ser asesinado por los mortífagos al negarse a convertirse en uno de ellos, por lo que su madre lo crió como hijo de un muggle. Dean creció con sus hermanastros y hermanastras ignorando todo esto. Solo su madre, al recibir Dean la carta de invitación a Hogwarts, sospechó el verdadero origen de su primer esposo. ¿Importa eso en la trama? La verdad es que no, pero el igual es interesante conocerlo.
Así como ese, hay decenas de datos que podríamos mencionar. Rowling se ha visto inusualmente benévola en estos "detallitos" después del estreno del séptimo libro, en un chat de la editorial Bloomsbury en el que respondió preguntas previamente enviadas, y claro, en su última gira por Norteamérica, a finales de octubre.
Y de estos datos, ¿qué puedo contarles sin arruinarle accidentalmente el final a algún desprevenido lector tardío? Si quieren saber cosas como el futuro de los personajes que sobrevivieron, los cambios en el ministerio y aquello que realmente veía Dumbledore en el espejo de Oesed, lamentablemente deberán averiguarlo por su cuenta. Puedo contarles, por ejemplo, que la sala común de Hufflepuff se encuentra tras el cuadro de un paisaje cerca de las cocinas. Es un espacio bonito, hay túneles redondos hasta los dormitorios y las puertas parecen las tapas de barriles de madera.
Tampoco veo problema en que se enteren que Hanah Abbot fue la nueva encargada del Caldero Chorreante, que después de la batalla final cae la "maldición" que hacía que los profesores de DCAO no duraran más de un año, o que en el fondo, Bellatrix estaba enamorada de Voldemort (aunque asumo que todos nosotros ya lo suponíamos). Otros datos interesantes son que el sombrero seleccionado estuvo a punto de mandar a Neville Longbottom a la casa Hufflepuff, que la primera en incorporar a los elfos domésticos al staff de Hogwarts fue Helga Hufflepuff o que Cho Chang, el antiguo amor de Harry y Cedric Diggory, termina casándose con un muggle.
Y aquí va su trabajo de la semana: ¿saben más datos? Pues compártanlos (traten de no arruinar demasiado el final a nadie, por favor). Comenten aquel que les impresionó más en su momento o por qué es importante para ustedes conocer tal o cuál detalle.



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