Febrero 2008
26
2008

Foto: www.harrylatino.com
El jueves 21 se realizó el lanzamiento de “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”, y con esta fecha se puso punto final a una serie de eventos que comenzaron hace muchos años, pues ya conocida la traducción oficial de Salamandra, y siendo este el último libro de la serie de Harry Potter, no nos queda ya ningún otro libro por esperar.
Como en todos los lanzamientos anteriores, la librería Crisol fue el punto de encuentro para ese grupo de fanáticos conformado tanto por niños como por adultos, todos demostrando las mismas ansias y el mismo anhelo por leer el último de los libros, por conocer el contenido de la portada y por ver todas las diferencias que podría tener con la edición en inglés.
15
2008
No es difícil ver a los niños aferrados a un objeto especial a manera de amuleto o de protección. En algunos, algo tan simple como una manta o un viejo peluche se convierte en el objeto más preciado. Pero a los “adultos”, ¿también nos sucede lo mismo?
Hace pocos días me vi alejada forzosamente de algunas de mis posesiones materiales –infortunado evento para el que todos debemos estar preparados en una ciudad tan peligrosa como la nuestra– y risiblemente no fueron las cosas de mayor peso económico las que más me dolió perder; tales como billetera, MP3, tarjetas y afines, sino mis llaveros de colección, mi libreta original y mi libro de Harry Potter, junto con algunas fotos personales.
¿Qué hace que algunos nos aferremos tanto a ciertos objetos especiales sin mayor valor monetario o sentimental aparente? Claro, muchos de ustedes guardan con cariño el regalo o la foto de un pariente o amigo cercano, o algo que les rememora alguna situación o momento especial de su vidas. Pero en otros pueda ser –como es mi caso– que nacimos con un bichito especial que nos lleva a adquirir cosas de una temática específica, a veces sin sentido aparente, con un solo fin: el coleccionismo.
11
2008

Hasta ahora el orden en el que se estableció el “boom” de Harry Potter fue: 1) Los primeros 3 libros tímida y rápidamente lanzados, 2) la avalancha comercial, 3) la explosión de las películas, 4) la súper avalancha comercial, 5) la creación de fans-clubs, fan-sites y fan-blogs y teorías; cada uno con sus respectivos fan-fictions y fan-arts (si alguien no entendió alguno de estos términos, pues le recomiendo darse una vuelta más seguido por el blog). Y bueno, así siguió sucesivamente, pero en el último punto que nombré se da en sí la verdadera dirección que tiene ahora la historia. Fue en este punto que Harry Potter dejó de ser creación exclusiva de JK Rowling y de distribución exclusiva de la Warner Bros, que la comercializaba, y pasó a ser propiedad común de todos los fans que en algún momento “metimos mano” en Harry Potter.
Y es también en este punto que los fans vimos un prometedor futuro (potencialmente amoroso) entre los personajes. Aunque aún en ese momento era muy “pronto” para ver señales amorosas (pues los chicos tenían 13 años), los ávidos lectores ya estábamos listos para esperar que crecieran. Mientras tanto, empezó a escasear la producción de fan-fics que buscaran “asemejarse” al libro y aumentó astronómicamente la de las historias cuyo único objetivo era reunir finalmente a la pareja elegida.
Bueno, probablemente ahora todos ya sepamos cuáles fueron las parejas definitivas, pero fueron años y años de discusiones, teorías, paralelismos históricos, análisis, disertaciones y toda una gama de tratados posibles con el único fin de justificar a la pareja de su elección.
04
2008
Este 21 de febrero viviremos el último lanzamiento de Harry Potter, ya que por fin saldrá a la venta la edición española de “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”. Por última, vez los fans nos jalaremos de los pelos por conocer la imagen con la que Salamandra, la editorial de los libros en castellano, adornará la portada y contraportada del libro.
Hablar de Salamandra es un tema aparte, pues si bien son muchos los que ansían la publicación de la edición en castellano para leer completamente la historia o hacerlas partes de su colección, son más los fans latinos que a lo largo de estos años han llevado una dura - pero silenciosa – lucha en contra de la editorial.
La primera queja que todos realizan es respecto al tiempo que les demora la traducción. Y es que a muchos nos resulta difícil creer que aficionados sin ninguna preparación extraordinaria podamos tener el libro traducido, corregido y formateado en tan solo una semana y media, mientras que la editorial encargada de ello se demore para lo mismo 7 meses. A esa velocidad traducirían un capítulo por semana. Solo de esa manera demuestran el poco interés que le tienen a una de las obras principales de la editorial y su mejor carta de presentación.


