09
2008
Hace casi 10 meses empezó este blog, el mismo que fue concebido originalmente por un corto periodo, con la finalidad de aprovechar los lanzamientos que se unieron por primera y última vez: el libro y la película juntos. Gracias al apoyo de todos mis lectores este ciclo se alargó mucho más de lo supuesto inicialmente, dándome la oportunidad de conocer por medio de sus comentarios a muchos más fanáticos y detractores de las aventuras del mago. Incluso el vivir todos juntos el lanzamientos del último libro y el ir enterándonos poco a poco de sus avances en la trama fue una manera indirecta de ir leyendo el libro entre todos y comentarlo a través de este medio.
Estos últimos meses han sido probablemente los más cruciales y prolíficos en lo que respecta al mundo de Harry Potter desde su creación, pues hemos conocido el desenlace de toda la historia, así como aquellos datos ocultos que la autora obvió. La muerte y resurrección de Harry propiamente dicha; la caída final de Voldemort; la orientación sexual de Dumbledore; el destino de las parejas Harry-Ginny, Ron-Hermione, entre otras; los hijos de los protagonistas; el destino y final de los personajes; el reordenamiento del mundo mágico; la creación de los cuentos de Beedle el Bardo y muchas cosas más son detalles que hemos descubierto poco a poco y que nos dan a todos, sin importar qué tan diferentes de edad seamos, una misma característica: ser fanáticos de Harry Potter.
04
2008
Como recordamos, este 25 de febrero se publicó “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte” en español, terminando así con la última entrega en español de la saga. Ya no hay más que esperar. No podríamos (aunque nos propusiéramos la ilustre misión) hacer un conteo del número de teorías que salieron de esta historia, aunque sabemos algunas que resaltan por su originalidad, como la naturaleza vampírica de Severus Snape, el amorío juvenil que habría entre el antes mencionado con Lily Evans, la madre del protagonista de la saga, o, más gracioso aún, el triangulo amoroso Harry-Hermione-Ron. Pero ¿cómo separar los rumores que resultaron ser ciertos de aquellos que solo estuvieron en la imaginación de los fanáticos? Ese es el tema de hoy, señoras y señores.
De alguna manera, en todas las entradas he tratado de rehuir al desenlace definitivo de la serie, tratando de no arruinar la expectativa de aquellos que no habían podido terminarla, aunque claro, temas vitales como la orientación sexual del director eran imposibles de evitar. Pero con el lanzamiento en español se aclararon las dudas de muchos que esperaban la traducción oficial para leer la novela –los pocos que habían tenido la destreza de escapar a los spoilers previos- y por tanto, ya no queda ningún “cabo suelto” por el cual debatir.
01
2008
Continuando con el repaso de los nombres, les quiero contar que Lodovic Bagman, el apostador jefe del Departamento de Deportes y Juegos Mágicos, tiene desde su creación cierta predisposición al juego, pues Ludo (como todos lo llaman) significa en latín “juego”. Y aunque en una entrada anterior ya expliqué el porqué del nombre de Hermione, el apellido “Granger”se usó en diferentes obras, pero se recuerdan principalmente del libro “Fahrenheit 451” y “Frindle”. En el primero era el apellido de un señor con una gran astucia, inteligencia y memoria fotográfica; mientras que en la segunda obra pertenecía a una mujer con gran respeto por las normas. Nuestra conocida Flegm, “Fleur Delacour” hace perfecto honor a su nombre, que significa en francés “Flor de la Corte”, dando a entender un origen aristocrático muy acorde a ella.
Minerva McGonagall debe su nombre a la diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de guerra y patrona de Roma. Hagrid, según una leyenda griega, fue uno de los más justos y nobles dioses, pero fue acusado injustamente de matar a Perseo, por lo que es desterrado del Olimpo y se dedica después a cuidar animales. Lupin deriva de “lupis” que significa lobo. “Olympe Maxime” podría traducirse como Olimpo máximo, y por lo tanto “Máximo Monte” (por el Monte Olimpo). La profesora de Herbología recibe su nombre de Pomona, diosa romana de las frutas y el jardín y del inglés Sprout, brotar. Las explicaciones sobran.
27
2008
Desde que JK Rowling era joven le gustaba coleccionar “nombres raros” que encontraba en textos antiguos o incluso visitando cementerios. Sin embargo, nunca pudo definirle un uso práctico a este pasatiempo hasta el momento de escribir las novelas de Harry Potter, con los cientos de personajes que esto conllevó.
Si bien muchos de los nombres que se utilizaron a lo largo de los 7 libros son inventados por ella (como el quidditch) o tomados prestados de amigos y conocidos, un gran parte de ellos contiene significados secretos de la personalidad del individuo o de su pasado o futuro. Los nombres también sirven para encasillar a alguien dentro de un clan específico o utilizan la técnica del anagrama, es decir, poseen mensajes ocultos en los que se descifra algún dato escondido del personaje.
20
2008

Ya comenté un poco sobre la historia y las reglas de quidditch, pero como todo deporte, no se limita a un poco de historia y reglas, sino que es más que eso. Aunque se escriban tratados enteros sobre este deporte imaginario, sería difícil lograr explicar la emoción que debe sentirse al elevarte por los aires sobre tu escoba –aunque siempre he cuestionado la comodidad de sentarse en un palo-, sentir el roce del viento y la satisfacción de lograr coger la snitch.
Lamentablemente ninguno de nosotros podrá vivir esa emoción por la falta de escobas voladoras –aunque si los científicos están logrando inventar una capa de invisibilidad, no veo que una escoba voladora sea muy difícil–, pero somos muchos los que hemos tratado de recrear la experiencia creando algún juego que se le parezca.
Locura dirán. Insensatez tal vez, pero no son pocas las personas en el mundo las que han intentado –muchas con notable éxito– adaptar este deporte. Y son muchos los lugares en el mundo donde no solo se ha buscado crear un propio estilo de juegos y equipo, sino que hasta se han conformado ligas y sociedades, englobando así un mismo estilo de juego y varios equipos diferentes.
La forma de jugar quidditch al estilo muggle puede –o no– ser muy diferente a la jugada sobre escobas. Cada quien es libre de elegir e inventar su estilo según su perspectiva, comodidad y posibilidades. Las posiciones básicas y el número de personas se conserva en la mayoría de casos, aunque existen excepciones.
14
2008

Para muchos jóvenes las vacaciones de Semana Santa (o Pascua) no son más que el último fin de semana libre del verano, y por lo mismo, un buen momento para despedirse de la playa hasta el siguiente año. Para otros, más ahondados en la religión, significa la muerte y resurrección de Cristo (cristianos), la huida de Egipto (judíos) o quizás incluso la fiesta del equinoccio de primavera (celtas y paganos).
Siendo el Perú un país constitucionalmente católico no es raro que las Pascuas sean fechas siempre presentes en nuestro calendario anual, pero, ¿y en países no católicos?
Las novelas de Harry Potter son claro ejemplo de ello. Como todos sabemos, el escenario es Gran Bretaña, donde la religión oficial es la Anglicana y solo el 15% de la población es católica. Con todo, la Semana Santa está presente también como feriado nacional y es comentado en casi todos los libros de la serie.
Junto con Navidad Semana Santa son las únicas vacaciones que gozan los alumnos de Hogwarts durante el periodo escolar, en las que los alumnos tienen la opción de volver a sus hogares o permanecer en la escuela durante las fiestas.
07
2008

Para los fanáticos asiduos de Harry Potter existe toda una terminología inmensa (y en ciertos aspectos, interminable) de frases “harrypotterescas” habituadas al común diario. Bueno, al menos para nosotros. Por esa razón probablemente la mayoría de lectores de este humilde blog entendería perfectamente si les contara que en mi habitación había una pila de ropa tan grande como Madam Maxime, o que mi perra se mueve como hechizada por un Tarantallegra, o que mi nueva catedrática es más aburrida que Binns. Como dicen: más claro, ni el agua.
Pero no solo el vocabulario caló en nosotros, también aprendimos su estilo de vida, costumbres mágicas, tradiciones escolares, normativas y –claro está– el deporte mágico: El quidditch.
La mayoría ya conoce cómo se inventó el quidditch: JK Rowling lo ideó una noche en una habitación muy pequeña del Hotel Bounrville en Didsbury, Manchester. Buscaba hacer un deporte para magos y soñaba con uno con más de una pelota en juego al mismo tiempo. Su deporte Muggle favorito es el baloncesto, así que resulta obvia su inspiración. Según cuenta, se divirtió mucho inventando las reglas, que fueron anotadas en un bloc. Luego completó la idea inicial realizando los dibujos y probando los nombres. Y como los lectores observadores se habrán dado cuenta, la unión de las tres pelotas forma la palabra del deporte: QUaffle, bluDgers y snITCH: Quidditch
01
2008

En estas fechas en la que para muchos el ciclo escolar vuelve a iniciarse, todos los que hemos leído Harry Potter sentimos alguna vez la nostalgia de un día de clases, especialmente quiénes hace años ya dejamos el colegio.
Cada vez que Harry iniciaba un año escolar, me traía a la memoria la inquietud por los primeros días de clases. Su primer paseo con Hagrid por el callejón Diagon me recordaba los interminables días de compra de útiles escolares, en los que me demoraba horas solo para adquirir el maletín perfecto o para elegir del paquete de etiquetas aquellas cuyas figuritas me recordaran al curso al que iban a ser adheridas. Y no creo que nadie pueda olvidar el olor a libro nuevo, ya sea de Historia del Perú o de Historia de la Magia. Esos recuerdos son imborrables.
Por otro lado, recordar cuando Harry contaba día en su calendario el momento para llegar al 1 de setiembre, día en que dejaría el hogar de los Dursleys, nos traslada a esos interminables días del final del verano en los que si bien no deseas que acaben las vacaciones, te parece ya largo el tiempo sin ver a tus amigos de colegio. La emoción – o el fastidio, según sea el caso – que representa el regreso a clases, se hace extensivo no solo para los del mundo normal, sino que es un sentimiento inherente a todos, es decir, a muggles y magos.
26
2008

Foto: www.harrylatino.com
El jueves 21 se realizó el lanzamiento de “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”, y con esta fecha se puso punto final a una serie de eventos que comenzaron hace muchos años, pues ya conocida la traducción oficial de Salamandra, y siendo este el último libro de la serie de Harry Potter, no nos queda ya ningún otro libro por esperar.
Como en todos los lanzamientos anteriores, la librería Crisol fue el punto de encuentro para ese grupo de fanáticos conformado tanto por niños como por adultos, todos demostrando las mismas ansias y el mismo anhelo por leer el último de los libros, por conocer el contenido de la portada y por ver todas las diferencias que podría tener con la edición en inglés.
15
2008
No es difícil ver a los niños aferrados a un objeto especial a manera de amuleto o de protección. En algunos, algo tan simple como una manta o un viejo peluche se convierte en el objeto más preciado. Pero a los “adultos”, ¿también nos sucede lo mismo?
Hace pocos días me vi alejada forzosamente de algunas de mis posesiones materiales –infortunado evento para el que todos debemos estar preparados en una ciudad tan peligrosa como la nuestra– y risiblemente no fueron las cosas de mayor peso económico las que más me dolió perder; tales como billetera, MP3, tarjetas y afines, sino mis llaveros de colección, mi libreta original y mi libro de Harry Potter, junto con algunas fotos personales.
¿Qué hace que algunos nos aferremos tanto a ciertos objetos especiales sin mayor valor monetario o sentimental aparente? Claro, muchos de ustedes guardan con cariño el regalo o la foto de un pariente o amigo cercano, o algo que les rememora alguna situación o momento especial de su vidas. Pero en otros pueda ser –como es mi caso– que nacimos con un bichito especial que nos lleva a adquirir cosas de una temática específica, a veces sin sentido aparente, con un solo fin: el coleccionismo.


